Punta Arenas, cinco de octubre de dos mil once




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Punta Arenas, cinco de octubre de dos mil once.

VISTOS.

Se ha instruido este sumario rol N° 2-2005, a objeto de investigar la muerte de Jorge Manuel Parra Alarcón, acaecido en octubre de 1973 en el camino que une Cerro Sombrero con Puerto Porvenir, y la responsabilidad que en este hecho le ha correspondido a EDUARDO RAFAEL MANCILLA MARTINEZ, nacido en la ciudad de Santiago, de 63 años, lee y escribe, casado, Ingeniero Químico y Brigadier ® de Ejército de Chile, cédula de identidad N° 5.529.629.-4 domiciliado en Avenida Álvaro Casanova N° 278, comuna de Peñalolén, Santiago, sin apodo, nunca antes detenido ni procesado.-

Esta causa se inició mediante querella de fs. 8 deducida por doña Ana González Hernández y Héctor Fabián González Hernández quienes solicitan mediante los antecedentes de hecho y de derecho que se persiga la responsabilidad directa e indirecta de quienes aparecen mencionados.

A fs. 60 y 163 y 170, rola certificado de defunción del occiso de la causa.

A fs. 61 y 62, se agregan los certificados de nacimiento de los querellantes.

A fs. 86 se hace parte en la causa la Secretaria Ejecutiva del Programa Continuación Ley N° 19.123 del Ministerio del Interior acompañando documentación que corre agregada de fs. 68 a 85.

A fs. 94 corre agregado certificado de defunción de Jorge Manuel Parra Alarcón, extendido por el doctor Félix Miranda Villablanca.

De fs. 96 a 126 rolan antecedentes laborales y de exoneración de Jorge Parra Alarcón acompañados por la Oficina de personal de ENAP.

A fs. 136, rola diligencia de exhumación practicada en la ciudad de Porvenir.

A fs. 142 rola declaración de Juan Levill Levill, quien señala que en el año 1973 luego del golpe militar y en su calidad de panteonero del cementerio de Porvenir, procedió por órdenes militares a la sepultación de una persona ,en horas de la noche, quien solamente estaba envuelta en un saco, sin urna, lo cual le llamo la atención, pero debido a que había sido llevado el cuerpo por militares, no cuestionó la situación, procediendo a su sepultación siendo ayudado en dichas labores por personal militar venido del Norte del país.

A fs. 144, 1138, rola declaración de Santiago Lorenzo Slatery Pacheco, quien señala que en el año 1972, fue llamado en su calidad de reservista, para cumplir funciones de chofer siendo destinado a Cerro Sombrero. Señala que se le ordenó llevar una camioneta a una casa en Sombrero que se usaba como lugar de detención de políticos, con la finalidad de ir a buscar una persona que había recibido dos tiros, cuerpo que fue subido a la camioneta que él había llevado al sitio, percatándose que el sujeto estaba con vida. Que en el sitio se encontraban el Mayor López Bustamante y los Capitanes Mansilla y Carvallo. Que el Mayor López dio orden de emprender viaje hacia Porvenir dándole instrucciones al Capitán Mansilla, en el sentido que la persona herida debía ser liquidada en el trayecto. Que el Capitán Mansilla iba en la camioneta con el herido en la camada mientras que él conducía otro vehículo, trasladando al Mayor López, quienes iban detrás a una distancia prudente. Que posteriormente se juntaron en el Regimiento de Porvenir, estacionando el vehículo en las afueras de este recinto, mientras se comunicaban con el Teniente Coronel Augusto Reijer, haciéndose las gestiones para procurarse las llaves de la morgue del hospital de Porvenir. Que desde el lugar donde estaba estacionado vio que sacaron el bulto que era el cuerpo de Parra, ingresando a la morgue el Coronel Reijer para salir minutos después ordenándole que lo llevara a su domicilio.

