Lección 1: El ateismo hasta el siglo XIX






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A. Introducción



La Biblia no discute la existencia de Dios, no la pone en duda, la declara como un hecho incontrovertible. Las primeras palabras que aparecen en la Biblia son: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra" (Gén. 1:1). Se da por hecho la creación y se da por sentada la existencia de Dios. Como nos dice Berkhof: “la existencia de Dios es la gran presuposición de la teología.” (1)
Evidencialismo vrs. Presuposicionalismo
Agustín de Hipona no establece una distinción clara entre fe y razón, el dice “creer para comprender” eludiendo al predominio de las verdades reveladas de la fe, sin los conocimientos de la fe no podemos llegar a un cabal conocimiento de la naturaleza y de Dios. Pero también dice “comprende para creer” señalando el papel importante de la razón, en el esclarecimiento de las verdades. La razón no puede estar divorciada de la fe, correctamente utilizada debe llevarnos a reafirmar las verdades reveladas. Agustín no se preocupo por desarrollar pruebas sistemáticas de la existencia de Dios. Aunque si menciono algunos argumentos que ponen en evidencia su existencia. (2)

La teoría del conocimiento de Agustín es conocida como “teoría de la iluminación”. Las verdades eternas son comunicadas al hombre por Dios. Las verdades eternas, inmutables no provienen de nosotros que somos seres finitos, sino de Dios que es eterno e inmutable. (3)

La razón y la fe son instrumentos complementarios para encontrar la verdad.
“1.- Si Dios no es objeto de experiencia inmediata se requiere una prueba de su existencia. S. Agustín aporta una serie de argumentos entre los que destaca el de las verdades eternas. La mente posee verdades inmutables, es decir verdades "que no son tuyas ni mías, ni de ningún otro, sino que están presentes en todos por igual". Hay conocimientos que se imponen necesariamente al hombre, y que transcendiendo la razón finita humana deben fundarse en el SER. Si hay conocimientos universales y necesarios y ningún ser particular y contingente puede ser su fundamento es porque refleja la necesidad de Dios, es decir se presentan como la entrada para la demostración de su existencia.
2.- Demostrada la existencia de Dios hay que pasar a estudiar su esencia. La esencia metafísica de Dios se encuentra en la inmutabilidad. Frente a toda realidad contingente y mutable de la realidad creada Dios se erige como el SER sumamente perfecto. Todo ente finito no posee la plenitud del ser, por ser esencialmente mudable. Dios en cambio es imposible pensar que cambie, porque lo posee todo, lo que no quiere decir que sea estático, quiere decir que es perfecto. Sus atributos fundamentales son conocer, crear y amar, con un poder difusivo que llegando hasta el hombre le permite a éste encontrarse con Él.” (4)
La apologética cristiana actual tiene dos posturas básicas: el evidencialismo y el presuposicionalismo. El primero parte de la suposición de que el hombre no se encuentra tan dañado en su razonamiento como para no poder reconocer la existencia de Dios por medio de su razón. Así, el hombre puede llegar a reconocer la existencia de Dios utilizando su raciocinio. Sin embargo, a pesar de reconocer que hay evidencia suficiente para ello en la naturaleza, el hombre se niega a aceparlo debido al pecado que hay en si mismo. El evidencialismo no afirma que el hombre puede venir a Dios únicamente por medio de su razón, sino que el hombre puede comprender y concluir que existe un Dios, pero aun así se niega a aceptarlo. Esto hace al hombre inexcusable ante los ojos de Dios. No es posible para él alegar ignorancia. Existen dos tipos de evidencias que puede ser aducida para confirmación de la apologética evidencialista:

1. la escuela natural que pone énfasis en los argumentos cosmológico, teleológico, etc. Que vamos a tratar a continuación y 2. La escuela religiosa. Que señala la evidencia del cumplimiento de las profecías bíblicas, los milagros etc. (5)

Los críticos de la posición evidencialista, afirman que este deja a las escrituras por debajo de la razón y que permiten que sobresalga el orgullo del hombre como punto central de su realidad. (6)

El evidencialismo esta representado dentro del ámbito católico por Tomas de Aquino, y dentro del evangélico por Norman Geisler, R.C. Sproul y Josh Mcdowell. (7)

