Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso




descargar 177.53 Kb.
títuloÉrase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso
página1/4
fecha de publicación04.01.2016
tamaño177.53 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Biología > Documentos
  1   2   3   4
CUENTOS DE HADAS

Caperucita Roja

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso, la gente, en lugar de llamarla por su nombre la conocían por el de Caperucita Roja. 
Un día le dijo a Caperucita su mamá:http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/caperucita.gif

-Hija mía me dicen que la abuelita está enferma; he pensado que como hoy no tienes colegio podrías llevarle algunas cositas y de paso hacerle compañía. Mira he metido en este cesto unas tortitas, manteca y una jarrita con miel. Cruzas el bosque sin entretenerte y se las llevas. Ya verás como nos lo agradece.

Caperucita se puso su capa y tomando el cesto se encaminó hacia el bosque. Hacía una tarde maravillosa y ella se sentía feliz porque iba a ver a su abuelita, así que para no aburrirse, en el camino cantó esta canción:

¡Soy Caperucita, que a abuelita voy a ver, le llevo tortitas, mantequilla, pan y miel. Como ella no sabe que a visitarla yo iré, una gran sorpresa y alegría le daré!.......................¡Soy Caperucita, que a abuelita voy a ver, le llevo tortitas, mantequilla, pan y miel. Como ella no sabe que a visitarla yo iré, una gran sorpresa y alegría le daré!.......................que tarde tan bonita, sólo se oye cantar a los pájaros y a las cigarras. ¿Qué será eso? ¡Anda! pero si es un perro ¿cómo está usted?

-¿Cómo estás, Caperucita Roja? ¿Cómo es que paseas por aquí querida niña? No soy un perro, soy un lobo, pero un lobo bueno que no va a hacerte nada........En fin, ¿A dónde vas tan cargada?

-mi abuelita, que vive allí, al otro extremo del bosque está en cama y voy a verla y a llevarle algunas golosinas.http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/im_casita.gif

-¿Solamente golosinas? Pues yo apostaría, querida pequeña a que a tu abuelita le encantaría si también le llevaras un ramo de flores.

Si en vez de ir por este camino sigues aquel otro, que te llevará también al mismo sitio, podrías tú misma ir cortándolas de los lados del camino, por esa zona encontrarás unas flores bellísimas.

-Muchísimas gracias, ha sido usted muy amable, iré por donde me dice, ha tenido una gran idea. ¡Adiós! ¡Adiós!

-Esta si que ha sido una suerte, mientras ella recoge las flores, yo iré por el atajo, llegaré antes que ella a casa de su abuela, me comeré a la vieja de primer plato y una vez allí esperaré a Caperucita, que como debe estar tiernísima, me la comeré de postre, ¡qué banquetazo, madre mía!


Corrió el lobo a toda velocidad y pronto divisó a lo lejos la cabaña de la abuela de Caperucita, cuando llegó ante ella se asomó por la ventana y vio a la a viejecita en la cama; llamó a la puerta.http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/im_lobo.gif

(Toc, toc, toc)

-¿Quién es?

-¿Soy Caperucita que vengo a verte

-Caperucita, nietecita mía que buena eres viniendo a verme.......!eh! ¡Dios mío

-Que señora tan vieja, sólo tiene huesos y piel, no me la como...... .!Cállese! deje de gritar, le taparé la boca así, ¡al armario, venga!....me pondré su camisón y su gorro de dormir....!envuélvase en la colcha, vamos! Así Caperucita creerá que soy su abuela porque aquí dentro no se ve muy bien.

-¡Soy Caperucita, que a abuelita voy a ver, le llevo tortitas, mantequilla, pan y miel. Como ella no sabe que a visitarla yo iré, una gran sorpresa y alegría le daré!..................Abuela, soy Caperucita, ¿ puedo pasar?

-Sí hija, sí, pasa, pasa

-Qué malita está la abuela, que voz tan ronca tiene.......Abuelita ¿qué tal?

-Quédate ahí nietecita mía , no quiero que acerques a mi para que no te contagies.

