Marcha Mundial por La paz y la No Violencia






descargar 45.87 Kb.
títuloMarcha Mundial por La paz y la No Violencia
fecha de publicación13.01.2016
tamaño45.87 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Ley > Documentos
Acciones por La Paz Mundial
Fundamentación
Marcha Mundial por La paz y la No Violencia
del nacimiento de Gandhi y declarado por la Naciones Unidas día Internacional de la No-Violencia) Finalizará en la cordillera de Los Andes, en Punta de Vacas al pie del Monte Aconcagua (Provincia de Mendoza) el 2 de enero de 2010.

Durante estos 90 días, pasará por más de 90 países y 100 ciudades, en los cinco continentes. Cubrirá una distancia de 160.000 km por tierra. Algunos tramos se recorrerán por mar y por aire. Un equipo base permanente de cien personas de distintas nacionalidades hará el recorrido completo.

En todo este tiempo, en cientos de ciudades se realizarán marchas, festivales, foros, conferencias y otros eventos (deportivos, culturales, sociales, etc.), para crear conciencia de la urgencia de la Paz y la No Violencia. Y en todo el mundo las campañas de adhesión a la Marcha multiplicarán esta señal más allá de lo ahora imaginable.

Por primera vez en la historia un evento de esta magnitud se pone en marcha por iniciativa de la gente. Dentro del marco de la Marcha Mundial trabajaremos varios sub-Proyectos.

.
Objetivo General


  • Motivar a la participación activa de cada persona, en una campaña por la Paz y no violencia Mundial.

  • Fomentar la educación para la paz, los derechos humanos y la democracia, la tolerancia, y la comprensión internacional.

  • Proteger y respetar todos los derechos humanos, sin excepción alguna, y luchar contra toda forma de discriminación.

  • Promover los principios democráticos en todos los ámbitos de la sociedad.

  • Vivir la tolerancia y la solidaridad.



Sub Proyecto Mil grullas

Objetivos generales

  • Comprender la tradición japonesa de hacer grullas de papel, haciendo hincapié en lo estético de la propuesta y lo lúdico de construir una Acción por la Paz. (antiquísima leyenda japonesa que narra que, si alguien puede plegar Mil grullas, puede con ellas pedir un deseo y éste se cumplirá.)

  • Explicar el sentido que le damos a participar en una campaña pública en general y en una campaña por la Paz en particular.



Actividades Generales

  • La semana del 15 al 18 de junio, todos los grados se informarán sobre la Marcha Mundial por la Paz y la No violencia. REALIZADA (Sub- Proyecto aparte)

  • Confeccionarán un listado de preguntas para hacerle a Hernán Daulte presidente de la Asociación Civil Centro de las Culturas, quien vendrá de Bs.As. a conversar con los alumnos. REALIZADA (sub-Proyecto aparte)

  • El sàbado 20 de junio se realizará una presentación de la Marcha en Pinamar en el Colegio Tierra del Sur, Jason 1868, a las 18:30 hs. A la que podrán asistir los miembros de la comunidad. La misma estará Coordinada por Hernán Daulte presidente de la Asociación Civil Centro de las Culturas.REALIZADA (su-Proyecto aparte)

  • Visitaremos colegios de nuestro partido y de Villa Gesell para fomentar la Marcha Mundial. (sub Proyecto aparte)

  • Colegios de Gesell vendrán a nuestra Institución a hacer intercambio. (sub-Proyecto aparte)

  • Una forma original de llamar la atención sobre la Paz y de comprometernos personalmente con ella es participar en la Acción Pública de izar Mil Grullas por la Paz. Esta Acción nació en Hiroshima, de una de las víctimas de la primera bomba atómica utilizada en la Segunda Guerra Mundial y se extiende por el mundo a partir de entonces. En Rosario (Pcia. De Santa Fé) se lleva a cabo desde 1999. (sub-Proyecto aparte)

