Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes




descargar 34.03 Kb.
títuloLas rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes
fecha de publicación14.01.2016
tamaño34.03 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Química > Documentos
Universidad de Guanajuato

Departamento de filosofía

Maestría en filosofía

Seminario de avance

José Pedro Arriaga

Primer avance
LAS RUPTURAS DE LAS CIENCIAS FÍSICAS Y QUÍMICAS CONTEMPORÁNEAS EN LA EPISTEMOLOGÍA BACHELARDIANA. PRIMEROS APUNTES.

I
En el presente texto se muestran las directrices iniciales de la investigación así como un primer “muestreo” de los argumentos que constituirán el eje principal de la tesis, a saber: la obra epistemológica de Gastón Bachelard.

Con respecto al autor aquí tratado cabe explicitar que las preguntas que se le dirigen son:

1. ¿Cuáles son los conceptos que despliega para abordar las diversas problemáticas de las nueva ciencias que son objeto de estudio del autor (i. e. las físicas y las químicas que surge en las primeras décadas del siglo XX y que continúan hasta nuestros días)?

2.- ¿Cuál es el rendimiento que dichos conceptos tienen para analizar las transformaciones que la ciencia contemporánea sigue efectuando?
Se intenta vislumbrar

Antes de entrar en materia se mostrarán las antes prometidas directrices iniciales; éstas, cabe decir, valen al mismo tiempo como horizonte muy general de la investigación.

En primer lugar hay que reconocer una problemática muy general de la cual el proyecto se desprende y encuentra un sentido general: la investigación sobre la configuración de las racionalidades contemporáneas; más específicamente sobre sus cambios epistemológicos. Baste decir que vislumbrar nuevas categorías que den cuenta de la diseminación problemático del actual desarrollo científico en sus diferentes niveles de análisis1 equivale a vislumbrar las diferentes objetividades y subjetividades que se implican en el desarrollo del discurso científico actual entendido como práctica inteligible2.

El segundo marco-directriz (si tal construcción es tolerable) es el trabajo previo de licenciatura del autor de estas líneas. Dicha investigación apuntaba, un tanto a ciegas, a este mismo problema pero desde otro marco temporal, y con otras herramientas teóricas. Efectivamente, preguntar a la arqueología foucaultiana por sus relaciones con la epistemología equivalía a preguntarse por el andamiaje que Foucault había preparado para entender los cambios epistémicos que habían acontecido en el paso de la época clásica a los siglos XVIII y XIX. En la investigaciones ulteriores de Foucault la arqueología se ve rebasada, es decir transmutada, aunque quizás sea más propio decir completada, por la genealogía del poder; ya que, de hecho, es el poder el que es capaz de dar cuenta de las transformaciones discursivas que le interesaban a él (como si hubiese sido necesario postular algo más abarcante que el discurso mismo, que a la vez lo penetrara y lo rodeara para poder transmutarlo). En fin, desde ésta perspectiva la cuestión epistemológica quedaba tan alejada que parecía desaparecer; queda de igual manera un tanto alejada de las “fuertes”, esto se debe sin duda a que la explicación del corte el mismo Foucault la sitúa en otros niveles.

Así se llega finalmente a Bachelard, es él (a quien se encontró como antecedente de la arqueología foucaultiana) quien intenta hacer frente a los cambios epistemológicos de las ciencias físico-químicas del siglo XX al replantear algunas cuestiones fundamentales de la filosofía de la ciencia a propósito de sus “nuevos” avatares. Es él quien retoma los viejos problemas (v. g. ¿Qué es la ciencia? ¿Cómo se construye? ¿Cuáles son sus alcances?) y hace virar los planteamientos epistemológicos siguiendo la línea de su maestro Brunschvicg mostrando como todo un nuevo campo de problemas se abre a la reflexión filosófica.

