Asunto: Proyecto de ley número 193 de 2014, Cámara






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CONGRESO DE LA REPÚBLICA
PROYECTO DE LEY 193 DE 2014 CÁMARA.
Por medio de la cual se reforman los artículos 236, 239, 57 y 58 del Código Sustantivo del Trabajo y se dictan otras disposiciones.

Bogotá, D. C., 15 de diciembre de 2014
Doctor

FABIO RAÚL AMÍN SALEME

Presidente

Cámara de Representantes

Ciudad
Asunto: Proyecto de ley número 193 de 2014, Cámara, por Medio de la cual se reforman los artículos 236, 239, 57 y 58 del Código Sustantivo del Trabajo y se dictan otras disposiciones.
Apreciado Presidente, honorables Senadores y Representantes a la Cámara:
En ejercicio de la facultad prevista en el artículo 150 y s.s. de la Constitución Política de Colombia, y el numeral 1 del artículo 140 de la Ley 5ª de 1993 presento a consideración del Congreso de la República el siguiente proyecto de ley por medio de la cual se reforman los artículos 236, 239, 57 y 58 del Código Sustantivo del Trabajo y se dictan otras disposiciones.
La exposición de motivos que acompaña la iniciativa, está estructurada de la siguiente manera:
I. Objeto del proyecto de ley.

