Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia






descargar 95.49 Kb.
títuloPlacer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia
página3/3
fecha de publicación09.02.2018
tamaño95.49 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Historia > Documentos
1   2   3

Sexo fuera del matrimonio


Es evidente que todas estas restricciones para establecer relaciones con la pareja, auque fueran impuestas por la Iglesia a través del castigo de arder en los fuegos del infierno, hubo sexo fuera del matrimonio. La sexualidad se manifestaba fuera de los cánones que la sociedad marcaba.

Podemos constatar que existía sexo extramatrimonial, desobedeciendo así el más importante de los preceptos.

Es más entre las clase altas de la Inglaterra de los tiempos modernos se esperaba que el hombre tuviera cierta experiencia sexual antes del matrimonio, y se veía cualquier infidelidad después del matrimonio como pecado venial que la esposa sensible debía pasar por alto. Así tanto la fornicación como el adulterio eran prerrogativas exclusivamente masculinas en este nivel social.

Las relaciones prematrimoniales Cuando el acuerdo matrimonial incluía mayores intereses económicos más se cuidaba la castidad de la parte femenina, así una costumbre extendida entre la aristocracia europea era apartar a la joven, una vez prometida, de la vida pública recluyéndola en un convento hasta el momento de la celebración de los esponsales.

Evidentemente no era recíproco el comportamiento masculino, los hombres podían hacer uso de su sexualidad, utilizando para ello los burdeles como vía lícita para saciar sus apetitos sexuales antes del matrimonio.

Existía, por tanto, una sexualidad no autorizada que había que perseguir.

La primera de las infracciones sería la fornicación entre individuos no casados, el segundo grado del pecado sexual era el adulterio, le seguía el incesto también considerado como una forma de adulterio, lo mismo que seducir a la una monja, considerada como la “novia de cristo”.

El adulterio, se convierte en una de las formas de sexo fuera del matrimonio que más se han perseguido desde todas las culturas y sociedades.

Desde la antigüedad se puso de manifiesto que una esposa debía ser casta. Igual que cuando una hija perdía la virginidad deshonraba al padre, una mujer infiel deshonraba al marido.

Hombres y mujeres buscaban en este trato ilícito lo que su matrimonio legítimo no había podido proporcionarles: unas relaciones placenteras y libres, no sometidas a las estrictas normas que regulaban la convivencia conyugal.

El adulterio era considerado básicamente como un crimen femenino. Según las leyes el adulterio de la esposa no asume la misma responsabilidad moral que el adulterio del marido. La infidelidad de la esposa es más grave porque anula la certeza de la procreación.

En este sentido se manifiesta Santo Tomás de Aquino cuando dice:

“Si la certidumbre de la prole es el bien principal que persigue el matrimonio, ya no es permitido a la mujer tener varios hombres por ser esto contra la certeza de la prole...”.

También el refranero español abunda sobre este particular cuando dice:

“Los hijos de mis hijas, nietos son, los de mis hijos lo serán o no”.

Si la culpabilidad del delito recaía sobre la parte femenina, los castigos tampoco van a ser equiparados al mismo delito cometido por hombres o por mujeres. En estos las mujeres llevaron la peor parte, mientras que a los hombres se les imponían multas, a ellas se las consideraba prostitutas y la ley estipulaba que el marido agraviado podía ejecutar a su esposa y al amante de esta en la plaza pública.

El Concilio de Trento va a ser heredero en esta materia de las consideraciones anteriores de Santo Tomás de Aquino, el castigo que la iglesia impone a aquellos que han sido amonestados al menos tres veces para que abandonasen a sus concubinas y no lo hicieren la pena era la excomunión. Pero tratándose de una mujer la pena se incrementaba con el destierro del lugar o de la diócesis “aunque no haya parte que lo pida”.

En este tema no solo la ley escrita dictaba las fórmulas de control de la mujer, existía una serie de costumbres que se encargaban de enjuiciar y castigar a aquellas mujeres que no cumplían con las normas establecidas. Rituales como la colocación de los mayos, en Francia, que consistían en homenajes florales que los jóvenes colocaban en las casas de las muchachas casaderas la noche del 30 de abril, pero también manifestaban en juicio que les merecían tales muchachas, de hecho existía todo un código realizado con plantas que ponía de manifiesto la opinión que le merecían a los hombres del pueblo la conducta de las jóvenes: el vestido, el lenguaje, y, sobre todo, la forma de resistir a los galanteos.