Señala que no participó ni nunca vio los interrogatorios que se le hacían a los detenidos y que el hecho que motivó la muerte de Parra fue que mientras era interrogado agredió al Coronel López, propinándole dos palmazos por lo que éste le disparó dos tiros en el cuerpo, los que solamente lo hirieron.

A fs. 147 vuelta y 157 y 178 a 190, rolan testimonio de Iván Nelson González Toro quien señala haber conducido con ocasión de la muerte de su padre don Ramón Domingo González Ortega, por otros hechos, una investigación paralela originándose la que da cuenta de estos hechos.

A fs. 148 rola acta de inspección del recinto a ocupar los prisioneros en Cerro Sombrero.

A fs. 149 rola acta de inspección al edificio de la Jefatura de Fuerzas en Porvenir.

De fs. 150 a 151, rolan croquis de los lugares señalados.

A fs. 195, rola declaración de Ana Jaqueline González Hernández, quien señala ser querellante en la causa y que es hija biológica del occiso pese a no llevar los apellidos de éste. Que su madre doña Teresa Hernández contrajo segunda nupcias siendo por este motivo adoptada legítimamente por el segundo marido de ésta don Rodolfo González Salinas. Que su padre biológico, don Manuel Parra Alarcón, fue casado dos veces teniendo de su primer matrimonio tres hijos y del segundo, dos hijos, ella y su hermano Héctor.

A fs. 196, comparece doña Lerty Parra de la Rosa quien señala ser hija biológica de Parra Alarcón refiere desconocer las circunstancias en que su padre murió y que concurre al tribunal por petición de su hermanastra doña Ana González a objeto de aportar antecedentes sobre familiares directos de su padre.

A fs. 211 y 289 a 291 rolan testimonio de Félix Nibaldo Miranda Villablanca, quien señala haberse desempeñado como médico en el Servicio de Sanidad del Ejército a partir del año 1972, siendo nombrado en forma paralela Director del Hospital de Porvenir. Que en ese tiempo era el único médico de la localidad, teniendo la ocasión de practicar algunas autopsias. Que en tal circunstancia después del pronunciamiento militar, tomo conocimiento de tres muertes, recordando como una de ellas la del profesor Baigorri. En cuanto a la muerte de Parra señala que suscribió el informe de autopsia que se le exhibe y que reconoce la irregularidad en su emisión al no indicar la causa de muerte ni otras menciones científicas que la justificasen desde el punto médico, todo lo cual explica por el ambiente que rodeaba toda esta situación y que el certificado lo extendió obedeciendo órdenes del Coronel Reijer, y que no tiene explicación coherente al respecto sólo que dicha omisión no tuvo la intensión de encubrir a nadie. Añade a fs. 296, que vio los tres cuerpos que fueron ejecutados y éstos se encontraban en el polígono de tiro del Regimiento Caupolicán que estaba situado frente al hospital donde trabajaba. Señala que para emitir el certificado debió haber por lo menos visualizado el cuerpo de Parra, y que por antecedentes debe ser el mismo cuerpo que los militares trajeron a Porvenir a medianoche. Que el cadáver presentaba heridas de bala en el pecho, sola media anterior del tórax como también una herida de bala en las región occipital del cráneo. Que entre los personeros que traían el cuerpo desde Sombrero estaba el teniente Mancilla.

A fs. 223, comparece Miguel Ángel Velásquez Guerrero, quien señala haber estado detenido en el año 1973 en la localidad de Sombrero por efectivos de las Fuerzas Armadas pertenecientes al Regimiento de Porvenir, por haber supuestamente retirado armas de la casa de un doctor, lo que no era efectivo. Señala que mientras estuvo detenido sufrió golpizas, torturas e insultos ignorando quienes eran los que lo golpeaban pudiendo especificar que de lo único que estaba seguro era que estos correspondían a militares. En cuanto a Jorge Parra Alarcón señala que no lo conoció ni estuvo detenido, con él, enterándose de los hechos que a éste lo habían matado a balazos. Que no le constan los hechos y sólo se enteró de oídas.