II. Marco Jurídico Internacional Relativo a la Protección de la Maternidad.

III. Régimen Jurídico Colombiano de Protección a la Maternidad.

IV. Justificación.

V. Beneficios y efecto de la lactancia materna.

VI. Oportunidad para mejorar la práctica de la lactancia materna en Colombia.

VII. Propuesta de modificaciones a la Ley 1468 de 2011.

VIII. Marco Legal y Constitucional.

IX. Bibliografía.
I. OBJETO DEL PROYECTO DE LEY
A través de este proyecto de norma jurídica se busca garantizar la lactancia exclusiva materna para el nacido vivo y la protección de la madre.
II. MARCO JURÍDICO INTERNACIONAL RELATIVO A LA PROTECCIÓN DE LA MATERNIDAD
La Organización Internacional del Trabajo, propuso la primera norma universal en la materia, al adoptar en 1919 el Convenio número 3 sobre la Protección de la Maternidad, destinado a proteger a las trabajadoras durante el embarazo y después del parto, concediendo una licencia de maternidad de ocho (8) semanas.
Esta norma fue revisada por primer vez en 1952 mediante el Convenio número 103, el cual amplió la licencia de maternidad a doce (12) semanas. La segunda revisión realizada en el año 2000, aprueba el Convenio número 183 que en su artículo 4° numeral 1) acuerda una licencia de maternidad de al menos catorce (14) semanas y la Recomendación número 191 del mismo año, expresa en el artículo 1° numeral 1) los Miembros deberían procurar extender la duración de la licencia de maternidad, mencionada en el artículo 4° del Convenio, a dieciocho semanas, por lo menos.
III. RÉGIMEN JURÍDICO COLOMBIANO DE PROTECCIÓN A LA MATERNIDAD
La Constitución Política de 1991, determina que Colombia es un Estado Social de Derecho, fundado en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de sus ciudadanos y en la prevalencia del interés general en el que prima el principio y el derecho fundamental a la igualdad1[1][1], extendiendo una destacada protección a los derechos fundamentales2[2][2], definiendo y garantizando los derechos sociales, económicos y culturales3[3][3], los derechos colectivos y del ambiente4[4][4] y estableciendo la protección y aplicación de los mismos5[5][5]. Estas garantías constitucionales generan acciones positivas a favor de la niñez, las mujeres gestantes y madres en lactancia, entre otros.
El Artículo 43 de la Constitución establece que la mujer, durante el embarazo y después del parto gozará de especial asistencia y protección del Estado, y recibirá de este subsidio alimentario si entonces estuviere desempleada o desamparada. El Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de familia.
Así mismo, se garantizan los derechos fundamentales de los niños a la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, nombre y nacionalidad, familia, cuidado y amor, educación, cultura, recreación y libre expresión de su opinión. La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos. Cualquier persona puede exigir de la autoridad competente su cumplimiento y la sanción de los infractores. Los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás6[6][6].
A su vez, el artículo 53, al final del inciso 2°, incluye entre los principios mínimos para la expedición del estatuto del trabajo la protección especial a la mujer, a la maternidad... y en su penúltimo inciso establece que Los convenios internacionales del trabajo debidamente ratificados, hacen parte de la legislación laboral interna.
Marco jurídico.
La Ley 100 de 1993, define que para las mujeres embarazadas afiliadas al régimen contributivo se reconocerá y pagará a cada una de las Entidades Promotoras de Salud, la licencia por maternidad, que será financiada por el Fondo de Solidaridad, de su subcuenta de compensación7[7][7].
Con la expedición de la Ley 1468 de 2011 se ha dado un paso adelante en la protección de la maternidad, especialmente en la ampliación de la licencia de maternidad de doce (12) a catorce (14) semanas, pero Colombia continúa rezagada frente a otros países con licencias de maternidad más prolongadas y con mejores prácticas de lactancia materna.
Marco de políticas.
En el marco de políticas internacionales y nacionales que velan por esta causa, se destacan:
La Estrategia Mundial para la alimentación del lactante y del niño pequeño de la OMS8[8][8].
La lactancia natural es una forma sin parangón de proporcionar un alimento ideal para el crecimiento y el desarrollo sanos de los lactantes; también es parte integrante del proceso reproductivo, con repercusiones importantes en la salud de las madres. Como recomendación de salud pública mundial, durante los seis primeros meses de vida los lactantes deberían ser alimentados exclusivamente con leche materna9[9][9] para lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud óptimos10[10][10]. A partir de ese momento, a fin de satisfacer sus requisitos nutricionales en evolución, los lactantes deberían recibir alimentos complementarios adecuados e inocuos desde el punto de vista nutricional, sin abandonar la lactancia natural hasta los dos años de edad, o más tarde. La lactancia natural exclusiva puede practicarse desde el nacimiento, salvo el caso de algunas afecciones médicas, y si se practica sin limitaciones, propicia una abundante producción de leche.