-Abuelita, qué orejas tan grandes tienes hoy....http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/im_caperucita.gif

-Son para oírte mejor nietecita

-Y qué brazos tan grandes tienes.......

-Son para abrazarte mejor, Caperucita

-¡Qué ojos tan grandísimos tienes!

-Son para verte mejor nietecita mía

 

-Abuelita, que...que boca tan grande tienes......

-¡Es...Es para comerte mejor!

-¡Ah! ¡Socorro, socorro!

-¡Ah! ¡Me han herido!

Al sentirse herido el lobo huyó a toda velocidad y Caperucita, muy asustada vio entrar a un cazador con su rifle todavía humeante

-Menos mal que llegué a tiempo, me pareció que este lobo no tenía buenas intenciones y decidí seguirle, logré esconderme aquí fuera y empecé a vigilar, vi que a la abuela no le hacía nada y cuando te oí gritar le disparé desde la ventana.

-¡Qué susto he pasado! Muchas gracias. Hay alguien en el armario, seguro que el lobo metió ahí a mi abuelita. Abuelita ya te sacamos.

-Le quitaremos eso de la boca.....a ver.....así........pero con lo enferma que está ¿qué hace envuelta en esa colcha?

-¡ja, ja, ja! El lobo se ha ido con mi camisón, cómo se van a reír de él sus amigos, y se ha llevado el gorro.....

-¡Ja, ja, ja, ja!!!!!

Y así contentos los tres celebraron esta aventura, cuando la abuela volvió a la cama y Caperucita puso las flores en agua, comieron juntos la rica merienda que la mamá de Caperucita les había preparado......Y colorín colorado, esta historia se ha acabado.

FIN

La Cenicienta

Pues señor, esto era un hermoso país en el que había un matrimonio muy feliz porque acababan de tener una hija preciosa, pero esta felicidad no duró demasiado. Siendo aún muy pequeña la tristeza invadió por completo su hogar al morir la madre.http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/cenicienta.gif

El padre trató de sobreponerse prodigando toda clase cuidados a su hijita. Fueron pasando los años, y lo único que preocupaba al padre es que la pequeña creciese sin conocer el amor de una madre, y esto fue precisamente lo que le impulso a contraer nuevo matrimonio.

Se casó con una viuda madre de dos hijas de la misma edad de la suya.

Pasaron más años y también murió el padre de la niña, y su madrastra empezó a demostrar una gran antipatía por la pobre huérfana, quien pronto se vió transformada en la sirvienta de su hogar. Con tanto trabajo como la daban, no tenía tiempo de arreglarse ni de lavarse siquiera, por eso siempre iba manchada con la ceniza de la lumbre y de ahí, que la llamaran Cenicienta.

-¡Cenicienta, arregla las camas!
-¡Cenicienta, barre nuestra habitación!
-¡Vamos, vamos, que también tienes que dar de comer a las gallinas!
-¡Y a los cerdos!
-¡Date prisa, no seas holgazana!

Pobre Cenicienta, todo el trabajo era para ella; y como era tan buena y dulce procuraba complacerlas en todo. 
Un día, un suceso inesperado inundó de alegría y agitación a todo el reino. El príncipe iba a dar una gran fiesta en su palacio, y ordenaba que se presentasen a ella todas las jóvenes del reino, ya que entre ellas había de elegir a la que sería su esposa, convirtiéndola en princesa.http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/im_cenicienta.gif


