Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la






descargar 62.6 Kb.
títuloCon este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la
fecha de publicación08.04.2016
tamaño62.6 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Ley > Documentos
Conferencia LA AXARQUIA
Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la lengua árabe, descriptiva como pocas, sirvió para nominar la gran parte de los rincones de este suelo. “A-xarquía” quiere decir “aquella que está en el xarq, el lugar por donde sale el sol, tal vez por eso sea también una tierra en la que la luz tiene especial significado. En ella, escondidas como “mudéjar” o “morisco”, se guardan aún muchas de las esencias que hicieron de Al-Andalus la luz de occidente. Seria bonito que nuestra Asociación contribuyera a la recuperación de la identidad andalusí, así como resaltar los valores derivados de aquella época.
Esta luz, junto con otras riquezas naturales le ha hecho desde antiguo merecedora de la atención por parte del hombre, quien a pesar de su carácter áspero y bravío, supo convivir con ella, sostenerse en sus volcadas laderas de empinadas pendientes para cultivar los campos generando un lugar rico, casi de ensueño, de huertas y regadíos merced a la abundancia en ella del agua de sus montañas.
La región se inicia en una zona costera cálida y un interior por descubrir que se extiende hasta los conjuntos montañosos que la separan de las tierras de Granada. En sólo pocos kilómetros se pueden encontrar tal variedad de paisajes, climas y de situaciones, que se llega a creer que se han recorrido varios países.
Por todo ello, esta franja que abarca desde el Rincón de la Victoria hasta Nerja, alberga una de las comarcas con más identidad y solera de Andalucía. Tanto en la costa como en el interior se producen una sucesión de poblaciones de gran sabor andaluz en las que se respira la nostalgia de un esplendoroso pasado.
A lo largo de su litoral, se suceden importantes núcleos turísticos como Rincón de la Victoria, Almayate o Torre del Mar, zona costera de Vélez-Málaga, capital histórica de la Axarquía, ciudad con castillo, es un importante centro de artesanía. Al norte de Vélez y en el corazón de la zona reposa la amplia extensión del embalse de La Viñuela.
Siguiendo hacia levante se sitúan Algarrobo, Torrox y por último Nerja, asentada sobre una llanura litoral asomada al acantilado como si de un balcón se tratase. En el interior, la montaña caliza esconde la bella “Cueva de Nerja”.
La Axarquía empieza a tomar forma cuando dejamos sus 30 Km. de costa mediterránea atrás y nos dirigimos tierra adentro.
Al principio la carretera discurre por valles bajos, plantados con chirimoyos y aguacates, mango y caña de azúcar, pero pronto el paisaje se convierte en suaves colinas con almendros, olivares, limoneros y viñedos. Entonces aparecen las montañas, los Montes de Málaga, las Sierras de Jobo, Alhama, Tejeda y Almijara, que forman una frontera natural alrededor de esta variada y preciosa región.
La agricultura es su principal fuente de recursos. Las gentes que habitan estas tierras son de carácter afable y hospitalario; 3.000 horas de sol al año en una región que se enorgullece de tener "el mejor clima de Europa" puede que contribuyan a ello.
Las montañas hacen de barrera protectora contra los vientos del norte alrededor de los 31 pueblecitos blancos esparcidos por La Axarquía, por lo que incluso en enero las temperaturas alcanzan los 18ºC. En verano el clima es puramente mediterráneo.
Un recreativo paseo es el que lleva a Torre del Mar, Torrox o Nerja. Se puede disfrutar de la arena, el mar y el sol - incluso de la bonita playa nudista de Cerro Gordo - , deportes acuáticos y espléndidos restaurantes a pie de playa antes de volver al calor de una casa en el campo, tranquila y fuera del mundanal ruido.
Una ruta alternativa a través de los pueblecitos de La Axarquía nos dejará la sensación de que el tiempo ha retrocedido algunos siglos. Un viejo paisaje sinuoso y todo lo que está a la vista son olivos, uvas pasas secándose, barrancos y casas aparentemente abandonadas.

Un poco de historia
La historia de la provincia de Málaga data del Paleolítico, prueba de ello son los restos encontrados en varias cuevas en las montañas de Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara.
También hay algunas pinturas rupestres y utensilios de los hombres prehistóricos que habitaron la región. Las cuevas del Higuerón y la Victoria en Rincón de la Victoria y las cuevas de Nerja son un excelente ejemplo de estas culturas primitivas.
Fenicios, cartaginenses, griegos y romanos, también dejaron su huella en estas tierras.

