Definiciones de control químico




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ENTOMOLOGIA ECONOMICA

Definiciones de CONTROL QUÍMICO:

CLONTROL QUÍMICO
El control Químico de las plagas es la represión de sus poblaciones o la prevención de su desarrollo mediante el uso de substancias químicas.

Los compuestos químicos que se utilizan en la protección de los cultivos reciben el

Nombre genérico de Pesticidas o plaguicidas. Estos compuestos, según su efectividad particular contra insectos, ácaros, ratas, caracoles, o nematodes, reciben los nombres específicos de insecticidas, acariciaos, raticidas o rodenticidas,caracolicidas o molusquicidas, y nematicidas respectivamente. También se incluye a los herbicidas y fungicidas que se utilizan para combatir las malezas y las enfermedades fungosas respectivamente.

No incluye el uso de compuestos que atraen, repelen, inhiben la alimentación, o

Producen la esterilización de los insectos; temas que se tratan en el Capítulo sobre control Etológico.

El éxito del control químico, o por lo menos de una aplicación de insecticidas, en el combate de las plagas está supeditado al buen criterio que se tenga para decidir:

- qué producto usar

- en qué forma aplicarlo y

- en qué momento u oportunidad ejecutar el tratamiento Estas decisiones exigen conocimientos sobre las características de los productos insecticidas, los equipos de aplicación, las plagas y la planta cultivada.

También hay que tomar en cuenta las prácticas culturales, las condiciones climáticas, las condiciones económicas del cultivo y del agricultor, y las características culturales y sociales del medio.
Los agricultores en su mayoría han venido utilizando el control químico como única alternativa para controlar las plagas en sus cultivos. Sin embargo, en la actualidad el control químico es deficiente lo que ha obligado al agricultor a la utilización de dosis mayores, numerosas aplicaciones y mezclas de diferentes productos en forma indiscriminada. Este uso irracional de plaguicidas ha originado, entre otras, situaciones negativas como contaminación ambiental, intoxicación humana y animal, e incremento de los costos de producción.

Desde hace mucho tiempo, esta es la medida de combate más utilizada y consiste en la utilización de productos químicos para el control de las plagas. En la actualidad se siguen haciendo recomendaciones usando productos que son venenos, pero que utilizados cuidadosamente, cumpliendo con las normas recomendadas para su uso y manejo, pueden ser utilizados obteniendo buenos resultados. También deberán cumplirse las recomendaciones del fabricante para su uso y utilizar las dosis recomendadas para obtener un buen control.

Pesticida o plaguicida son los términos que se aplican a todos los agentes químicos usados en el control de plagas. En 1993 se aplicaron en todo el mundo pesticidas por un valor total de aproximadamente 16 millones de dólares. La tasa de beneficios de esta inversión varía, pero normalmente es un factor multiplicador. La mayoría de los compuestos químicos son sintetizados en centros de producción construidos a tal efecto que abastecen a uno o más continentes. Algunos de los compuestos de uso cotidiano son totalmente sintéticos, pero otros tienen su origen en productos que existen ya en la naturaleza, aunque hayan sido potenciados o posteriormente desarrollados por los científicos. El herbicida glufosinato de amonio fue aislado por primera vez en cultivos recogidos en el bosque tropical de Camerún, en África Central. Los herbicidas de sulfonilurea, que han facilitado enormemente la manipulación de herbicidas gracias a las pequeñas cantidades necesarias para lograr una elevada actividad, fueron descubiertos inicialmente por investigadores médicos alemanes, pero fueron descartados durante casi 20 años hasta que unos investigadores estadounidenses descubrieron su utilidad contra las malas hierbas.
Consiste en la destrucción de plagas mediante el empleo de sustancias químicas diversas, cuyo uso se recomienda de manera selectiva. Es un componente del Manejo integral de plagas.
Debe ser la última acción para el control, ya que el uso de un insecticida produce ruptura en el sistema. Para usarlos, se debe tener en cuenta: - Presencia de enemigos naturales. - Elección del preparado de acuerdo a cada situación y no a una receta rígida. - Oportunidad de aplicación y dosis. - Estado fenológico de la planta.
Promesas y problemas de los métodos químicos
Los pesticidas se clasifican de acuerdo con el grupo de organismos que eliminan insecticidas (para insectos) raticidas (para ratas y ratones ) fungicidas (para hongos) etc. Y ninguno de todos estos agentes es del todo especifico para los organismo que esta destinado a controlar y todos ellos plantean riesgo a otros seres vivos entre ellos humanos.
Elaboración y resultados de los pesticidas químicos
La busqueda de medios eficases para combatir las plagas es una lucha constante.

