El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal






descargar 74.52 Kb.
títuloEl derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal
fecha de publicación23.01.2016
tamaño74.52 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Ley > Documentos


El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal


Citar ABELEDO PERROT Nº: 0003/009888

Citar ABELEDO PERROT Nº: 0003/009975
Derechos reales ~ Superficie forestal ~ RECURSOS NATURALES ~ Régimen forestal
Autores: Kozak, Verónica; del Valle Montoya, María C.

Título: El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal

Fecha: 2003

Publicado: JA 2003-III-1203
SUMARIO:
I. Panorama mundial de la actividad forestal.- II. Comentario crítico de la ley 25509.- III. Nuestra conclusión.- IV. Algunas reflexiones
I. PANORAMA MUNDIAL DE LA ACTIVIDAD FORESTAL
En el mundo hay 6000 millones de personas, de los cuales 3000 se encuentran en condiciones de consumir. Estudios estratégicos relativos al futuro del mercado de la celulosa han concluido que la demanda de la pulpa crecerá muy rápidamente en los próximos quince años. El crecimiento será pronunciado en Asia, donde se prevé que el consumo será similar al de Europa occidental para los últimos años del período proyectado, dado que el consumo de la madera se encuentra directamente relacionado con el crecimiento de la población.
La oferta de madera de los bosques asiáticos está disminuyendo, se ha talado demasiado volumen durante demasiado tiempo: más del doble de lo que se tenía que haber cosechado para mantener el desarrollo sostenible (1).
Las inversiones forestales ofrecen ventajas al permitir cierta flexibilidad en su manejo de acuerdo con las variantes del mercado, es decir:
* posibilidad de incrementar los volúmenes de cosecha en época de suba de precios, reducirlos o detenerlos en época de baja;
* posibilidad de predecir el crecimiento de los árboles y aumentar el valor del suelo, así como de mayores influencias técnicas sobre el solar concedido en superficie;
* posibilidad de obtener la posesión e introducir mejoras en un bien raíz;
* las especies altamente cotizadas, como es el caso de las fibras de eucalipto, presentan, entre otras bondades, porosidad, opacidad, volumen específico, lo que se traduce en excelentes características para la impresión, como así también buenas propiedades físicas, pudiendo obtenerse madera aserrada, terciada, chapas de madera, tableros de fibra de madera, madera aglomerada, tissue, e incluso la utilización de productos forestales como materia prima en la industria química o para la generación de energía;
* aumentar las masas forestales y la posibilidad de exportación a Europa, Japón y América del Norte, países con mayor consumo per cápita del mundo.
Las industrias japonesas han comenzado a requerir maderas provenientes de bosques certificados, con sello verde o ecoetiquetados, razón por la cual no se puede seguir usando materia prima de los bosques naturales, y lo que ya es imprescindible en Europa para los productos con mayor valor agregado es no menos importante en los países asiáticos (2).
Hasta hoy, las inversiones que se ofrecían eran en campos de eucaliptos en tierra oriental, más precisamente en Uruguay, al amparo de la política forestal uruguaya (3) (4).
En nuestro país el objetivo de forestar carecería de sentido si sólo se limitara al ámbito de la ciudad, ya que tal como sucede en la superficie, por debajo de ella se reproduce la maraña que tejen las redes de servicios públicos, cables de telefonía, transmisión de datos, energía eléctrica, gas, agua corriente, desagües que se cruzan con las líneas de la red de subtes y ramales de ferrocarril que esquivan estacionamientos y ríos entubados.
La degradación de los bosques es uno de los problemas ambientales más relevantes de la Argentina. La superficie cubierta por bosques naturales cayó un 50% en los últimos ochenta años. En la mayor parte de las regiones que se desmontan el monte tiende a volver a instalarse, pero en forma más degradada respecto de la vegetación. El bosque implantado es menos diverso, y el efecto protector del suelo difiere del que ofrece el bosque nativo. La Argentina en los últimos cuarenta años ha realizado un importante esfuerzo en materia forestal, creando una masa boscosa implantada de alrededor de ochocientas mil hectáreas (menos del 5% de la superficie del país apta para ser forestada) (5).