El presuposicionalismo, por otra parte, es una perspectiva desarrollada por Cornelio Van Til. Considera que no existen pruebas racionales de la existencia de Dios, sino que es únicamente por la fe, como elemento a priori, que el creyente puede llegar a llegar a aceptar su existencia. Para ellos su acercamiento es el único verdaderamente piadoso y apropiado. Smallings (8) señala algunos argumentos en su contra que los presuposicionalistas no han podido superar:
1. Apologética Presuposicional es una premisa auto-contradictoria. La palabra "Apologética" se refiere a la defensa de una posición tomada. Pero una "presuposición", por definición, es una posición tomada previamente a la evidencia. Como el Dr. Gordon Clark dijo a Van Til un día, "Seré feliz de escuchar una defensa de su posición...¡tanto como ud. no me dé una buena razón para ella!" El Dr. Clark quiso decir que en el momento en que un Presuposicionalista le dé evidencia cualquiera de su posición, entonces el dejaría de ser un Presuposicionalista, y llegaría a ser un Evidencialista. Los Presuposicionalistas todavía no han encontrado la forma para salir de este dilema.
2. Otra forma para exponer este mismo dilema ha sido preguntar al Presuposicionalista por qué ellos presuponen la existencia del Dios Cristiano y no otra clase de dios. Invariablemente ellos se refieren a las evidencias de la existencia de Dios y Su naturaleza como revelada en la creación. Pero los Evidencialistas señalan que esto es robar evidencias del campo Evidencialista para apoyar la posición Presuposicionalista.
3. Los críticos señalan que es un razonamiento circular presuponer la existencia de Dios afín de comprobar la existencia de Dios.
4. Los críticos afirman que los Presuposicionalistas acusan a otros lo que ellos mismo hacen, i.e., principiando con el razonamiento humano como punto de partida. Tenemos que comenzar con nuestra propia mente, no importa cual sea el acercamiento que escojamos. Aun si empezamos con la presuposición de la existencia de Dios, es todavía nuestra propia mente que toma la decisión de hacerlo así. De hecho, si hacemos esto es normalmente porque tenemos en mente algunas razones para hacerlo así. Si uno tiene una preferencia por el Presuposicionalismo, en lugar del Evidencialismo, es porque tiene razones para ello.

Por lo tanto, el Presuposicionalista empieza con tanta autonomía como el Evidencialista, sea que lo admita o no.
El Evidencialista afirma que no es pecaminoso empezar con una posición autónoma, porque no hay otra forma de empezar. No tenemos otro punto con que comenzar que con nuestra propia mente. La autonomía llega a ser pecaminosa cuando la evidencia nos dice que existe un Creador, y rehusamos someternos a El.
5. Finalmente, los Evidencialistas señalan que las Escrituras mismas, que los Presuposicionalistas creen, toma una posición Evidencialista sobre la materia. El Apóstol Pablo argumentó la responsabilidad del hombre desde la evidencia inherente en la creación que muestra la existencia de Dios y Su naturaleza. (Ro.1:18-22)
Sin embargo como señala el Dr. Cornelio Hegeman, ambas posturas no carecen de peligros:
“Los extremos en ambos campos de apologética son notables. El evidencialista puede convertirse en un naturalista, si el papel de la presencia del reino de Dios no es bien explicado. Por otro lado, el presuposicionalista puede sufrir del fideísmo (sola la fe, nada de la razón).” (9)
Debemos por lo tanto tener cuidado de caer en extremos, pues así como es importante la fe en el campo de la apologética, lo es también el uso de la razón.
La creencia del cristianismo es que existe un Dios, que trasciende el universo creado, que actúa en forma personal. La pregunta es si esta creencia es racional, si puede ser fundamentada racionalmente, no en el sentido de una prueba lógica absoluta, que elimine toda duda posible, sino que la fe, pueda significar algo mas que un salto al vació, que se sustente en una creencia razonable. La fe en este caso, no es una fe ciega, sino que se basa en evidencia. Esta evidencia esta contenida en la Biblia como palabra inspirada de Dios, en la cual el se ha rebelado a la humanidad en forma particular, y en la naturaleza misma.
Aunque la Biblia no discute la existencia de Dios esto no significa que no sea posible probarlo, en el sentido anteriormente anotado. Durante mucho tiempo y en épocas diferentes los filósofos y pensadores más importantes se han preocupado por esta cuestión. Algunos partiendo de la revelación especial y otros de la revelación general. A continuación se exponen Los principales argumentos para probar la existencia de Dios que se han desarrollado en la historia del pensamiento.
B. Pruebas de la existencia de Dios
Los intentos de demostrar racionalmente la existencia de Dios se remontan a los albores de la filosofía occidental. En forma sistemática se desarrollaron por primera vez cuando la teología reconoció a la filosofía como disciplina independiente, al menos en el aspecto metodológico. Como en el caso del occidente cristiano desde principios de la época escolástica.