La primera sustancia es empleada (que suelen denominarce pesticidas de primera generación) incluían metaloides y metales pesados toxicos entre ellos el plomo el arsénico y el mercurio. Ahora sabemos que esta sustancia se acumula en los suelos e inhiben el cresimiento de las plantas, adémas de que tambien llegan a envenenar animales y personas.
El sigiente paso había comenzado a principios del siglo XIX con la química organica.
Llamada DDT que significa diclorodifeniltricloroetano que aparecio en los años 50.

El DDT mostró al instante que tenía éxito en el control de insectos portadores de enfermedades.Poer ejemplo en la segunda guerra mundial los ejército los empleaban para suplimir los piojos, que diseminaban el tifo entre los hombres que vivián entre las sucias condiciones de los campos de batallas.

Los usos de DDT se usaban para rosiar los bosques para controlar a los insectos desfoliadores como la larva de la picea; se asperjaba de rutina para enfrentar a los insectos nosivos, y desde luego resulto ser muy eficaz por lo menos a corto plazo que el rendimiento de muchos cultivos aumentó radicalmente.No es de sorprenderce que el DDT anunciara una gran variedad de pesticidas orgánicos sintéticos. No todos se sigen usando y el crédito por ello talvez deba otorgarse a Rachel Carson.
El problema del uso de pesticidas químicos
Los problemas asociados con el pesticida orgánico sintético se clasifican en tres categorías.
Resistencia adquirida de las plagas.

Resurgimiento y brotes secundarios de plagas.

Efectos adversos al ambiente y a la salud del hombre.

Resurgimientos y brotes de las plagas.
El segundo problema del uso de los pesticidas es que después de que la plaga ha sido eliminada, la pobalción no solo se recupera, sino que crece aniveles mayores y más graves.
Al principio los defensores de los pesticidas negarón que el resurgimiento y brotes secundarios tuvieran algo que ver con el uso de esos agentes químicos. Los resurgimientos y brotes necesarios ocurren porque el mundo de los insectos forman parte de una red alimenticia complejo.
Para ilustrar la seriedad de los resurgimientos y los brotes secundarios, un estudio resiente en California ofrecio una lista de 25 ataques importantes, de plagas de los que caada uno causo daño de millon de dólares. Salvo uno, todos comprendierón el resurgimientos de brotes secundarios.

Los metodos químicos fracasan porque se oponen a los principios ecológicos basicos.
Dan por hecho que los ecosistemas son entidades estática en la que una especie, puede ser eliminada sin más. La vía de la sostenibilidad exige que entendamos el funcionamiento de los ecosistemas y que, en consecuencia, adaptemos nuestras intervenciones.

Método alternativo del control de plagas
Numerosos factores ecológicos biológicos influyen en la relación entre las plagas y sus huéspedes. Dado que el manejo acelógico exige trabajar con factores naturales y no químicos sinteticos, sus técnicas se dedominan de control natural biologico. Este método natural, a diferencia del que emplea tecnología química, depende de comprender las plagas su relación con el huésped y el ecosistema.

Las cuatro categorías principales de control natural o biológico de las plagas son:

Control cultural

Control mediante enemigos naturales

Control genético

Control químico natural
Control químico indiscriminado
Se basa en el empleo de plaguicidas de amplio espectro, aplicados sistemáticamente según un esquema rígido y preestablecido (“calendario”), realizándose en muchas ocasiones tratamientos sin estar presente la plaga. Generalmente, se combina un número reducido de materias activas, que se repiten varias veces en una misma campaña. Las ventajas de este tipo de estrategia son:
Inicialmente disminuyen los daños producidos por las plagas.

Es un método sencillo y de fácil aplicación por los agricultores.

Los inconvenientes más destacables son:

Aparición de resistencias.
Aparición de nuevas plagas y enfermedades debido a factores como la reducción de la fauna útil, cambios fisiológicos en la planta que mejoran su calidad nutritiva en calidad y cantidad, provocando un aumento del potencial biótico de algunas plagas (trofobiosis), etc.
Alto riesgo de intoxicación para el aplicador, facilidad de aparición de residuos en las cosechas y mayores riesgos de contaminación del medio ambiente.