El crecimiento de la demanda de pulpa se concentrará a futuro en dos productos, que son: la celulosa blanqueada de latifoliadas y la celulosa blanqueada de coníferas (pinos y araucarias). De todas maneras, el consumo de pulpa de latifoliadas crecerá a una tasa de más del doble de la pulpa de coníferas y se convertirá en el tipo de celulosa dominante, y el mercado para este producto se encuentra en América del Sur.
Con el panorama que se nos presenta, resulta verdaderamente interesante contar con una superficie importante de bosques en esta zona del mundo, ya que ello abre la posibilidad de realizar negocios adicionales al de la madera, al tiempo que permite contribuir al bienestar de nuevas generaciones.
Entiéndese por bosque toda asociación vegetal en la que predomina el arbolado de cualquier tamaño, explotado o no, y que esté en condiciones de producir madera u otros productos forestales, o de ejercer alguna influencia en la conservación del suelo, en el régimen hidrológico o en el clima, o que proporcione abrigo u otros beneficios de interés nacional.
Se ha definido a los bosques maderables como aquellos que tienen capacidad de proveer rollizos gruesos y largos, aptos para los aserraderos y la producción de láminas y muebles.
Las regiones fitogeográficas desde el punto de vista forestal son las diez siguientes: 1. selva misionera, 2. selva tucumano-boliviana, 3. parque chaqueño, 4. bosque pampeano, 5. parque mesopotámico, 6. monte occidental, 7. monte subantártico, 8. estepa pampeana, 9. estepa patagónica y 10. desierto andino (6).
II. COMENTARIO CRÍTICO A LA LEY 25509 Ver Texto
Con estructuras que poco se parecen y con elaboraciones doctrinarias muchas veces disímiles, el derecho real de superficie forestal ha sido admitido en casi todos los países, y a partir del 14/11/2001 nuestro ordenamiento jurídico, que no admite más que unos pocos derechos reales definidos y estructurados en forma cerrada por la ley, no escapa de la regla.
El sistema del numerus clausus consiste en que la ley (y sólo ella) organiza los derechos reales, fijando el contenido de cada uno de ellos y dándoles además un nombre, es decir que lo que la ley crea es el concepto de cada derecho real; o sea, los distintos tipos posibles de derechos reales. Como todo derecho real, implica un beneficio o una utilidad para su titular; cada derecho real queda tipificado mediante la determinación cualitativa y cuantitativa de esa utilidad (7).
El Código Civil argentino dice en su art. 2502 Ver Texto que "los derechos reales sólo pueden ser creados por la ley. Todo contrato o disposición de última voluntad que constituyese otros derechos reales o modificase los que por este Código se reconocen, valdrá sólo como constitución de derechos personales, si como tal pudiese valer".
Se hace notar que Vélez Sarsfield adopta y proclama el criterio del numerus clausus a rajatabla. En general, todas las obras extranjeras ponen el ejemplo del codificador y su norma, que transcriben como caso extremo de número cerrado. Sin embargo, se dice que Vélez no responde a una convicción teórica, sino a una conveniencia práctica; es decir que no se trata de un resultado alcanzado como consecuencia lógica, sino que se trata de una disposición que busca encauzar una política jurídica y que así resulta claramente de las consideraciones del codificador en la nota al artículo que comentamos (8).
El numerus clausus no significa que esté cerrado el camino a la marcha evolutiva del derecho, pues la nueva legislación puede crear nuevas formas de derechos sobre las cosas con figuras que se vayan desarrollando hasta convertirse en derechos reales independientes, siempre que se respeten los límites básicos de lo que puede configurar el contenido de un derecho real (9).
