Lección 1: El ateismo hasta el siglo XIX






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títuloLección 1: El ateismo hasta el siglo XIX
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1. Jean Paul Sartre: el existencialismo ateo



Sartre nació en París el 21 de junio de 1905; estudió en la Escuela Normal Superior de esa ciudad, en la Universidad de Friburgo (Suiza) y en el Instituto Francés de Berlín Alemania. Enseñó filosofía desde 1929 hasta el comienzo de la II Guerra Mundial, momento en que se incorporó al Ejército. Desde 1940 hasta 1941 fue prisionero de los alemanes; después de su puesta en libertad. Publica su trabajo filosófico más célebre: “El ser y la nada” (1943). (49)
Rechazó el Premio Nobel de Literatura que se le concedió en 1964, aduciendo como razón, que no podía aceptarlo porque de hacerlo comprometería su integridad como escritor. (50)

Las obras filosóficas de Sartre se sustentan en la fenomenología de Edmund Husserl, la metafísica de Hegel y Heidegger, así como de la teoría social de Karl Marx que se conjugan para formar una nueva corriente filosófica: el existencialismo. Esta corriente se relaciona aspectos de la vida cotidiana, la literatura, la psicología y la actividad política, por lo que ha suscitado un gran interés popular que ha convertido al existencialismo en un movimiento intelectual a escala global. Murió en París el 15 de abril de 1980. (51)

No todos los filósofos existencialistas son o han sido ateos, para el caso Sören Kierkegaard, Karl Jaspers y otros han sido profundamente cristianos.
En su obra filosófica, El ser y la nada (1943), Sartre piensa que los hombres crean su mundo revelándose contra la autoridad, y que los seres humanos crean su propio mundo al aceptar la responsabilidad sobre sus propias acciones, sin tomar en cuenta a la sociedad, la religión o la moral tradicional. A diferencia del mundo no humano la existencia humana se caracteriza por la nada, o sea la capacidad de negar y revelarse. La existencia humana autentica se caracteriza por una libertad de elección absoluta. El individuo tiene una ineludible responsabilidad de adoptar sus propias decisiones. En sus obras de teatro se expresa su creencia en esta libertad del hombre y su aceptación de su responsabilidad personal como valores centrales. El individuo debe confiar más en su creatividad más que en la moral tradicional o en la religión.

En “crítica de la razón dialéctica” (1960), Sartre dio un cambios hacia el determinismo social marxista. Allí sostiene que la influencia de la sociedad moderna sobre los individuos produce la serialización, con perdida de la propia identidad, un paralelo de la enajenación del marxismo. La libertad y el poder de los individuos solamente se pueden recobrar por medio de la acción revolucionaria colectiva. A pesar de su afinidad con la acción revolucionaria bajo el lente marxista Sartre nunca se afilio al partido comunista francés y de esta manera conservo su independencia para criticar las acciones militares soviéticas en Hungría (1956) y en Checoslovaquia (1968). Además de textos filosóficos Sartre publico varia novelas “La Náusea” (1938) y la serie narrativa “Los caminos de la libertad”, que incluye “La edad de la razón” (1945), “El aplazamiento” (1945) y “La muerte en el alma” (1949); “San Genet, comediante y mártir” (1952); las obras teatrales “A puerta cerrada” (1944), “La puta respetuosa” (1946) y “Los secuestradores de Altona” (1959); Su autobiografía, “Las palabras” (1964) y la biografía de Gustave Flaubert “El idiota de la familia” entre otras publicaciones. (52)

En el libro “las ceremonias del adiós”, Simone de Beauvoir, cita sus conversaciones con Sartre. Sobre el cómo se desarrollo su ateismo, el manifiesta que fue en forma repentina cuando tenia once años de edad y esperaba a unas amigas afuera de su casa que repentinamente vino a su mente el pensamiento: “!Pero si Dios no existe!” (53)
“Dios es una imagen prefabricada del hombre, el hombre multiplicado por el infinito, y el hombre enfrentado con ella tendrá que trabajar para satisfacerla. Se trata siempre, pues, de una relación consigo mismo, de una relación absurda consigo mismo, pero inmensa y exigente. Esta relación es lo que hay que suprimir, porque no es una relación autentica. La verdadera relación es la que se establece con lo que somos, no con lo que, vagamente, hemos construido a nuestra imagen.” (54)

A pesar de esto y de toda su argumentación en contra del teísmo, mas adelante confiesa:
“Yo no me siento como una partícula que apareció en el mundo, sino como un ser provocado, esperado, prefigurado. En resumen, como un ser que no parece provenir mas que de un creador; esa idea de una mano creadora, que me habría creado me remite a Dios. Naturalmente, no es una idea clara y precisa que yo utilice cada vez que pienso en mi mismo; Contradice muchas ideas mías; pero esta ahí, imprecisa.” (55)
Sartre reconoce que la idea de Dios aparecía en su mente aun a pesar de todas sus objeciones intelectuales.
Para Sartre el existencialismo es aquella filosofía según la cual la existencia en el hombre precede a la esencia. Esta fórmula sería la máxima abreviatura de lo que Sartre entiende por existencialismo.