.

Ahora me referiré, a grandes rasgos, a la época andalusí de la Axarquía y para ello nos trasladaremos al reinado de Boabdil el Chico, (Abu Abd Allah hijo mayor de Muley Hacén y de la princesa Fátima), nacido en Granada el año 1460 (murió en el año 1527), y a la pérdida de Granada en favor de los Reyes Católicos, poniendo éstos fin a la Reconquista.
Los últimos años del reino nazarí estuvieron cargados de tensión y enfrentamientos continuos entre las diferentes facciones de poder. En esta línea, la propia princesa madre animó a Boabdil a rebelarse contra su padre, afectada por una cuestión de celos ya que Muley Hacén tomaba en mayor consideración a la nueva favorita, la cautiva cristiana Isabel de Solís.
Boabdil fue proclamado rey por los granadinos sublevados contra Muley en el año 1482.
Junto al apoyo popular, Boabdil recibía el de los abencerrajes, uno de los más importantes grupos de presión política y económica. El inicio de la Guerra de Granada fue beneficioso para Boabdil ya que consiguió derrotar a los cristianos al este de Málaga pero pronto fue hecho prisionero en Lucena. Muley volvía a ocupar el trono temporalmente hasta que una nueva revuelta colocaba en el poder a Al Zagal, hermano de Muley.
Los Reyes Católicos consideraron que Boabdil podría hacer más daño en Granada que cautivo en el castillo de Lucena ya que aumentaría las tensiones en el reino nazarí. Boabdil consiguió la libertad después de firmar un tratado de paz.
Al-Zagal se negó a reconocer la soberanía de su sobrino y se llegó a una situación de guerra civil que beneficiaba considerablemente a los cristianos.
Al-Zagal llegó a un acuerdo con Isabel y Fernando, avanzando éstos sus posiciones y cercando a Boabdil.
Tras dos años de continuas luchas y cercada la ciudad de Granada, Boabdil inició conversaciones con Gonzalo Fernández de Córdoba que acabaron con la rendición y la entrega de la ciudad el 2 de enero de 1492.
Boabdil recibía en compensación el señorío de la Alpujarra hacía el que marchó acompañado de su madre que, como dice el anónimo romance reprochó a su hijo las lágrimas al contemplar por última vez la cuidad de Granada con la rotunda frase:

"Llora como una mujer lo que no has sabido defender como un hombre".
…mientras esto sucedía en Granada, el rey don Fernando, en el año de 1487, partió de Córdoba, y fue a cercar la ciudad de Vélez Málaga, a 19 días del mes de abril.
Viendo pues los alfaquís y ancianos que el rey don Fernando apretaba reciamente la ciudad de Vélez, instaron a el Zagal para que la socorriese; fueron tantas las persuasiones, que determinó ir a auxiliar aquella ciudad.
Salió con alguna cantidad de gente de a caballo y más de veinte mil peones, creyendo hallar a los cristianos desapercibidos, y por lo más áspero y fragoso de la Sierra Mayor fue a caer de improviso sobre él ejercito. Más el rey don Fernando estaba sobre el aviso, y con sus escuadrones puestos en muy buena orden, salió a recibirle y le venció, haciendo que se retirase a la ciudad de Almuñécar.
Los granadinos, cuando supieron que había sido derrotado, deseando ya tener paz, nombraron rey al Zogoybi y le entregaron la Alhambra y las fortalezas; el cual hizo degollar luego cuatro moros de los más principales que le habían sido contrarios; y avisando a los Reyes Católicos del suceso, les pidió seguro para que todos los moros de Granada y de los otros lugares del reino
Los moros de la ciudad de Vélez, habiendo perdido la esperanza del socorro, y viéndose muy apretados, entregaron la ciudad al rey don Fernando, el 27 de abril del año 1487.
Los árabes dominaron esta tierra por casi 800 años, desarrollando la ciencia y la literatura. Sus mezquitas y minaretes aún se alzan por encima de los pueblos, hoy en día transformados en iglesias y campanarios. Se aprecia su espíritu, su presencia omnipresente, en la arquitectura y ambiente de las calles y plazas.
La historia de la región está impresa en las pinturas rupestres de las bellas cuevas de Nerja, el castillo en ruinas fenicio de Zalía en Alcaucín, el acueducto romano en cuatro niveles cerca de Nerja, las torres de vigía a lo largo de la costa y los baños de sulfuro que suavizan la piel en Vilo, Periana y basándome en estos “murales “ de esta ciudad hablaré de la historia de esta tierra.
1 - La tierra
En este primer mosaico se describe gráfica y geográficamente la tierra de Bentomiz tal como se supone era en el último tercio del siglo XVI, según las noticias transmitidas por el cronista Luis de Mármol Carvajal.
Anteriormente, durante el periodo nazarita del reino musulmán de Granada, siglos XIII al XV, la tierra en cuestión fue un "qlima" o circunscripción territorial castrense dependiente de Vélez Málaga, subdividido a su vez en dos "tahas" o distritos secundarios con guarniciones militares al frente de sus respectivos alcaides en las fortalezas del propio Bentomiz y de Frigiliana.
Se alude en el texto a la prodigalidad de la tierra y la condición humana de sus moradores, estimando que sus hombres eran "ligeros, recios y de tan grande ánimo que antiguamente los Reyes Moros los tenían por los más valientes, más sueltos y de mayor efecto, que había en el Reyno de Granada", circunstancia apreciable aún hoy en los lugares de la alta montaña que generan los hombres altos y enjutos parcos en necesidades y sueltos en el caminar.
2 - La gente
En este segundo cuadro es el cronista Hurtado de Mendoza quien nos ilustra sobre el modo de vida y causas que desencadenaron el controvertido conflicto morisco.
El sosiego de la tierra a la que alude Hurtado no puede valorarse como un estado de permanencia constante, sino como un proceso intermitente de actuaciones humanas propias de cualquier sociedad en confrontación. Fueron ochenta años de hostigamiento con graves castigos del Santo Oficio, confiscaciones de bienes, intolerable presión fiscal, desprecio y ultraje de personas, religión y costumbres, a la vez que por parte de los moriscos desde muy tempranamente se presenta un frente de hostilidad en el que proliferan las partidas de "monfies" y se apoyan las incursiones berberiscas que acentúan la violencia y cunde el pánico entre la población cristiana.
3 - La revuelta
En la Navidad de 1.568 los moriscos granadinos se habían levantado en pie de armas en un desesperado intento de acabar con la insostenible situación que habían venido soportando desde hacía tres cuartos de siglo. El 26 de Diciembre se proclamó su rey Fernando de Córdoba y Valor con el nombre de Abén Humeya, propagándose la guerra en los primeros meses de de 1.569 por las Alpujarras, sierras de Güadix y el Andaraz almeriense. Asesinado en octubre de este mismo año le sucedión Abén Aboó que fue también muerto violentamente en marzo de 1.571, con lo que quedó prácticamente concluida la sublevación.
La rebelión de Bentomiz fue por tanto un episodio más de esta terrible tragedia del viejo reino de Granada extendida a occidente en los primeros meses de la confrontación en un claro intento de ampliarla hasta la serranía de Ronda, antiguos confines fronterizos del reino nazarita. El fracaso de Frigiliana echó por tierra la estrategia preconcebida, quedando reducida a una guerra de montaña sin que sus efectos alcanzasen a las grandes ciudades y núcleos de mayor población, salvo el intento de rebelión inicial en Granada o algunas escaramuzas arriesgadas como las del Darra en los arrabales de Vélez