Incremento de los costes de producción debido al gasto que suponen los plaguicidas y al gasto de tiempo necesario para la aplicación de los tratamientos.

 


Control químico aconsejado
Consiste en la racionalización de los tratamientos en función de las recomendaciones dadas periódicamente por las Estaciones de Avisos pertenecientes a las Administraciones Autonómicas y por técnicos especialistas, basadas en un profundo conocimiento de la biología de las plagas, que permiten decidir el momento adecuado para su realización, así como los productos fitosanitarios más idóneos. Las ventajas que presenta este método son:

Se produce una reducción del número de tratamientos y mejora su eficacia.

Disminuye la contaminación ambiental y el riesgo de aparición de residuos en las cosechas.

 

Sus inconvenientes:
Las recomendaciones se realizan a nivel de zonas bastante extensas, no considerando las diferencias microclimáticas que existen dentro de cada área, por lo que existe la posibilidad de realizar tratamientos fuera de plazo o con una cadencia inadecuada.

Las recomendaciones se realizan sin conocer la densidad de plaga en cada parcela, por lo que se siguen empleando productos polivalentes y poco selectivos.

Sigue existiendo riesgo de aparición de resistencias.

QUÉ SON LOS PLAGUICIDAS?
Se denomina plaguicida a cualquier sustancia o mezcla de sustancias que se destine a controlar una plaga, incluyendo los vectores de enfermedades humanas y de animales, así como las especies no deseadas que causen perjuicio o que interfieran con la producción agropecuaria y forestal. Otros ejemplos, son las plagas que causan daño durante el almacenamiento o transporte de los alimentos u otros bienes materiales, así como las que interfieran con el bienestar del hombre y de los animales. Se incluyen en esta definición las sustancias defoliantes y las desecantes.

 ¿CÓMO SE CLASIFICAN LOS PLAGUICIDAS?
Los plaguicidas se clasifican en una gran variedad de formas: según los organismos que controlan, su concentración, su modo de acción, su composición química, según la presentación de sus formulaciones comerciales y según el uso al que se destinan; sin embargo, es conveniente recordar que por definición todos los plaguicidas son sustancias tóxicas, diseñadas para interferir o modificar mecanismos fisiológicos fundamentales de los insectos, que también son compartidos por otros animales incluido el hombre, y que en determinadas circunstancias pueden provocarle la muerte.
Los plaguicidas de amplio espectro, son biocidas, y matan indiscriminadamente en el caso de los insecticidas, tanto a los insectos cuya población ha crecido y se convierten en plaga, como a otros insectos benéficos, que pueden servir de controladores biológicos naturales a otras poblaciones de insectos. De este modo, el uso continuo de plaguicidas químicos agudiza el desequilibrio ecológico de un agroecosistema. El uso creciente de plaguicidas químicos puede provocar también la resistencia de insectos, de plantas y de hongos. La resistencia a insecticidas es un mecanismo por el cual los insectos desarrollan mecanismos bioquímicos que permiten que la dosis aplicada ya no sea mortal y es capaz de heredarla a las generaciones posteriores.

Se clasifican según los organismos que controlan en:
Insecticidas: cuando controlan insectos.

Fungicidas: cuando controlan hongos.

Herbicidas: cuando controlan plantas o arbenses.

Acaricidas: cuando controlan ácaros.

Rodenticidas: cuando controlan roedores.

Se clasifican según su composición química en:


Insecticidas

Herbicidas

Fungicidas

Organoclorados

Dinitrofenoles

Compuestos de cobre, azufre

Organofosforados

Triazinas

Fenoles

Carbamatos

Acidos Tricloroacéticos

Otros

Piretroides

Otros

 

Otros

 

 



Clases de plaguicidas

Organoclorados
Los insecticidas organoclorados son moléculas orgánicas cloradas con peso molecular de 291 a 545; su estructura cíclica y su gran peso molecular los hace muy parecidos químicamente a los compuestos hidrocarburos clorados utilizados como disolventes. Pero los insecticidas organoclorados se diferencian de los hidrocarburos clorados en que los primeros son estimulantes del sistema nervioso central y los segundos son depresores del mismo. En realidad esta distinción no es absoluta, el gamma isómero del hexaclorobenceno (Lindano) es un estimulante, pero hay otros isómeros que tienen un efecto opuesto. Estos compuestos fueron sintetizados a finales del siglo pasado; su poder como insecticida fue conocido y empleado durante la segunda guerra mundial. El representante mas importante es el diclorodifeniltricloroetano (DDT).


