Introducción






descargar 182.3 Kb.
títuloIntroducción
página3/4
fecha de publicación27.03.2017
tamaño182.3 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Documentos > Documentos
1   2   3   4

Debate sobre Internet y democracia



Internet es un medio utilizado masivamente por organizaciones políticas e individuos concienciados que, en general, facilita y alienta la participación ciudadana generando y abriendo nuevas estructuras de oportunidad, lo que ha propiciado que se haya reabierto o intensificado el debate sobre la tecnología y la democracia. Internet se convierte una vez más en una metáfora de la democracia, en una imagen que soporta la idea de horizontalidad comunicativa. De la misma manera que la idea de mercado cumple una clara función en la tradición ideológica liberal (clásica, neoclásica y neoliberal), Internet se nos presenta como el paradigma del mercado (de información) autorregulado, de ese lugar donde convergen los deseos individuales y donde mecanismos impersonales (“mano invisible”) armonizan intereses.
En estos momentos, lo vertiginoso del cambio tecnológico favorece la percepción de una cierta autonomía, neutralidad, irreversibilidad e imposibilidad de control de estas innovaciones. Sin embargo, la tecnología ni es neutral, ni esta cerrada, ni es una simple y pura herramienta, ni un arma demoníaca, ni responde a un plan trazado con tiralíneas por un poder antropomorfo. A cada técnica le corresponde su rango de aplicabilidad, su espectro de utilización, su abanico de realizaciones, sus limitaciones y oportunidades. Dentro de ese espacio hay que buscar las posibilidades de su politización o socialización desde contextos reales teniendo en cuenta que lo tecnológico funciona a un tiempo como condición de beneficio de las grandes corporaciones (al combinar máxima centralización con máxima flexibilidad local) y como condición de posibilidad de desarrollo de medios de participación, movimientos contra la exclusión y por la justicia social y la coordinación ciudadana. Lo tecnológico, sin medidas sociales correctoras que lo acompañen, expande y amplía brechas de desigualdad social pero fomenta la proliferación de "culturas populares" y la gestación de movimientos de base. Esta ambivalencia, ya señalada por muchos clásicos, es un rasgo intrínseco de nuestro modelo de civilización. Ese equilibrio o esa tensión en los que se mueven las nuevas tecnologías intenta ser balanceado en una u otra dirección con una actividad intencional y colectiva que por parte del estado y el mercado pendula entre la regulación y la autorregulación y por parte de los movimientos sociales se dirige hacia la creación y acción colectiva, usos comunitarios y no comerciales, libertad de expresión y visibilidad de los discursos insurgentes.
Concluyamos con la idea de que Internet es un espacio político a transformar y redefinir colectivamente, un campo de expresión de luchas sociales y de participación ciudadana, un lugar de encuentro de estrategias colectivas que tiene todavía un alto potencial de cambio social sin explorar y se presenta como una herramienta más para generar procesos de democracia directa o participativa. No estamos en condiciones de saber hasta donde llegara ese cambio como resultado de la socialización de la red. Lo que si es evidente es que la red no quedara al margen e ello y mutara, cambiara en su forma y sus dinámicas, como consecuencia de la traslación de la conflictividad política a sus nodos y tuberías.


Nuevas teorías, nuevos sujetos, nuevos conflictos



Nuevos marcos de interpretación: informacionalismo, paradigma tecnológico de la sociedad red
Los sistemas tecnológicos conforman y son conformados por la estructura material y social en la que nacen. Desde un punto de vista histórico, el modelo tecnológico cambia, avanza, muta y entra en conflicto con otros modelos emergentes hasta el punto de que puede llegar a diluirse y desaparecer en un nuevo paradigma que irrumpa en forma de revolución tecnológica, cambio cualitativo radical que arranca desde el seno del viejo para instituir un nuevo sistema. En ese cambio -crisis- irrumpen nuevos paradigmas, entendidos como modelos conceptuales que establecen criterios estándares de interpretación de la realidad: ideas fuerza, conceptos científicos, valores sociales.7