Debido a las dificultades por el condicionamiento histórico, los intentos de establecer las pruebas de la existencia de Dios han recibido la hostilidad e incomprensión a causa de la evidencia que les sirve de base. En la lejana época en que el hombre común se sabía seguro en un mundo ordenado por Dios, las pruebas de la existencia de Dios que partían de la experiencia del mundo contaron con gran aceptación. En el mundo actual, el hombre moderno busca cada vez más vías de conocimiento racional de Dios. Pero también las vías que parten de la experiencia personal del yo aparecen obstruidas en la medida en que el sujeto se vuelve extraño a sí mismo. En el mundo en que vivimos las masas cada vez más escépticas, sin el conocimiento personal de Dios se hunden en la desesperación de un mundo sin sentido. La visión existencialista trasmitida por los medio no alcanza a dar una experiencia de sentido a la existencia del ser humano y les lleva a perderse en el absurdo de la vida.
Dentro de la tradición anglosajona existe la filosofía de la religión, esta abarca aproximadamente el campo de lo que se ha denominado desde la Edad Media como teología natural, o sea, el análisis racional de los problemas teológicos.

Una parte de la filosofía de la religión, se ocupa específicamente de las cuestiones sobre el concepto y existencia de Dios y que se denomina teología filosófica. Esta disciplina a veces se extiende también al análisis de conceptos teológicos por naturaleza específicamente cristianos (como la redención o el pecado). Así la teología filosófica recoge los temas correspondientes a la teología natural clásica, y agrega otros temas propios aportando además su método filosófico analítico. (10)
Existen pruebas "clásicas" de la existencia de Dios, que han desafiado constantemente al pensamiento por la fuerza de sus argumentos. Se puede establecer una primera división de estas pruebas de acuerdo a su punto de partida: a. la experiencia del mundo y b. Descubrimiento del hombre de sí mismo. Esta división la sugiere también la argumentación de los dos primeros capítulos de la carta a los Romanos.
Según Kant, existes tres pruebas de la existencia de Dios, basadas en la razón especulativa:


  1. la prueba ontológica

  2. la prueba Físico-teológica

  3. la prueba cosmológica


La prueba ontológica se basa en los simples conceptos de la razón y para el es la única prueba realmente posible, en tanto que los otras dos se derivan de esta.

Tomando la experiencia del mundo como punto de partida. Kant, menciona dos clases de argumentos que parten de nuestra experiencia del mundo sensible, a saber: el argumento "físico-teológico" o teleológico y el argumento "cosmológico" o “contingentia mundi”. El primero parte de una "experiencia determinada y de la particular condición de nuestro mundo sensible así conocido; El segundo tiene por base una "experiencia indeterminada.” (11)

Las pruebas de la existencia de Dios no deben ser concebidas como pruebas científicamente concluyentes, en el sentido de las matemáticas y ciencias empíricas, como nos dice Jaspers:
“las pruebas de la existencia de Dios inventadas durante milenios y repetidas de mil variantes tiene en realidad un sentido distinto del de pruebas científicas. Son maneras de cerciorarse el pensamiento en el seno de la experiencia de la elevación del hombre hacia Dios. Cabe recorrer caminos donde de un salto se convierte la conciencia de Dios en una presencia natural.” (12)