organofosforados
Son, junto con los insecticidas organofosforados, inhibidores de la colinesterasa pero con varias diferencias con estos. Causan una inhibición reversible de dichas enzimas porque la unión enzima-carbamil es reversible, lo que origina un síndrome clínico mas benigno con una duración mas corta, en las intoxicaciones por insecticidas organofosforados esta unión es irreversible. A diferencia de los organofosforados tienen muy mala penetración al sistema nervioso central, por ello la presentación clínica de esta intoxicación recuerda la de las intoxicaciones por insecticidas organofosforados con la excepción de originar pocos efectos sobre el sistema nervioso central, con convulsiones muy raras en la clínica. Los valores de colinesterasa en suero y hematíes retornan a su valor normal a las pocas horas, por ello en muchas ocasiones su determinación será normal cuando el paciente acude al Hospital.
DECISION DE CONTROL
El control químico deberá efectuarse en un lote si éste presenta un 8-10 % (o más) de sus plantas con postura de huevos de Diatraea.

¿Para que se usan los plaguicidas?
Su mayor uso es agrícola - forestal - pecuario para controlar pestes y plagas en cosechas, bosques y ganado.

También tienen un uso Sanitario para controlar insectos y artrópodos (mosca, chinche, pulga, piojo, etc.) que transmiten enfermedades; por ejemplo el mosquito de la malaria o de la fiebre amarilla.

Además tienen uso doméstico para eliminar insectos o cucarachas de la vivienda.
Uso y abuso de plaguicidas
Desde el final de la II Guerra Mundial, el desarrollo de la Química Orgánica, junto con el crecimiento de la población mundial, dio lugar a la aparición de miles de productos químicos llamados pesticidas o plaguicidas, denominándose según el fin para el que fueron sintetizados, así aparecen los insecticidas, herbicidas, fungicidas, termiticidas, acaricidas, repelentes, etc.
Las principales multinacionales químicas fabricaron plaguicidas como el DDT o el lindano, ampliamente utilizado en agricultura y ganadería. El DDT((1,1,1-tricloro-2,2-bis (4-clorofenil) etano)), usado como insecticida, sobre todo en Africa, para erradicar el mosquito 'anofeles' transmisor de la malaria o paludismo, el mosquito transmisor de la fiebre amarilla, la pulga transmisora de la peste bubónica, piojos, la mosca tse-tsé, etc.

El DDT es un neurotóxico que actúa fundamentalmente sobre el sistema nervioso central, dáñando el hígado y produciendo cáncer en animales de laboratorio.
El DDT daña el medio ambiente, ya que permanece largos años sin descomponerse o degradarse y puede pasar a la cadena alimentaria.
Actualmente su uso está prohibido por el convenio de Estocolmo y sólo se utiliza en algunos países para combatir la mencionada enfermedad.

También fue utilizado el lindano o hexaclorociclohexano, actualmente prohibido por su toxicidad, se sigue usando en algunas zona del mundo.
Es un Insecticida utilizado para combatir plagas en la agricultura, silvicultura y en silos para almacenar alimentos.
Es una sustancia carcinógena, produce náuseas, vómitos,lesiones hepáticas y renales y daña el sistema nervioso central en el ser humano.
Es poco biodegradable y se acumula en la cadena trófica.

Debido a la toxicidad y lenta biodegradación de muchos de los pesticidas usados habitualmente durante la segunda mitad del siglo pasado, la comunidad científica internacional alcanzó un acuerdo para su eliminación en el año 1995.


El Convenio de Estocolmo prohíbe el uso de una docena de compuestos orgánicos persistentes(COPs):