Por cierto que lo deseable es que el legislador esté atento a las necesidades y a los cambios a fin de regular los nuevos derechos según se van presentando, con el objeto de evitar que por falta de nuevos tipos de derechos reales sobre la cosa la realidad supere al derecho o se adapte a él en forma caótica, confusa e incompleta (10).
La superficie forestal se adiciona como inc. 8 al art. 2503 Ver Texto , y la misma ley establece su carácter complementario del Código Civil en su art. 14 Ver Texto , cuando dice: "La presente ley es complementaria del Código Civil".
¿Puede hablarse acerca de la existencia del derecho real de superficie sobre una cosa inexistente cuando se ha acordado al plantador el derecho a plantar sobre un fundo determinado? No parece posible pretender que ese derecho haya nacido antes que las plantaciones; al menos en esa etapa, el derecho no tiene objeto.
Nada más atinado que citar a La Cruz Berdejo (11), cuando afirma que la superficie no es en lenguaje jurídico el área apta para edificación o plantación, sino precisamente lo que está encima de esa área: lo edificado, más concretamente para nosotros y a los fines de la ley, lo plantado; o propiedad de plantaciones y edificios situados en terrenos ajenos, aunque algunos autores ven en ello, el quiebre de la regla "superficie solo cedit".
El codificador reputaba conveniente aceptar el derecho puro de los romanos y estarse a las resoluciones generales sobre lo que se edificase o plantase en suelo ajeno.
Cabe al respecto incluir lo dispuesto por el art. 2617 Ver Texto , derogado parcialmente por el art. 18 Ver Texto ley 13512 (ALJA 1853-958-1-419), en cuanto dispone que el propietario de edificios no puede dividirlos horizontalmente, ni por contratos, ni por actos de última voluntad.
La enumeración de las figuras que refiere el art. 2614 Ver Texto CCiv. responde a instituciones antiguas heredadas del pasado nacional, las que Vélez caracterizó en la nota a los arts. 2070 Ver Texto , 2502 Ver Texto y 2503 Ver Texto .
Su fundamento consiste en evitar en lo posible el desmembramiento del dominio y en no trabar la transmisión de inmuebles. Queda reafirmado el numerus clausus y el carácter de orden público en materia de derechos reales, prohibiéndose constituir, como ya dijéramos, otros tipos que no sean los previstos por la ley.
Se ha transitado de un régimen jurídico que lo aceptaba a otro que lo descartaba de lleno, procurando evitar un "semillero de pleitos".
No hemos pasado por alto que la ley 25509 Ver Texto dejó no una sino varias cuestiones sin zanjar, por ejemplo, como cuando en el art. 4 Ver Texto dispone que "El propietario del inmueble afectado a derecho real de superficie forestal, no podrá constituir sobre él ningún otro derecho real de garantía, ni perturbar los derechos del superficiario, si lo hace el superficiario puede exigir el cese de la turbación".
Es que algunos derechos reales de garantía pueden constituirse sobre derechos. Por ejemplo, la viabilidad de constituir un derecho de hipoteca sobre el derecho de superficie. Ésta es una innovación, porque hasta ahora sólo existe la hipoteca sobre bienes inmuebles (12).
Incluso, pareciera que el único acto lesivo, o al menos impresiona así al lector, fuese la turbación -como molestia-, descartando el ataque de mayor magnitud como lo es el despojo, ya que el derecho en cuestión se encuentra dentro de la nómina de los que se ejercen por posesión, por cuanto la superficie concedida se encontrará bajo el poder de hecho de su titular, quedando expedita la vía para entablar las acciones posesorias stricto sensu; las de carácter policial, interdictos a que hubiere lugar y, eventualmente, cuando procediere recurrir al petitorio.
Lo que nos parece más grave es que el legislador haya omitido reconsiderar lo dispuesto por el art. 2 Ver Texto : "El derecho real de superficie forestal es un derecho real autónomo sobre cosa propia, que otorga el uso, goce y disposición jurídica de la superficie de un inmueble ajeno", cuando conocemos que ello no es posible, toda vez que los que revisten dicho carácter son el dominio, el condominio y la propiedad horizontal, por lo que su redacción ha sido poco feliz.