En su libro: “el existencialismo es un humanismo” dice lo siguiente:
“El existencialismo ateo que yo represento es más coherente. Declara que si Dios no existe, hay por lo menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre, o como dice Heidegger, la realidad humana ¿qué significa aquí que la existencia precede a la esencia? Significa que el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo, y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Solo será después y será tal como se haya hecho. Así pues no hay naturaleza humana pues no hay Dios para concebirla.” (56)
La inexistencia de Dios postulada por Sartre crea sin embargo una serie de problemas éticos y axiológicos:
“el existencialista piensa que es muy incomodo que Dios no exista, porque con el desaparece cualquier posibilidad de hallar valores en un cielo inteligible; ya no puede haber el bien a priori, pues no hay conciencia infinita y perfecta para pensarlo; no esta escrito por ninguna parte que el bien exista, que se debe ser honrado, que no se deba mentir; ya que estamos colocados en un terreno donde solamente están los seres humanos. Dostoyevsky escribe ‘si Dios no existiera, todo estaría permitido’. Este es el punto de partida del existencialismo. En efecto, todo esta permitido si Dios no existe; en consecuencia: el hombre esta desamparado, porque no encuentra en si mismo ni fuera de si mismo alguna posibilidad para aferrarse a algo.” (57)
Para el ateísmo existencialista de Sartre, el "ser en el mundo" es lo ultimo que se puede decir acerca del hombre. La idea de Dios únicamente expresa en forma de un concepto límite, de un ideal irrealizable, el movimiento de trascendencia.

Para Sartre Dios no es más que una proyección del espíritu; la fe en dioses es por lo tanto un espejismo. Según las ultimas palabras de su obra El Ser y la Nada: "El hombre se aniquila como hombre para que Dios nazca. Pero la idea de Dios es contradictoria; de aquí que nos aniquilemos en vano. El hombre es una pasión inútil." (58)
“El existencialismo no es nada más que un esfuerzo por sacar todas las consecuencias de una posición atea coherente. No busca de ninguna manera hundir al hombre en la desesperación. Pero sí se llama, como los cristianos, desesperación a toda actitud de incredulidad, parte de la desesperación original. El existencialismo no es de este modo un ateísmo en el sentido de que se extenuaría en demostrar que Dios no existe. Más bien declara: aunque Dios existiera, esto no cambiaría; he aquí nuestro punto de vista. No es que creamos que Dios existe, sino que pensamos que el problema no es el de su existencia; es necesario que el hombre se encuentre a sí mismo y se convenza de que nada pueda salvarlo de sí mismo, así sea una prueba válida de la existencia de Dios.” (59)
Para Sartre más que de una negación de Dios se trata más bien de una expulsión. Dios no puede ni debe existir. Es necesario que Dios no exista: si existiera, sería el otro ser absoluto, el enemigo. Si Dios existe, el hombre es la nada, por lo tanto sólo existen los hombres.
En su novela La náusea, el personaje Antoine Roquentin dice:
“Lo esencial es la contingencia. Quiero decir que, por definición, la existencia no es la necesidad. Existir es ‘estar ahí’, simplemente; los seres aparecen, se dejan encontrar, pero jamás se les puede deducir […] No hay ningún ser necesario que pueda explicar la existencia: la contingencia no es una imagen falsa, una apariencia que pueda desvanecerse; es lo absoluto y, por consiguiente, la perfecta gratuidad. […] Todo es gratuito, este parque, esta ciudad, yo mismo. Y cuando uno cae en la cuenta de ello, el estómago da vueltas y todo se pone a flotar. He aquí la náusea.” (60)
Su tesis básica es que en el hombre la existencia precede a la esencia. El hombre no es nada, o sea no tiene una naturaleza o esencia determinadas. Es únicamente lo que decide. Además cuando el hombre elige, lo hace por toda la humanidad. Si un obrero se inscribe en un sindicato católico y no en uno comunista, no hace una elección por sí mismo, sino que elige por el hombre; o al inscribirse en un sindicato católico, esta recomendando la resignación y diciendo así que el paraíso no está en la tierra y que el hombre debe resignarse y confiar en la otra vida. (61)

La principal razón por la cual Sartre rechaza la existencia de Dios es que Dios es “causa sui” y esta noción de ser causa sui le parece contradictoria. Pero el caso es que esta noción de causa sui no es tomada en serio por los teístas.

Para Sartre, toda la vida fracasa siempre. El hombre es una pasión para fundar el ser y constituir el "en sí". Pero esto no puede hacerse. La idea de Dios como causa sui es contradictoria y el hombre se pierde en vano. El hombre es una pasión inútil. Con estas tesis se llega a su posición atea. (62)

Sartre presenta lo que llama una visión técnica del mundo, cuando piensa en Dios y afirma que Dios haría al hombre lo mismo que quien fabrica un cortapapeles. Según Sartre Dios es interpretado, como un artífice superior y representa respecto del hombre lo que el artesano representa para el cortapapeles: Dios crea al hombre partiendo de su propia idea. De manera que el hombre no tiene naturaleza porque no hay ningún Dios que la pueda concebir. Pero la consecuencia de esto es que, si no hay Dios, no puede concebir naturaleza alguna y, por lo tanto, no hay naturaleza; con esto el hombre no tiene el privilegio ontológico de ser el ente sin naturaleza, es abolida la naturaleza y el hombre entra a formar parte del mundo de las cosas no naturales.