¡Qué trajín en casa de Cenicienta! Sus dos hermanastras, que se creían muy hermosas, estaban dispuestas a ser ellas las elegidas por el príncipe.
-Cenicienta, cóseme estas lentejuelas en mi vestido de terciopelo negro.
-Antes cóseme a mí el mío, que para eso soy la mayor.
_Pero entonces......yo no voy a tener tiempo de vestirme para ir a la fiesta.........
-Pero...¡Cómo quieres ir tú! ¡Si no tienes nada que ponerte!. ¿Acaso quieres hacer quedar en ridículo? Además tienes que dejar bien limpia toda la casa. Así que ya puedes preparar los vestidos de las niñas, ¡y si hace falta, los terminaras durante la noche!
Al día siguiente, la madrastra y sus dos hijas, luciendo todas sus galas, llenas de lazos y afeites, se dirigieron hacia el palacio del príncipe. Cenicienta quedó sola y llena de tristeza, pero en ese momento....... 
-Cenicienta.....
-¿Quién sois?
-Cenicienta, soy tu hada madrina, y desde el país de las hadas he venido para consolar tu aflicción; Deseo que seas feliz y que tengas todo cuanto por tu bondad te mereces. Por la crueldad de tu madrastra y de sus ridículas hijas me he visto obligada a intervenir. ¿De verdad deseas ir al baile del príncipe?.
-Sí madrina, pero no tengo nada que ponerme, y ya es demasiado tarde.
-Vamos a ver cómo podemos arreglarlo.........
El hada pasó su varita, salpicando de estrellitas el andrajoso vestido que llevaba Cenicienta.....al instante quedó convertido en un deslumbrante vestido de baile. 
-Veamos qué podría servirnos...........ah! Una calabaza.

Y al instante la calabaza se convirtió en una hermosa carroza, y los seis ratones que miraban atónitos todas aquéllas maravillas, con otro toque, se convirtieron en seis enjaezados y relucientes corceles, y el gato se volvió cochero, y el perro se transformo en un apuesto lacayo.
-Toma también estos zapatos de cristal, pero te daré un consejo, todo cuanto te he dado, solo podrás usarlo hasta media noche, cuando sean las 12, todo volverá a ser como antes, sólo estos zapatos te quedarán como recuerdo, ahora vete al palacio y disfruta de esta noche.

Así Cenicienta, empezó a vivir el más hermoso sueño de su vida. Entretanto en Palacio, se celebraba la fiesta, los salones estaban adornados con sus más hermosas galas. El palacio se encontraba lleno de jóvenes muchachas que suspiraban por una mirada del príncipe, pero el príncipe se hallaba tremendamente aburrido, más cuando vió entrar en el salón a Cenicienta, tan hermosa, quedó al instante prendado de ella, y le pidió que le concediese un baile, y Cenicienta bailó y bailó, y bailó muchas veces con el príncipe. No se separó de ella en toda la noche, causando la envidia, la curiosidad y el mal humor de todas las asistentes. Nadie sabía quién podía ser, ni siquiera su madrastra y sus hijas, reconocieron en aquella joven tan bella, tan elegante y tan delicada a Cenicienta. Ella y el príncipe pasaron la noche más hermosa de sus vidas. De pronto, en lo alto de una torre, el reloj comenzó a dar las 12 campanadas. Cenicienta recordó lo que le había dicho el hada, y separándose del príncipe corrió y corrió escaleras abajo. 
-¡Espera, no te vayas! ¡Espera, por favor, ni siquiera sé tu nombre!
Corriendo por las escaleras, Cenicienta perdió uno de sus zapatitos de cristal. A la mañana siguiente, todo el reino sabía que el príncipe quería casarse con la bella desconocida, y para encontrarla, mando a uno de sus ministros casa por casa, probando a todas las jóvenes del reino el pequeño zapato de cristal. Aquella que pudiese calzar tan pequeño zapato sería la elegida del el príncipe. 
-¡Vamos, vamos niñas! ¡Arreglaros bien que el embajador está al llegar!........Cenicienta, quédate en la cocina y no te muevas de allí. 
-¡El embajador.....! 
-Pruébemelo a mi primero...........Apretad, apretad, que ya falta poco.......¡Ahhhh! 
-Me temo que sobra pie por todos sitios. A ver vos........
-¡Uihhhh!
-Perdonad por haberos dejado los dos dedos fuera, pero no cabían más......Señora....¿No tenéis otra doncella en la casa?
-Sólo tengo estas dos hijas....
-Sí porque Cenicienta.......
-¡Calla!http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/im_ceni_zapato.gif