En síntesis: Bachelard deberá ser estudiado si se intenta elucidar las cuestiones que la epistemología actual se plantea a propósito de las nuevas ciencias físicas y químicas en el entendido de buscar un estudio de las mismas más abarcante. Esto forma, sin duda, una parte (y no la menos importante) de la configuración general de la racionalidad contemporánea.

II
Con Bachelard se retoman pues las diversas problemáticas de las ciencias y las epistemologías contemporáneas y sirve como punto referencial para vislumbrar, de una manera particular, el umbral general que nos diferencia (si bien no nos escinde completamente) de la modernidad. Así que ¿Cuáles son los aspectos más importantes de su obra? ¿Qué nuevas herramientas aporta?

Lo primero por apuntar es un conjunto de núcleos identificables que ordenan y estimulan el trabajo de Bachelard, someramente se pueden mencionar:

  • Una cierta ontología de la razón

  • Las tareas de la epistemología

  • La relación entre ciencia, epistemología e historia

  • La crisis de la ciencia

  • Psicología del pensamiento científico

  • El desarrollo de la ciencia


Todas ellas abordadas desde el terreno de las ciencias fisicoquímicas de inicios del siglo XX, y aunque también tratará de la lógica (en La filosofía del no) o de la geometría (en El nuevo espíritu científico), son aquellas primeras el núcleo de su obra dedicada a la ciencia. Son ellas el lugar de convergencia reiterada que enmarcan el trabajo del epistemólogo francés.

Por motivos de claridad y espacio, en lugar de hacer un muestreo horizontal de las diversas problemáticas localizadas hay que situar el presente avance en la problemática central que se intentará dirimir en el primer capítulo, a saber: la ruptura general de las ciencias actuales respecto de las ciencias del pasado. Este aspecto, por lo demás, hará referencia necesariamente a los otros para poder brindar un panorama general.

Comiéncese por notar que es el mismo objeto de estudio el que sirve a Bachelard para poner en jaque los principios y conclusiones de la epistemología tradicional3. En efecto, es el carácter sui géneris de sus objetos es el que le permite hacer violencia contra las antiguas concepciones filosóficas del conocimiento y la ciencia.

Hay en este desfase, en este “estallido” de las viejas categorías epistemológicas una nota de generalidad; esto es, para Bachelard no sólo se ha reformado la ciencia, la mutación se ha dado en todo el sistema de los saberes, aún más, en la razón misma. La razón (cabe decir, -la racionalidad científica o, en términos de Bachelard, el espíritu científico4) que va del siglo XVII a finales del siglo XIX, forma unidad con la experiencia común, con el sentido de realidad que se tiene cuando se es más empirista. En oposición la ciencia nueva no concuerda con nuestras nociones comunes de espacio, tiempo, cuerpo, prueba, etcétera. Y es que él percibe que la relación entre ciencia y razón, se da en un desfase donde ésta es instruida por aquella.5

Así, el nuevo espíritu científico no nace de una ruptura de la razón, sino que la causa. Es el mismo caso que se puede encontrar en la transmutación de la sensibilidad realizada por Tristán Tzara, según el mismo autor.

Para no dejar de lado el estilo propio de los textos bachelardianos aquí hay un breve ejemplo: la química de Lavoisier, es la química de la balanza, de lo mesurable en tanto perceptible; la síntesis química contemporánea, por otro lado, busca sus comprobaciones muy lejos de lo que se puede percibir: a través de una resonancia magnética, los campos magnéticos registran sus alteraciones en una gráfica a través de la cual se comprueba el éxito o el fracaso de la síntesis, el elemento nunca es “visto” ni “medido”, sólo sus indicios hablan de él. Siguiendo diversos ejemplos de ésta índole, Bachelard hace patente su tesis.