Sartre afirma que los existencialistas no son ateos, si por ateos entendemos que se agoten en probar que no existe Dios, porque para ellos si hubiera Dios daría lo mismo, pues incluso una prueba válida de la existencia de Dios no cambiaria nada.
Sartre trata de demostrar que Dios es contradictorio porque es causa sui, a pesar de que nadie sostiene que Dios sea causa sui. También que en vista de que no hay Dios, no puede haber naturaleza del hombre, aunque si no hay Dios, por la misma razón no habría naturaleza de ninguna clase. Por ultimo dice que aunque hubiera Dios daría lo mismo; aun si incluso hubiera una prueba válida de su existencia, nada cambiaría. Lo que Sartre afirma no es posible. Dice que No hay naturaleza humana, puesto que no hay un Dios para concebirla. El no niega que haya naturaleza de las cosas. Para Sartre El hombre es un ente único y privilegiado que no tiene naturaleza; pero si la razón que aduce es que el hombre no tiene naturaleza debido a que no hay un Dios que la conciba, entonces no hay un Dios que conciba ninguna naturaleza; su argumento prueba demasiado, porque, no solamente que no hay naturaleza humana, sino que no hay naturaleza en absoluto. (63)
Declara que incluso si Dios existiera esto no cambiaría nada; “este es nuestro punto de vista. No es que creamos que Dios exista, pero pensamos que el problema no es el de su existencia; es menester que el hombre se encuentre a sí mismo y se persuada de que nada puede salvarlo de sí mismo, ni siquiera una prueba válida de la existencia de Dios.” (64)
Si la razón por la cual concluye que no hay Dios es que la noción de causa sui es contradictoria, lo correcto seria buscar otra noción más adecuada de Dios, en lugar de declarar la inexistencia de Dios no desprenderse de esa noción.
Cuando Sartre afirma que aunque hubiera Dios esto no cambiaria nada, ni aun una prueba valida de su existencia o pasaría nada, esto no tiene sentido. Porque si se demostrara que Dios existe, entonces si existe, por lo tanto puede concebir la esencia del hombre, con lo cual el hombre puede tener esencia y naturaleza. Se viene abajo la supuesta evidencia sobre el carácter no natural del hombre y sobre la precedencia de la existencia sobre la esencia. (65)
Para Sartre “todo hombre que inventa un determinismo, es un hombre de mala fe.”(66) también dice: “nadie es cobarde porque tiene un corazón, un pulmón o un cerebro cobarde; no es como es en vista de una organización fisiológica, sino porque se ha hecho un hombre cobarde a causa de sus actos.” (67) pero cuando el afirma que el hombre es enteramente lo que el decide ser, esta siendo determinista. Nadie puede elegir las circunstancias en las cuales ha nacido, los padres y familiares que ha de tener. Tampoco puede escoger su dotación genética que determinara gran parte de su existencia. En este sentido el es también determinista.

El existencialismote Sartre y el Marxismo se deben a una interpretación extrema del hombre histórico. En el existencialismo esta perspectiva unilateral consiste en que ve en la naturaleza un horizonte de realización del hombre, en lugar de ver al hombre como parte integral de la naturaleza. El existencialismo pone énfasis en las dimensiones estética y de libre creación de la existencia humana y considera al mundo como una dimensión del hombre en si mismo. Muchos rechazan el existencialismo Sarteano por considerarlo una filosofía subjetivista, es además una filosofía pesimista en cuanto toda la realidad del hombre se limita a un absurdo.

2. Sigmund Freud: el complejo de Zeus



Freud nació en una familia de comerciantes judíos acomodados. Su padre fue Jakob Freud, él fue el mayor de los ocho hijos del segundo matrimonio de su padre. Cuando cumplió tres años la familia se instalo en Viena. Fue muy buen alumno durante sus estudios secundarios y, posteriormente ingreso a la universidad a estudiar medicina. En septiembre de 1886, después de un noviazgo que duro varios años, desposo a Martha Bernays, de la que tuvo cinco hijos. En 1883 fue nombrado profesor libre, dictante de conferencias, y en 1902, obtuvo el puesto de profesor honorario. A pesar de toas las dificultades que tuvo, Freud se rehusó siempre a dejar Viena. (68)
En 1876, después de haber cursado tres años de estudios médicos, ingreso en el Instituto de Fisiología que era dirigido por E. Brücke. Publico su primer articulo en 1877: “Sobre el origen de las raíces nerviosas posteriores en la médula espinal del amocetes (Petrornyzon planeri)” y la última, concerniente a la parálisis cerebral infantil, apareció en 1897. Durante esos veinte años publico cuarenta artículos. (69)

Escribió un trabajo sobre la afasia en 1891 seguido por sus trabajos sobre la cocaína publicados de 1884 a 1887. Había descubierto las propiedades analgésicas de esta sustancia, sin darle importancia a las propiedades anestésicas, que fueron utilizadas con éxito por K. Koller. (70)

Abrió un consultorio privado como neurólogo el 25 de abril de 1886. Algunos meses antes había obtenido una beca gracias a la cual pudo ir a París. Fue así como estuvo en la Salpêtrière donde conoció a J. M. Charcot.

Freud comenzó utilizando los medios que tenia a su disposición en aquella época: la electroterapia de W. H. Erb, la hipnosis y la sugestión.

