Directrices por categorías de fuentes






descargar 329.19 Kb.
títuloDirectrices por categorías de fuentes
página1/9
fecha de publicación21.08.2016
tamaño329.19 Kb.
tipoDirectrices
med.se-todo.com > Documentos > Directrices
  1   2   3   4   5   6   7   8   9




Sección V

Orientación/directrices por categorías de fuentes:
Categorías de fuentes de la Parte II del Anexo C


Categoría de fuentes (a) de la Parte II:
Incineradoras de desechos


Índice


Lista de tablas 3

Lista de ilustraciones 3

V.A Incineradoras de desechos 4

(i) Desechos sólidos urbanos, desechos peligrosos y lodos de alcantarillado 4

1. Introducción 5

2. Descripción del proceso 5

2.1 Incineración de desechos sólidos urbanos 6

2.2 Incineración de desechos peligrosos 8

2.3 Incineración de lodos de alcantarillado 9

3. Fuentes de formación de las sustancias que figuran en el Anexo C 11

4. Alternativas a la incineración de desechos sólidos urbanos, desechos peligrosos y lodos de alcantarillado 13

5. Mejores prácticas ambientales para la incineración de desechos 14

5.1 Prácticas de gestión de desechos 15

5.2 Prácticas de operación y gestión de incineradoras 17

6. Mejores técnicas disponibles para la incineración 18

6.1 Selección del sitio 19

6.2 Mejores técnicas disponibles para el ingreso y control de desechos 19

6.3 Mejores técnicas disponibles para la combustión 20

6.4 Mejores técnicas disponibles para el tratamiento de gases de combustión 21

6.5 Técnicas de gestión para residuos sólidos 23

6.6 Mejores técnicas disponibles para el tratamiento de efluentes 24

6.7 Efecto de mejores técnicas disponibles y mejores prácticas ambientales en otros contaminantes 25

6.8 Incineradores nuevos y con importantes modificaciones 25

6.9 Modificación de incineradoras de desechos existentes 26

7. Niveles de desempeño asociados a mejores técnicas disponibles 26

Referencias 27

(ii) Desechos médicos 28

1. Introducción 28

2. Categorías de desechos sanitarios 29

2.1 Desechos médicos infecciosos 29

2.2 Desechos biológicos procedentes de la asistencia sanitaria 29

2.3 Objetos cortantes 30

3. Técnicas alternativas para fuentes nuevas y existentes 30

3.1 Fuentes nuevas 30

3.2 Fuentes existentes 30

3.3 Técnicas alternativas 30

4. Mejores prácticas ambientales para la gestión de desechos sanitarios 35

4.1 Reducción en la fuente 36

4.2 Separación 36

4.3 Recuperación y reciclaje de recursos 36

4.4 Capacitación del personal 36

4.5 Recolección en el sitio de generación de los desechos 37

4.6 Transporte al área de almacenamiento intermedio 37

5. Técnicas aplicadas a la incineración de desechos médicos 37

5.1 Descripción del proceso 37

5.2 Técnicas de tratamiento térmico 38

5.3 Depuración de gases de combustión 40

5.4 Tratamiento de cenizas volantes y de fondo, tratamiento de aguas residuales 41

6. Mejores técnicas disponibles y resumen de mejores prácticas ambientales 41

7. Niveles de desempeño asociados a mejores técnicas disponibles 47

Referencias 48

Otras fuentes 48


Lista de tablas

Sección V.A (i)


Sección V.A (ii)


Lista de ilustraciones

Sección V.A (i)


Sección V.A (ii)

V.A Incineradoras de desechos

(i) Desechos sólidos urbanos, desechos peligrosos y lodos de alcantarillado

Resumen

En el Convenio de Estocolmo se señala a las incineradoras de desechos como industrias con un potencial de formación y liberación relativamente alto de sustancias que figuran en el Anexo C.