Podríamos decir con Castells8 que el siglo XIX, y los primeros 60 años del siglo XX son años de industrialismo, de un modelo y unas dinámicas sociales resultado de determinado cambio tecnológico previo marcado por la revolución de la tecnología de la energía que arrastra o comparte protagonismo con los cambios de la industria química, mecánica, biológica, la medicina y el transporte. Esta infraestructura tecnológica será condición de posibilidad de nuevas formas de producción, consumo y organización social que conjuntamente formaron la sociedad industrial. La fábrica, la gran empresa, la burocracia racionalizada, la supresión de trabajo agrícola, la urbanización a gran escala, los servicios públicos, los medios de comunicación de masas, los sistemas de transporte nacionales e internacionales y las armas de destrucción masiva son elementos que se dan en la sociedad industrial, en el industrialismo.
El informacionalismo es un paradigma tecnológico que nace de la superación del modelo “industrial-fabril” y es la base tecnológica de la sociedad red . No tiene que ver con su estructura social o institucional, es sólo su base tecnológica. Para empezar hay que aclarar que lo que caracteriza al informacionalismo; no es el papel central de conocimiento y su relación con el poder. Esa relación ha estado presente en todos lo paradigmas anteriores: "A lo largo de la historia, el conocimiento y la información, así como sus puntales tecnológicos, han estado estrechamente asociados con la dominación político / militar, la prosperidad económica y la hegemonía cultural. Por tanto, en cierto sentido, todas las economías se basan en el conocimiento, y todas las sociedades son, en el fondo, sociedades de la información"9. Lo que diferencia al nuevo paradigma es la revolución en las tecnologías de la información; lo novedoso de la tecnologías es el proceso que sigue la información y su impacto en la generación y aplicación de conocimiento. Hablamos de un paradigma que se basa en el aumento de la capacidad humana de proceso de información en torno a la revolución de la microelectrónica y la ingeniería genética y que se apoya en tres elementos que lo definen:
a.-La capacidad de procesar más cantidad de información e información mas compleja a más velocidad está directamente relacionada con los avances de la microelectrónica, el desarrollo de los microchips, la representación binaria de la información y con la reducción espectacular del coste por operación de proceso de datos. Este nuevo escenario técnico, estas nuevas tecnologías, se autoexpanden retroalimentando su propio desarrollo: desarrollo que impulsa y acelera su expansión en un proceso de feedback imparable que probablemente se detenga en su momento con la irrupción de un nuevo paradigma "bajo unas formas y unas tecnologías que no estamos en condiciones de imaginarnos hoy en día, salvo en la hipótesis de la ciencia ficción" 10.
b.-La idea de recombinación se asocia con la potencialidad del hipertexto o la capacidad de Internet de enlazar cualquier cosa desde cualquier sitio "y recombinarlo" instituyendo una nueva realidad, virtual, es decir “que existe” con independencia de su inmaterialidad. La recombinación de audio, texto, sonido genera una nueva percepción de lo real, inaprensible desde una dimensión estrictamente física, pero real desde el momento en que incide y altera nuestra vida, nuestra cotidianidad de carne y hueso.
c.-La flexibilidad del nuevo medio permite la distribución de todo este potencial de procesamiento de información en diversos contextos y en múltiples soportes o formatos. El desarrollo técnico y por derivación el potencial comunicativo de la red desborda su contexto original (redes de ordenadores y cableado estructurado) y se pone a prueba en múltiples aplicaciones: telefonía móvil, portátiles, wi-fi, telefonía IP, radio, televisión, domótica, multimedia ... desplegando todas sus posibilidades de acceso masivo e inteligente a la información en su vertiente comunicativa. El informacionalismo abre la puerta a la comunicación, o a un desarrollo de la capacidad comunicativa social nunca conocido.