En julio de 1895 apareció la obra “Estudios sobre la histeria”, que fuera escrita en colaboración con y Freud. Allí es empleado por primera vez el término psicoanálisis. También en esos años reflexiono sobre la abrupta interrupción del tratamiento de Anna O. lo que lo llevo a concebir la transferencia.
En esta época, entonces, Freud había abandonado la hipnosis y la sugestión, a favor de la técnica de asociación libre. Su teoría era que existía un núcleo patógeno originado en la infancia debido a un trauma sexual real resultante de la seducción del paciente por parte de un adulto. El síntoma era entonces consecuencia de la represión de las representaciones insoportables que constituía el hecho, y el tratamiento consistía en volver a traer a la conciencia el recuerdo reprimido y de esta manera desaparecería el síntoma. (71)
Freud comienzo a analizar sistemáticamente sus propios sueños a partir de julio de 1895. En 1900 apareció La interpretación de los sueños (Die Traumdeutung). Para Freud lo absurdo e incongruente en el contenido de los sueños no es meramente accidental, el sueño tiene un sentido oculto que no se puede conocer únicamente a través de las figuras utilizadas el sueño, sino que es necesario conocer algunos elementos del que sueña, es necesario recurrir a las asociaciones del sujeto para descubrir el significado oculto del sueño.

El sueño, para Freud, es una encrucijada entre lo normal y lo patológico, es posible tomar las conclusiones sobre el sueño para explicar los trastornos neuróticos de quienes los sueñan. (72)
En 1901 publico “La Psicopatología de la vida cotidiana” (Zur Psychopathologie des AlItagslebens). La obra trata sobre pequeños accidentes, a los que de usualmente apenas se les presta atención, como olvidos de palabras, recuerdos encubridores, lapsus del habla o de escritura, torpezas, actos fallidos, etc. Estos hechos pueden según Freud considerarse manifestaciones del inconsciente bajo las siguientes condiciones: 1) no deben superar el límite fijado por nuestro juicio, 2) deben ser trastornos momentáneos; 3) sus motivos se nos escapan y nos vemos obligados a invocar el azar o la inatención. (73)
En 1905 salio a la luz “El chiste y su relación con lo inconsciente” (Der Witz und seine Beziehung zum Unbewuflten). El mismo año apareció “Tres ensayos de teoría sexual” (Drei Abhandlungen zur Sexualtheorie), donde habla sobre la importancia de la sexualidad infantil y propone un esquema de la evolución de la libido consistente en fases sucesivas en donde la dominancia varia de manera sucesiva en las zonas erógenas oral, anal y genital. En este texto es donde el niño es definido por Freud como un “perverso polimorfo” y la neurosis es considerada por el como “negativo de la perversión”. Habría que analizar quien es el perverso, si el niño recién nacido o el que le observa.

Entre 1905 y 1918, aproximadamente, escribió un gran número de textos referente a la técnica psicoanalítica, ilustrados a través de la presentación de casos clínicos. (74)
En 1911, presenta “Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia descrito autobiográficamente” (el caso Schreber): lo curioso de este caso consiste en el hecho de que Freud nunca conoció al paciente, limitándose a trabajar con las memorias de este; en otras palabras lo diagnostico sin haberlo siquiera conocido personalmente.
En 1918, apareció “la historia de una neurosis infantil” (el Hombre de los Lobos).

En 1910, Freud fundo la Sociedad Internacional de Psicoanálisis, cuyo primer presidente fue Karl Jung.
la cuestión del padre fue tratada con mucha amplitud en Tótem Y tabú de 1912-13 y retomada en Moisés y la religión monoteísta (1932-38).

Freud siempre trato de reunir sus descubrimientos y elaboraciones en una perspectiva que el llamo metapsicología .
Dos textos de importancia particular en la obra de Freud, son: “El porvenir de una ilusión” (Die Zukunft einer Illusion), publicado en 1927, y en donde examina lo que el considera el origen de la religión, y “El malestar en la cultura” (Das Unbehagen in der Kultur, 1929), donde habla del problema de la felicidad o el bien-estar, que considera inalcanzable, y trata además acerca de las exigencias excesivas de la organización social hacia el hombre. (75)

En 1939 estando en el exilio en Londres a causa de la persecución nazi decidió morir. El doctor Schur, quien estaba a cargo de el en sus últimos momentos, inyectó a Freud tres centígramos de morfina a petición de su paciente quien deseaba morir porque no soportaba el dolor de su enfermedad. A las tres de la madrugada del 23 de septiembre de 1939 Sigmund Freud murió a través de un suicidio asistido. (76)
Freud expone sus ideas sobre la religión en tres obras: Tótem y tabú, 1913; El futuro de una ilusión, 1927; Moisés y el monoteísmo, 1939. (77)
Freud considera que la religión es una forma de ilusión. A los dioses les atribuye tres funciones: espantar los terrores presentes en la naturaleza, hacer que el hombre acepte la crueldad del destino, en especial la muerte, y compensarlo por los dolores y privaciones que le impone la vida civilizada. Nace de la necesidad de hacer aceptable la indefensión humana y se forma con material extraído de los recuerdos de nuestra propia indefensión en la infancia así como de la de la humanidad. (78)