  • Día Internacional de la Paz 21 de Septiembre En el año 1981, La Asamblea General declaró que el día de la apertura de su período ordinario de sesiones en septiembre sería «proclamado y observado oficialmente como Día Internacional de la Paz, y dedicado a conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo y entre ellos» (resolución 36/67). (sub-Proyecto aparte)

  • Investigaremos si otras fechas son afines al marco teórico que comprende este Proyecto. Y confeccionaremos sub Proyectos

  • 2 de Octubre comienza la Marcha Mundial. Festival en Polideportivo o Plaza Pública Regional (con Gesell y otros partidos) o Pinamar solamente. (Conversar) (sub-Proyecto aparte)


Sub - Proyecto Las Mil Grullas para 6to y 7mo
ACTIVIDADES CON EL CUENTO MIL GRULLAS.
1- Lectura modelo de la Historia Real – Luego del cuento adaptación Elsa Bornemann

2- Trabajo desde la expresión oral.

  • El docente guiará a los alumnos para que éstos expresen las opiniones personales de la historia real y del cuento.

  • Defender éstos con citas textuales de los texto.

  • Armar la secuencia narrativa.

  • Determinar que VALORES se hacen evidentes en este cuento. Justificar con citas textuales.

3-Expresión escrita

  • Realizar una síntesis argumental.

  • ¿Qué relación podrías establecer entre la historia real y el cuento? Justifica

  • Toshiro plegó 980 grullas por amor ¿Vos qué harías por amor?

  • ¿Creés que valió la pena el trabajo de Toshiro? ¿Por qué?

  • Subrayar citas textuales donde se resalten valores como "amor" “amistad” y "solidaridad"

  • Cuenta brevemente alguna situación que hayas vivido o visto donde se ponga en juego los valores la historia real y el texto


PROPUESTA DE ACTIVIDADES PARA PROFUNDIZAR EL TRABAJO
Áreas involucradas: Lengua-Cs.Sociales
1- Corto 2º Guerra Mundial

2-Investigar acerca de la ciudad de Hiroshima y la tragedia con la bomba atómica.

3-Realizar un informe

4-Buscar en internet nombres de films que contengan esta temática.

5-Hacer la síntesis argumental y la ficha temática.

6-Advertir cuáles son los valores o antivalores.

7-Buscar bandas musicales de la época (1945) y analizar las letras de las canciones.

8-Buscar fotos y/o artículos.

9-Armar una revista escolar publicando todos los trabajos:

-Informaciones

-Artículos

-Canciones

-Recomendaciones fílmicas

-Recomendaciones de textos literarios
METODOLOGÍA UTILIZADA
*Proyección de un corto

*Observación y análisis

*Intercambio oral

*Lectura y análisis de cuentos y /o novelas cortas

*Investigación

*Trabajo individual y grupal
MATERIAL DIDÁCTICO ADJUNTO


  • Historia real de Sadoko

  • Cuento adaptado Elsa Bornemann

  • Plegado grulla paso a paso (origami)




  • Lee con atención el siguiente relato que refleja las consecuencias graves de las armas nucleares.


En 1945, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, se lanzó la primera bomba atómica (bomba A), sobre la ciudad de Hiroshima, Japón. La ciudad quedó destruida y murieron miles de personas. Aunque la bomba era cien veces más poderosa que una bomba común, ésta tenía un elemento que no se encontraba en las bombas comunes: la radiación. Sabemos que la radiación es muy peligrosa y que puede causar enfermedades tales como el cáncer.

Una joven japonesa llamada Sadako vivía a dos kilómetros y medio de Hiroshima cuando explotó la bomba y parecía no estar quemada ni herida. Sin embargo, diez años más tarde, cuando Hiroshima ya había sido reconstruida, Sadako enfermó de leucemia, es decir, cáncer de sangre y debió ser internada en un hospital. Estaba asustada, sabía que podía morirse. Los amigos y parientes la visitaban todos los días para tratar de levantarle el ánimo.