El Plan decenal de Lactancia Materna, 2010-2020.
El Plan Decenal, busca el compromiso de la sociedad en su conjunto, a partir de entender la lactancia materna como un imperativo público fundamental del bienestar y de las mejoras en la calidad de vida de los menores de dos años de edad. Tiene como visión La protección, la promoción y el apoyo de la lactancia es una prioridad de desarrollo de cualquier país. Su logro o no tiene implicaciones de órdenes sociales, económicos y ambientales de gran magnitud y en plazos de tiempo distintos.
La alimentación inadecuada de los menores de dos años de edad establece unas condiciones de riesgo y vulnerabilidad incrementada11[11][11] que no sólo los afecta como sujetos, sino a la sociedad en su conjunto, por cuanto se incrementan desigualdades, impacta negativamente en el desarrollo de capacidades de generaciones y genera gastos mayores en disposición de servicios en materia de salud, trabajo, alimentación y dependencia.
Si bien es difícil determinar el tiempo ideal de licencia de maternidad, este podría, además, de proteger la salud de la madre y su hijo, reconsiderar el tiempo que los cuidados de la crianza demandan, dentro de ellos la alimentación del recién nacido, ya que no puede valerse por sí mismo y necesita de la madre para alimentarse de manera natural y saludable con su leche materna.
Siendo coherente con este imperativo constitucional, legal y de políticas públicas, se presenta la propuesta de proyecto de ley para la ampliación de la licencia de maternidad de catorce (14) a dieciocho (18) semanas, además de garantizar una prestación económica en la época del parto, proteger la salud de la madre y la de su hijo, también permite a la madre brindar la mejor atención y alimentación óptima a su hijo, lo que contribuye al disfrute pleno de los derechos en la primera infancia.
La ampliación de la licencia de maternidad a dieciocho (18) semanas, significa un logro más, en la reivindicación de los derechos de la mujer trabajadora. Una licencia adecuada de maternidad, seguridad de ingresos durante este período y que la mujer ejerza su derecho de amamantar de la mejor manera a su hijo, son los factores que contribuyen a la buena salud de la madre y del recién nacido. Una generación de niños saludables se contabiliza en el haber de toda una sociedad. Un país que valora la infancia también la protege, la protección de la maternidad también implica proporcionar un entorno saludable a los bebés.
La propuesta de ampliación de la licencia de maternidad a dieciocho (18) semanas se fundamenta en la protección de la salud de madre y su hijo reconociendo además, los grandes beneficios e impacto que tiene la lactancia materna en la salud materno infantil, en la economía del hogar y del país.
Además, la ampliación de la licencia de maternidad se convierte en una oportunidad para mejorar la práctica de la lactancia materna en Colombia. Cuando una sociedad reconoce los beneficios sociales y económicos de la lactancia materna, es capaz de promoverla, protegerla y apoyarla, con legislaciones que garanticen a las generaciones presentes y futuras un crecimiento y desarrollo adecuado en la primera infancia.
IV. JUSTIFICACIÓN
El nacimiento del nuevo ser ocasiona alegrías, temores, dudas y tensiones normales que demandan un trato especial para las madres, pues de ellas depende en gran parte el bienestar de su hijo o hija, y si el bebé nace enfermo o prematuro, aumenta el temor de la madre y el padre, al tener que asumir que la supervivencia de su hijo puede estar comprometida, o afrontar la separación por el regreso al trabajo. El bienestar y la salud de las generaciones de la infancia, en gran parte a hechos y condiciones que acontecen alrededor del nacimiento, lo que exige establecer las estructuras necesarias en la sociedad para lograr un desarrollo armónico, que garantice la protección de los derechos fundamentales de todos los niños y niñas aún antes de nacer.
Los seres humanos, en su calidad de mamíferos, necesitan permanecer con sus hijos desde el momento del nacimiento para brindarles calor, amor y el mejor alimento como lo es la leche humana. El recién nacido tiene derecho a recibir cuidados maternos y paternos y su desarrollo está ligado a la calidad de la interacción que tendrá con su familia.