Para Freud el teísmo religioso desempeño en otra época un papel de importancia en el desarrollo humano permitiéndole al hombre afrontar situaciones más allá de su control. Pero en nuestro tiempo se ha perpetuado sin que sea de utilidad en la sociedad actual. En su opinión, ahora el hombre puede inventar medios más apropiados que la religión para lidiar con los mismos problemas. Para el, La persistencia de la ilusión religiosa, puede ser nociva si retarda el desarrollo humano: el abandono de la ilusión religiosa es un hecho inexorable que se cumplirá indefectiblemente como un proceso de crecimiento y creía que en el momento en que vivió ya se estaba dando este proceso de evolución. (79) Como el mismo dice en “el porvenir de una ilusión (1927)”:
Tales ideas (las religiosas) que no son presentadas como dogmas, no son precipitados de la experiencia ni conclusiones del pensamiento: son ilusiones, realizaciones de los deseos más antiguos, intensos y apremiantes de la humanidad. El secreto de su fuerza esta en la fuerza de estos deseos. Sabemos ya que la penosa sensación de impotencia experimentada en la niñez fue lo que despertó la necesidad de protección, la necesidad de una protección amorosa, satisfecha en tal época por el padre, y que el descubrimiento de la persistencia de tal indefensión a través de toda la vida llevo luego al hombre a forjar la existencia de un padre inmortal mucho mas poderoso. El gobierno bondadoso de la divina providencia mitiga el miedo a los peligros de la vida; la institución de un orden moral universal, asegura la victoria final de la justicia, tan vulnerada dentro de la civilización humana y la prolongación de la existencia terrenal por una vida futura amplia infinitamente los limites temporales y espaciales en los que han de cumplirse los deseos.” (80)
Si el hombre abandona la idea de Dios, se sentirá como un niño que ha abandonado su familia paterna, perderá el sentido de seguridad que esta le brindaba. Pero según Freud es necesario abandonar e estado infantil. Así es como Freud pretende explicar el fenómeno religioso recurriendo a la sexualidad infantil. El origen de la conciencia religiosa se hallaría según el, en el complejo de Edipo colectivo, según el cual el hombre desea poseer a su madre y asesinar en su padre.

La religión basa su desarrollo en la sexualidad infantil, hay un nexo entre esta y el complejo de Edipo y en consecuencia con el desarrollo sexual infantil.

El sentimiento religioso de culpa se origina en la prohibición de asesinar al animal-tótem, que funciona como sustituto del padre. Esta prohibición es soslayada durante el banquete sacrificial, en el que el religioso al comer la carne del animal, se identifica con el Dios-padre. Este sentimiento obsesivo de culpa es según Freud el origen de la religiosidad. La religión surge por la proyección de los deseos edípicos que se hacen universales.

 

La religión surge asociada a los estudios de la neurosis histérica. En la religión se da un proceso de perversión de la voluntad, ha una disociación de la conciencia, ya que el deseo inconciente es reprimido, imponiéndose al deseo conciente del individuo. Así el la experiencia religiosa surge a favor del deseo conciente opresor. De esta manera a religiosidad es un elemento opuesto a la realización de los deseos y pulsiones del individuo y por lo tanto juega un papel importante en la etiología de la neurosis.

En las neurosis obsesivas, Freud, cree encontrar la clave para todo su análisis posterior del hecho religioso.

En el ensayo Los actos obsesivos y las practicas religiosas (1907), Freud resalta la similitud que hay entre los rituales obsesivos y los religiosos. Para el, ambos son motivados por sentimientos de culpa, que se originan en deseos inconcientes reprimidos, de los que ambos el religioso y el paciente obsesivo se defienden usando los rituales.

En la práctica la religión, se encuentra ubicada entre la tendencia represora y la reprimida; pues, si bien teóricamente prohíbe muchos actos, en su nombre se realizan precisamente aquellos actos que se prohíben.

La neurosis obsesiva debería ser considerada como una forma de religión individual y la religión a la vez como una neurosis obsesiva universal. (81)
La religión impone un camino único para ser feliz y evitar el sufrimiento. Reduce el valor de la vida y delira deformando el mundo real intimidando a la inteligencia, infantilizando al sujeto y produciendo delirios colectivos. A pesar de lo cual no puede eliminar totalmente el sufrimiento. (82)
 “Que el Mesías haya de llegar y fundar una edad de oro es ya menos verosímil, y al enjuiciar esta creencia la clasificaremos, según nuestra actitud personal, bien entre las ilusiones, bien entre las ideas delirantes[...] los dogmas religiosos[...]son todos ellos ilusiones indemostrables y no es licito obligar a nadie a aceptarlos como ciertos”. (83)
Freud ha recibido justificadamente duras críticas por ser poco científico y subjetivo. Debido a Su personalidad autoritaria, trataba de convertir a sus discípulos en leales miembros de una cuasi-religión. Cuando estos creaban sus propias teorías que contradecían los hallazgos del gurú, el se encargaba de desautorizarlos de manera empecinada. Sus trabajos especulativos sobre el fenómeno religioso y sobre la civilización, hicieron que perdiera mucha credibilidad. La supuestamente bien formulada teoría de Moisés y el monoteísmo, no es mas que una novela, en la que Freud, comete todo tipo de errores históricos careciendo totalmente de la mas mínima credibilidad. Según el, Moisés fue un egipcio llamado Thothmes que desarrollo la religión judía a partir del Dios solar de Atón adorado por Amenophis IV, quien más tarde se hizo llama Akenathon