Málaga.
4 - Los jofores
El lenguaje fue uno de los elementos de la cultura musulmana que más directamente se combatió por el nuevo régimen en su preconcebido programa de reconversión cultural, sin embargo en estas tierras se deduce claramente que no prosperó el pragmatismo propuesto quizás debido a la escasa penetración del cristianismo en la montaña.
Los sucesos de Bentomiz estuvieron azarosamente comprometidos a los poderes misteriosos del "jofor", cuya representación anecdótica ha sido curiosamente captada en este singular mosaico. Junto a la impresión de simpatía que nos transmite el dibujo de Pilar García Millán, que más que una arenga recriminatoria o "jofórica" a las huestes en rebeldía parece una salutación bíblica, se alternan en el panel dos breves párrafos del escritor malagueño Vázquez Otero y del historiador contemporáneo Julio Caro Baroja en los que se mezclan los preliminares de la rebelión y la carga mágico-religiosa del acto premonitorio sobre un conflicto histórico que en este caso concreto no tenía le horizonte claramente despejado.
5 - La identidad
Los azulejos aportan a esta colección de Frigiliana la singular particularidad de los colores empleados:
El blanco árabe marfil o granadino como fondo; el negro en los trazos y perfiles de las formas, y como más resaltante, los vidriados verdes y marrones en sus más diversos tonos que van desde el color miel oscuro al amarillo pálido o pajizo. Son por tanto, solamente cuatro, los colores usados, y se ha hecho así, por seguir la técnica tradicional de los moriscos de Bentomiz en la composición de su cerámica doméstica y artesanal.
Tanto en los objetos recuperados como en la variada gama de fragmentos que aún se recogen a campo abierto en el lugar de la derrota (barreños, tazas y piezas ornamentales), predominan siempre los cuatro colores especificados, siendo raro encontrar el esmalte azulado a pesar de la importancia que tuvo en la cerámica malagueña; y mucho más difícilmente aparecerá el rojo.
Según Don Luis Mármol Carvajal, los moriscos en su lengua llamaban "sanjaque" a la bandera, y su aparición en estos sucesos se localiza en diversas ocasiones, especialmente en los actos que protagoniza el morisco Francisco de Rojas en la plaza de Canillas de Aceituno. Cuenta al respecto el cronista que "Aún no era bien acabado de alzar el pueblo, cuando pareció en la plaza del lugar una bandera de tafetán colorado, ya deslucida de vieja, con unas lunas verdes muy grandes; y después se supo que la tenía guardada Francisco de Rojas, Morisco de aquel lugar, que había sido de sus pasados tiempos de Moros, y la habían traído en las guerras de la serranía de Ronda".
6 - El éxodo

En el cuadro se plasma el éxodo del amanecer en un incierto caminar hacia el fuerte de Frigiliana. Las razones que movieron a escoger este enclave fueron puramente estratégicas. La sierra de la Almijara se presentaba como el macizo fronterizo que separaba la zona alpujarreña en pie de guerra de las otras tierras en calma de Vélez y su entorno. Previeron, como así ocurrió, que en caso de retirada quedaban abiertas a sus espaldas las puertas de la Alpujarra a través de sus intrincadas y selváticas sierras que se adentran al oriente. El conocimiento del terreno, la altura, y aspereza del Peñón con sus mil metros de altura y el contar con una acequia de agua (citada por Mármol) que aún existe, fueron otros determinantes decisivos de la cuestión.
Poetas antiguos han glosado la trágica epopeya de estos musulmanes españoles con minuciosas descripciones del éxodo en las que se mezclan el dolor y la esperanza de retornar un día a la tierra perdida.
7 - Los adalides

Aparece en este mosaico la expresión ecuestre de una figurado líder que desde el adarve de una fortaleza saluda a los grupos rebelados que van afluyendo a Cómpeta desde los pueblos de la Tejeda. Intentamos identificarlo con Hernando el Darra, investido de "caudillo y capitán general", según se recoge en el texto esmaltado en frases de Mármol que agrega que "tenía entre ellos opinión de muy noble porque sus pasados en tiempos de Moros eran Alcaydes y Algüaciles de Frigiliana".
Hernando el Darra es quizás el personaje clave más representativo de la rebelión de Bentomiz. Si Alwacir destaca como líder político, éste en cambio se manifiesta como la figura más sobresaliente en el terreno castrense. Es el guerrero y estratega indiscutible que a partir de su nombramiento de jefe máximo militar en el ceremonioso acto de Cómpeta, asume la completa responsabilidad en el dispositivo de la defensa.

8 - Los cristianos
Cuando nos planteamos la presencia de la cristiandad en el territorio veleño de Bentomiz hemos de distinguir entre los grupos repoblatorios que dieron origen a la población de asiento y el formado por la tropa que ocasionalmente intervino en la dominación y sometimiento del país, incluso en ambos casos hay que considerar dos etapas diferentes: La de ocupación de finales del XV y la de la radicación definitiva poblacional del último tercio del XVI tras la expulsión de los moriscos.
Frigiliana es en este tiempo la segunda población en importancia demográfica después de Vélez, aunque sus moradores, aparte de la guarnición militar, son todos mudéjares.