El primer y único alimento que debe recibir el niño en la primera hora de nacido es la leche materna, esta es la manera natural y específica de la especie humana para alimentar a sus hijos. La primera leche que fluye es el calostro conocido también como oro líquido, porque proporciona todas las defensas que el bebé necesita para prevenir infecciones y alergias, por ello la lactancia materna se debe mantener como único alimento durante los primeros seis meses, luego complementarla con alimentos nutritivos y continuar con el amamantamiento hasta los dos años o más. A pesar de ser un proceso natural, la lactancia materna es una práctica muy sensible y se ve influenciada por factores culturales, socioeconómicos y familiares que pueden desestimularla.
Dentro de los factores socioeconómicos se destaca el creciente incremento de la mujer en el mercado laboral, la presión de la vida de las grandes ciudades con la consecuente disminución del tiempo que la mujer requiere para amamantar a su hijo, licencias de maternidad no compatibles con las recomendaciones internacionales y nacionales de una lactancia materna óptima, ausencia de salas de lactancia en el sitio de trabajo, la falta de apoyo de la familia y prácticas inadecuadas de la atención en salud. Además, se adiciona la presión que la publicidad ejerce en la figura de la mujer, capaz de poner en duda su capacidad para amamantar y suscita falsas creencias sobre los cambios de su cuerpo.
La literatura científica pone en evidencia que el apoyo a la madre en lactancia, incrementa la duración de la lactancia materna y este apoyo puede provenir de la familia, de la comunidad y de la atención en salud. También el Estado debe proteger la lactancia materna y brindar las condiciones adecuadas para que la madre pueda ejercer el derecho de amamantar a sus hijos12[12][12].
Igualmente día a día se intercambia en el mundo, un flujo de información científica sobre los beneficios e impacto de la lactancia materna, que enriquecen el conocimiento sobre el papel de la lactancia natural en la supervivencia, el crecimiento, el desarrollo infantil, así como también en la salud, el bienestar de la madre, la familia, el país y el medio ambiente.
V. BENEFICIOS Y EFECTO DE LA LACTANCIA MATERNA
La revisión documental de la evidencia respecto al impacto que tiene la lactancia materna en la salud de la infancia y de las madres, señala que este salva vidas, evita la morbilidad, la mortalidad, promueve el desarrollo físico y cognitivo óptimo, así como también reduce el riesgo de contraer algunas enfermedades crónicas y aporta grandes beneficios en la salud de las madres, lo que repercute en beneficios económicos para la familia, el sistema de salud, a empleadores y al país.
Morbilidad y mortalidad infantil: Los beneficios más importantes y más visibles de la lactancia materna se pueden evidenciar en la inmediata salud y supervivencia del lactante. Las tasas de diarrea, las infecciones de las vías respiratorias, la otitis media y otras infecciones, así como las defunciones causadas por estas enfermedades, son menores en los lactantes que son amamantados durante los primeros seis meses de vida en forma exclusiva, que entre los amamantados en forma parcial, o no amamantados.
Los efectos de la lactancia materna en la morbilidad por diarrea e infecciones han sido reportados en muchos estudios, se destacan algunos de ellos:
Un estudio adelantado en Biolurrusia en el año 2001, en el escenario urbano y rural, con lactantes alimentados exclusivamente con leche materna durante tres meses, demostró que la lactancia materna redujo significativamente el riesgo de infecciones del tracto gastrointestinal en un 40% y la aparición del eccema atópico en 46%13[13][13].
Otro estudio adelantado en Estados Unidos, con 2.615 pares de madre lactante y lactantes entre dos y siete meses de edad, demostró que a medida que disminuía la cantidad de leche materna recibida, aumentaban los riesgos de diarrea y de infecciones del oído, frente a los niños amamantados en forma exclusiva. En aquellos que sólo recibieron alimentación artificial, se observó un incremento del 80% en el riesgo de padecer diarrea y un incremento del 70% en el riesgo de padecer una infección del oído14[14][14].
Un estudio prospectivo adelantado en México con 170 recién nacidos saludables a quienes se les realizó un seguimiento durante seis meses, mostró que la probabilidad de sufrir un episodio de infección respiratoria aguda fue mayor para los lactantes alimentados con fórmula que para los lactantes que recibieron lactancia materna exclusiva durante los primeros 4 meses de vida. Los riesgos para los lactantes amamantados en forma parcial se ubicaron entre los riesgos para lactantes alimentados artificialmente. La prevalencia de la infección respiratoria también fue más elevada para los lactantes alimentados con alimentación artificial que para los lactantes amamantados.