Es la generalidad de ésta ruptura la que le permite diseminarse en diversos ámbitos, cuyos rasgos generales se planean tratar en la primera parte de la tesis. Uno de ellos, uno de los más importantes sin duda, es la función que las historias de las ciencias tienen para con la epistemología. En su artículo “La actualidad de la historia de las ciencias” (Bachelard 2005: 129-142) describe Bachelard de manera nítida su posición. Baste con decir que pare él la historia tiene un papel fundamental dado que posibilita la intelección del estado de la ciencia actual a través de una historia redistributiva (i. e. una historia que se ordena a través de los logros de la ciencia del presente sin caer en el atolladero de la historia whig). El epistemólogo francés advierte que una de los principales inconvenientes con su interpretación es el hecho de que la ciencia presente se encuentra en constante evolución y fragmentación especializada (una digresión para tener en mente: Bachelard considera como un signo positivo y de crecimiento la especialización científica). Pero he aquí que este dinamismo puede ser descrito en términos de obstáculos epistemológicos, haciendo visible la dificultad del progreso científico, mostrando cómo, poco a poco, pero de manera segura se imponen al espíritu científico nuevas lecciones que lo alejan del sustancialismo o de la generalización burda o del obstáculo animista. Cada una de esas etapas corresponde con un cambio en la percepción de la realidad que la ciencia proporciona a los filósofos, dicho de otro modo, cada obstáculo superado determina un rasgo del nuevo espíritu científico.

La historia de la ciencia, al mostrar el dinamismo evolucionante de la misma, muestra la esencia de la razón, cabe decir su nota, ontológica más profunda. Para el autor de La filosofía del no, esta nota es el dinamismo. La filosofía kantiana había otorgado la primacía a la razón arquitectónica, Bachelard retorna la razón polémica y la eleva al estatuto de razón constituyente, ya que es ella la que promueve el avance, la ruptura, el paso de los obstáculos epistemológicos. En realidad los dos tipos de razones son momentos necesarios del progreso científico, pero sin duda, el acento está puesto sobre el elemento dinamizante. De aquí la propuesta de realizar una dinamología de la razón que se opondría a una ontología estática, a un ser inmóvil.

Describir la formación del espíritu científico, es entonces mostrar su fluidez a través de obstáculos y su entrada a un mundo nuevo en el que se desenvuelve y se realiza como un pensamiento más abarcante. El nuevo espíritu científico es el testimonio de un nueva racionalidad científica que ha desbordado sus primero logros y configura para el pensamiento actual un reto y un destino.

III
Hasta aquí la exposición de Bachelard. Para concluir será provechoso lanzar algunas interrogantes que sirvan, por un lado, para concluir de manera crítica y quitar la impresión de una exposición dogmática. Por otro lado mostrarán las cuestiones que están sobre la mesa en la indagación actual.

Primero está la cuestión general: el planteamiento de la ruptura de la racionalidad científica. Se inicia por advertir un doble carácter de esta noción, ya que es, al mismo tiempo, de carácter general y particular. General dado que es una ruptura que modificará las ideas básicas comunes, es decir el sentido de mundo desarrollado en el siglo XX. Particular dado que ha surgido en algunas parcelas específicas de la ciencia (v. g. la mecánica cuántica, la teoría de la relatividad general, la óptica, la termodinámica, por mencionar algunas6). Entonces ¿Cuáles son los estratos específicos en los que se dan dicha ruptura? ¿Se da en un proceso gradual y creciente? ¿Se encontrará, finalmente, en todos los aspectos de la realidad aún cuando sólo se ha dado en algunos estratos del pensamiento científico? Ante estas interrogantes sólo se adelanta el hecho de que su generalidad no puede ser entendida como destrucción total del pasado, habrá que indagar más para buscar si Bachelard da alguna solución como tal, pues hasta el momento sólo se han encontrado indicios de lo que ésta podría ser.