A fs. 226 rola declaración de Norma Violeta Cortés Rivera, quien señala que en circunstancias que habitaba en la localidad de Cerro Sombrero, mientras andaba de compras su cónyuge Santiago Oyarzún Troncoso, fue detenido en el año 1973 por los militares por estimar éstos que él era uno de los cabecillas del Plan Zeta y que eran poseedores de armas, lo que no era efectivo. Que tuvo la oportunidad de concurrir al centro de detención donde estaba su marido, correspondiendo a un sótano de una casa habitación ocupada por el Ejército. Que este lugar estaba hacinado de personas y que al poder hablar con su cónyuge éste le dijo que Parra había sido asesinado horas antes de ese mismo día y que era el 24 de octubre de 1973. Que una vez que su esposo recuperó la libertad se trasladaron a Punta Arenas, pero casi todas las amistades que poseían estaban detenidas, viniendo posteriormente el exilio. Que de estos hechos declaró en el informe Valech.

De fs. 231 a 275, a fs. 360, 444, 466 a 490; 543 a 550, 630 a 648, 655 a 667, 725 a 737; 808 a 817; a fs. 846 a 858, 932 a 935; 1093 a 1100, 1141 a 1145; 1155 a 1159, 1182 a 1199, 1274 a 1276, 1439 a 1443, rolan ordenes de investigar y ordenes de averiguar diligenciadas por la Brigada Investigadora de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones de Santiago.

De fs. 313 a 357, rola informe fotográfico N° 114-05 e informe de identidad realizado por el Grupo de Antropología del servicio médico legal.

A fs. 369, 1103, 1138, 1434, 1436 rola declaración de José Raúl Arcos Cofré (actualmente fallecido), quien señala haber servido en el Ejército y que en el año 1973 se encontraba en la localidad de Cerro Sombrero, específicamente cumpliendo funciones en la casa que los militares tenían como recinto de prisioneros. Que en tal virtud conoció al detenido Parra a quien junto con otros prisioneros le tocaba custodiar en el sótano de dicha casa; que al ser llamado el detenido señalado a presencia del Mayor López , instantes después sintió fuertes voces y ruidos de muebles suponiendo que eran enfrentamientos, para luego sentir unos disparos, por lo que subió las escaleras y al llegar al lugar donde estaba López vio al capitán Mansilla y al prisionero tirado en el suelo con señal de haber recibido un disparo. Que efectivamente vio desorden en la habitación y López señalo que el prisionero había intentado quitarle el arma que portaba por lo que se enfrascaron en pelea y le disparó. Que luego sacó el cuerpo vivo de Parra y lo dejaron en la entrada de la puerta de la casa, siendo subido posteriormente a la camada de una camioneta con la finalidad de llevarlo al Hospital de Porvenir, según creía. Que no presenció los disparos sólo supo que los hizo López por propios dichos de él. Que en el traslado de Parra a Porvenir no tuvo participación alguna.

A fs. 380 comparece Edmundo Fariña Aguilera quien señala que cumplió funciones en el Ejército de Chile y en el mes de octubre específicamente estuvo apostado en Cerro Sombrero cumpliendo funciones en su labor de mecánico y también como conductor de vehículo.