Los efectos de la lactancia materna en la mortalidad por diarrea e infecciones, se encuentran registrados en la literatura científica. Se menciona uno de ellos:
Un estudio prospectivo adelantado en el año 2001, en los barrios pobres de Bangladesh con 1.677 lactantes inscritos al nacer y visitados en sus domicilios al mes y a los tres, seis, nueve y doce meses de vida, a quienes se evaluó la muerte debido a causas específicas, incluyendo la diarrea. Los resultados reportan que 180 lactantes fallecieron, 26 (14%) a causa de diarrea y otros 10 (6%) a causa de diarrea en combinación con infecciones agudas de las vías aéreas. Para determinar la asociación entre el tipo de alimentación infantil en la visita previa (hasta el tercer mes) y el fallecimiento posterior del lactante a causa de la diarrea, se utilizó la regresión proporcional de riesgos ajustándola en función del peso al nacer y la paridad. Los lactantes amamantados en forma parcial o no amamantados tuvieron un riesgo de fallecimiento por diarrea 3,94 veces mayor, que los lactantes amamantados en forma exclusiva15[15][15].
Desarrollo intelectual y motor: Diversos estudios confirman que los niños amamantados sobresalen en pruebas de desarrollo intelectual y motor, en comparación con los que no son amamantados. Dentro de las posibles explicaciones se menciona que a diferencia de las leches artificiales infantiles, la leche humana, contiene ácidos grasos poliinsaturados de larga cadena, de fácil absorción por el lactante conocidos por su importancia para el crecimiento y el desarrollo cerebral. Se considera además que el contacto físico único entre madre e hijo proporcionado por la lactancia materna conlleva un estímulo psicosocial y un vínculo que proporcionarían beneficios para el desarrollo. La evidencia científica sobre los efectos de la lactancia materna en el desarrollo intelectual y motor es extensa, a continuación se señalan dos de ellas.
Un estudio prospectivo adelantado en Nueva Zelanda en el año 2001, con 280 lactantes sobrevivientes de una cohorte de 413 con muy bajo peso al nacer, nacidos en 1986 y evaluados a los 7-8 años de edad, valoró las puntuaciones del cociente intelectual de la capacidad verbal y de ejecución, obtenidas con la escala de inteligencia infantil de Wechsler. Los resultados señalan que la duración de la lactancia materna se asocia significativamente a las puntuaciones del cociente intelectual de la capacidad tanto verbal como de ejecución.
Los lactantes amamantados durante ocho meses o más tuvieron en promedio una puntuación del cocien te intelectual para la capacidad verbal 10,2 puntos mayores y una puntuación del cociente intelectual para la capacidad de ejecución 6,2 puntos mayores que los lactantes no amamantados. Tras ajustar, por posibles factores de confusión, esas ventajas se redujeron a 6,0 puntos en el caso de cociente intelectual de la capacidad verbal y de cociente intelectual para la capacidad de ejecución16[16][16].
Un meta análisis de 20 estudios de cohorte, de casos y controles, incluyó lactantes de bajo peso o peso normal al nacer, de diversos países (Reino Unido, Estados Unidos de América, Australia, Alemania, Nueva Zelanda y España) en el escenario urbano y rural. Las pruebas de desarrollo cognitivo más comúnmente utilizadas fueron las escalas Bayley de desarrollo mental (12 observaciones), la prueba de vocabulario en imágenes de Peabody (6 observaciones), el Índice Cognitivo General de las Escalas McCarthy de las Capacidades Infantiles (5 observaciones), la Escala de Inteligencia Infantil de Wechsler (4 observaciones), y la Escala de Inteligencia de Stanford-Binet (2 observaciones).
Los resultados señalan que el beneficio medio sin ajuste observado en la puntuación del desarrollo cognitivo correspondiente a la lactancia materna, en comparación con la alimentación con fórmula, osciló entre 5 y 6 puntos. Tras el ajuste, la diferencia disminuyó a 3,16 puntos, pero permaneció siendo significativa. El grupo en el que se observó el mayor beneficio de la lactancia materna fue el de niños de bajo peso al nacer, con un beneficio medio ajustado de 5,18 puntos, resultado significativamente mayor que el incremento promedio ajustado de 2,66 puntos observado entre los niños y niñas amamantados con peso normal al nacer. Además, se observó un beneficio significativo entre los lactantes amamantados por más tiempo17[17][17].