La sociedad red se estructura sobre redes propulsadas por las tecnologías de la información características del paradigma informacionalista. Las redes sociales no son nada nuevo, pero pasan a primer plano sobre las nuevas tecnologías de la información y su modelo reticular de la misma manera que solucionan o facilitan cuestiones organizativas y de gobierno mucho mas accesibles en el modelo horizontal-red que desde el modelo jerárquico del capitalismo estatista industrial.
Desde un punto de vista funcional, las redes sociales distribuyen el rendimiento del trabajo colectivo, en su seno la toma decisiones es compartida, carecen de centro y se articulan sobre nodos o puntos de interconexión en el que una conducción enlaza o se cruza con otra o con ella misma. Con independencia de su tamaño, peso o relevancia, todos los nodos tienen su función en la red de forma que los redundantes, aquellos que duplican una tarea, tienden a desaparecer en la dinámica de autorregulación del sistema. Por el contrario, los nodos que aumentan su importancia son los que demuestran más capacidad en el proceso de información, los que la procesan de forma mas eficiente, los que aportan más información a la red. Estos puntos de enlace no se sitúan en ningún “centro”, son llaves de comunicación que se alejan de toda lógica de mando pues la lógica de una red es binaria: inclusión / exclusión. Carecen de valores en cuanto a formas sociales en la medida que son un dispositivo funcional, autómatas que se marcan o a los que se marca objetivos a cumplir con el máximo de elegancia y de eficiencia.
Sobre este modelo organizativo se levanta la nueva economía global: redes auxiliares, redes de empresas que se distribuyen tareas, redes de proveedores, redes de consumidores. Así, las empresas trabajan en el seno de redes y por redes, se descentralizan en el seno de redes interiores dando forma a la empresa red o proyectos empresariales que se articulan en un conjunto de ellas, grandes, medianas y pequeñas en disposición reticular. La primera característica de este modelo económico es que produce, distribuye y se gestiona a nivel global, planetario, debilitando en la organización de la producción el concepto de territorialidad o al menos debilitando el peso de lo territorial en la toma de decisiones. Al tiempo, las empresas, nodos o subredes ineficientes tienden a ser expulsadas del tablero de manera que las unidades territoriales menos eficientes quedan fuera del juego. Las consecuencias globales de esta autorregulación funcional son importantísimas pues en la dinámica de la economía red se han quedado “fuera de la realidad” millones de personas, continentes enteros, sectores de la humanidad incapaces de incorporase al nuevo modelo de organización y reparto de riqueza. Por otra parte, y como complemento binario del mecanismo de exclusión, cualquier fuente de valor potencial es incorporada en cuanto se tiene constancia de su existencia.
Este modelo de economía flexible (trabajo flexible individualizado) abre la puerta a un mundo de ganadores y perdedores, inciertos y fugaces ganadores y perdedores, ámbito también de creatividad y de destrucción entrelazados hasta tal punto que hacen plenamente posibles experiencias - bien definidas por Schumpeter- de destrucción creadora y la creación destructiva11
Culturalmente el modelo es el de hipertexto que absorbe las expresiones más diversas, las hace visibles desde cualquier posición y refleja o hace accesible el conjunto de elementos de nuestra realidad simbólica. La política se hace ahora casi en exclusiva a través de los medios de comunicación, bien adaptándose a sus reglas o generando nuevos códigos culturales: la lógica de la red ha conseguido incorporar a segmentos dominantes de las sociedades de casi todo el mundo que se incorporan al modelo de la nueva economía global, el trabajo flexible individualizado y la cultura de la virtualidad real que es el hipertexto.
La desaparición de lo territorial, del espacio como un elemento que determina la idea de tiempo, ha facilitado el nacimiento de un tiempo atemporal: el espacio se volatiliza en medio de circuitos electrónicos y el tiempo, que se subsume en esta nueva dimensión micro que es el territorio, pierde peso en el proceso de comunicativo. Cuando el espacio se evapora en la red, el tiempo deviene a otra cosa replegandose en tanto que tiempo cronológico a la mínima expresión posible.