Que en ese mes en circunstancia que se encontraba durmiendo fue despertado en horas de la noche por un uniformado quien le señalo que por órdenes del teniente Mansilla debía llevarlo a la ciudad de Porvenir y que el punto de encuentro era una bomba bencinera. Al llegar allí se encuentra con el Teniente Mansilla y el mayor López, el soldado Slatery más el bombero de la bencinera a quien no conoce. Que su misión era transportar un cadáver a la morgue de Porvenir y que era el que se encontraba en la camada de la camioneta que debía conducir. Que mientras se efectuaban las conversaciones se percató que el cuerpo se movía por lo que da cuenta de esta circunstancia al teniente Mansilla quien solo se limitó a caminar unos pasos más adelante. Que al emprender el viaje hacia Porvenir, se enteró que la persona viva que viajaba en la camada de la camionera era un detenido político y que se apellidaba Parra. Que unos metros más adelante, Mansilla que viajaba de copiloto le hace detener el móvil, para bajarse y dar de baja al detenido, regresando al móvil sin emitir ninguna palabra. Que sin emitir palabra alguna, se dirigieron hasta la morgue bajaron el cadáver y lo depositaron en la mesa siendo ayudado en esta acción por el chofer Flores, Slatery y otros. Que salió de la morgue esperó alrededor de veinticinco minutos hasta que salió Mansilla y le ordenó que se fueran a Sombrero, adonde llegaron y lo dejó en la casa que servía como recinto de detención mientras se iba a dormir. Que esa fue toda su participación en los hechos y que ignora cómo éstos ocurrieron, por cuanto dada su condición de subalterno, no podía preguntar mucho por la situación caótica que vivía el país y había que obedecer órdenes.

A fs. 385 comparece Santiago Segundo Oyarzún Troncoso, quien señala haber estado detenido en el recinto de detención ubicado en Cerro Sombrero en el mes de octubre de 1973 junto a otros presos políticos y debido a su condición de pertenecer al partido Comunista. Que estando en dicho recinto sintió ruidos y gritos, pero que no podría asociarlos con los hechos que culminaron con la muerte de Parra por canto éstos eran cotidianos. Que a Parra no lo conoció y nunca lo vio en el recinto por cuanto siempre lo mantuvieron aislado. Que señala que en lo que a él respecta sufrió vejámenes, apremios ilegítimos, torturas, etc.-

Que a fs. 407 rola informe pericial fotográfico descriptivo y cuyas imágenes se mantienen en cuaderno separado.

A fs. 416 rola copia fotostática de la edición del diario La Prensa Austral de fechas 30 de noviembre de 1973 que concierne a una gira efectuada a la zona por el General Augusto Pinochet Ugarte, Comandante en Jefe del Ejército de Chile

De fs. 424 a 432 y de fs. 511 y 512, rolan fichas de la minuta de servicios de personas que se indican.

De fs. 434 a 439 rola informe planimétrico de los sitios que se indican.

A fs. 492 rola informe sobre control de armas y explosivos.

A fs. 500 rola declaración de Ciro Jofré Niño de Zepeda, quien señala haber ingresado al Ejército en el año1956 y que estuvo en la ciudad de Porvenir desde el año 1971 a 1975, señalando que el que estaba al frente del Regimiento Caupolicán era el Coronel Augusto Reijer Raggo, con quien discrepaba en lo personal. Que el Coronel Reijer le comunicó que desde Sombrero venía el Mayor López con el cadáver de un detenido que había intentado atacarlo por lo que optó por dispararle, versión que ratifico al llegar. Que sin mencionarle la identidad del cadáver, lo invitó al lugar donde se encontraba el cuerpo por el hecho de su condición de mando de ser el segundo en orden jerárquico. Que en la morgue se encontraban presente el coronel Reijer, Mayor López y posiblemente el médico. Que vio el cuerpo pero no recuerda sus características físicas. Que acto seguido salieron él y Reijer del recinto para dirigirse a la comandancia .Que de los sucesos que motivaron la muerte de Parra no hizo ninguna indagación más al respecto. Que recuerda haber escuchado en el año 1979 o 1980 que Parra fue ultimado en el trayecto de Sombrero a Porvenir.

A fs. 506 comparece Manuel Gustavo Parra de la Rosa, hijo legítimo del occiso Parra, quien señala que de los hechos se ha enterado por comentarios por cuanto sus padres se encontraban separados antes de los hechos e incluso habían constituido otro matrimonio. Que la relación entre sus padres era mala con mucha violencia familiar por cuanto su padre era de carácter muy fuerte. Que sólo se enteró de las circunstancias en que había fallecido su padre cuando se hizo la exhumación de sus restos, en cuanto a fotografías de su progenitor solo tiene una que es la que tienen todos sus hermanos y la misma que sale en los diarios. En cuanto a lo que se le interroga, señala no haber conversado con nadie salvo con Investigaciones.