-Acaso hay alguien mas? ¿Sabéis que el príncipe ha ordenado que se le prueba a todas las doncellas sin excepción? ¿No queréis contradecir las órdenes del príncipe?
-¡Oh, no no! Claro que no.......¡Cenicienta! ¡Cenicienta! 
-Decidme, ¿qué deseáis?
-El señor embajador esta empeñado en que tu también te pruebes el zapato. 
Cenicienta se sentó recogiéndose graciosamente los andrajos de su falda, dejando asomar su pie diminuto y bien formado.....
-Tomad mi pie....http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/im_ceni_tipo.gif

-Se ajusta perfectamente.....¡Es ella!
-Si y tengo el otro también.
-¡Imposible! ¡No puede ser!
El ministro hizo escoltar a Cenicienta hasta el palacio. El príncipe la tomó de las manos y dijo:
-¿Por qué te habías ocultado? No veis que yo no puedo vivir sin vos...........
-Cuando dieron las 12 sentí tanto miedo temía que me vierais así.....
-¿Creíste que iba a importarme? Bueno no pensemos más en ello, ahora estáis aquí y no volveremos a separarnos.....¿Querrás casarte conmigo?
-Claro que si, yo siempre estuve enamorada de vos, pero vos sois el príncipe, y ahora todo esto es como un sueño....
Y así Cenicienta se caso con el príncipe convirtiéndose en princesa; Y fueron muy felices y comieron perdices, y a nosotros nos dieron con un plato en las narices.

FIN

Garbancito

En una colina a orillas de un río vivia un matrimonio que tenía un niño tan pequeñito que todos le conocían con el nombre de Garbancito. Tan chiquitín era que su mamá para verle tenía que ponerse las gafas y colocarle en la palma de su mano. 
-¡Ay! marido, ¿qué podremos hacer con este niño? Es tan chiquitito.......
-No te importa mamá, lo principal en las personas es que sean listas y yo soy muy listo, mamá.
-Pero hijo, ¿qué es lo que tú puedes hacer con tu estatura? En fin, paciencia......Anda marido llévate el caballo al prado para que paste hasta que sea hora de ir al pueblo.
-Déjame llevarle a mi papá, quiero llevar el caballo al prado.http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/garbancito.gif

-No le hagas caso, ¿cómo va a llevar el caballo?
-Sí papá mira, ponme en la oreja del caballo.
Su papá, colocó a Garbancito en la oreja del caballo, quién se sujetó muy fuerte para no caerse al tiempo que decía:
-¡Arre caballo! ¡Vamos al prado!

El caballo obedeció a la voz de nuestro amiguito, aunque bien es verdad, que no sabía de donde le venía la orden. Garbancito se puso muy contento al ver que su montura seguía sus instrucciones. Tan contento estaba que se puso a cantar una canción:

-".....Soy muy chiquitito, soy muy chiquitito, pero ya verán, cómo muchas cosas, cómo muchas cosas, puedo yo lograr.... Soy muy chiquitito, soy muy chiquitito, pero ya verán, cómo muchas cosas, cómo muchas cosas, puedo yo lograr...."
Y de esta manera, entre "arres y sos", consiguió llegar con su caballo al prado. Iba ya a marcharse para su casa cuando pasaron por allí dos hombres de muy mal aspecto que despertaron las sospechas de Garbancito. Trató de esconderse entre las piernas del caballo, con peligro de ser aplastado, pero ellos le vieron y........http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/im_garbancito.gif

-¿Quién eres tú, comidejo? Pero si eres más pequeño que una bola del "guá"
-Bueno y qué, yo siendo tan pequeño puedo hacer muchas cosas que usted, tan grandote no podría hacer.....
-¡Jajaja! Como.....¿por ejemplo?
-¿Se burla usted de mi? Pues no se lo digo....
Garbancito se dio cuenta enseguida de que aquellos hombres eran ladrones y tuvo una idea......
-Como por ejemplo ¿qué? ¡Vamos acaba!
-Pues....... como por ejemplo entrar en las casas por debajo de la puerta y abrir luego por dentro.....y meterme por el ojo de una cerradura. ¡Eh! ¿Qué tal?http://mujer.orange.es/especials/herramientas/cuentacuentos/img/im_behia.gif