Los objetivos previstos de la incineración son la reducción del volumen de los desechos, recuperación de energía, destrucción o, al menos, disminución, de componentes peligrosos, desinfección y recuperación de algunos residuos.

Al considerar propuestas para construir nuevas incineradoras de desechos, debería darse prioridad a alternativas como las actividades para disminuir la generación de desechos, en particular la recuperación y reutilización de recursos, reciclaje, separación de desechos y promoción de productos que generen menos desechos. También debería darse prioridad a los métodos que prevengan la formación y liberación de contaminantes orgánicos persistentes.

Para lograr un diseño y funcionamiento de incineradoras de desechos ambientalmente racional se requiere a la vez el uso de mejores técnicas disponibles y de mejores prácticas ambientales (que son, hasta cierto punto, coincidentes), que permitan evitar o disminuir la formación y liberación de las sustancias que figuran en el Anexo C.

Las mejores prácticas ambientales para incineración de desechos comprenden procedimientos ex situ (como la gestión integral de desechos y el estudio de las repercusiones ambientales del emplazamiento) y procedimientos in situ (como la inspección de desechos, manipulación de desechos, funcionamiento de incineradores y prácticas de gestión y manipulación de residuos adecuadas).

Las mejores técnicas disponibles para la incineración de desechos son la selección apropiada del sitio, ingreso y control de desechos, técnicas de combustión, tratamiento de gases de combustión, residuos sólidos y efluentes.

Para obtener los mejores resultados para la protección integral del medio ambiente es esencial coordinar el proceso de incineración de desechos con las primeras etapas (ej., técnicas de gestión de desechos) y las etapas posteriores (ej., eliminación de residuos sólidos derivados de la incineración de desechos).

Las liberaciones de las sustancias que figuran en el Anexo C provenientes de las incineradoras de desechos sólidos urbanos concebidas y operadas según las mejores técnicas disponibles y mejores prácticas ambientales se generan principalmente por cenizas volantes, cenizas de fondo y tortas de filtro del tratamiento de aguas residuales. Por ello es de suma importancia prever el depósito de estos tipos de desechos en condiciones de seguridad, con un pretratamiento y eliminación final en rellenos sanitarios exclusivos, preparados y operados según las mejores técnicas disponibles.

Con una combinación apropiada de medidas principales y secundarias, se asocian a las mejores técnicas disponibles niveles de desempeño no superiores a 0.1 ng EQT-I/Nm3 (con 11% de O2) para PCDD/PCDF en emisiones atmosféricas. Se ha observado además que, en condiciones normales de funcionamiento, se pueden obtener emisiones inferiores a este nivel en una planta incineradora de desechos bien concebida.

Las mejores técnicas disponibles para descargas de aguas residuales provenientes de plantas de tratamiento de efluentes, que reciben efluentes del tratamiento de depuración de gases de combustión, se asocian con niveles de concentración de PCDD/PCDF muy por debajo de 0.1 ng EQT-I/l.

1. Introducción

En el Convenio de Estocolmo se señala a las incineradoras de desechos como industrias con un potencial de formación y liberación relativamente alta de sustancias del Anexo C. Asimismo, la coincineración de desechos puede ser una fuente de emisiones de estas sustancias.

La presente sección se refiere sólo a la incineración exclusiva de desechos y no a otras circunstancias en que los desechos se someten a tratamiento térmico, por ejemplo, los procesos de coincineración que se dan en los hornos de cemento y las grandes plantas de combustión, que son objeto de análisis en las secciones respectivas.

Al considerar propuestas para construir nuevas plantas de eliminación de desechos, el Convenio de Estocolmo aconseja a las Partes considerar como prioridad:

Alternativas como las actividades que disminuyen la generación de desechos urbanos, en particular la recuperación de recursos, reutilización, reciclaje, separación de desechos y promoción de productos que generen menos desechos, al considerar propuestas para construir nuevas plantas de eliminación de desechos (Convenio de Estocolmo, Anexo C, Parte V, sección A, inciso (f)).