Según dice en su obra Moisés y la religión monoteísta:
“Entre las personas próximas a Ikhnaton (o akenaton) encontrabase un hombre llamado quizás Thothmes, como entonces se llamaban muchos otros; Mas poco importa el nombre, salvo que en su segunda parte debió de ser –mose. Era un encumbrado personaje, decidido partidario de la religión de Aton; Pero, al contrario del caviloso rey, era enérgico y apasionado. Para este hombre la caída de Ikhaton y la abolición de su creencia implicaban el fin de todas sus esperanzas. En Egipto solo podía seguir viviendo como proscrito o como o como renegado. Siendo quizás gobernador de una provincia limítrofe, habriase relacionado con una tribu semita inmigrada allí algunas generaciones antes. En la zozobra de su engaño y aislamiento se vinculo con estos extranjeros, buscando en ellos, buscando en ellos compensación para lo que había perdido. Los adopto como pueblo suyo y trato de realizar en ellos sus ideales. Después de haber abandonado Egipto acompañado de su sequito, los ungió con el signo de la circuncisión, les dio leyes, los inicio en las doctrinas de la religión atónica, que los egipcios acababan de proscribir. Los preceptos de este hombre Moisés, dio a sus judíos quizás fueran más severos que los de su amo y maestro Ikhnaton; Quizás abandonara el culto del Dios solar de On que aquel había conservado.”(84)
Desconozco que llevo a Freud a descubrir su vocación de novelista, en una época tan tardía de su vida, pero es obvio que aquí tenemos un buen ejemplo de ella. Lo cierto es que todo su argumento se basa en suposiciones, sin aportar ningún dato concreto histórico. Es de suponer que como buen lector que era debió de conocer las normas elementales de la investigación histórica, y como científico que pretendía ser, sabia que no se puede hacer inferencias sin base y hacerlas pasar por conocimiento científico; lo cual exactamente lo que él hace en este ensayo. Pudiéramos achacar su faltas metodologícas a una senilidad incipiente, sino fuera porque sus seguidores han tomados la totalidad de sus escritos como fuente de una doctrina cuasi mesiánica y que los principios “científicos” que utiliza aquí son los mismos que podemos observar a través de toda su obra.

Mas adelante hace morir a Moisés a manos de su propio pueblo:
“El destino enfrento al pueblo judío con la gran hazaña, la criminal hazaña de los tiempos primitivos –el parricidio-, pues le impuso su repetición en la persona de Moisés, una eminente figura paterna [...] pero ante la doctrina de Moisés, que los estimulaba a recordar el crimen, los judíos reaccionaron negando el acto cometido, deteniéndose en el reconocimiento del gran Padre.” (85)
Parece que el asesinato del padre es un motivo reiterativo en todos los escritos de Freud, por consiguiente no dudo en incluirlo en su novela sobre Moisés. Freud atribuía la mayoría de las motivaciones del hombre a sus deseos sexuales frustrados (como el de poseer sexualmente a su propia madre) o a los impulsos agresivos (en el asesinato del padre ambos impulsos se ven satisfechos). Lo único que podemos ver en sus escritos es las propias motivaciones aberrantes de Freud, a partir de las cuales pretende explicar la conducta de toda la humanidad.
El psicoanálisis tiene poca o ninguna evidencia realmente científica y experimental que apoye sus afirmaciones. Desde el punto de vista metodológico es incorrecto atribuir relación causal a las observaciones de unos pocos pacientes y atribuirlas al resto de la humanidad como hacen Freud y sus seguidores.
La teoría psicoanalítica de Sigmund Freud presupone una antropología insostenible. En el psicoanálisis freudiano hay mucho de discutible y mucho de obviamente falso. La etiología de los trastornos mentales que él sostenía se originaba en la represión de motivos sexuales y/o agresivos no solo carece de apoyo empírico científico, sino que ha sido continuamente refutado por los hallazgos en la investigación moderna.
Como dice Eysenk “fue, ciertamente, un genio, pero no de la ciencia, sino de la propaganda; no de la prueba rigurosa, sino del arte de persuadir; no del esquema de experimentos, sino del arte literario. […] sólo nos queda una interpretación imaginaria de seudo-acontecimientos, fracasos terapéuticos, teorías ilógicas e inconsistentes, plagios disimulados de los predecesores, percepciones erróneas de valor no demostrado y un grupo dictatorial e intolerante de seguidores que no insisten en la verdad, sino en la propaganda”. (86)

Freud transformó las pautas del pensamiento de la época en que vivió. Fue una extraña mezcla de personaje racionalista y de profeta, contribuyo a destruir unos mitos y al mismo tiempo creó otros. Los dogmas freudianos han llegado a minar valores fundamentales para nuestra civilización, hicieron subjetivas las normas morales y perturbaron el sano ejercicio de la sexualidad.
Ante el abrumador número de fracasos prácticos de la praxis del psicoanálisis, no nos queda más que poner en tela de juicio la teoría sicoanalítica. Muchos científicos prestigiosos podrían suscribir el epitafio que el humorista Máximo coloco sobre la tumba de Freud: “Sigmund Freud. Amplió ilimitadamente el desconocimiento del hombre” (87).

El pensamiento de Freud ha ocasionado una deformación del pensamiento occidental a través de su pseudo-ciencia.