A fs. 507 vuelta, comparece Lerty Parra de la Rosa quien depone al mismo tenor que su hermano Manuel, señala que se fueron de vacaciones a Concepción cuando su madre se entera que Parra había formado un nuevo matrimonio.. Entiende que al momento de su muerte ya estaba separado de su segunda señora, su madre le dio la noticia ella se veía muy acongojada y le manifestó que a su padre lo habían fusilado los militares. Agrega que quien conocía la realidad que vivía su padre al momento de su muerte era su tío Arnulfo Parra Alarcón.

Hace presente que un íntimo deseo es que algún día se puedan encontrar sus restos de su padre para poder tener la certeza de su muerte, poder visitarlo, llevarle una flor y sentir que descansa en paz.

A fs. 521, 1445, 1446, 1453, comparece Nelson Patricio del Carmen Carvallo Andrade quien señala que en el año 1973 a raíz del pronunciamiento militar el Regimiento Caupolicán a cargo del Coronel Augusto Reijjer se dividió en dos, una fracción quedó en Porvenir y la otra en Cerro Sombrero a cargo del Mayor López. Que el día de los hechos pasados las 23.00 horas, estando en la localidad de Sombrero, fue despertado por unas detonaciones al interior del recinto, que provenían de una pieza destinada a living que quedaba un par de piezas más alejadas desde donde se encontraba por lo que se vistió y fue a ver encontrando que en el comedor estaba el Mayor López quien le señaló que el detenido Parra lo había atacado por lo que tuvo que dispararle. Que no vio al detenido ni supo que pasó con él en ese instante, sino que días posteriores.

A fs. 524 comparece Luis Alberto Arata Campodónico, quien señala que el día de los hechos, no se encontraba ni en Cerro Sombrero ni en Porvenir, por cuanto estaba destinado a Manantiales, por lo que no tuvo participación alguna en los hechos que produjeron la muerte de Parra.

A fs. 247 (declaración policial, actualmente fallecido), comparece Oscar López Bustamante, quien señala que en la vivienda utilizada para Oficiales, en la cual él vivía, existía un subterráneo, que anteriormente se utilizaba como lavandería, adaptado como recinto de detención, para los distintos detenidos que llegaban a esta localidad, que hacía un total promedio de diez personas durante todo el período. En ese mismo lugar alrededor del 20 de octubre de 1973 llega desde la ciudad de Santiago a ese subterráneo, ex trabajador de ENAP “Cerro Sobrero” Jorge Parra Alarcón, puesto a su presencia, en compañía del Teniente Mancilla, comenzó a efectuarle una serie de preguntas dirigidas a determinar su participación en movimiento extremista, lo que provocó que, este sujeto se comenzará a violentar, para finalmente agredirlo, retrocede aproximadamente dos metros, lo apunta y le dispara al pecho, por lo cual cae, nuevamente se abalanza sobre él y le propina un disparo a muy corta distancia sobre la región frontal del cerebro, lo que no le produjo la muerte. De lo ocurrido durante el trayecto a Porvenir se enteró por Mancilla. A fs. 539, Ratifica su declaración prestada anteriormente, señala que él pensó que al momento de darle el disparo, Parra había muerto, ordenándole a Mancilla que lo llevara a Porvenir para su sepultación, mientras él le comunicaba al Mayor Raiger, agrega que, al momento que él disparó no se encontraba Carvallo, solo se asomó al ruido de los disparos. Expresa que, no salió al patio y solo dio órdenes. Después de años supo lo que había sucedido ya que Mancilla no le informó de inmediato. Posteriormente comunicó telefónicamente al señor Raiger lo sucedido, al llegar a Porvenir se encontró con el cadáver de Parra Alarcón, ya que Mancilla por orden del Coronel Raiger se había ido a descansar a su casa, él se hizo cargo de las diligencias, Médico Legal y cementerio.

