Lección 1: El ateismo hasta el siglo XIX




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Inmensidad



Dios está en todas las cosas y en todos los lugares, sin ser contenido por ellos. Se dice por eso que es omnipresente y ubicuo. Su presencia está en todas partes y no está sujeta al espacio. No hay ningún lugar donde no este, pero no ocupa un espacio físico: no tiene cualidades físicas que puedan ocupar un espacio. La inmensidad divina explica su omnipresencia.

Está en las cosas sin ser limitado por ellas. Está en el ser creado por esencia, por presencia y por potencia, dice Tomás de Aquino. Por esencia, porque es la causa que sostiene en el ser a todo lo que existe; de donde deriva su presencia íntima. También está en las criaturas por potencia y por presencia, es decir, porque están sometidas a su poder y porque las ve y ordena.

Dios es también inmenso. Inmensidad significa no-mensurabilidad según el espacio, y viene expresada por la exigencia del ser infinito a llenar todos los espacios y lugares. Que Dios es inmenso, se desprende del hecho que es infinito. Si no hay en Dios límites, Dios no podrá ser abarcado por nada, y habrá en El aptitud para llenar todos los lugares. De su inmensidad se deduce que es omnipresente.


  1. Omnipresencia


Significa presencia actual en todos los lugares y espacios. Dios no solamente esta presente en todo lugar, sino que esta plenamente presente. Por eso, si Dios, por ser inmenso, tiene aptitud para estar en todos los lugares, estará realmente en ellos, cuando estos lugares existan, dando el ser y la operación a todas las cosas.

Como leemos En los salmos:
“¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia? Si subiere á los cielos, allí estás tú: Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo de la mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día: Lo mismo te son las tinieblas que la luz” (Salmo 139:7-12).
“¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? ¿Se ocultara alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?” (Jeremías, 23:23-24).
Jesús mismo ejerce este atributo: “Porque donde están dos ó tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20).
“su dimensión es mas extensa que la tierra, y mas ancha que el mar”

(Job 11:9).


  1. Inmutabilidad


Puesto que su ser consiste en su obrar, Dios puede actuar sin pasar de la potencia al acto, por lo que será absolutamente inmutable.

El movimiento es el paso del ser en potencia al ser en acto; toda forma de cambio supone el ser en potencia. Dios es acto puro, esto es, sin potencialidad, por tanto es inmutable en absoluto; no está sujeto a ninguna variación, a diferencia de las cosas del mundo. No esta sujeto a cambios en su ser, atributos o determinaciones.
Si Dios es el “Ser subsistente”, será también la actividad subsistente, pues el obrar sigue al ser y el modo de obrar al modo de ser. Pero si Dios es la actividad subsistente, es decir, si su ser consiste en su obrar, ejercerá toda acción sin transitar de la potencia al acto, y, por lo mismo, será absolutamente inmutable. Dios no ha evolucionado, no necesita mejorar pues es absolutamente perfecto, no puede cambiar para bien o para mal. No puede cambiar en sus atributos, los mismos que tuvo en el principio los tendrá para siempre. Tampoco esta sujeto a cambios en sus determinaciones. Sus decretos son inmutables, todo lo que había de ser fue determinado por el desde la eternidad. No se arrepiente de lo que ha decidido pues su voluntad es perfecta.
Dios no cambia en Su esencia.


  • La sustancia de las cosas siempre está cambiando.

  • Todas las criaturas cambian. Lo más característico de lo creado es que cambia continuamente.

  • El hombre, especialmente en lo relacionado a su cuerpo, siempre está experimentando una transformacion.

  • Pero Dios es perpetuamente el mismo. No está hecho de ninguna sustancia o material, sino que es puro espíritu, por tanto El es inmutable. El permanece por siempre el mismo.

  • Su esencia no sufrió un cambio cuando se unió con la naturaleza humana.


El no cambia en Sus atributos.


  • ¿Era El poderoso en el principio? El sigue siendo poderosos y omnipotente.

  • ¿Era El sabio cuando creo este universo de la nada? El es inmutable en Su sabiduría, es omnisciente.

  • El es inmutable en su justicia. Justo y santo fue El en el pasado. Justo y santo es El ahora.

  • El es inmutable en Su verdad. El lo ha prometido y Su promesa se ha convertido en realidad. El lo ha dicho, y se hará.

  • El no cambia en la bondad y generosidad y benevolencia de Su naturaleza. El es inmutable en Su amor.


De la misma manera, Dios es inmutable en sus planes. Él planeó todo una vez establecido el plan, Él nunca lo modifica.
De la misma manera Dios es inmutable en Sus promesas.
"para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta," (Heb 6:17-18)
Dios es inmutable también en Sus amenazas.

"Mas el que no creyere, será condenado." Marcos 16:16
"¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!
Los objetos de un amor eterno nunca cambian. Dios no cambia en los objetos de su amor. Es inmutable no solamente en Su amor, sino en los objetos de su amor.
“Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos; Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á éstos también justificó; y á los que justificó, á éstos también glorificó. (Romanos 29-30)
La misma existencia, y el ser de Dios, implican inmutabilidad.

Hay un Dios, este Dios rige y gobierna todas las cosas; creó el mundo y lo sostiene y lo mantiene. ¿Cómo será este Dios? ciertamente que no podemos pensar en un Dios mutable.
Dios es un Ser perfecto. Entonces, si El es un Ser perfecto, El no puede cambiar. Así, si Dios es perfecto, El debe ser el mismo; pues el cambio implicaría imperfección ahora, o imperfección después.
Si Dios es infinito no puede cambiar porque dejaría de ser infinito.
“porque yo Jehová no cambio...” (Mal 3:6).
“Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Stg 1:17 ).
“Dios no es hombre, para que mienta; Ni hijo de hombre para que se arrepienta: El dijo, ¿y no hará?; Habló, ¿y no lo ejecutará?”

(Num 23:19)
“El consejo de Jehová permanecerá para siempre; Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.” (Sal 33:11)

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