Finalmente, se puede plantear una cuestión de relación entre campos o niveles filosóficos. Se apuntaba al final de la sección II que Bachelard propone una dinamología que reformulara la antigua ontología. ¿Cómo se da entonces el paso de las cuestiones epistemológicas a las ontológicas? ¿Se habla de una ontología de la ciencia y de ahí se generaliza como en el caso de la ruptura, o se habla de una ontología general a la manera de las teorías clásicas de esta disciplina? ¿Dónde habrá de buscarse esa dinamología sugerida, en la ciencia misma o con la ayuda de los viejos maestros de la filosofía? Análogamente a las cuestiones de la ruptura con respecto a estas se pueden encontrar más bien indicios que formulaciones finales. Por ejemplo, Bachelard propone separar su propuesta de las tesis hegelianas por más que aquellas recuerden constantemente a éstas. Probablemente esta analogía se deba a que la obra de Bachelard es una obra que se percibió a sí misma en constante fluctuación, en incesante recomienzo, y por lo tanto nunca mostró filosofemas perentorios, mostrando así una homología con su objeto de estudio al mostrarse siempre abierta.

Apéndice

Agrego para los interesados una nota biográfica y una indicación esquemática sobre las obras más importantes de. Para fines de lectura del avance esta sección puede ser pasada por alto.
Bachelard nace el 27 de junio de 1884 en Bar-sur-Aube en Champagne. De 1903 hasta el inicio de la primera guerra mundial (1914) trabaja para el servicio postal mientras lleva a cabo sus estudios en ciencias. Recibe su licencia en matemáticas en 1912, es becado para continuar estos estudios en 1913. En agosto de 1914 después de menos de un mes de haberse casado con una maestra de su lugar de origen fue movilizado. Le otorgan la Croix de Guerre por sus servicios.

En 1919 regresa a su pueblo natal donde enseña física y química. En 1920 obtiene su licencia en filosofía, en ese mismo año muere su esposa quedándose sólo con su hija. Obtiene su agregatión en 1922 y su doctorado de la Sorbona en 1927. Sus directores de trabajo doctoral son León Brunschvicg y Abel Rey. En 1930 obtiene una silla en la Universidad de Dijon en el área de filosofía. En 1940 es elegido para sustituir a Abel Roy en la silla de filosofía de la Sorbona, se retirará en 1954. En 1955 es elegido por la Académi des Sciences morals de et politiques. En 1961 recibe el Grand Prix National des Lettres. Muere en París el 16 de octubre de 19627.
Bachelard tiene, como es bien sabido, dos vertientes de pensamiento; una encaminada a la elucidación epistemológica de la ciencia, y otra cuyo objeto son la poesía y la ensoñación. Menciono a continuación sólo las obras epistemológicas (que son, finalmente, las capitales para la investigación), agrego aquellas que se pueden encontrar en traducción al español:
BACHELARD, Gastón
1962 Le rationalisme appliqué, P.U.F., Paris.

1965 Le activité ratianaliste de la physique contemporaine, P.U.F., Paris.

1972 Le materialisme rationel, P.U.F., Paris.

1973 Etudes sur l evolución dun problème de physique: la propagation thermique dans les solides, Vrin, Paris.

1973a Le pluralisme coherent de la chimie moderne, Paris, Vrin.
1973b Epistemología, Elena Posa, traductora, Dominique Lacourt, compilador,

Barcelona, Editorial Anagrama.

1978 El racionalismo aplicado, I. A. de Ramos, Argentina, Paidós.

1981 Essai sur la connaisance approchée, Vrin, Paris.

1981 El Nuevo espíritu científico, Ricardo Sánchez, traductor, Mexico, Nueva Imagen.

2000 La formación del espíritu científico. Contribución a un psicoanálisis del conocimiento científico, José Babini, traductor, México, siglo XXI editores.

2003 La filosofía del no. Ensayo de un nuevo espíritu científico, Noemi Fiorito de Labrune, traductora, Buenos Aires, Amorrortu.