A fs. 558, comparece, Pedro José González Vera, quien señala haber conocido a Jorge Parra por haber sido compañeros de trabajo en ENAP. y, que ambos eran militantes del Partido Comunista. Que respecto de la detención y muerte de Parra, nada sabe por cuanto él estuvo detenido en el recinto de Sombrero pero nunca lo vio por lo que presume que debe haber sido en otra fecha. Que no tiene antecedentes que aportar.

Al mismo tenor a fs. 567 declara Baldovino Erasmo Gómez Alba quien es profesor y dice haber estado detenido, que conocía a Parra pero de las circunstancias que ocasionaron su muerte nada presenció, sólo se les comunicó dicho hecho a través de un militar como modo de amedrentamiento.

A fs. 577 declara Heriberto Ojeda Aguila quien señala haberse enterado de oídas de la muerte de Parra.

A fs. 579 rola declaración de Juan Torres Toro, quien señala haber estado detenido en Porvenir y que de los hechos se enteró sólo de oídas.

A fs. 584 a 601 rola informe pericial balístico de la Policía de Investigaciones.

A fs. 606 lo mismo acontece con Miguel Pérez Álvarez, quien señala conocer los hechos solo de oídas.

A fs. 607 declara en los mismos términos Hernán Regueiro Ramírez. A fs. 697 declara a Humberto Márquez Urrutia, quien señala no tener conocimiento de los hechos

A fs. 608, rola certificados de defunción de Augusto José Ramón Pinochet Ugarte, fojas 617 José Berdichewsky Scher, fojas 618, Augusto Daniel Reijer Rago, foja 619 Horacio Justiniano Aguirre, fojas 620 Oscar Eladio López Bustamante, 621 Luis Armando López Bustamante, foja 1.002 José Manuel Torres de la Cruz, foja 1.175 y 1.180 Luis Alberto Arata Campodónico, a foja 1.175 Luis Alberto Arata Campodónico, foja 1.209, foja 1.334 Francisco Florencio Flores Carrasco y 1.335 Felix Nibaldo Miranda Villablanca.

A fs. 612 rola declaración de Eduardo Lépori Díaz, quien señala haber sido dentista de ENAP, y respecto de Jorge Parra Alarcón no descarta la posibilidad de haberlo atendido, pero según las muestras odontológicas que en fotografía se le exhiben, no corresponderían a su trabajo.

A fs. 678 rola declaración de Omar Javier Castro Guajardo quien señala haber cumplido funciones en calidad de militar en el Regimiento Caupolicán de Porvenir pero que de los hechos no sabe nada.

A fs. 681 comparece Celestino Rosamel Vásquez Vásquez quien señala desconocer cualquier antecedente, no conoció a Parra.

A fs. 692 vuelta, 866, comparece Marco del Pilar Salazar Ruiz, quien señala haberse desempeñado como Oficial del Registro civil en Cerro Sombrero, y que por ser los habitantes de esta localidad pocos, era fácil conocer a los habitantes, por lo que en esta e calidad conoció a Jorge PARRA Alarcón y que efectivamente le correspondió inscribir su defunción y que en esa época era común que llegara un uniformado de Ejército con resoluciones de la Fiscalía Militar más un certificado médico que acreditara la defunción de las personas procediéndose a inscribir las defunciones. Respecto al certificado de defunción que en copia se le exhibe, señala que no lo confeccionó. Añade que fue la señora de Jorge Parra, doña Teresa Hernández quien solicitó la inscripción de defunción de su cónyuge, previa resolución de la Fiscalía y que es la que se señala al pie del documento que se le exhibe. Que tenía conocimiento que el señor Parra era contrario a las ideologías militares pero nunca se enteró que fuera detenido y posteriormente asesinado.

Por último, indica que dado el clima que se vivía , no se podían hacer muchas preguntas.