9 - El asedio

Las "guerras civiles de Granada" fueron a todas luces una causa perdida desde el mismo instante de su planteamiento. Enfrentarse al monarca más poderoso de Europa, señor de ejércitos experimentados y de una de las armadas más potentes de su tiempo, en un territorio que tiene el mar por fronteras, sin armas, mal abastecidos, y con escasa ayuda exterior, pues el turco como único oponente a Felipe II en el Mediterráneo cae lejos y se ocupa de momento en otras empresas de más alto riesgo para su país, no puede traducirse sino en una aventura demencial a la que solo podía llevar al desaliento y desesperación característico de toda minoría sometida.
La batalla de Frigiliana, junto con las de Galera, Felix y La Güajaras, fue de las más trágicas de toda la contienda, tanto por los contingentes empleados, como por la dureza de los asaltos y pérdida de vidas humanas,
El primer asalto se produce el sábado 28 de mayo sobre las diez de la mañana, en el que el corregidor Suazo emplea una fuerza de 1.500 hombres y 100 caballos de las guarniciones de Málaga y Vélez. Las dos compañías de Málaga van a cargo de los capitanes Pedro de Coalla y Hernando Duarte de Barrientos; las cuatro de Vélez las mandan Alonso Zapata, Beltrán de Andía, Marcos de la Barrera y Juan Moreno de Villalobos; la caballería la dirige Luis de Paz. El intento fracasa, hay desorden en la retirada y la gente de Zapata y Villalobos se vieron envueltos por los moriscos "dejando algunas banderas en peligro de perderse".
10 - Las moriscas
La mujer morisca en Bentomiz desempeña sin duda un papel meritorio dentro del marco de las posibilidades que le oferta la sociedad de su época. Por supuesto que en el plano doméstico sus márgenes de actuación son muy limitados en cuanto al libre ejercicio de la voluntad personal estando sus vidas muy condicionadas por las leyes y costumbres islámicas.
"Hubo algunas moras que pelearon como esforzados varones, ayudando a sus maridos, hermanos e hijos: y cuando vieron el fuerte perdido, se despeñaron por las peñas más agrias, queriendo más morir hecha pedazos, que venir en poder de Cristianos. A otras no les faltó ánimo para ponerse en cobro con sus hijos en los hombros, saltando como cabras de peña en peña" (Marmol Carvajal).
Este acto de Frigiliana fue fue por tanto una gesta épica de corte numantino, quizás un retorno a las guerras heroicas del mito de los tiempos clásicos protagonizada, en este caso, por la mujer morisca.
Fueron muchas las que sufrieron el castigo por el Santo Oficio generalmente acusadas de herejía, haciéndose constar a veces su condición de "sublevadas" en el levantamiento de Bentomiz como sucede en los casos de Inés Muñoz, la hija del "Nayar" nacida en Torrox, o el de Leonor de Estrada Berberisca, de Vélez, ambas procesadas en Granada en 1.571 y 1.587 respectivamente.
11 - La diáspora
Se entiende por diáspora la dispersión por el mundo dle pueblo de Israel a consecuencia de su expulsión del país de origen o del de adopción cuando han sido erradicados de otras partes, y por extensión, a cualquier clase de deportación obligada que implique el abandono de la tierra que se habita o tiene; sin embargo, la diáspora conlleva en su práctica otras acciones de un alto coste humano como es la desintegración de la familia, la rapiña de bienes, la esclavitud, la destrucción de toda identidad cultural y la pérdida de vidas humanas por enfermedad, agotamiento y desesperación: Y éste fue el irremisible sino de los musulmanes veleños.
Las crónicas de su día afirman que los moradores de la "Xarquía" fueron retirados "sin escándalo ni alboroto, porque los hallaron descuidados. A los de El Borge; a los de Comares, a los de Cútar y Benamargosa, los quales caminaron tierra adentro a diez y seis de Marzo..." de 1.570, considerándose que los del resto de la Axarquía no sublevada que denominaron "Moriscos de Paces" (Iznate, Almachar, Moclinejo, etc) corrieron esta misma suerte.
En cambio los de Bentomiz que habían formado parte activa en el suceso sufrieron una suerte distinta y por descontado más drástica e inhumana. de los 7.000 moriscos concentrados en el Peñón de Frigiliana, al menos dos millares en cifras redondas y aproximadas, perdieron la vida en la lucha :"Quinientos hombres, la mayor parte viejos; mujeres y niñoñs casi mil y trecientos..." , como consta en el azulejo. Otros dos mil jóvenes "gandules" de pelea, entre ellos el Darra, Awacir, el Melilú, el Garral, etc, huyeron a las Alpujarras y corrieron la suerte final de la derrota general, es decir, muerte en otros combates.
12 - El holocausto