Su mejor amiga, Chizuko, le contó el cuento de la grulla, que es un pájaro sagrado de Japón. Se pensaba que una grulla vivía miles de años y que si un enfermo hacía mil grullas de papel se mejoraría. (1)

Sadako decidió hacer mil grullas de papel. Día tras día se la pasaba plegándolas y se dio cuenta que ésta era una buena manera de darse ánimos. A veces se sentía demasiado mala para hacer muchas grullas, pero igual intentaba. Cuando sus amigos y su familia la visitaban en el hospital, trataba de seguir sonriendo y de estar de buen ánimo para que no se preocuparan tanto.

Sadako había hecho seiscientas grullas pero seguía igual.

Pacientemente, plegaba y plegaba más grullas, pero lamentablemente al final se murió. Había hecho seiscientas cuarenta y dos grullas de papel.

Las compañeras de clase de Sadako decidieron plegar las grullas que faltaban para completar mil y éstas fueron enterradas con Sadako.

Sadako no fue la única niña que murió de leucemia en Hiroshima. Muchos otros niños habían muerto o estaban muriendo de leucemia (que era conocida también como la "enfermedad de la bomba A").

Los niños formaron una asociación para juntar dinero para levantarle a Sadako un monumento. Esta asociación fue creciendo y miles de niños de todas partes del mundo hicieron donaciones. Después de tres años tenían dinero suficiente para el monumento. Este monumento es conocido como el Monumento a la Paz de los Niños y está en el Parque de la Paz en Hiroshima. Hay un mensaje tallado en la piedra:

"Este es nuestro clamor, ésta es nuestra plegaria: paz en el mundo".
(1) (1) Semba-Tsuru: Mil grullas. Una creencia popular japonesa, asegura que haciendo mil de esas aves –según enseña a realizarlo el origami (nombre del sistema de plegado de papel)– se logra alcanzar la larga vida y felicidad.


  • Intenta descubrir o identificar en qué frases radica el espíritu de esperanza de Sadako.

  • Hoy día, existe el "Club de la Grulla de Papel", en Hiroshima . Los miembros de este club cuidan el monumento que fue construido en memoria de las víctimas de Hiroshima.

  • Ubica en la ciudad en la que vives si existe algún monumento conmemorativo local o estatuas dedicados a la paz, ya sea en parques, plazas, entre otros lugares. Si existe un monumento, trata de describirlo. Si no existe un monumento, diseña uno y ponte de acuerdo con los demás alumnos sobre los elementos que debería contener este monumento a la paz.


Cuento basado en la historia real de Sadako Sasaki

Mil Grullas /Elsa Bornemann

Del libro: No somos irrompibles (12 cuentos de chicos enamorados) de Elsa Bornemann

Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara S.A. Buenos Aires.

Naomi Watanabe y Toshiro Ueda creían que el mundo era nuevo. Como todos los chicos.

Porque ellos eran nuevos en el mundo. Tambíen, como todos los chicos. Pero el mundo era ya muy viejo entonces, en el año 1945, y otra vez estaba en guerra. Naomi y Toshiro no entendían muy bien qué era lo que estaba pasando.

Desde que ambos recordaban, sus pequeñas vidas en la ciudad japonesa de Hiroshima se habían desarrollado del mismo modo: en un clima de sobresaltos, entre adultos callados y tristes, compartiendo con ellos los escasos granos de arroz que flotaban en la sopa diaria y el miedo que apretaba las reuniones familiares de cada anochecer en torno a la noticia de la radio, que hablaban de luchas y muerte por todas partes.

Sin embargo, creían que el mundo era nuevo y esperaban ansiosos cada día para descubrirlo.

¡Ah... y también se estaban descubriendo uno al otro!