1. DDT
2. Aldrina
3. Dieldrina
4. Endrina
5. Clordano
6. Heptacloro
7. Hexaclorobenceno
8. Mirex
9. Toxafeno
10. Bifenilos policlorados
11. dioxinas
12. Furanos.
Algunos de estos COPs se producen debido a la acción humana. Compuestos como las dibenzoparadioxinas, dibenzofuranos policlorados (PCDD/PCDF), hexaclorobenceno y los bifenilos policlorados(PCBs) se liberan como resultado de una combustión incompleta entre la materia orgánica y compuestos de cloro, como las incineradoras de residuos, combustión en hornos de cemento, producción de pasta de papel obtenida mediante procesos de blanqueo con cloro, producción secundaria de cobre,de aluminio, de zinc, industria siderúrgica, quema en vertederos a cielo abierto, quema de combustibles fósiles en centrales térmicas o calderas industriales, instalaciones de combustión de madera u otros combustibles de biomasa, producción de clorofenoles y cloranil, crematorios, vehículos de motor, Teñido con cloranil y terminación de textiles y cueros, Desechos de refinerías de petróleo, etc.
El principal problema del uso masivo de los pesticidas radica en su toxicidad, existiendo en el mercado una amplia gama, desde nocivos hasta muy tóxicos.
En los países del tercer mundo se produce un gran número de intoxicaciones, a veces con resultado fatal, ya que un gran número de trabajadores desconocen la escritura y lectura de pictogramas, en su mayoría en inglés, y utilizan los envases vacíos como recipientes para almacenar agua, y beberla posteriormente.
La mayoría de las veces, usan los pesticidas sin ningún tipo de medidas de seguridad, por lo que el envenenamiento se produce por vía dérmica, ya que el tóxico se absorbe a través de la piel, y también por vía respiratoria al inhalar los vapores y microgotas suspendidas en el aire producidas en la fumigación.

Los pesticidas se clasifican según su composición química en insecticidas de tipo Organofosfatados, Carbamato N-metilo, Organoclorados Sólidos.
Herbicidas de tipo Clorofenólicos, Pentaclorofenol, Nitrofenólicos y Nitrocresólicos, Paraquat y Diquat y Otros Herbicidas.
Pesticidas Arsenicales, Fungicidas, Fumigantes, Rodenticidas.
Casi todos presentan una toxicidad importante sobre el organismo, afectando al sistema nervioso, higado, riñón, etc.

Problemas medioambientales.

El uso masivo de plaguicidas en la agricultura tanto intensiva como extensiva origina la contaminación de los ecosistemas.
En el caso de la agricultura intensiva, como los invernaderos, los residuos de los pesticidas se depositan en el suelo, contaminando las aguas subterráneas, sobre los productos agrícolas a los que se ha aplicado el plaguicida y otra parte se libera a la atmósfera, viciando el aire del entorno. Este problema se presenta en amplias zonas del sureste español, principalmente en la zonas de las provincias españolas de Granada, Almería y Murcia, en donde proliferan los cultivos bajo plástico.
Aunque algunos defensores del uso de los pesticidas argumentan que se degradan rápido por la acción de la luz, aire y bacterias, a veces, los subproductos nuevos en los que se transforman siguen teniendo toxicidad, de ahí, la conveniencia de lavar y pelar los productos agrícolas que hayan sido fumigados.

En los cultivos extensivos, como el olivar, el uso generalizado de herbicidas acaba contaminando, pozos, aguas subterráneas y embalses, ya que las lluvias y escorrentías arrastran los residuos de los pesticidas hasta los acuíferos. También ocurre en otros cultivos como el cultivo del arroz, remolacha, algodón, trigo, etc. Este problema es muy frecuente en amplias zonas del valle del Guadalquivir, en las provincias andaluzas de Sevilla y Jaén(España).
No obstante, el uso masivo de pesticidas está generalizado, utilizandose en casi todas las zonas del mundo.

En estas zonas agrícolas, las autoridades competentes deberían formar adecuadamente a los trabajadores del campo que manipulan los pesticidas, para preservar su salud y la de los demás, ya que de ellos depende la correcta administración de las dosis de pesticidas y de respetar el tiempo de seguridad antes de recolectar la cosecha. Debería de ser obligatorio el uso de vestimenta y mascarilla protectora homologada, así como la existencia de zonas de aseo de seguridad, que permitan eliminar los residuos de plaguicidas.