Enfermedades crónicas: La mayoría de las enfermedades crónicas o no transmisibles atribuidas a la ausencia de lactancia materna, son las alergias, obesidad, diabetes, hipertensión, cáncer y la enfermedad de Crohn. La información científica sobre el tema es extensa, a continuación se destaca el siguiente estudio:
Un estudio adelantado en el Reino Unido, de casos y controles con datos provenientes del Estudio de Registros de Oxford elaborado por Linkage (ORLS) con bebés amamantados y no amamantados, demostró un aumento significativo de 33% en el riesgo de diabetes entre lactantes no amamantados al momento del alta hospitalaria. La diabetes materna fue un fuerte indicador de diabetes en los niños y niñas.
Salud materna: El inicio de la lactancia materna inmediatamente después del parto estimula la liberación de la oxitocina, una hormona que ayuda a contraer el útero, a expulsar la placenta, reduce el sangrado posparto y genera sentimientos de amor capaces de estrechar el vínculo afectivo madre hijo. La lactancia materna exclusiva puede retrasar un nuevo embarazo y a largo plazo las madres que amamantan tienen menos riesgo de sufrir cáncer de mama o de ovario. La evidencia científica sobre el tema es amplia, dentro de ella se destacan:
Un estudio de casos y controles adelantado en China con 404 mujeres, demostró que una menarquia tardía, y una duración igual o mayor a 24 meses de lactancia, se asociaron con un menor riesgo de cáncer de mama. Además, se observó un menor riesgo de cáncer de mama en mujeres que amamantaron a más de tres hijos y, en aquellas mujeres menores de 25 años de edad, que amamantaron por primera vez. Asimismo, se observó que la edad tardía de la menopausia y la edad tardía del primer embarazo se asociaban con un mayor riesgo de cáncer de mama18[18][18].
Un estudio multicéntrico de casos y controles adelantando en Estados Unidos, a nivel estatal en Massachusetts, Nueva Hampshire y Wisconsin, con 3.633 mujeres posmenopáusicas entre 50 y 79 años de edad, reveló que las mujeres que amamantaron durante al menos 2 semanas tuvieron menor riesgo de cáncer de mama (0,87%), en comparación con las mujeres que nunca amamantaron. A mayor duración total de la lactancia materna, mayor la reducción del riesgo19[19][19].
La lactancia materna también tiene un efecto en la reducción del peso ganado durante la gestación, se destaca el siguiente estudio.
Un estudio adelantado en Brasil con 312 mujeres, demostró que las madres que amamantaron entre 6 y 12 meses tuvieron un menor Índice de Masa Corporal, más bajo porcentaje de masa adiposa y de pliegues cutáneos. De igual manera, las mujeres que amamantaron en forma exclusiva o predominantemente, tendían a ser más delgadas que las que habían amamantado en forma parcial o no lo habían hecho nunca20[20][20].
Economía: La lactancia materna, a más de ser el método de alimentación infantil más segura y saludable, es además el menos costoso. La leche materna siempre está lista, no requiere preparación, no necesita combustible, no demanda tiempo adicional para la preparación y esterilización de recipientes, no requiere de grandes industrias, no genera contaminantes, ahorra agua y protege el medio ambiente.
Para muchas familias, el impacto de la compra de leches artificiales infantiles en el presupuesto familiar puede resultar nefasto, especialmente cuando se presenta el costo adicional del cuidado de la salud del niño por enfermedades asociadas a la no lactancia. Cuando el costo del cuidado médico recae sobre el sistema de salud, el impacto económico es evidente, o cuando la enfermedad del niño ocasiona la ausencia de la madre al trabajo, los empleadores y la economía también se ven afectados. Los costos económicos de no amamantar tienen impacto tanto en países en desarrollo como los desarrollados. Algunos países han costeado los efectos de la lactancia materna en la economía del hogar y en la reducción de los gastos en salud por enfermedades evitables con el solo hecho de amamantar. Se señala el siguiente:
Un estudio retrospectivo adelantado en Estados Unidos y Escocia en 1999, evaluó el número de visitas al consultorio y costos asociados, días de hospitalización y compra de fármacos recetados para enfermedades de las vías aéreas inferiores, la otitis media, y la gastroenteritis. Los resultados señalan que los lactantes no amamantados habían tenido 60 episodios más de enfermedad de las vías aéreas inferiores, 580 episodios más de otitis media y 1.053 episodios más de enfermedad gastrointestinal por 1.000 lactantes. El costo directo total de los lactantes no amamantados durante los primeros 12 meses de vida y en concepto de la enfermedad de las vías aéreas inferiores, otitis media y enfermedades gastrointestinales fluctúa entre US$331 y US$475 por lactante21[21][21].
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