Se contemplaban de reojo durante la caminata hacia la escuela, cuando suponían que sus miradas levantaban murallas y nadie más que ellos podían transitar ese imaginario senderito de ojos a ojos.

Apenas si habían intercambiado algunas frases. El afecto de los dos no buscaba las palabras. Estaban tan acostumbrados al silencio...

Pero Naomi sabía que quería a ese muchachito delgado, que más de una vez se quedaba sin almorzar por darle a ella la ración de batatas que había traído de su casa.

-No tengo hambre –le mentía Toshiro, cuando veía que la niña apenas si tenía dos o tres galletitas para pasar el mediodía. -Te dejo mi vianda –y se iba a corretear con sus compañeros hasta la hora de regreso a las aulas, para que Naomi no tuviera vergüenza de devorar la ración.

Naomi... Poblaba el corazón de Toshiro. Se le anudaba en los sueños con sus largas trenzas negras. Le hacía tener ganas de crecer de golpe para poder casarse con ella. Pero ese futuro quedaba tan lejos aún...

El futuro inmediato de aquella primavera de 1945 fue el verano, que llegó puntualmente el 21 de junio y anunció las vacaciones escolares.

Y con la misma intensidad con que otras veces habían esperado sus soleadas mañanas, ese año los ensombreció a los dos: ni Naomi ni Toshiro deseaban que empezara. Su comienzo significaba que tendrían que dejar de verse durante un mes y medio inacabable.

A pesar de que sus casas no quedaban demasiado lejos una de la otra, sus familias no se conocían. Ni siquiera tenían entonces la posibilidad de encontrarse en alguna visita. Había que esperar pacientemente la reanudación de las clases.

Acabó junio, y Toshiro arrancó contento la hoja del almanaque...

Se fue julio, y Naomi arrancó contenta la hoja del almanaque...

Y aunque no lo supieran: ¡Por fin llegó agosto! –pensaron los dos al mismo tiempo.

Fue justamente el primero de ese mes cuando Toshiro viajó, junto a sus padres, hacia la aldea de Miyashima (1). Iban a pasar una semana. Allí vivían los abuelos, dos ceramistas que veían apilarse vasijas en todos los rincones de su local.

Ya no vendían nada. No obstante, sus manos viejas seguían modelando la arcilla con la misma dedicación de otras épocas, -Para cuando termine la guerra... –decía el abuelo–. Todo acaba algún día... –comentaba la abuela por lo bajo. Y Toshiro sentía que la paz debía de ser algo muy hermoso, porque los ojos de su madre parecían aclararse fugazmente cada vez que se referían al fin de la guerra, tal como a él se le aclaraban los suyos cuando recordaba a Naomi.

¿Y Naomi?

El primero de agosto se despertó inquieta; acababa de soñar que caminaba sobre la nieve. Sola. Descalza. Ni casas ni árboles a su alrededor. Un desierto helado y ella atravesándolo.

Abandonó el tatami (2), se deslizó de puntillas entre sus dormidos hermanos y abrió la ventana de la habitación. ¡Qué alivio! Una cálida madrugada le rozó las mejillas. Ella le devolvió un suspiro.

El dos y el tres de agosto escribió, trabajosamente, sus primeros haikus (3):

Lento se apaga

El verano

Enciendo

Lámpara y sonrisas.
Pronto

Florecerán los crisantemos.

Espera,

Corazón.

Después, achicó en rollitos ambos papeles y los guardó dentro de una cajita de laca en la que escondía sus pequeños tesoros de la curiosidad de sus hermanos.

El cuatro y el cinco de agosto se lo pasó ayudando a su madre y a las tías ¡Era tanta la ropa para remendar!

Sin embargo, esa tarea no le disgustaba. Naomi siempre sabía hallar el modo de convertir en un juego entretenido lo que acaso resultaba aburridísimo para otras chicas. Cuando cosía, por ejemplo, imaginaba que cada doscientas veintidós puntadas podía sujetar un deseo para que se cumpliese.