Nuevos sujetos sociales: hackers
Internet nace como medio abierto, libre, como un nuevo territorio en el que es plenamente posible la comunicación global entendida como aquella que supera las limitaciones territoriales y la verticalidad de los media tradicionales. Desde sus primeros pasos el conjunto de científicos que pusieron en marcha sus protocolos de comunicación12 trabajaron inspirados en los principios de la investigación académica y en la sana costumbre de compartir los resultados de sus trabajos en el seno de la comunidad científica. En ese momento, a principio de los 70, aparecen los primeros hackers, mítica figura que nace en las redes de comunicación de la comunidad de programadores, físicos, radioaficionados y apasionados por la investigación sobre las nuevas redes y las aplicaciones de software relacionadas con la comunicación y la informática.
Esta nueva comunidad de mentes inquietas hizo de Internet el medio paradigmático para la cooperación y el trabajo comunitario orientado a la innovación tecnológica, a la ampliación permanente, compartida e ilimitada del conocimiento. En la practica hace de la red su medio de trabajo preferido al tiempo que la reconstruye, altera, actualiza, abre y libera hacia el exterior. Internet nace y se construye sobre el trabajo de este nuevo tipo de investigador que, con tendencias cada vez mas marcadas al activismo13, reclama libertad plena de movimientos: libertad plena de acceso a la información, para la manipulación de código, para hacer públicos los resultados de su investigación y hacer uso de los resultados del trabajo de otros investigadores, etc. Resultado de una necesidad operativa básica, la comunidad hacker imprime a la red y a los primeros foros de creatividad colectiva una impronta libertaria en un sentido liberal que exige el reconocimiento pleno y radical de los derechos básicos a la libre comunicación y expresión, aplicados a conciencia y hasta sus ultimas consecuencias en el terreno de la investigación y la generación de saberes compartidos. Esta es la característica definitiva de un hacker (su concepción/relación con la información y el conocimiento), muy lejos de la caricatura delictiva y criminalizadora que se ofrece al gran publico desde los mass-media.
El concepto de cooperación y comunidad es básico y no parte de la simple identificación gregaria de un grupo de aficionados a la técnica o a la informática. Si el mundo esta lleno de problemas pendientes de solución, está en la vocación y en la curiosidad del hacker la predisposición a resolverlos. El tiempo y las energías son limitados de ahí la necesidad de compartir experiencias sin desgastarse en la reinvención de lo que ya existe y funciona: operatividad, pragmatismo, cooperación, inteligencia colectiva. E.S. Raymond lo explica con claridad:
Para comportarte como un hacker, debes creer que el tiempo para pensar que emplean otros hackers es precioso –tanto, que es casi una obligación moral para ti el compartir la información, resolver los problemas y luego exponer la solución de manera que los otros hackers puedan resolver nuevos problemas, en lugar de enfrentarse perpetuamente a los viejos”14
La filosofía de este movimiento que nace ligado el mundo del software y al desarrollo de las redes choca desde un primer momento con dos dinámicas: la del Estado que impone su necesidad de regularizar el nuevo fenómeno (todo nuevo fenómeno) y la del mercado que pretende hacer valer en el terreno de la creatividad y la investigación científica sus principios de propiedad y su pulsión mercantilizadora sobre todo nuevo ámbito de producción. Desde sus orígenes la comunidad hacker entendió la generación de código ejecutable (software) como un fenómeno comunicativo: el software es información y la información generada por el conocimiento colectivo de la comunidad investigadora ha de fluir libremente, fuera de las limitaciones mercantiles y estatales.
En 1984, el “hacker mas hacker de todos”15, Richad Stallman cristalizaba en la Free Software Fundation el núcleo iniciático de un movimiento colectivo y social que introducirá en el seno de las redes un modelo de desarrollo y cooperación comunitario en la producción de software que rompe con las dinámicas industrialistas (jerárquicas, ligadas al modelo empresa o Estado) y se inscribe o da forma a un modelo plenamente reticular, horizontal y comunitario que esta en la base del nuevo paradigma informacionalista y en la estructura cromosómica del movimiento del software libre.16
A partir de aquí el hacktivismo supera el estrecho terreno del ámbito científico y la producción de software y se hace cargo de la necesidad de un cuestionamiento de los marcos jurídicos, de las dinámicas de mercado, de los modos de producción material y la generación de conocimiento social. En este nuevo escenario en el que la reflexión sobre cuestiones que en apariencia se sitúan en el supuesto plano de “neutralidad” de lo técnico nace el hacking y las practicas de ciberactivismo que se dan hoy en día.