Claro está que tiene derecho de gravar, constituir hipotecas (¿pareciera que sobre el derecho?) y constituir derechos personales, ceder facultades a terceros, celebrando contratos de locación, comodato, depósito, aunque la ley nada dice respecto de los últimos.
Y si es la propia ley la que habla de disposición jurídica, es posible inferir que lo que el legislador ha querido plasmar en la norma no es otra cosa que la posibilidad de convertir la plantación en dinero y eventualmente efectivizar el crédito garantizado, si es que hubiese constituido derecho real de garantía sobre las plantaciones.
Nótese que si bien mucho se ha escrito respecto de la confusa redacción del art. 2614 Ver Texto CCiv., es llamativo que, habiendo traído un sinnúmero de vacilaciones, la nueva ley 25509 Ver Texto haya mantenido intacta su redacción, igual a la de la fecha de su sanción, ya que el sentido de la norma habría quedado claro sustituyendo la coma que aparecía después de la palabra superficie por un punto y coma.
En cuanto a los modos de adquisición, dispone el art. 5 Ver Texto que "...se adquiere por contrato, oneroso o gratuito, instrumentado por escritura pública y tradición de la posesión".
Nada dice la ley respecto de la prescripción veinteñal, como así tampoco contempla el supuesto de sucesión en los derechos del propietario (13).
Ello, al solo efecto de señalar, como tantas veces se dijo, que quien prescribe fomenta la producción (14), lo que condice con los miramientos que ha tenido la ley al remitir a la 25080 Ver Texto (LA 1999-A-80) de Promoción Forestal y Forestoindustrial, de la que ya hablaremos.
Se trata, entonces, de un derecho real autónomo, y es menester que sea inscripto a efectos de su oponibilidad a los terceros interesados (art. 2505 Ver Texto , arts. 2 Ver Texto y 20 ley 17801 Ver Texto [ALJA 1968-B-1290] de Publicidad Registral), sobre cosa ajena del tipo de los de goce de menor contenido, en orden decreciente al dominio.
Establece una relación real entre el superficiario y el cubo de aire concedido, pudiendo el propietario explotar el subsuelo; de ahí la necesidad de cumplir con el principio de la especialidad, determinando la propiedad superficiaria.
Otorga la propiedad de lo plantado, con independencia de la propiedad del suelo; incorporando una cosa propia (semillas y maderas tipificadas) en suelo ajeno.
El superficiario puede usar y gozar del fundo, con tal de que no comprometa las necesidades del subsuelo que pertenece al nudo propietario.
La norma vigente remite a la ley 25080 Ver Texto , publicada en enero de 1999, que establece, entre otras cosas, una serie de incentivos y beneficios significativos a la forestación, emprendimientos forestales y forestoindustriales y comprende a los proyectos de ampliación de bosques existentes; reglamentada por el decreto 133/1999 Ver Texto (LA 1999-A-148), que establece susbsidios no reintegrables y beneficios de tipo fiscal -estabilidad fiscal por treinta años, extensibles o prorrogables a cincuenta años-, teniendo en cuenta la zona y ciclo de la especie; devolución del IVA. contenido en las compras o importaciones definitivas de bienes, locaciones o prestaciones de servicios.
Otro estímulo para quienes decidan invertir en estos emprendimientos en extensiones de hasta 500 hectáreas, que pueden ampliarse a 700 en la región patagónica, es el apoyo económico no reintegrable a bosques implantados (15).
A su vez, por resolución 619/1999 Ver Texto la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación dispuso el régimen a observar por quienes pretendan acceder al mismo, creándose en el ámbito de la Dirección de Forestación el Registro de Titulares de Emprendimientos Forestales, registro de profesionales responsables de emprendimientos, y el Registro de Emprendimientos Forestales.
Se contemplan los costos de implantación y apoyo económico en pesos por hectáreas para los géneros Pinus, Eucaliptus, Populux y Salix, considerando las zonas de secano y riego, ya que los mismos diferirán en cada caso (16).
La finalidad de la ley es el cultivo de los bosques, y creemos que en ello hay un punto de partida muy auspicioso, intentando abarcar nuevas zonas, preservando los ya existentes y su explotación.