La aguja iba y venía, laboriosa. Así, quedó en el pantalón de su hermano menor el ruego de que finalizara enseguida esa espantosa guerra, y en los puños de la cmisa de su papá, el pedido de que Toshiro no la olvidara nunca...

Y los dos deseos se cumplieron.

Pero el mundo tenía sus propios planes...

Ocho de la mañana del seis de agosto en el cielo de Hiroshima.

Naomi se ajusta el obi (4) de su kimono (5) y recuerda a su amigo: -¿Qué estará haciendo ahora?

“Ahora”, Toshiro Pesca en la isla mientras se pregunta: -¿Qué estará haciendo Naomi?

En el mismo momento ,un avión enemigo sobrevuela el cielo de Hiroshima.

En el avión, hombres blancos que pulsan botones y la bomba atómica surca por primera vez un cielo. El cielo de Hiroshima.

Un repentino resplandor ilumina extrañamente la ciudad.

En ella, una mamá amamanta a su hijo por última vez.

Dos viejos trenzan bambúes por última vez.

Una docena de chicos canturrea: “Donguri-Koro Koro- Donguri Ko...” (6) por última vez.

Cientos de mujeres repiten sus gestos habituales por última vez.

Miles de hombres piensan en mañana por última vez.

Naomi sale para hacer unos mandados.

Silenciosa explota la bomba. Hierven, de repente, las aguas del río.

Y medio millón de japoneses, medio millón de seres humanos, se desintegran esa mañana. Y con ellos desaparecen edificios, árboles, calles,animales, puentes y el pasado de Hiroshima.

Ya ninguno de los sobrevivientes podrán volver a reflejarse en el mismo espejo, ni abrir nuevamente la puerta de su casa , ni retomar ningún camino querido.

Nadie será ya quien era.

Hiroshima arrasada por un hongo atómico.

Hiroshima es el sol, ese seis de agosto de 1945. Un sol estallando.

Recién en diciembre logró Toshiro averiguar donde estaba Naomi. ¡Y que aún estaba viva, Dios!

Ella y su familia, internados en el hospital ubicado en una localidad próxima a Hiroshima. Como tantos otros cientos de miles que también habían sobrevivido al horros, aunque el horror estuviera ahora instalado dentro de ellos, en su misma sangre.

Y hacia ese hospital marchó Toshiro una mañana.

El invierno se insinuaba ya en el aire y el muchacho no sabía si era frío exterior o su pensamiento lo que le hacía tiritar.

Naomi se hallaba en una cama situada junto a la ventana. De cara al techo. Ya no tenía sus trenzas. Apenas una tenue pelusita oscura.

Sobre su mesa de luz, unas cuantas grullas de papel desparramadas.

-Voy a morirme, Toshiro... –susurró. No bien su amigo se paró, en silencio, al lado de su cama. –Nunca llegaré a plegar las mil grullas que me hacen falta...

Mil grullas...o “Semba-Tsuru” (7), como se dice en japonés.

Con el corazón encogido, Toshiro contó las que se hallaban dispersas sobre la mesita, Sólo veinte. Después, las juntó cuidadosamente antes de guardarlas en un bolsillo de su chaqueta.

-Te vas a curar, Naomi –le dijo entonces, pero su amiga no le oía ya: se había quedado dormida.

El muchachito salió del hospital, bebiéndose las lágrimas.

Ni la madre, ni el padre, ni los tíos de Toshiro (en cuya casa se encontraban temporariamente alojados) entendieron aquella noche el por qué de la misteriosa desaparición de casi todos los papeles que ,hasta ese día, había habido allí.

Hojas de diario, pedazos de papel para envolver, viejos cuadernos y hasta algunos libros parecían haberse esfumado mágicamente. Pero ya era tarde para preguntar. Todos los mayores se durmieron, sorprendidos.