Las cencerradas son otra manifestación de reprobación por parte de los hombres del pueblo, se dedicaban a aquellas bodas que contravenían las normas establecidas por las conciencias populares, motivo de cencerrada puede ser una diferencia de edad demasiado considerable, o una flagrante desigualdad de rango social o, incluso, que el esposo perteneciera a la categoría de “forastero”.

El caso del marido dominado y apaleado por su mujer, desencadena el castigo público más ostentoso: el paseo en asno. Para que tenga lugar el desacuerdo conyugal ha de traspasar el ámbito de la casa; al salir a la calle o a la plaza e expone al juicio público.

Otras infracciones sexuales podrían ser:

El amancebamiento: se da entre una doncella soltera y un hombre casado, en algunas ocasiones venía motivado por la búsqueda de protección económica por parte de la mujer. Cuando se descubría se penalizaba económicamente a favor de su mujer legítima. También cabía el arrepentimiento con lo que se le devolvían los bienes “si probare vivir honestamente en todo el año”.

En condiciones económicas precarias la práctica del amancebamiento se convierte en habitual. Es una forma de amor ilícito, pero que tiende a perpetuarse en el tiempo. Solían ser uniones estables que duraban toda la vida, incluso actuaban como esposos verdaderos. Lo habitual era que el objetivo principal de los amancebados fuera el contraer matrimonio. Los hijos nacidos de estas uniones eran lógicamente ilegítimos, algunos eran llevados a la cuna de expósitos pero lo normal era que una vez formalizado el matrimonio fueran reconocidos como hijos verdaderos, tanto por parte de la madre como el padre.

La masturbación, la homosexualidad y la bestialidad eran considerados también delitos contra natura, ya que eran manifestaciones de la sexualidad que claramente no iban encaminadas a la reproducción sino a la obtención de placer. Sobre esto se manifiesta también Santo Tomás de Aquino:
“Y es contra el bien del hombre toda emisión seminal hecha de tal modo que no pueda conseguir generación. Y si se hace a propósito es por fuerza pecado. Me refiero a esa manera por la cual no se sigue de suyo generación, como es todo derrame seminal sin el natural ayuntamiento del varón y de la hembra...”
Pero si tenemos en cuenta el patrón del matrimonio tan pospuesto en la Europa noroccidental, junto a la baja tasa de nacimientos ilegítimos, significa que al momento de casarse ambas partes debían haber tenido como 10 años de experiencia de masturbación, y que este hábito inhibiera las relaciones sexuales satisfactorias en el matrimonio .

La posibilidad del lesbianismo no preocupaba, ya que veían a las mujeres sexualmente dependientes de los hombres.

La educación que se impartía a hombres y mujeres hacía que se manifestara de forma diferente el sexo extraconyugal. La vergüenza movía mucho más a las mujeres a interiorizar las restricciones de género que el honor a los hombres a restringir su propia sexualidad, de hecho el orgullo masculino pudo animar a algunos a jactarse de su aventuras sexuales. La subcultura femenina parecía recordar a las mujeres que fueran discretas.
CONCLUSIÓN:
Partiendo de los discursos que se han empleado a lo largo de la historia para normativizar, regular, controlar las relaciones de hombres y mujeres en una sociedad dada. La identificación histórica de la sexualidad, fundamentalmente la femenina, como un hecho peligroso, en tanto en cuanto colleva la consecusión de placer. Nos ha llevado a vivr una sexualidad condicionada por esas imágenes e identificaciones negativas que se han construido históricamente.

Por todo ello, no nos ha de extrañar las formulaciones de instituciones como la Iglesia que siguen identificando la sexualidad con el pecado, que siguen criminalizando la orientación sexual que sale de la norma heterosexual y siguen empeñados, como hace varios siglos en definir lo correcto y permisible en las relaciones entre las personas.
Maria Asunción González de Chávez



1   2   3

similar:

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconCeguera de los Ríos: La historia de un éxito en peligro?

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconMujeres importantes a lo largo de la historia

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconInfluencia de su cultivo en las exportaciones argentinas y en el...

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconPublicado en First Things 97 (November 1999): 28-33
«replantearse la actitud frente a la sexualidad humana». Parte de este curso incluía varias horas de películas pornográficas agresivas,...

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconDivulgar los logros obtenidos por las científicas a lo largo de la historia

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconArcos a lo largo de la historia, nos han hecho herederos de un importante...

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconHistoria en construcción: inicio del proyecto Puerto Punta Colonet

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconEl desarrollo de la química a lo largo de la historia ha necesitado...

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconResumen En la carrera atlética de velocidad, numerosas son las variantes,...

Placer y peligro. La construcción social de la sexualidad femenina a lo largo de la historia iconA lo largo de la historia de la humanidad, la forma predominante...


Medicina





Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com