  1. Argumento cosmológico: argumento a partir de la creación


El argumento cosmológico fue transmitido principalmente por Aristóteles a través de eruditos musulmanes y judíos al Occidente cristiano. En el ámbito de la filosofía analítica existen dos versiones del argumento cosmológico. La primera, que se origino en los filósofos árabes, concluye la existencia de una primera causa en el tiempo. La idea central es que el ser contingente, para una explicación suficiente de su existencia, necesita un ser necesario. Según la versión árabe (o del kalam) es obvio de manera intuitiva que todo lo que existe debe tener una causa de su existencia. Por lo tanto, si el universo comenzó a existir, entonces tiene que haber una causa de su existencia. La afirmación del comienzo del universo se apoya en la astrofísica contemporánea, lo que concede de alguna manera, un carácter provisional a la argumentación. Aunque el argumento no puede ser usado como prueba absoluta, sí puede utilizarse como apoyo de la racionabilidad del teísmo. (13)
La segunda versión procede de Tomás de Aquino y se apoya en el concepto lógico causa efecto, sin atender a la temporalidad. Su formulación lógicamente más convincente se encuentra en la "primera vía" de la Summa Thaeologicae de Tomás de Aquino. La prueba tomada del movimiento: lo que de una mera posibilidad llega a la realización de esta posibilidad, necesita para ello un "suplemento de energía". Si ese aumento se transmite por algo que sólo transmite esta "energía", pero no la tiene de por sí originariamente, entonces el supuesto de una serie indefinida de tales "manos transmisoras" sencillamente no responde a la pregunta inicial sobre el origen del aumento de realidad. Una respuesta suficiente sólo se puede obtener de un "primer motor", cuya pura realidad no está unida a ninguna simple posibilidad. La evidencia de esta demostración supone también un mínimo de orientación del sentido del movimiento.

La versión tomista del argumento, prescinde de consideraciones temporales del universo. Los argumentos, tomados en conjunto, hacen que la existencia de Dios sea más probable que la inexistencia. Si la causa de cada estado del universo son estados previos existentes y no nos volvemos a una causa primera, entonces el universo como un todo queda inexplicado. Esto se evita si admitimos que Dios es la causa primera de que el universo se sostenga en el ser y de que unos estados den lugar a los estados siguientes. (14)
En resumen:

La idea básica es que el universo tiene que haber sido causado por algo más allá de él mismo. Esto se basa en la ley de la causalidad según la cual todo ser finito debe ser causado por otro distinto de el. El argumento cosmológico sigue el siguiente razonamiento: El universo debe tener una primera causa o creador. Sabemos que no hay efecto sin causa. Ha de haber un momento en que este universo no existió. Si hoy existe, debe haber alguien que lo hizo y ese creador es Dios.

Este argumento tiene dos aspectos: 1. el universo necesita una causa inicial y 2. También necesita una causa actual.

Geisler esquematiza el primer aspecto de la siguiente manera:


  1. El universo tuvo un comienzo

  2. lo que tiene un comienzo debe ser causado por otra cosa

  3. por lo tanto el universo fue causado por otra cosa y esa cosa es Dios


Para evitar esta conclusión algunos autores plantean la posibilidad que el universo sea eterno. Como veremos posteriormente existe un consenso entre los científicos de que el universo si tubo un comienzo, además la segunda ley de la termodinámica afirma que el universo se esta quedando sin energía utilizable, si algo sé esta quedando sin energía, es necesario que tuviera un comienzo. Si el pasado es infinito, es decir si el universo siempre hubiera existido sin un inicio, nunca habríamos podido pasar por el tiempo para llegar al tiempo presente, es imposible pasar por una serie infinita de sucesos para llegar al día de hoy. Las series infinitas abstractas existen en las matemáticas teóricas pero no en la realidad. Teóricamente existe un numero infinito de puntos entre dos puntos de una línea recta, pero en el mundo real no podemos poner un numero infinito de objeto entre dos puntos de una recta sin importar cuan larga sea esta.

Un segundo punto es que el universo necesita una causa para su existencia continua: algo que permita la existencia continúa del universo, una causa conservadora. ¿Por que hay algo envés de nada? Esto puede resumirse de la siguiente manera:


  1. Las cosas cambiantes, finitas existen. Como dijo Descartes- pienso luego existo- al menos no puedo dudar de mi existencia.

  2. Cada cosa finita, cambiante, debe ser causada por otra cosa. Todo lo que es cambiante no puede existir independientemente, de lo contrario debía de ser infinito. Existiendo desde siempre sin ningún cambio.

  3. No puede haber un retorno infinito de estas causas. Es decir no se puede atribuir la existencia de algo finito a otro y así continuamente. Pues esto seria simplemente postergar indefinidamente la explicación. Por lo tanto ningún regreso infinito de causadas puede explicar porque existo hoy.

  4. Por consiguiente debe haber una primera causa incausada de toda cosa finita, cambiante que existe. (15)


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