Este último cuadro de la serie intenta transmitir el estado de ruina en que quedó la tierra a partir de la trágica fecha que marcó el final del poderío musulmán en las tierras de Vélez. La derrota del sábado 11 de Junio de 1.569 condicionó de manera irreversible el destino histórico de un viejo pueblo que había permanecido pegado a la tierra durante siglos, la cual defendió heroica y desesperadamente. Si Canillas de Aceituno destacó como la chispa que encendió el fuego de la rebelión, Cómpeta fue en su caso el detonante y Frigiliana la tumba. A partir de entonces el pueblo morisco sucumbiría en la Axarquía para siempre.
Hubo, no obstante, un intento de recuperación que fue puesto en práctica a partir de la muerte de Abén Humeya en Octubre y proclamación de Aben Aboó como nuevo líder de la causa alpujarreña Desde la ciudad de Veléz atacó fortalezas, recorrió campos destruyendo cosechas y ganados, cautivando y combatiendo cristianos.
En principio no quedaron moriscos en Bentomiz. Sin embargo entre doce a catorce años después de la rebelión (1.582-83-84) se descubren y procesan por la Inquisición en Antequera y más numerosamente en Archidona varios grupos de moriscos que vivían íntegrados bajo el camuflaje y proteccionismo de algunos señores cristianos, los cuales fueron acusados de prácticas de mahometismo y de haberse "sublevado" en los sucesos del sesenta y nueve.
Quienes recorren el barrio morisco de Frigiliana contemplan éste último mosaico y consiguen interpretar la voz de Martín Alwacir, están recibiendo el mensaje de un auténtico canto a la libertad.
LOS MONFÍES DE LA AXARQUÍA
“Los monfíes eran bandoleros que solían actuar en cuadrillas; salteadores y criminales para los cristianos, vengadores e incluso héroes para los moriscos, su acción se encuadra en el auge del bandolerismo mediterráneo en el siglo XVI y en el particular de las condiciones granadinas.” (LADERO QUESADA, 1989). “Estos monfíes era gente que se mantenía de sus oficios en los lugares donde moraban, se casaban, labraban la tierra y con mujeres e hijos afianzaban su seguridad. Fuéronse a vivir a las montañas, e hiciéronse fuertes en ellas, de aquí salían a realizar, hurtos y homicidios para viuir.” (BERMÚDEZ DE PEDRAZA).
RUTAS.
la Axarquía nos ofrece seguir cinco rutas turísticas de lugares a descubrir.: La Ruta del Vino, La Ruta del Sol y el aguacate, La Ruta Mudéjar, La Ruta de la Pasa y La Ruta del Aceite y de los Montes.
La ruta del Sol y el Aguacate
Esta ruta de 75 kilómetros invita a conocer la luz de una comarca mágica, de fértiles tierras, que ofrecen al visitante sus frutos más sabrosos.
La zona costera, la playa, el sol y los fértiles campos del interior son los protagonistas de esta ruta.

Integrada por los municipios de Rincón de la Victoria, Macharaviaya, Vélez-Málaga, Benamocarra, Iznate y Benamargosa es la ruta más próxima a la capital de Málaga.
La localidad de Rincón de la Victoria alberga una de las más famosas cuevas prehistóricas de la provincia de Málaga: la Cueva del Tesoro o del Higuerón.
Por su parte Macharaviaya, Benamocarra, Iznate y Benamargosa, rodeadas de plantaciones y frutos tropicales han dado nombre a esta ruta.

La ruta del Sol y el Vino
Pueblos blancos, localidades colgadas de la cornisa de la Costa del Sol, centros de gran atractivo turístico y sobre todo un vino de carácter propio, elaborado de forma completamente artesanal, son los principales argumentos que encontramos a lo largo de los 55 kilómetros de esta ruta.
Por la costa y hasta el límite con la provincia de Granada, se encuentran los municipios de Algarrobo, Sayalonga, Cómpeta, Canillas de Albaida, Torrox, Nerja y Frigiliana.
Junto a un bello litoral de arenosas playas salpicadas de acantilados y calas se suceden las lomas cargadas de viñedos, cortijos y casas de labor, donde se elabora un vino dulce, famoso desde la dominación romana, y una miel de caña que solo se fabrica en Frigiliana. En Nerja, epicentro turístico, merecen especial mención sus famosas cuevas "Catedral del Paleolítico", que ofrecen un espectáculo único.
La ruta del Aceite y los Montes
Espectaculares cambios de paisaje, un lago rodeado de montañas y hermosos pueblos serranos colgados sobre el mediterráneo.
Y entre todo almazaras donde se produce de forma totalmente natural, un aceite especialmente dulce, esta es la oferta que ofrece la ruta a lo largo de sus 67 kilómetros.
Entre la exuberante belleza de las sierras que coronan la Axarquía, los pueblos de Viñuela, Alcaucín, Periana, Alfarnate, Alfarnatejo, Riogordo, y Colmenar, componen una ruta de fuerte personalidad.
Los olivos de la 'variedad verdial', producen uno de los mejores aceites del mundo. También son famosos los melocotones de Periana.
El turismo de interior en esta zona, el principal protagonista. Parajes Naturales, deportes, senderos pintorescos, alojamientos rurales, pequeños pueblos, gastronomía autóctona.