En la habitación que compartía con sus primos, Toshiro velaba entre las sombras. Esperó hasta que tuvo la certeza de que nadie más que él continuaba despierto. Entonces, se incorporó con sigilo y abrió el armario donde se solían acomodar las mantas.

Mordiéndose la punta de la lengua, extrajo la pila de papeles que había recolectado en secreto y volvió a su lecho.

La tijera la llevaba oculta entre sus ropas.

Y así, en el silencio y la oscuridad de aquellas horas, Toshiro recortó primero novecientos ochenta cuadraditos y luego los plegó, uno por uno hasta completar los mil grullas que ansiaba Naomi, tras sumarles las que ella misma había hecho. Ya amanecía, El muchacho se encontraba pasando hilos a través de las siluetas de papel. Separó en grupos de diez las frágiles grullas del milagro y las aprestó para que imitaran el vuelo, suspendidas como estaban de un leve hilo de coser, una encima de la otra.

Con los dedos paspados y el corazón temblando, Toshiro colocó las cien tiras dentro de su furoshiki (8) y partió rumbo al hospital antes de que su familia se despertara. Por esa única vez, tomó sin pedir permiso la bicicleta de sus primos.

No había tiempo que perder. Imposible recorrer a pie, como el día anterior, los kilómetros que lo separaban del hospital. La vida de Naomi dependía de esas grullas.

-Prohibidas las visitas a esta hora- le dijo una enfermera, impidiéndole el acceso a la enorme sala en uno de cuyos extremos estaba la cama de su querida amiga.

Toshiro insistió: -Sólo quiero colgar estas grullas sobre su lecho, Por favor...

Ningún gesto denunció la emoción de la enfermera cuando el chico le mostró las avecitas de papel. Con la misma aparentemente impasililidad con que momentos antes le había cerrado el paso, se hizo a un lado y le permitió que entrara: -Pero cinco minutos, ¿eh?

Naomi dormía.

Tratando de no hacer el mínimo ruidito, Toshiro puso una silla sobre la mesa de luz y luego se subió.

Tuvo que estirarse a más no poder para alcanzar el cielorraso. Pero lo alcanzó. Y en un rato estaban las mil grullas pendiendo del techo; los cien hilos entrelazados, firmemente sujetos con alfileres.

Fue al bajarse de su improvisada escalera cuando advirtió que Naomi lo estaba observando

Tenía la cabecita echada hacia un lado y una sonrisa en los ojos.

Son hermosas, Tosí-can...(9) Gracias...

-Hay un millar. Son tuyas, Naomi. Tuyas –y el muchacho abandonó la sala sin darse vuelta.

En la luminosidad del mediodía que ahora ocupaba todo el recinto, mil grullas empezaron a balancearse impulsadas por el viento que la enfermera también dejó colar, el entreabrir por unos instantes la ventana.

Los ojos de Naomi seguían sonriendo.

La niña murió al día siguiente. Un ángel a la intermperie frente a la impiedad de los adultos. ¿Cómo podían mil frágiles avecitas de papel vencer el horror instalado en su sangre?

Febrero de 1976.

Toshiro Ueda cumplió cuarenta y dos años y vive en Inglaterra. Se casó, tiene tres hijos y es gerente de sucursal de un banco establecido en Londres.

Serio y poco comunicativo como es, ninguno de sus empleados se atrve a preguntarle por qué,entre el aluvión de papeles con importantes informes y mensajes telegráficos que habitualmente se juntan sobre su escritorio, siempre se encuentran algunas grullas de origami dispersas al azar.

Grullas seguramente hechas por él, pero en algún momento en que nadie consigue sorprenderlo

Grullas desplegando alas en las que se descubren las cifras de las máquina de calcular.

Grullas surgidas de servilletas con impresos de los más sofisticados restaurantes...