-Pues tienes razón.....¿Quieres unirte a nosotros? ¡Vaya mina! En poco tiempo nos haremos ricos.
-De acuerdo pero con la condición de que la primera casa que iremos a robar será a la del alcalde, es el más rico del pueblo. Yo entraré en la casa y cuando todos duerman yo os abriré la puerta, ¿de acuerdo?
A los ladrones les pareció la idea de rechupete y así lo acordaron. Garbancito se introdujo en la casa con intención de delatar a los ladrones, pero por desgracia el alcalde no estaba allí. Esperando a que volviera se escondió en el establo entre la alfalfa de las vacas; En esto, llegó el criado encargado de dar de comer a los animales y tomando una brazada de alfalfa.....¡zas! al pesebre con nuestro buen amiguito dentro........Caer en el pesebre y encontrarse en el estómago de la vaca fue todo uno.

-¡Toma ya, esto si que es bueno! Que oscuro está todo......¿Cómo me las arreglo yo para salir de aquí? Vamos a ver.....Garbancito piensa....
Pensando estaba cuando oyó la voz del alcalde que ya había vuelto del ayuntamiento donde tenía una reunión. Al oirle Garbancito, empezó a dar grandes voces....:
-¡Señor alcalde, señor alcalde, eh.... señor alcalde!
-¿Ehh, hummm? ¿Quién me llama? ¿De dónde vienen esas voces? ¿Quién es?
-Soy yo señor alcalde, soy Garbancito que estoy en la tripa de la vaca pintona; Al comer un bocado de la alfalfa me ha tragado y no puedo salir.
El alcalde no salía de su asombro, no sabía qué hacer, pensó llamar a los bomberos o al veterinario; Pero Garbancito que estaba pensado intensamente tuvo una idea genial. Con una ramita de alfalfa comenzó a hacer cosquillas en el estómago a la vaca. Ésta empezó a toser y a estornudar a un tiempo, y en uno de esos estornudos echó fuera a nuestro héroe.
-Hola señor alcalde, soy garbancito, ¿cómo está usted?
Garbancito contó al alcalde el plan que había tramado para atrapar a los ladrones. Esperaron que se hiciera bien de noche, cuando abrió la puerta de la casa, los guardias que habían sido alertados por el alcalde pescaron a los ladrones con las manos en la masa y fueron conducidos a la cárcel del pueblo. El señor alcalde recompensó a nuestro amiguito con la vaca que se le había tragado; Luego le envió a su casa. Tirando de la vaca iba Garbancito cantando:
-".....Soy muy chiquitito, soy muy chiquitito, pero ya verán, cómo muchas cosas, cómo muchas cosas, puedo yo lograr.... Soy muy chiquitito, soy muy chiquitito, pero ya verán, cómo muchas cosas, cómo muchas cosas, puedo yo lograr...."
  1   2   3   4

similar:

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso iconEs una salsa de color rosado, que es muy similar a la Russian dressing...

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso iconLa martensita es una solución sólida sobresaturada de carbono en...

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso iconSerie Multiautor: 15º Expecting! (Esperando)
«Una boca para besar», pensó con la garganta seca. La mujer dormía. Judd sintió una enorme curiosidad por saber de qué color serían...

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso iconLa calamina es una es una capa dura y lisa, de color gris azulado,...

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso iconEs una enfermedad muy compleja y se podría describir como una dependencia...

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso iconTraducción de Judit Xantus
«moderna» de la ciudad, con una fachada de ladrillo rojo que el arquitecto había decorado con imaginativos ornamentos de yeso bajo...

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso iconCuando alguien te gusta se despierta una sensación muy particular...

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso iconLa psicología es una ciencia que tiene una labor muy compleja y difícil,...

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso iconMe gusta muchísimo Dietario voluble, libro inclasificable. Leo el...

Érase una vez una niña muy guapa y muy buena a quien siempre se podía ver vestida con una capa que tenía una capucha y esta capucha era de color rojo, por eso icon2. Una vez hecho el pozo se requerirá de un martillo podológico,...


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com