A fs. 698 comparece Aeladio Ampuero Muñoz, quien señala que en esa época, año 1973 se encontraba cumpliendo funciones en el Regimiento Caupolicán y que le consta que existían containers con presos políticos y que muchas veces le correspondió llevarles alimentos, viendo también que muchos de ellos eran golpeados y maltratados, sacados de madrugada al frio y maltratados.

Que respecto del caso de Parra nunca supo nada ni siquiera de oídas, sólo del caso del profesor Baigorria.

A fs. 746 y 993 declara Francisco Flores Carrasco, quien señala que en el año 1973 se desempeñaba como chofer y que recibió una orden de trasladarse al sector de la morgue del cementerio de Porvenir y que una vez que llegara al lugar esperó por espacio de unos minutos cuando llega un vehículo conducido por el cabo Adolfo Fariña Aguilera acompañado por el señor Mansilla señalándole que debía bajar de la camada del vehículo un cadáver, lo cual hizo tomándolo de la espalda y viendo que tenía la cabeza hinchada y estaba lleno de moretones y como estaba oscuro se impresionó tanto que quedó sin posibilidades de reacción. Que como estaban tan mal no pudo cumplir la orden de registrar el cuerpo por lo que el Capitán Rosas Echeñique le ordena retirarse. Que en la Policía de Investigaciones fue la primera vez que escuchó el nombre de Jorge Parra, a quien no conocía por cuanto este provenía de Cerro Sombrero que queda distante de Porvenir .

A fs. 760 comparece Teresa de Jesús Hernández Alfaro quien señala haber contraído matrimonio con Jorge Parra en el año 1966, quien era funcionario de ENAP, de la planta de Cerro Sombrero donde permaneció hasta el año 1973 para posteriormente ser trasladado a Santiago. Que al llegar a esta ciudad estuvo en una pensión junto a Parra y sus dos hijos, pero posteriormente éste desapareció, ignorando donde estaba, y debido a lo cual ella debió costear los gastos de la pensión. Que posteriormente llegó nuevamente Parra a la pensión, pero llegó violento, cargando un revolver y aduciendo que mataría a sus padres. Ante esto señala que habló con la asistente social de ENAP., para gestionar su vuelta a Cerro Sombrero, lo que efectivamente se efectuó, siendo detenida en dicha localidad y llevada hasta la Municipalidad de esa ciudad donde fue interrogada por militares a objeto que proporcionara el paradero de su cónyuge, lo cual no aportó por ignorar su domicilio. Que en reiteradas ocasiones fue llevada detenida nuevamente con los mismos fines e incluso el Mayor López, que estaba a cargo de la localidad de Sombrero iba a su domicilio con una tropa a quienes dejaba fuera y él procedía a abusar de ella las veces que se le antojaba. Que muchas veces el mayor López le contaba que su marido había sido torturado varias veces en una casa de ENAP. Que sólo por boca de la Asistente social de ENAP, que fuera personalmente a su domicilio, se enteró que su cónyuge Parra había muerto y había sido sepultado en el cementerio de Porvenir.

A f. 763 a 787 rola informe pericial antropológico emitido por Francisco Echeberría Gabilondo a las osamentas presumiblemente de Jorge Parra Alarcón.

A fs. 794 comparece Manlio Torcuato Foretic Bosnic, quien señala no haber conocido a Parra.

A fs. 796 lo mismo acontece respecto a Jaime Provoste Cárdenas.

A fs. 823 rola declaración de Mariano Peppi Onetto quien señala haber servido como Comandante del Regimiento Caupolicán de Porvenir. Que respecto de los hechos nada sabe por cuanto estuvo en la Escuela de Alta Montaña en los Andes.

A fs. 825 vuelta comparece Juan Vivar Uribe, abogado, quien señala que una vez ocurrido el 11 de septiembre en el año 1973, un grupo de abogados se congregaron para colaborar con el Comité Pro Paz constituido en la ciudad de Santiago por el Cardenal Raúl Silva Henríquez. Que como en esa época fue mucha gente detenida, entablaron las primeras acciones legales consistentes en interponer recursos de amparo en su favor. Asimismo señala haber trabajado como abogado de la Vicaría en los años 1980. Respecto a lo hechos que han adquirido connotación pública están las tres muertes ocurridas en Porvenir y otra que sería la de Parra en el trayecto hacia esta misma ciudad. Que todos los informes fueron enviados a la Vicaria en Santiago y pasaron a ser parte en los informes Valech y Comisión Rettig.