Métodos que evitarán la formación y liberación de las sustancias del Anexo C.

Las consideraciones sobre la gestión de desechos, descritas en la sección III.C (ii) de estas directrices, y los métodos alternativos sugeridos en el apartado 6, pueden tomarse en cuenta como parte de las estrategias generales para prevención y control de desechos.

2. Descripción del proceso

La incineración se utiliza como forma de tratamiento para una gran variedad de desechos. Por lo general, la incineración en sí es sólo una parte de un complejo sistema de tratamiento de desechos que, en conjunto, se encarga de la gestión total de la gran variedad de desechos que genera la sociedad (para un análisis de asuntos transectoriales relativos a la incineración y gestión de desechos véase la sección III.C de estas directrices).

El objetivo de la incineración de desechos es tratarlos para reducir su volumen y peligrosidad, capturando (y, por lo tanto, concentrando) o destruyendo al mismo tiempo sustancias potencialmente nocivas que se liberen, o puedan liberar, durante la incineración. Los procesos de incineración también pueden constituir una forma de recuperar el contenido energético, mineral o químico de los desechos.

Los incineradores están provistos de hornos de distintos tipos y tamaños, y ofrecen distintas combinaciones de tratamiento pre y postcombustión. Además, hay bastante coincidencia entre los modelos recomendados para la incineración de desechos sólidos urbanos, desechos peligrosos o de lodos de alcantarillado.

Normalmente, las incineradoras están diseñadas para combustión oxidativa completa a temperaturas de 850 °C a 1400 °C. A estas temperaturas pueden darse también calcinaciones y fundiciones. La gasificación y la pirólisis constituyen alternativas de tratamiento térmico que limitan la cantidad de aire de combustión primaria para convertir los desechos en gas de proceso, que puede utilizarse como materia prima química o puede incinerarse para recuperar energía. No obstante, en comparación con la incineración, la aplicación de estos sistemas es escasa y en algunas plantas se han registrado dificultades de funcionamiento.

Las plantas incineradoras de desechos pueden caracterizarse por los siguientes procesos: recepción de desechos, almacenamiento, pretratamiento, incineración/recuperación de energía, depuración de gases de combustión, gestión de residuos sólidos, y tratamiento de aguas residuales. La forma de concebir y operar cada componente depende en gran medida de la naturaleza de los desechos.

Por lo general, los desechos son materiales muy heterogéneos, compuestos sobre todo de sustancias orgánicas, minerales, metales y agua. Durante la incineración se generan gases de combustión que contendrán la mayor parte de la energía combustible en forma de calor.

En la incineración oxidativa completa, los componentes principales del gas de combustión son vapor de agua, nitrógeno, dióxido de carbono y oxígeno. Según sea la composición del material incinerado, las condiciones de funcionamiento y el sistema de depuración de gases de combustión instalado, se emiten gases ácidos (óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, cloruro de hidrógeno), partículas (incluidos metales particulados), y una gran variedad de compuestos orgánicos volátiles (como mercurio). Asimismo, se ha demostrado que la incineración de desechos sólidos urbanos y desechos peligrosos genera y libera involuntariamente contaminantes orgánicos persistentes (PCDD/PCDF, PCB, HCB); además, tiene el potencial de liberar dibenzoparadioxinas polibromadas (PBDD) y dibenzofuranos polibromados (PBDF). Es normal que en plantas que tengan deficiencias de diseño u operación estas formaciones se eleven sustancialmente.

Según las temperaturas de combustión durante las etapas principales de la incineración, los metales volátiles y los compuestos inorgánicos (ej., sales) se evaporan total o parcialmente. Estas sustancias se transfieren desde los desechos que ingresan hasta los gases de combustión y las cenizas volantes que contiene. Se generan cenizas volantes de los residuos minerales (polvo) y cenizas sólidas más pesadas (cenizas de fondo). Las proporciones de residuos sólidos varían mucho según sea el tipo de desecho y el diseño específico del proceso.