Hackmeetings y hacklabs, redes de okupas y okupas en las redes
En octubre del 2000 se reúne en Barcelona y por primera vez en nuestro Estado un colectivo amplio y heterogéneo de activistas y hackers en lo que se conoce como el primer hackmeeting del Estado Español17. Como carta de presentación o manifiesto la mítica cita del clásico de Nani Balestrini , Los Invisibles, autor de una serie de novelas18 que perfilan magníficamente la experiencia política y generacional de la autonomía italiana de los 70, libros de culto de la militancia y los activistas de los Centros Sociales Okupados:
ampliar la ofensiva significa radicalizar la insubordinación a cualquier jerarquía ejercer nuestra creatividad destructiva contra la sociedad del espectáculo sabotear las mercancías que sabotean nuestras vidas reunirse en asambleas eligiendo delegados siempre revocables por la base conectar todos los lugares de lucha no descuidar ninguno de los medios técnicos útiles para la comunicación liberada dar un valor de uso directo a todo lo que tiene valor de cambio organizar la Autodefensa de los territorios conquistados...”19
Los vasos comunicantes entre el mundo de los centros sociales okupados y la nueva cultura hacker son evidentes. De la misma manera que buena parte de universo político de un sector del movimiento de okupación de este Estado se inspira en la experiencia compartida del movimiento de los Centros Sociales Okupados italianos, también se comparten en diferentes círculos de militancia la reflexión sobre la tecnología y el hacktivismo político. Se comparten textos que como el de Balestrini son referencia básica de la militancia autónoma europea, se comparten espacios de forma que el encuentro se organiza en el Centro Social Okupado Les Naus, se comparten repertorios de acción, actitudes y hasta prejuicios como los que se imponen desde la organización a los y las asistentes (el tradicional y políticamente correcto vegetarianismo en los espacios comunes del centro social) y el veto a los medios de comunicación.
Un año mas tarde, entre el 21 y el 23 de septiembre se celebra el segundo hackmeeting, esta vez en la Gaztexe de Leioa20 en el que el debate y las iniciativas se balancean desde las ponencias y talleres eminentemente técnicos a sesudas reflexiones teóricas sobre la técnica, el poder y la autoorganización. Entre las diferentes ponencias destaca el amplio abanico de la oferta y el alto nivel técnico e intelectual de los ponentes: virus y sistemas Windows ; taller de reciclaje de material informático; origen del código libre, acceso universal a la información en Internet; construcción de recursos multilingües con software libre; presente y pasado del phreak; virus en Unix; tecnología y poder, hacktivismo, autoorganización; control remoto de ordenadores; manipulación genética; criptografía, etc.
En el Gaztetxe de Leioa, el hackmeeting se consolida como punto de referencia del activismo técnico-político, cada vez más alejado de los foros y las comunidades virtuales que entienden la técnica como un espacio aislado e independiente del plano de lo político, de las relaciones del poder y la organización social. Se marcha cada vez más decididamente en la senda del hacktivismo, como práctica de intervención técnico-política sobre el conjunto de problemáticas derivados de la conflictividad social. No se trata sólo de satisfacer curiosidades, ni siquiera de garantizar grados de libertad individual para poder acceder satisfactoriamente a la información. Ahora se ve el mundo como un problema al que hay que dar solución21, la sociedad como terreno de experimentación, el marco político algo contra lo que alzar la voz y la función política del hacker como la de un activista comprometido socialmente en un medio (las redes telemáticas) atravesado por los conflictos y las relaciones de poder que arrastra desde el mundo en el que nace: lo social .
El tercer y hasta ahora último encuentro se organiza en Madrid, entre el 3 y el 5 de octubre del 2003 en el Centro Social Ocupado El Laboratorio 3.0. Sin renunciar al texto base de Balestrini que al igual que en Leioa forma parte su declaración de intenciones, en este caso se hace publico un manifiesto propio22 y se inaugura la reunión con una manifestación contra al LSSI en pleno barrio de Lavapiés. Al final, y ante cerca de 200 personas se hace lectura de la Declaración de Independencia del Ciberespacio, un clásico de las declaraciones de principios de los primeros hackers americanos, llamamiento a la desobediencia frente al empeño de los diferentes estados por reglamentar las practicas comunitarias y libres que sólo se dan y son posibles en la red. En líneas generales este tercer hackmeeting se prepara y se lleva a cabo en un ambiente caldeado por la inminente entrada en vigor de la LSSI y lo que se presuponía como un recorte a la libertad de expresión y el fin de la privacidad de las comunicaciones en Internet:
Gobiernos del Mundo Industrial, vosotros, cansados gigantes de carne y acero, vengo del Ciberespacio, el nuevo hogar de la Mente. En nombre del futuro, os pido en el pasado que nos dejéis en paz. No sois bienvenidos entre nosotros. No ejercéis ninguna soberanía sobre el lugar donde nos reunimos.