La ruta de la Pasa
A lo largo de 62 kilómetros de lomas y quebradas la uva moscatel madura al sol de esta tierra especial, leyendas de bandoleros, vistas espléndidas y pequeños pueblos llenos de encanto, donde aún se produce la que desde el tiempo de los árabes se considera la mejor pasa del mundo.
Los municipios de Moclinejo, Almáchar, El Borge, Cútar, Comares y Totalán, integran esta ruta en la que, las especiales condiciones climatológicas, permiten que florezcan campos de viñedos, cuyos frutos se convertirán en pasa en los paseros que salpican sus lomas. Ancestral artesanía cuyo maestro es el sol.

La ruta Mudéjar o de la identidad andalusí
Pequeñas poblaciones que conservan aún laberintos de callejuelas y patios interiores, arcadas, alminares y viejos castillos. Las raíces árabes de esta comarca quedan de manifiesto para el viajero que recorre los 40 kilómetros de este auténtico viaje al pasado.
Hacia el interior los pueblos de Arenas (visita obligada el Castillo de Bentomiz) , Árchez, Salares, Sedella y Canillas de Aceituno, nos transportan a un pasado histórico plagado de riquezas arquitectónicas, como los alminares y otros monumentos que dejan en quien los visita la sensación de haber traspasado la frontera del tiempo.
Los mejores vestigios conservados de la presencia árabe en la Axarquía son los alminares.
En la ciudad musulmana el alminar, unido a la mezquita o muy cerca de ella, es la torre terminada en terraza desde la cual el almuédano o muecín llama a los fieles a la oración.
Pero además estas construcciones reúnen en sí mismas una significación destacada para la ciudad y la estética musulmanas: por un lado el alminar rompe con la homogeneidad del caserío apretado e intrincado al elevarse estilizado hacia el cielo, y por otro sus fachadas se convierten en los soportes externos preferidos para derrochar una fantasía decorativa extraña a la propia naturaleza sencilla, íntima, misteriosa y oculta de la ciudad.
Cuando los Reyes Católicos reconquistan estas tierras surge la necesidad de "cristianizarlas" de forma simbólica y práctica, y además, con rapidez. Los medios con los que se contaba eran precarios y grande la urgencia. No obstante, algunas de las edificaciones que encontraron eran perfectas para la nueva función que debían realizar; sólo habría que hacer algunas reformas. De este modo los alminares podrían ser reutilizados como torres campanarios, sustituyendo la terraza por el cuerpo de campanas cubierto con tejado a cuatro aguas.
El resultado es una obra mudéjar, al emplear para la fábrica de este cuerpo superior mano de obra musulmana experimentada y elementos decorativos árabes como el alfiz enmarcando los huecos. Incluso el aparejo de mampostería cruzada por hiladas de ladrillo utilizado en los alminares servirá de modelo para las iglesias que se construyen en estos primeros años.
La sencillez constructiva y decorativa es la característica que define a la mayor parte de los alminares malagueños. De planta cuadrada y machón central interior, con uno o varios cuerpos y la adición cristiana del cuerpo de campanas y tejado. Sus fachadas suelen ser lisas, aligeradas únicamente con pequeños huecos para facilitar la iluminación interior.
El término “mudéjar”, aunque de anterior aparición en el vocabulario castellano (aproximadamente hacia el 1086 en que se conquista Toledo por los castellanos), ha sustituido hoy día al más popular “morisco”, por el que se denominaron posteriormente los antiguos habitantes de al–Andalus de confesión islámica tras su conquista a finales del s. XV.
Hoy día, pasados ya más de veinticinco años de una supuesta libertad religiosa, tras casi medio millar de imposición católica, parece adecuado profundizar de manera seria en la pasada Historia de esta tierra para ir dejando a un lado los prejuicios estereotipados que nos hablan de una conquista armada por parte de infieles sarracenos venidos de Oriente, con raza y cultura distintas, que sirve para justificar la conquista de los territorios andalusíes por parte de los reinos del Norte, consiguiendo desterrarlos por completo del solar ibérico para restaurar el antiguo sistema político hispano-visigodo al amparo de la religión católica.