Cada día aumenta el número de personas que demandan la vuelta a la agricultura tradicional, orgánica, biológica o ecológica, respetuosa con el medio ambiente y que prescinde totalmente del uso de pesticidas.
Los gobiernos regionales deberían fomentar aún más el desarrollo de la agricultura y ganadería ecológica, ya que son sistemas que respetan el medio ambiente, a la vez que generan productos de calidad y evitan los problemas de salud derivados del uso y abuso de los pesticidas.
Fungicidas
Europa occidental es el mayor mercado del mundo de fungicidas, que son necesarios para controlar la gran variedad de hongos patógenos que atacan las cosechas de cereales de grano pequeño y los viñedos. El mildíu pulverulento (Erisyphe graminis) probablemente sea la enfermedad producida por hongos más importante del mundo, y constituye uno de los principales objetivos de los nuevos fungicidas debido a su capacidad de atacar a muchas plantas distintas, desde el trigo y la cebada hasta las enredaderas, causando pérdidas de cerca de 300 millones de dólares sólo en la producción de cereales. En Japón y en el Sureste asiático, donde el arroz constituye la base de la alimentación, se necesitan fungicidas específicos para controlar la plaga de Pyricularia oryzae, que produce pérdidas de producción por valor de 180 millones de dólares, o la roya del arroz (Pellicularia sasakii), cuyas pérdidas se cifran en 160 millones de dólares. Muchos de los fungicidas eficaces de nuestros días pertenecen al grupo de los triazoles o al de las morfolinas. Los nuevos compuestos de triazol, como el epoxiconazol, el tebuconazol y el fluquinconazol siguen aún en fase de desarrollo para su empleo a nivel mundial. Para superar la capacidad de los hongos patógenos de adaptarse a los pesticidas y generar resistencia frente a ellos, hoy es práctica común combinar fungicidas que actúan de diferentes formas. Las estrobilurinas son unos fungicidas de nueva generación que se basan en hongos silvestres pertenecientes al género Strobilurus, cuya acción es tóxica para otros hongos patógenos.
Herbicidas
El uso de herbicidas varía de acuerdo a los sistemas de cultivo y a la cosecha en cuestión; ellos solos representan casi la mitad del valor de todos los pesticidas utilizados. En países con sistemas de cultivo menos intensivos, quizá sólo sea económicamente viable el uso de compuestos más antiguos, como el 2,4-D (ácido 2,4-diclorofenoxiacético) para matar las malas hierbas de hoja ancha. Estos herbicidas más antiguos se miden en kilogramos por hectárea en lugar de gramos por hectárea, que es lo que se requiere cuando se emplean las sulfonilureas. A pesar de su elevada actividad en la eliminación de una gran variedad de especies de malas hierbas, estos nuevos herbicidas tienen un periodo de persistencia en el suelo muy breve, y se descomponen en elementos inocuos. Los herbicidas pueden aplicarse directamente en el suelo, pero la mayoría de los nuevos productos se fumigan sobre las malas hierbas en desarrollo, con lo que interfieren con sus sistemas de crecimiento sin dañar los cultivos. Los herbicidas totales, como el paraquat, el glufosinato amónico y el glifosato, sólo pueden emplearse antes de que los cultivos surjan de la tierra. No obstante, se han desarrollado nuevas variedades de patatas (papas), trigo, remolacha azucarera y tabaco que contienen genes que les confieren resistencia a los herbicidas. Algunos de los herbicidas que se aplican en los campos de cereales para el control de plagas de herbáceas requieren la adición de un producto químico que aumenta las defensas naturales del cereal frente a compuestos como el fenoxaprop-p-etil mientras éste elimina las malas hierbas.
Insecticidas
Los insecticidas suponen el sector más pequeño del mercado mundial de los pesticidas, y representaron una inversión de unos 4,5 millones de dólares en 1993, lo que equivale a un 28% del total del mercado de los pesticidas. A menudo son los más controvertidos debido a los indeseables efectos medioambientales sobre la fauna silvestre que tuvieron los antiguos organoclorados, que han sido prohibidos, o son estrictamente controlados en la mayoría de los países. Dado que los insecticidas son los pesticidas que menos dinero dan y en vista de la alarma pública ante los daños que sufren especies útiles, como las abejas, los fabricantes invierten poco en su desarrollo desde la introducción, con gran éxito, de las piretrinas. No obstante, los insectos son considerados el objetivo ideal de la nueva generación de biopesticidas.
Biotecnología
La biotecnología está contribuyendo al control de las plagas de diversas maneras. Potencialmente, la más controvertida es la creación de virus artificiales que tengan como objetivo exclusivo ciertas larvas o plagas de insectos al ser fumigados sobre los cultivos. Los virus, que son inofensivos para otras especies, se autodestruyen cuando su trabajo tóxico ha terminado. Otros enfoques incluyen la síntesis de productos aleloquímicos y feromonas naturales que generan los insectos para advertir del peligro a sus congéneres y alejarlos así de las cosechas. Estas hormonas animales o feromonas se utilizan para el control de plagas de cultivos forestales como el de la procesionaria del pino. Hay unos productos que se pueden esparcir alrededor de los campos para impedir que las plagas de insectos se alimenten y, por tanto, que causen daños. También pueden fumigarse sobre los campos unos gusanos diminutos llamados nematodos para combatir plagas como las babosas. Más tarde explotan en el interior del sistema digestivo de éstas. Estos son sólo los primeros ejemplos, que se han experimentado con éxito, de muchos cientos de especies de virus, protozoos, hongos y nematodos que parasitan insectos y malas hierbas y en la actualidad están siendo investigadas como agentes de control selectivo.