Otras emisiones son residuos provenientes del tratamiento y depuración de gases de combustión, tortas de filtro del tratamiento de aguas residuales, sales y liberación de sustancias en aguas residuales.

Depuramiento de gases de combustión

Gases de escape

Cenizas/residuos

(Tratamiento y eliminación

Horno

(y cámara de postcombustión)

Gases de combustión

Aguas residuales

Recuperación de calor

Aire

Agua

Combustible/energía

Vapor

Cenizas

(tratamiento y eliminación)

Tratamiento de

aguas residuales

Descarga de aguas

Lodos (tratamiento)

Figura 1: Esquema de flujo simplificado de una incineradora

2.1 Incineración de desechos sólidos urbanos

A pesar de que en muchas áreas el vertido de los desechos sin reciclar sigue siendo el método más común para eliminar los desechos sólidos urbanos, la incineración y el posterior vertido de residuos se ha vuelto una práctica habitual en muchos países desarrollados e industrializados. (Para un análisis de jerarquía de la gestión de desechos véase la sección III.C (ii)).

La Directiva del Consejo Europeo sobre el vertido de desechos (1999/31/EC) dispone que los Estados Miembro deben establecer una estrategia nacional para disminuir los desechos biodegradables que llegan a los rellenos sanitarios. Esta estrategia debería prever medidas, en particular, respecto a reciclaje, compostaje, producción de biogás y recuperación de material o energía, para alcanzar las metas.

La incineración de los desechos sólidos urbanos suele venir acompañada de la recuperación de parte de la energía (“energía de desechos”) en forma de vapor y/o generación de electricidad. Además, las incineradoras pueden diseñarse de forma que puedan admitir formas procesadas de combustibles derivados de desechos sólidos urbanos, así como para la co-combustión de combustibles fósiles. El tamaño de las incineradoras de desechos urbanos va desde unidades pequeñas que procesan partidas únicas de unas pocas toneladas al día hasta unidades de gran tamaño, con capacidad de alimentación diaria continua de más de mil toneladas. Los costos de inversión de estas plantas capaces de satisfacer criterios que pueden considerarse mejores técnicas disponibles suelen ser de millones hasta cientos de millones de dólares estadounidenses.

Las ventajas principales de la incineración de desechos sólidos urbanos son la destrucción de los materiales orgánicos (incluso tóxicos), la reducción del volumen de desechos y la concentración de contaminantes (ej., metales pesados) a cantidades relativamente pequeñas de cenizas, creando así sumideros sin riesgo si se eliminan en forma adecuada. La energía recuperada puede constituir una importante ventaja adicional.

Las grandes incineradoras de desechos urbanos son importantes plantas industriales, con el potencial de convertirse en fuentes significativas de contaminación ambiental (véase sección 2).

2.1.1 Consideraciones sobre el funcionamiento de incineradoras de desechos sólidos urbanos

En muchas incineradoras de desechos sólidos urbanos también se incineran otras fracciones de desechos, como desechos voluminosos (ej., provenientes de plantas de separación de residuos), lodos de alcantarillado o la fracción altamente calorífica del pretratamiento de los desechos (ej., de plantas de trituración). Estos desechos deben ser evaluados cuidadosamente antes de la incineración para verificar si la planta de incineración de desechos (incluidos el tratamiento de gases de combustión y el tratamiento de aguas residuales y residuos) está preparada para tratar estos tipos de desechos y si puede hacerlo sin riesgo de perjudicar la salud humana o el medio ambiente. Algunos parámetros importantes son el contenido de cloro y bromo, contenido de aluminio, de metales pesados, contenido calorífico y comportamiento de combustión. Las altas concentraciones de bromo pueden generar compuestos bromados como las dibenzoparadioxinas polibromadas (PBDD) y los dibenzofuranos polibromados (PBDF). Desestimar los límites de la planta incineradora puede causar problemas operacionales (ej., cierres reiterados para poder limpiar la chimenea o los intercambiadores de calor) o resultados ambientales deficientes (ej., altas emisiones en agua, alta lixiviabilidad de cenizas volantes).