Grullas y más grullas. Y los empleados comentan, divertidos, que el gerente debe de creer en aquella superstición japonesa

-Algún día completará las mil... –cuchicheaban entre risas– ¿Se animará entonces a colgarlas sobre su escritorio?

Ninguno sospechaba, siquiera, la entrañable relación que esas grullas tienen con la perdida Hiroshima de su niñez. Con su perdido amor primero.

GLOSARIO


1) Miyashima: pequeña isla situada en las proximidades de la ciudad de Hiroshima

2) Tatami: estera que se coloca sobre pisos, en las casas japonesas tradicionales

3) Haiku: breve poema de diecisiete sílabas, típico de la poesía japonesa.

4) Obi: faja que acompaña al kimono.

5) Kimono: vestimenta tradicional japonesa, de amplías mangas, largas hasta los pies y que se cruza por delante, sujetándose con una especie de faja llamada obi.

6) Donguri-Koro Koro- Donguri Ko: verso de una popular canción infantil japonesa.

7) Semba-Tsuru: Mil grullas. Una creencia popular japonesa, asegura que haciendo mil de esas aves –según enseña a realizarlo el origami (nombre del sistema de plegado de papel)– se logra alcanzar la larga vida y felicidad.

8) Furoshiki: tela cuadrangular que se usa para formar una bolsa, atándola por sus cuatro puntas después de colocar el contenido.

9) Tosí-can: diminutivo de Toshiro.

EVALUACIÓN
La evaluación será en proceso. Se observará el desarrollo de habilidades y capacidades frente a la resolución de las diferentes situaciones que se irán planteando:

-Ficha de seguimiento individual con indicadores (regular, bueno, muy bueno)para evaluar :participación, compromiso, responsabilidad, esfuerzo, cumplimiento del objetvo propuesto.

-Elaboración y organización de los trabajos.

-Presentación periódica de las producciones.

-Presentación de trabajos en tiempo y forma.

-Exposición de argumentos orales o escritos.

-Elaboración del trabajo final con el corto y con el texto, generando el espacio propicio para el intercambio.


BIBLIOGRAFÍA

*Aguaded Ignacio,Contin Silvia(compiladores)(2002)/JÓVENES,AULAS Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN. PROPUESTAS DIDÁCTICAS PARA EL AULA. Buenos Aires,Ediciones Ciccus-La Crujía.
*Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología/REVISTA EL MONITOR,Nº7 5ªépoca(2006).Buenos Aires,Editorial BNM(Artículo página 8)
*Ministerio de Cultura y Educación/REVISTA ZONA EDUCATIVA,Nº 25 año 3(1998).Buenos Aires(Artículo página 48)
*NOVEDADES EDUCATIVAS, Nº87 año 10(1998).Buenos Aires,Ediciones Educativas(Artículo página 30)
*LENGUA 9/Libro(2005).Buenos Aires,Tinta Fresca.

similar:

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconUna apuesta por el humanismo frente al fanatismo
«Deja en paz al prójimo». Tolerar es eso, no otra cosa. Es, de alguna manera, desentenderse, para bien, del prójimo y fundar modos...

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconSi en la asegunda mitad del siglo XX, la economía mundial estuvo...

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconExposición del análisis de cationes por marcha sistémica analítica (por equipos de laboratorio)

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconSegún la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 1,7 millones...

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconElaborado por : I. B. I ma de la Paz Olivano Juarez

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconPRÓlogo
«sociedad del riesgo mundial». Lo que hace veinte años parecía exagerado es hoy el guión de la realidad: «Estamos todos en una zona...

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconSegún la Organización Mundial de la Salud, 80% de las enfermedades...

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconEn una bella ciudad de la Costa Norte de Colombia que se duerme arrullada...

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconResumen Se pretendía indagar la relación entre las redes sociales...

Marcha Mundial por La paz y la No Violencia iconSi las drogas de paz y las de energía se caracterizan por una toxicidad...


Medicina





Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com