Podrán acceder a este nuevo régimen: las personas físicas con domicilio en el país, de conformidad con lo prescripto por el art. 89 Ver Texto CCiv., personas de existencia ideal privada o públicas constituidas en el país e inversores extranjeros que constituyan domicilio en territorio nacional, incluyendo proyectos de emprendimientos económico productivos organizados jurídicamente bajo formas no societarias, sin personería jurídica, como son los contratos de colaboración, unión transitoria, otorgándose el beneficio, en estos casos, a las personas que ejerzan la representación o la administración del emprendimiento, para su correspondiente incorporación al patrimonio afectado a este último.
Mientras dure la propiedad superficiaria el propietario del suelo está privado de su goce y reducido a la condición de nudo propietario. En cuanto al plazo máximo de constitución, éste es de cincuenta años. En caso de convenirse plazos mayores, el excedente no valdrá a efectos de esta ley; por lo que de convenirse un plazo mayor, el mismo se computará en cincuenta años y no más. No parece razonable la extensión del plazo a cincuenta años, ya que conduce a una disociación del inmueble.
Pero a través de este mecanismo, una actividad económica de alto impacto positivo para el ambiente, que no resulta económicamente rentable a los sujetos actuantes en el mercado en condiciones normales, por tratarse de grandes inversiones de lenta recuperación y que inmovilizan la tierra durante largos períodos de tiempo, es convertida en una actividad atractiva desde el punto de vista económico, sobre todo cuando se trata de inversiones a largo plazo donde la historia tiene peso para la proyección del futuro.
Se evita así que sea el Estado quien desarrolle actividades de forestación. Lo hace, en cambio, el sector privado, estimulado por los incentivos forestales y económicos de una ley que libera al Estado de la responsabilidad de ejecutar esas actividades técnicas y culturales, para dejarle la función de distribuir la carga financiera de la prestación conforme a su mandato, vislumbrándose la posibilidad de un negocio lucrativo para este sector, actualmente deprimido (17).
Este régimen tiene clara vocación de ser aplicado en el ámbito provincial (siempre que las provincias se adhieran y cumplan los requisitos operativos que señala la ley), pues el objetivo de forestación no tendría sentido en el acotado ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.
Nos parece que la ley sobreabunda al hacer expresa mención de los requisitos de inscripción y forma del contrato por escritura pública. Incluso el art. 11 Ver Texto , al prescribir que "...producida la extinción del derecho real de superficie forestal, el propietario del inmueble afectado, extiende su dominio a las plantaciones que subsistan (retorno de las mejoras) debiendo indemnizar al superficiario, salvo pacto en contrario en la medida de su enriquecimiento. Ello es consecuencia de la elasticidad el dominio, es decir extinguido el derecho de superficie forestal, el dominio naturalmente dejará de estar comprimido para expandirse a las plantaciones en pie, accesorios natural o artificialmente unidos al mismo".
III. NUESTRA CONCLUSIÓN
La Argentina destaca por sus contrastes geográficos y por la espectacularidad de sus paisajes, donde playas inmensas y costas caprichosamente recortadas compiten con las elevadas cumbres de la cordillera andina.
Puede afirmarse que la Argentina es un país forestable de grandes perspectivas, por la gran disponibilidad de tierras aptas favorecidas por climas que aseguran un ritmo de crecimiento de las plantaciones muy superior al de los países tradicionalmente forestables, sin dejar de incluir en dicha categoría a aquellas tierras con vocación forestal, como lo son las del delta del Paraná (18).
IV. ALGUNAS REFLEXIONES
El arte de cultivar la vid se remonta a la antigüedad y fue practicado con devoción por griegos y romanos, cultura ésta que comienza con la larga ocupación que hicieron los primeros en el territorio francés -la Galia- y se afirma en el siglo VI con el nacimiento de numerosos monasterios, toda vez que el cultivo de la vid y su elaboración viven en un matrimonio bien avenido con las prácticas religiosas (19).