La Figura 2 muestra la organización típica de una incineradora de desechos sólidos urbanos de gran tamaño.

2.1.2 Recepción, almacenamiento y pretratamiento de desechos sólidos urbanos

Los desechos pueden llegar a la incineradora en camiones, barcazas o por tren. El reciclaje o los programas de separación de desechos previos a la entrega pueden influir enormemente en la eficacia del procesamiento. Eliminar vidrios y metales antes de la incineración aumentará el valor energético por unidad de desecho. No obstante, en algunas plantas se separan los metales de las cenizas de fondo después de la incineración. Reciclar papel, cartón y plástico reducirá el valor energético de los desechos pero también puede reducir el cloro que contienen. Separar los desechos voluminosos evita tener que eliminaros o triturarlos en la planta.

Además de la separación de desechos, el pretratamiento de desechos sólidos urbanos en bruto puede implicar la compactación y trituración para facilitar la manipulación y lograr más homogeneidad. Las áreas de silos suelen estar cubiertas para protegerlas de la humedad exterior y es habitual que la planta esté diseñada de forma que se haga pasar el aire de combustión a través del silo para reducir olores.

Figura 2. Incineradora de desechos sólidos urbanos convencional


Recepción

Depuración del gas residual

Incineración/

Generador de vapor

Chimenea

Silo


Fuente: European Commission 2006

2.1.3 Tipos de incineradoras de desechos sólidos urbanos

Hay distintos sistemas de combustión para incinerar desechos sólidos urbanos, como el sistema de parrilla móvil, de hornos rotatorios y de lechos fluidizados. En Estados Unidos y Asia se usan también incineradores modulares, que queman los desechos sin procesarlos previamente. La tecnología de lecho fluidizado requiere que las partículas de desechos sean de determinado tamaño, lo que suele exigir cierto pretratamiento y una recolecta selectiva de los desechos. Las capacidades típicas de combustión de los incineradores de desechos sólidos urbanos son de 90 a 2.700 toneladas por día (configuraciones modulares: de 4 a 270 toneladas al día).

Se han desarrollado procesos por desacoplamiento de las etapas que también se llevan a cabo en una incineradora: secado, volatilización, pirólisis, carbonización y oxidación de los desechos. También se aplica la gasificación con agentes gasificantes como vapor, aire, óxidos de carbono u oxígeno. Estos procesos apuntan a disminuir los volúmenes de gases de combustión y los correspondientes costos de tratamiento. Muchas de estas innovaciones han presentado problemas técnicos y económicos al trasladarse al nivel comercial e industrial y, por lo tanto, no han tenido continuidad. Algunos sistemas se usan comercialmente (ej., en Japón) y otros se están evaluando en plantas de demostración por toda Europa, pero aun así, sólo representan una pequeña parte de la capacidad total de tratamiento en comparación con la incineración.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9

similar:

Directrices por categorías de fuentes iconDirectrices generales sobre el tratamiento de las úlceras por presióN

Directrices por categorías de fuentes iconDirectrices recomendadas por el ipcs de la oms para la clasificación...

Directrices por categorías de fuentes iconEl jurado presidido por Jesús Rasines elige las mejores campañas...

Directrices por categorías de fuentes iconEste libro va dirigido al gran público y, por consiguiente, no se...

Directrices por categorías de fuentes iconEl azúcar se deriva principalmente de la caña de azucar y remolacha...

Directrices por categorías de fuentes iconDirectrices internacionales

Directrices por categorías de fuentes iconEnergía Mecánica. Energía Potencial. Energía Cinética. Energía Química....

Directrices por categorías de fuentes iconDirectrices para la Auditoría de

Directrices por categorías de fuentes iconDirectrices del desarrollo clínico

Directrices por categorías de fuentes iconDirectrices para la Pastoral de la Salud


Medicina





Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com