CONTROLES NO QUÍMICOS
Arrancar a mano o con azada o azadón las malas hierbas es un trabajo que ha sido mecanizado hace ya mucho tiempo y en la actualidad los agricultores emplean otros controles no químicos. Arar para enterrar en la tierra las malas hierbas, las semillas o los hongos patógenos puede resultar tan eficaz como el control químico. Se está multiplicando la resistencia natural de los cultivos, tanto a las enfermedades como a las plagas de insectos, por medio de la ingeniería genética, introduciendo en las plantas genes de resistencia específicos. La gestión integrada de plagas es un sistema en el que se unifican medios de control por métodos de cultivo, por rotación de cosechas, por el empleo de variedades fortalecidas y por el uso estratégico de cantidades menores de pesticidas para conseguir resultados iguales o mejores a los obtenidos por medio de un control exclusivamente químico. También se fomenta la persistencia de setos de separación entre cultivos y de áreas de vegetación natural, de forma que allí puedan desarrollarse poblaciones de insectos beneficiosos para los cultivos, como la mariquita (Coccinella septempunctata) que es una especie predadora de otros insectos perjudiciales para cultivos como el de los cereales de secano.




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Fumigación con avioneta

Una avioneta fumiga con pesticida una región de pastos en Nueva Zelanda. Los pesticidas son agentes químicos que se utilizan para controlar y erradicar aquellas plagas que dañan los cultivos.

INTRODUCCION
EL Control químico son plaguicidas el nombre genérico que recibe cualquier sustancia o mezcla de substancias que es usada para controlar las plagas que atacan los cultivos o los insectos que son vectores de enfermedades. Los plaguicidas químicos sintéticos, son el resultado de un proceso industrial de síntesis química, y se han convertido en la forma dominante del combate a las plagas, después de la segunda guerra mundial, gracias al desarrollo de la Industria química y al tipo de agricultura dependiente de estos insumos.

Los plaguicidas se clasifican en una gran variedad de formas: según los organismos que controlan, su concentración, su modo de acción, su composición química, según la presentación de sus formulaciones comerciales y según el uso al que se destinan; sin embargo, es conveniente recordar que por definición todos los plaguicidas son sustancias tóxicas, diseñadas para interferir o modificar mecanismos fisiológicos fundamentales de los insectos, que también son compartidos por otros animales incluido el hombre, y que en determinadas circunstancias pueden provocarle la muerte.





CONCLUCION

El control químico cuyo objetivo es una reducción en la incidencia de las plagas de insectos, los organismos patógenos para las plantas y las enfermedades que causan, y las poblaciones de malas hierbas de forma que se pueda permitir una producción máxima de alimentos de alta calidad y otros cultivos. Las técnicas específicas de control incluyen mecanismos químicos, físicos y biológicos. Un 90% del mundo depende para su abastecimiento de alimentos de tan sólo 15 grandes tipos de cultivos y siete especies de animales. A pesar de todos los esfuerzos realizados, las plagas destruyen anualmente cerca del 35% de las cosechas en todo el mundo. Incluso una vez recogidas las cosechas, los insectos, los microorganismos, los roedores y las aves infligen una pérdida adicional de entre un 10 y un 20%, con lo que las pérdidas oscilan entre un 40 y un 50%. A pesar de que muchas zonas del mundo se enfrentan a una grave escasez de alimentos, el desarrollo industrial, las aglomeraciones humanas y la explotación de diversos recursos naturales (como la minería o las grandes presas) están reduciendo la superficie de terreno empleada para el cultivo. El control de las plagas permite una optimización del rendimiento de las tierras de uso agrícola.

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