No hemos elegido ningún gobierno, ni pretendemos tenerlo, así que me dirijo a vosotros sin más autoridad que aquélla con la que la libertad siempre habla. Declaro el espacio social global que estamos construyendo independiente por naturaleza de las tiranías que estáis buscando imponernos. No tenéis ningún derecho moral a gobernarnos ni poseéis métodos para hacernos cumplir vuestra ley que debamos temer verdaderamente

De estos encuentros anuales - físicos, presenciales - entre activistas que a lo largo del año se conoce y se coordina desde la red en multitud de iniciativas cibersubversivas, irán cristalizando proyectos organizativos más o menos estables, colectivos de personas que vinculados a los centros sociales asumen esta línea de intervención social. Así, nacen varios hacklabs, proyectos de experimentación tecno-social ubicados en diferentes ciudades del estado, materialización permanente y localizada territorialmente de iniciativas que surgen de la experiencia adquirida en la red y en el contacto personal en los hackmeetings. Toma cuerpo pues un nuevo movimiento social, muy vinculado física y políticamente con el movimiento de okupación y de los centros sociales más desarrollados de las grandes metrópolis que le permite superar en el ámbito de los movimientos urbanos antagonistas esa percepción un tanto esquizoide que ha arrastrado la izquierda sobre las nuevas tecnologías y que pendula entre la tecnofilia y la tecnofobia, entre la visión de las tecnologías de la comunicación como un elemento de liberación total y una herramienta para la dominación de clase y el control social, contradicción binaria que resume Marcuse cuando define el progreso técnico a lo largo de la historia como una necesidad objetiva tanto para el capital como para la emancipación. Se introduce en este escenario de activismo telemático la reflexión sobre lo social como algo previo a lo técnico disipando ilusiones sobre la posibilidad de que el potencial liberador de lo técnico supere por si mismo (en un plano independiente) limitaciones y desequilibrios estructurales. Se perfila una imagen del hecho técnico como fundamentalmente político y la tecnología como un elemento sistémico tanto de dominio (en la producción ,la educación, la guerra) como de la liberación (de la producción, de la educación, de la guerra).
Hoy en día existen varios hacklabs, o laboratorios de experimentación técnica y social que nacen de esta nueva cultura hacktivista y la consolidan como un verdadero movimiento social articulado dentro y fuera de la red. Se reúnen físicamente fuera de Internet con la intención de trabajar en proyectos relacionados con el software libre, ciberderechos, privacidad, criptografía, redes wireless en barrios o ciudades; fuera de su territorio convencional (la red sigue siendo un espacio para la coordinación), bajando a tierra en contacto directo con las redes sociales.
En el Gaztetxe de Udondo (Leioa), en Bilbao, se reúne como un grupo de trabajo del Centro Social, el Metabolik Bio Hacklab, sin duda el mas avanzado del conjunto de los que han ido surgiendo en los últimos años en el estado. Nace en el hackmeeting de septiembre del 2001 y en su primer año despliega actividad en diversos frentes. Se presenta a través de un manifiesto rizomático, deriva de una misma corriente posmoderna que nace años antes en algunos sectores del movimiento de okupación en Madrid y Barcelona, empeñados en la lectura y el estudio colectivo de algunos textos de Delueze y Guattari como base sobre la que superar el estrecho horizonte de la ‘vieja izquierda” anclada en sus clásicas “representaciones binarias” de lo social:

Me gusta ser libre, expandir mi código, compartirlo, difundirlo, copiarlo, enlazarme con otras páginas, otros proyectos, otros seres... disfruto al experimentar con diversos lenguajes y protocolos, aprender y ser aprendido, participar de los procesos tecnológicos y humanos que me constituyen, interactuar con mis entornos a través de mis diversos cuerpos para defender la autoorganización y la autonomía que me da la vida. Por eso uno de mis fundamentos autocatalíticos primarios (quizás es el más importante) es el [software libre], [generarlo] , usarlo, difundirlo y disfrutarlo me permite compartir técnicas y materiales, conocimientos y prácticas, y crear así una fuente común de recursos colectivos, colaborar con una red autoorganizativa de conocimientos abiertos, libres y reutilizables que me alimentan, mientras alimentan a otras.”23