Como dice Aquilino Polaino-Lorente, citado por Orozco Delclós: “intentó comprender la neurosis desde un punto de vista meramente sexual y lo que hizo, en realidad, fue sexualizar la neurosis. Como consecuencia, neurotizó la sexualidad humana. No deja de ser curioso -añade el profesor- que cuanto mayor es el contacto de un cliente con las interpretaciones psicoanalíticas -un contacto siempre comprometido, porque exige creer en ellas-, más frecuentemente aparecen las neurosis sexuales. ¿Puede llamarse a esto liberación sexual?” (88)
Freud en vez de enriquecer la experiencia humana la ha minimizado. Ha tenido la pretensión de que el hombre no se sea dueño de sus actos sino esclavo de un alter ego, el inconsciente, al que hay que atribuirle la causalidad de la totalidad de la vida psíquica del individuo. Según el, nuestros actos responderían siempre a una motivación inconsciente, de tal manera que no deja espacio alguno para la libertad: “el hombre de la interpretación freudiana no es más que un autómata instintivo al servicio de la pulsión sexual, más o menos latente”. (89) Sin la existencia del inconsciente toda la teoría de Freud se derrumba como un castillo de naipes y hasta el momento no existe evidencia empírica de la existencia de un inconsciente tal como el lo concebía.
Para Freud la religión sería el efecto de conflictos reprimidos. Todas las actividades del yo, el pensamiento y el juicio de las personas tendrían su génesis en la libido, el deseo sexual. La antropología freudiana es pansexualista. Además del desarrollo de la personalidad, el origen de toda la Historia, la Cultura, el Arte y la Religión, sería la sublimación de la energía libidinosa. El desarrollo de la personalidad es explicado por el, por medio de las hipotéticas etapas de evolución del instinto sexual. La vida religiosa y la moral cristiana son por lo tanto en su teoría una enajenación, que origina desequilibrios mentales.

Podemos decir que la vida religiosa no engendra el trastorno mental, sino que es la persona trastornada la que deforma la vida religiosa. (90)

Esta hipertrofia del aspecto sexual del ser humano la extrae Freud de sus experiencias personales con su madre y su padre. Según él, el complejo de Edipo, el deseo del niño por poseer a su madre y consecuentemente de destruir a su rival, su padre que se opone a la consumación del deseo, es supuestamente universal.

Otro problema inherente de la teoría sicoanalítica es que sus hipótesis no son refutables, como lo señalaba Karl Popper (91) no es posible poner a prueba sus predicciones, demostrando que son falsas, ya que tienen explicaciones para cualquier clase de resultados, en otras palabras, ningún tipo posible de experiencias es incompatible con sus teorías (las psicoanalíticas), que están preparadas para absorber y explicar cualquier resultado incluyendo los contradictorios. Una característica de las hipótesis científicas es precisamente es que deben ser falseables, o sea que deben haber una o mas situaciones lógicamente incompatibles con ellas. De esta manera es posible ponerlas a prueba y demostrar su validez o su refutación.

En su libro “la interpretación de los sueños” menciona un ejemplo que pone en duda su teoría de que todos los sueños son manifestación de deseos. Un amigo le señala un sueño que el tuvo y que no podría interpretarse como manifestación de deseos. Tranquilamente Freud lo interpreta como un deseo subconsciente de su amigo de contradecir la teoría de Freud. De esta manera no es posible contradecir la teoría freudiana de ninguna manera. Ejemplos como este pueden hallarse en cualquier cantidad que se desee en la literatura psicoanalítica.

En su excelente trabajo “el caso Freud” Han Israëls, analiza detenida y minuciosamente la correspondencia de Freud, así como sus publicaciones y datos biográficos, llegando a la conclusión siguiente acerca de la pretendida metodología científica de Freud:
“de este libro surgirá Freud como alguien que no se arredraba ante comportamientos contrarios a las mas elementales exigencias de la ciencia. Freud mintió acerca del nivel de éxito terapéutico alcanzado. Si los pacientes defraudaban sus expectativas –no querían mejorar-, elegía entonces a un sujeto de experimentación con el que si podía contar: se elegía a si mismo. Para ocultar lo que había pasado realmente, cambiaba a posteriori el contenido de sus concepciones iniciales. por estridentes que suenen estas afirmaciones se puede demostrar con facilidad que Freud estaba dispuesto a seguir cualquiera de estas estrategias: 1) mentir sobre el éxito terapéutico; 2) tomarse a si mismo como sujeto de experimentación cuando obtenía resultados frustrantes con otras personas; 3) dar a posteriori una imagen distorsionada del contenido de sus propias concepciones anteriores” (92)
Sobre la forma en que manejaba las objeciones a su teoría dentro del círculo psicoanalítico que dirigía nos dice:
“la critica a la obra de Freud por parte de personas que ya habían adquirido por si mismas una posición de cierto peso dentro del movimiento psicoanalítico, llevo dentro de los primeros años de la historia del psicoanálisis, en todos los casos, a una lucha por el poder, a un conflicto sobre la cuestión de quien podía decidir que conceptos debían considerarse pertenecientes al psicoanálisis; un conflicto que siempre terminaba con una ruptura personal con Freud y el destierro del critico en cuestión, que a continuación, la mayoría de las veces, intentaba crear el mismo una escuela de psicología profunda” (93)
Todo aquel que no comulgaba con sus ideas o ponía en duda alguno de sus pretendidos hallazgos era excluido de su circulo psicoanalítico, de esta manera, se excluía toda posibilidad de critica tan vital en el ámbito científico y solo perduraban aquellos que se plegaban sumisamente a sus ideas.
En la mitología griega a la que se sienten tan irresistiblemente atraídos Freud, sus seguidores y muchos humanistas, Cronos, el más joven de los titanes fue el padre de Zeus. Despojo a Urano del control del universo y se caso con su propia hermana Rea. Según un oráculo supo que seria destronado por uno de sus hijos, tal como su padre lo había sido por él, y para evitarlo, devoraba a sus hijos a medida que nacían. Así fue devorando sucesivamente a Hestia, Demeter, Hera, Hades y Poseidón. Cuando nació su sexto hijo Zeus, su madre Rea, lo engaño presentándole una piedra envuelta en tela, en lugar del recién nacido, la cual Cronos devoro y mediante un brebaje logro que Cronos devolviera a los hijos que había devorado. Zeus al llegar a ser adulto declaro la guerra a su padre Cronos y los titanes, venciéndolos. Después de destronar a su padre Zeus reino como el dios supremo.