Los vinos elaborados por los monjes de Bourgogne terminaron adquiriendo celebridad en el siglo XII, y las tierras que habían recibido en donación se transformaron en viñedos cuyo renombre fue sostenido y extendido por la corte de los duques de Bourgogne, hasta llegar entonces la corte de Luis XV.
A fines del siglo XVIII la revolución provoca en Francia una profunda modificación en el tamaño y propiedad de las fincas, fenómeno que se acentuó con las divisiones familiares.
Casi siempre la imagen de las bebidas más antiguas y sublimes de mundo está asociada con los países de Europa occidental (Francia, centro de España, Toscana italiana, el Rhin y Transilvania, Hungría, parecen colmar en su totalidad ese olimpo sofisticado e inalcanzable de los vinos mitológicos).
Las diferentes fases de elaboración pueden presentar una sustancial diferencia de estilos: o se hacen como parte de un proceso lento y natural, o bien se los apresura con fines comerciales a través de la creación de artilugios como chepes o inner-stave (20).
La presencia de maderas, la paralización de la fermentación alcohólica por encabezamiento, la sobremaduración de las uvas fuera de la planta, el sistema de soleras y trasiegos entre toneles son, entre otros tantísimos ejemplos, lo que podría señalarse como elementos -para reconsiderar una reforma legislativa y ampliar su ámbito- que componen algunos de los trabajos más comunes en cualquier bodega del mundo.
Como lugares concretos de nuestra geografía nacional comparables entre sí por su amplitud térmica, encontramos el Valle de Uco en Mendoza, el Alto Valle de Río Negro en la provincia homónima y en Cuyo, los Altos de Luján de Cuyo.
Destacan provincias como Catamarca, Córdoba no sólo en cultivos de vid -Salta, Río Negro, San Juan-, sino también oliva, frutales, algodón, pimientos, anís y productos agrícolas como aceitunas, comino, procesado de uvas, girasol, soja, tabaco, maní, sorgo granífero, cultivos forrajeros, té, entre otros.
Chaco y Formosa, en materia de cultivos industriales como el azúcar, y muy especialmente la silvicultura (Santiago del Estero, Santa Fe, con plantas de elaboración de cajoneras, postes, vigas y envases), explotación de la madera de quebracho, ya que de dicho árbol se obtiene el tanino que se aplica en el proceso industrial del curtido del cuero y numerosas industrias derivadas de los productos agropecuarios, como ser desmontado e hilados de algodón, abundando los aserraderos. Chubut, en las áreas montañosas donde se lleva a cabo la explotación forestal, Entre Ríos, con sus bosques de eucaliptos. La Rioja, con vides, olivos, nogales y frutales.
Misiones, donde se destacan los cultivos industriales como yerba mate, tabaco, producción de cítricos y secaderos de té.
Nuestro estudio debe detenerse en este límite que separa el viejo derecho de superficie del nuevo derecho real de superficie forestal, con el alcance que le imprime la nueva ley 25509 Ver Texto .
Hemos pretendido señalar los puntos salientes de la nueva norma, sintetizando apenas sus comienzos, hasta que el transcurso del tiempo cambie su faz.
NOTAS:
(1) Paso Alto. Ámbito forestal. Boletín informativo n. 7, 2000. Beneficios de la inversiones en forestación.
(2) Paso Alto. Ámbito forestal. Boletín informativo n. 7, 2000. Beneficios de la inversiones en forestación.
(3) Ley 15939, Ley Forestal uruguaya. Marco legal de la política forestal. Uruguay forestal, septiembre de 1995, n. 9.
(4) Caballero, Alicia, "Economía argentina en presente y futuro", Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad Católica, p. 120 y ss.
(5) Caballero, Alicia, "Economía argentina en presente y futuro" cit.
(6) Caballero, Alicia, "Economía argentina en presente y futuro" cit.
(7) Highton, Elena, Álvarez, Julia, Luis, Lambois, Susana, Wierzba, Sandra y De Hoz, Marcelo, "Nuevas formas de dominio", 1993, Ed Ad-Hoc, ps. 19, 20/21. Ver Capón Filas, Mario J., "El derecho de superficie", en las Décimas Jornadas de Derecho Civil, LL 1985-E, secc. Doctrina, ps. 876/88. Ver Allende, Guillermo, "Derechos reales suprimidos o restringidos por el Código Civil", LL 1985-C-566/576.