El colectivo se suma en breve a las campañas contra la LSSI (“No queremos vivir así”24), a la Campaña SOS Privacidad (“STOP 1984”25), a la difusión del software libre (“Nosotros hablamos de Software Libre26) y a la campaña contra de las patentes de software de Proinnova (“No a las patentes de software27). Pone en marcha talleres sobre la LSSI, programación en Perl, PHP, introducción al software libre, electrónica e introducción a GNU/Linux. En marzo del 2003 organiza unas Jornadas sobre wireless y redes ciudadanas libres junto a BilboWireless y MadridWireless.
En febrero del mismo año el colectivo decide dar respuesta desde una posición de crítica social a la tecnología y su modelo dominante, el modelo de la globalización capitalista, del mercado y de las corporaciones transnacionales. La ocasión se la brinda el Congreso Internacional sobre la Sociedad de la Información IT4ALL que se celebra en Bilbao del 5 al 7 de febrero28. Promovido por el Gobierno Vasco en el marco de programas europeos, cuenta con el apoyo y la participación de la SGAE, la CNN, el BBVA, Petronor, Grupo ITP, Hewlet Packard y Microsoft.29: los mas granado del bestiario simbólico del hacktivismo y un contramodelo que se levanta sobre claras dinámicas mercantiles y militaristas relacionadas con el cambio tecnológico , un contramodelo para la visión cooperativa, social y anticapitalista de los hacktivistas de Leioa. Frente a estos “señores del aire” los hackers recurren a la agitación, la denuncia y la acción directa, repertorio de acción compartido con otros movimientos cercanos. Su manifiesto denuncia:
La brecha digital la construyen día a día quienes patentan tecnologías de la comunicación, quienes monopolizan el software, quienes no respetan lo estándares consensuados, quienes exigen continuamente la renovación de máquinas útiles, quienes hacen de la tecnología un instrumento para la guerra, quienes comercializan con el saber, quienes esclavizan a sus clientes, quienes privatizan longitudes de onda, quienes prohíben compartir información, quienes crean leyes que favorecen los monopolios, quienes invierten en una educación hacia productos tecnológicos esclavizantes. Y, por supuesto, la brecha digital es la brecha del pan, la brecha de la pobreza. Una sociedad más tecnologizada con la tecnología de los señores del aire (cerrada, esclavizante, secreta, de mala calidad...), una sociedad informada por los señores del aire, una sociedad educada para consumir sus productos, no es una sociedad ni más avanzada, ni más informada, ni más comunicada, ni más libre.”30
Esta carta de hace pública como parte de la campaña Money4them31que incluye acceso a los media convencionales, a los media independientes y acciones de calle frente al palacio de congresos32 reclamando otro modelo de comunicación posible basado en la creación de redes ciudadanas independientes, la difusión de herramientas basadas en software libre, la expansión de los hacklabs como centros de creación de base, el desarrollo de medios del propio movimiento y servidores de Internet organizados desde la autogestión de los recursos técnicos.
Podríamos concluir pues, que estamos ante una constelación de experiencias y practicas comunes; un conjunto de proyectos independientes; ante un tipo especifico de hacker, militante político en el plano de la tecnología que se empeña en desvelar las implicaciones sociales de lo técnico, la articulación de nuevos modos de comunicación; que se entrelaza en un movimiento de escala estatal y en relación con proyectos europeos; dueños de un discurso a medias propio a medias compartido con otros movimientos autónomos anticapitalistas con los que gestionan espacios e imaginario , modelos de transformación social y cambio tecnológico. Movimiento social, al fin y al cabo, que atravesado por otros movimientos rompe con las limitaciones estrictas de lo reivindicativo y se inserta en un proyecto de cambio social en el sentido mas amplio que podamos imaginarnos: el sentido de los movimientos urbanos que desde los disturbios de Seattle33 se coordinan a nivel planetario contra la globalización capitalista reclamando otro uso y otra manera de vivir lo técnico y lo político.

1   2   3   4

similar:

Introducción iconTaller com/manual-java/introduccion-java php >Introducción a Java...

Introducción iconDibujo tecnico introducción al curso. Alfabeto de líneas. Letras...

Introducción iconIntroducción a la Epistemología Introducción

Introducción icon7 introducción al metabolismo. Enzimas 1 introducción al metabolismo

Introducción iconIntroducción

Introducción iconIntroducción

Introducción iconI. introduccióN

Introducción icon1. introduccion

Introducción iconIntroducción

Introducción iconIntroduccióN


Medicina





Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com