Se puede decir que el deseo ultimo de los humanistas es el de colocar al hombre en lugar de Dios. Para ello se ven en la necesidad de negar su existencia, sin fundamentos sólidos. Se requiere mas fe para creer que Dios no existe que para creer que existe.

El hombre quiere ser el único responsable de su existencia y de su devenir, de manera que se coloca a sí mismo en lugar de Dios. Esto es lo que llamare el complejo de Zeus. Freud paso, en sus últimos días, del complejo de Edipo, que según él explica sus motivaciones, y en el cual buscaba sustituir a su padre; al complejo de Zeus, En el cual desea sustituir a Dios. No por casualidad En sus últimos años escribió la mayor parte de sus ideas acerca de la destrucción de la imagen de Dios. Atribuyendo su existencia a una psicosis colectiva.

Este último argumento no pretende ser absoluto como los de los escritos de Freud sino más bien demostrar que su modelo de análisis puede adaptarse a causas muy diferentes.


D. Crítica del ateismo



El origen del ateismo moderno se encuentra en el esfuerzo del hombre moderno de crear un humanismo con fundamentos teórico-filosóficos. Se caracteriza por la afirmación de una inmanencia pura que no acepta la trascendencia que no se basa en la investigación sino en la aceptación de una concepción metafísica del mundo. Es un asunto de elección. Al aceptar la visión de la relación Dios- hombre como la de esclavo- señor, una relación de servidumbre se basa en la proyección de una experiencia psicológica a la realidad. Así como hace Freud, al adaptar su complejo de Edipo a la religión. Se visualiza a Dios como un tirano o como el padre castrante, para utilizar los términos freudianos. Esta perspectiva coloca a Dios y al hombre al mismo nivel, como competidores que tiene el mismo nivel de ser. Esta metafísica rechaza la riqueza inherente del ser creado basada en la riqueza del creador. La grandeza del hombre estriba en que ha sido creado a imagen de un Dios omnipotente. Además atribuye cualidades divinas a la materia: Se crea un concepto de auto creación. Elimina la creación para una supuesta existencia per se del hombre, un ser–por-si-mismo. Antes que liberar al hombre, lo convierten en un ente egoísta.

El hombre a de lograr la felicidad a través de sí mismo, en su propia inmanencia. Sin embargo difícilmente puede el hombre calmar su deseo de infinitud basado en su finitud. Como podemos ver en Sartre, ni el mismo logra liberar su conciencia de la imagen de un Dios creador. Según Marx el hombre alienado se contrapone al hombre verdaderamente humano. Pero si el hombre social es el verdadero hombre quien es asimilado a la clase dominante y si la violencia es la causa del desarrollo de la humanidad, bajo que argumento podría condenarse la violencia y las guerras producto de la arbitrariedad totalitaria. La ética política, el carácter universal de los valores pierden todo significado.

La crítica de Nietzsche, así como la filosofía existencial del absurdo nos llevan a un callejo sin salida. En el ateismo todo es relativo, entonces la racionalidad y la verdad se destruyen automáticamente. Si los ateos se aferran a una necesidad racional coyuntural. Esto consiste en la deificación del cosmos y no es más que un acto irracional de fe. El hombre como ser finito no puede aprender completamente lo infinito. De manera que solamente puede conocer a Dios en la medida en que acepte un no-saber que trasciende el conocimiento humano, a través de la fe.
D. Conclusión
En otro tiempo, el ateismo era una excepción o un fenómeno aberrante, en el mundo actual, en cambio, se extiende por toda la geografía humana y penetra en todos los estratos de la sociedad.
El existencialismote Sartre y el Marxismo se deben a una interpretación extrema del hombre histórico. En el existencialismo esta perspectiva unilateral consiste en que ve en la naturaleza un horizonte de realización del hombre, en lugar de ver al hombre como parte integral de la naturaleza. El existencialismo pone énfasis en las dimensiones estética y de libre creación de la existencia humana y considera al mundo como una dimensión del hombre en si mismo.
Freud en vez de enriquecer la experiencia humana la ha minimizado. Su teoría se basa en una hipertrofia del aspecto sexual del ser humano. Los dogmas freudianos han llegado a minar valores fundamentales para nuestra civilización, hicieron subjetivas las normas morales y perturbaron el sano ejercicio de la sexualidad. El psicoanálisis tiene poca o ninguna evidencia realmente científica y experimental que apoye sus afirmaciones. Otro problema inherente de la teoría sicoanalítica es que sus hipótesis no son refutables.

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