(8) Highton, Elena, Álvarez, Julia, Luis, Lambois, Susana, Wierzba, Sandra y De Hoz, Marcelo, "Nuevas formas de dominio", 1993, Ed Ad-Hoc, ps. 19, 20/21. Ver Capón Filas, Mario J., "El derecho de superficie", en las Décimas Jornadas de Derecho Civil, LL 1985-E, secc. Doctrina, ps. 876/88. Ver Allende, Guillermo, "Derechos reales suprimidos o restringidos por el Código Civil", LL 1985-C-566/576.
(9) Highton, Elena, Álvarez, Julia, Luis, Lambois, Susana, Wierzba, Sandra y De Hoz, Marcelo, "Nuevas formas de dominio", 1993, Ed Ad-Hoc, ps. 19, 20/21. Ver "Capón Filas, Mario J., "El derecho de superficie", en las Décimas Jornadas de Derecho Civil, LL 1985-E, secc. Doctrina, ps. 876/88. Ver Allende, Guillermo, "Derechos reales suprimidos o restringidos por el Código Civil", LL 1985-C-566/576.
(10) Highton, Elena, Álvarez, Julia, Luis, Lambois, Susana, Wierzba, Sandra y De Hoz, Marcelo, "Nuevas formas de dominio", 1993, Ed Ad-Hoc, ps. 19, 20/21. Ver "Capón Filas, Mario J., "El derecho de superficie", en las Décimas Jornadas de Derecho Civil, LL 1985-E, secc. Doctrina, ps. 876/88. Ver Allende, Guillermo, "Derechos reales suprimidos o restringidos por el Código Civil", LL 1985-C-566/576.
(11) La Cruz Berdejo, "Elementos de Derecho Civil...".
(12) Flah, Lily, Mariani de Vidal, Marina y Alterini, Jorge H., "Mesa redonda n. 4. Tema: Derechos Reales", 24/8/1999, Revista del Notariado n. 85.
(13) "La Nación", "Paso Alto quiere forestar el país", 17/6/2002.
(14) Areán, Beatriz, "Curso de derechos reales", Ed. Abeledo-Perrot, p. 295.
(15) Ferraro, Ricardo, "Regímenes de estímulo a la actividad forestal", Periódico Económico Tributario, LL 1999, ps. 54/55.
Ferraro, Ricardo, "Regímenes de estímulo a la actividad forestal" cit. "Incentivos a la forestación, refinanciación de deudas y medidas para el agro". Periódico Económico y Tributario LL 1999, p. 315.
(16) Ferraro, Ricardo, "Regímenes de estímulo a la actividad forestal", Periódico Económico Tributario, LL 1999, ps. 54/55.
Ferraro, Ricardo, "Regímenes de estímulo a la actividad forestal" cit. "Incentivos a la forestación, refinanciación de deudas y medidas para el agro". Periódico Económico y Tributario LL 1999, p. 315.
(17) Valls, Mario y Mariana, "Inversiones forestales en la Argentina, una ley que ofrece un negocio", LL del 20/3/2000.
(18) Caballero, Alicia, "Economía argentina en presente y futuro" cit.
(19) Revista "El conocedor...", año 2, 5/10/1999.
(20) Revista "El conocedor...", año 2, 5/10/1999.



 
Copyright 2012 Abeledo Perrot S.A – Thomson Reuters. Todos los derechos reservados



similar:

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconSuperficie forestal ~ derechos reales ~ dominio ~ bosque ~ explotacion...

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconDe los Objetivos de Prioridad Nacional Emergente de la Actividad Forestal

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconResumen: repoblacion forestal

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconM inisterio de agricultura y ganaderia direccion general de ordenamiento...

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconEstandares interinos de scs para la certificación del manejo forestal fsc en honduras

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconNormas para la certificación forestal voluntaria de bosques naturales...

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconLista 130. Agronómica y ganadera. Libros de Agricultura, Ganadería...

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconLista 130. Agronómica y ganadera. Libros de Agricultura, Ganadería...

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconEstimados celeros, ya se anuncia una nueva "tempestada forestal"...

El derecho real de superficie forestal y la Ley Promocional de la Actividad Forestal iconElaboración del plan estratégico para mejorar la competitividad del sector forestal de paraguay


Medicina





Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com