Cabe por tanto, recuperar la dignidad del nominativo “andalusí”, al menos para aquellos elementos que en su día lo fueron, y ciertamente igual, para aquellas conciencias que sientan el orgullo de compartir el suelo que bajo el mejor sol de Europa fue capaz de irradiar riqueza y cultura al resto del mundo civilizado.
El Axarco
Tras el éxito de la puesta en circulación de la moneda a finales de los años 80, Antonio Gámez, que se hacía llamar Said de la alquería del Gamal, fraccionó el axarco en axarquillos, billetes de distinto color: dando al axarco el color rojo y un valor de 60 céntimos de euros (cien pesetas), y al axarquico el color marrón y que equivale a 5 céntimos de euros (10 pesetas). También existen billetes de color naranja por valor de tres euros (500 pesetas) y de color azul, que equivale a 5 euros (algo menos de 1.000 pesetas) o a 10 axarcos.
“No existe país ni reino sin su propia moneda. La cantidad de axarcos que se acuñan suele ser discreta, para que no pierda su encanto porque si hacemos demasiadas, pierde ese toque de misterio que la envuelve”, comentaba. Gámez colocó en el anverso del billete la imagen de Ebi Beithar, ínclito botánico y alquimista del siglo XIII, gran visir en el jardín botánico de Bagdag, capital de Irak, a quien la comarca de la Axarquía debe el haber introducido en la zona el cultivo de los cítricos, primero en Benagalbón y luego en el resto de pueblos.
Junto a la imagen de este botánico aparece la leyenda: ‘Antonio Gámez Burgos, Said de la alquería del Gamal’.
En el reverso de los billetes se puede observar la imagen de Felipe II, cuyo reinado estuvo marcado por la rebelión de los moriscos en la comarca axárquica, y el Peñón de Frigiliana, símbolo de estos importantes acontecimientos históricos.
Los dibujos fueron realizados por el pintor veleño Antonio Belda, que tomó como modelo del visir Ebi Bithar al dueño de las conocidas cevercerías Oasis Antonio Molina.
Asimismo, Gámez -que se consideraba descendiente directo de las 30 familias de axarcos que, protegidas por el duque de Osuna, quedaron en Comares, tras librarse de la matanza que se produjo tras la rebelión de los habitantes de la zona- se encargaba de firmar de puño y letra los billetes para evitar falsificaciones.
Termino, haciendo mención del escrito que existe en la antigua muralla árabe de Vélez-Málaga, en un mosaico, reza una frase de Antonio Gámez Burgos: ‘Axárquicos, recordad a vuestros hijos y a los hijos de vuestros hijos que en esta batalla (la de la vida) venció la virtud de nuestra estirpe sobre la ambición de nuestros enemigos’
Como siempre, os agradezco vuestra atención, Muchísimas gracias





similar:

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconEste es el listado de Libros de Varieduca. Con el comando Control...

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconLa nomenclatura química se propone dar un nombre a cada sustancia...

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconHipócrates describió una epidemia de ictericia hace más de 2000 años....

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconHay una gran variedad de plantas medicinales, por lo que nos sería...

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconInterrupción del embarazo antes de que el feto pueda desarrollar...

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconConocí a Caroline hace casi 20 años,y desde entonces, hemos trabajado...
«Contrato Sagrado» en nuestros talleres y con el objetivo de escribir este libro, veía la energía en forma de arquetipos. Cada vez...

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconResumen Un nanotubo de carbono es una muy pequeña configuración de...

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconLos signos del zodíaco y su carácter linda Goodman Este libro fue...

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconEste libro fue pasado a formato digital para facilitar la difusión,...

Con este nombre se designa desde hace más de mil años a una comarca. La que mira a la salida del sol, Es por ello que recibió este nombre en la época en que la iconEste libro fue pasado a formato digital para facilitar la difusión,...


Medicina





Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com