2004 Estudios, Irene Agoff, traductora, Buenos Aires, Amorrortu.

2005 El compromiso racionalista, 9ª ed., Hugo Beccacece, traductor, México siglo XXI editores.

Bibliografía
BACHELARD, Gaston

1981 El nuevo espíritu científico, Ricardo Sánchez, traductor, México, Nueva Imagen.
2004 Estudios, Irene Agoff, traductora, Buenos Aires, Amorrortu.
2005 El compromiso racionalista, 9a ed., Hugo Beccacece, traductor, México, siglo

XXI editores.
CORTÉS del Moral, Rodolfo

2007 Sobre el concepto de racionalidad, Guanajuato, Universidad de Guanajuato.
FOUCAULT, Michel

2006 La arqueología del saber, 22ª ed., Aurelio Garzón del Camino, traductor, México, siglo XXI editores.
TILES, Mary

1984 Bachelard: Science and Objectivity, New York, Cambridge University Press.


1 Se tienen en mente los niveles de descripción históricos-epistemológicos de la ciencia que Foucault enlista a manera de umbrales en La arqueología del saber. Cfr. Foucault, 2006: 314.

2 Las prácticas inteligibles “son los comportamientos particulares que en cada caso deben ser analizados y documentados con base en la información historiográfica disponible, en la inteligencia de que la identificación de sus condiciones de aparición y las relaciones dinámicas que entablan dan cuenta, en diferentes planos y perspectivas, de la configuración diferencial de la totalidad histórica a la que pertenecen” (Cortés, 2007). La inteligibilidad de las prácticas científicas no se debe entender como “capacidad de aprender los contenidos específicos de la ciencia. Más bien hay que entenderla como recepción general de una práctica discursiva, que puede ser o no asimilada en su contenido específico, pero que forma parte integral de una totalidad histórica.

3 Esta negación se vuelve explícita en el uso de los términos: no-cartesiano, no kantismo o no baconismo usará en algunos pasajes de su obra. Cfr. Con respecto al primer término Bachelard: 1981 Capítulo VII; para el segundo Bachelard, 2005: 28, y finalmente Bachelard, 2004: 53.

4 Aclarar las relaciones y sentidos que se pueden dar de estos términos, es algo que se pretende hacer como conclusión del trabajo de investigación, pues resulta una cuestión tan espinosa como importante.

5 Una anotación lateral. Para efectos del análisis que se propone el proyecto de investigación, sin duda, aquí ya hay motivos suficientes para criticar y analizar en el cuerpo de la tesis. Una explicación más detallada será necesaria en todo caso. Adelántese por ahora que será menester un tratamiento coyuntural, esto es, hacerse cargo, aunque sea de manera somera, de un caso particular que ponga a prueba la tesis del autor.


6 No se deja pasar la ocasión de mencionar que las ciencias matemáticas, un poco antes que todas las ciencias físicas o químicas había sufrido ya una transmutación en el siglo XIX, en particular con el descubrimiento de las geometrías no euclidianas, los cuaterniones y la aceptación de los números complejos.

7 La información es una síntesis de la nota biográfica de Tiles 1984: 237 y 238.

similar:

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes iconGrupo de Epistemología, Historia y Didáctica de las Ciencias Naturales...

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes iconTema 2: ¿Un mundo creado en 7 días o en 14. 000 millones de años?
«científico», es decir, «comprobable» y «verdadero»—. Se acusa, pues, el texto bíblico de contener un relato arcaico que se contradice...

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes iconFacultad de ciencias quimicas, fisicas y matematicas

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes iconFacultad de ciencias matamáticas, FÍsicas y químicas

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes iconLa epistemología implícita en las prácticas de enseñanza de las matemáticas

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes iconUnidad 1: Las revoluciones contemporáneas

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes iconPrimeros apuntes históricos de la propaganda

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes iconMuchas de las propiedades químicas y físicas de los compuestos dependen...

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes iconUn sensor es un aparato capaz de transformar magnitudes físicas o...

Las rupturas de las ciencias físicas y químicas contemporáneas en la epistemología bachelardiana. Primeros apuntes icon4 Influencia de las fuerzas intermoleculares en las propiedades físicas


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com