A fs. 827 y 871 comparece José Omar Monsalves Prieto quien señala ser dentista y que cumplió funciones en Cerro Sombrero por lo que es probable que haya atendido a Parra y que como atendía en forma masiva le es difícil recordarlo. Que de su ajusticiamiento se enteró a través de un comunicado oficial, teniendo conocimiento que Parra era un dirigente comunista.

A FS. 877 declara en los mismos términos Jorge Zúñiga Spirito, médico cirujano dentista, quien señala no haber conocido a Parra Alarcón.

A fs. 883, comparece Ester Barrientos Ojeda, quien señala haberse desempeñado como Oficial del Registro Civil de Sombrero y que en virtud de tal cargo le correspondía reemplazar a Oficial civil de esa época que era don Marco Salazar Ruiz, cuando se ausentaba de la ciudad. Que señala haber conocido a Jorge Parra Alarcón por cuanto era funcionario de ENAP y vivía en la oblación Cerro Sombrero que pertenecía a ENAP y donde ella también vivió por espacio de veinte años, de lo que se deduce que todos se conocían. Que para el 11 de septiembre de 1973 Jorge Parra se encontraba en la ciudad de Santiago y presume que debe haber vuelto en octubre. Que en cuanto a la inscripción de defunción que se le exhibe, señala que reconoce su firma y el timbre, y que los textos de las mismas son copia del libro de inscripciones. Que le llama la atención en el sentido que el certificado que ve no contiene observaciones, lo que es extraño desde el 15 de septiembre hasta fines de noviembre del mismo año, y que en esa época Parra no estuvo detenido junto a él. Añade que no conoció a Parra.

A fs. 927 comparece Juan Gross Mancilla, quien señala que en el año 1973 se encontraba cumpliendo funciones como médico general en Porvenir. Que en varias ocasiones fue allanada su morada en busca de armamentos por cuanto lo tildaban de mirista por haber estudiado en la Universidad de Concepción.

Que debido a su condición fue detenido y llevado en dos ocasiones a presencia de Reijer quien lo interrogaba de supuestos planes de defensa armada que existirían en Porvenir y de los cuales le señaló no tener conocimiento. Que posteriormente fue dejado en libertad con constante vigilancia y con el compromiso de trabajar gratuitamente para el Ejército como médico, lo que hizo sin recibir pago alguno. Que en una ocasión y cuando ya las cosas estaban mas quietas asistió a una reunión social en la casa del Director del Hospital, quien era dentista y cuya identidad no recuerda y allí presenció como el Comandante López contaba que le había disparado a un detenido en Cerro Sombrero debido a que un subordinado no supo cumplir su orden, consistiendo en dispararle al detenido que estaba sentado en una silla, sin que mencionara el nombre del detenido.

Que no recuerda haber conocido a Jorge Parra pero puede señalar que era una persona conocida en Porvenir y que era comentario popular que éste había sido asesinado por militares.

A fs. 938 comparece Carlos Héctor Garay Miranda, quien depone haber ejercido como Profesor de Cerro Sombrero siendo detenido al producirse el golpe militar en tres ocasiones y estando en el Regimiento de Porvenir, por comentarios de la gente se enteró que a Jorge Parra Alarcón lo habían liquidado, camino a Porvenir, debido a una presunta discusión con un militar. Que a Parra lo ubicaba solo de vista.

A fs. 947, comparece Eduardo Abel Sobarzo Avendaño, quien señala haber estado prisionero en Porvenir desde el 11 al 13 de septiembre de 1973 y

A fs. 964 comparece Juan Arcos Srdanovic, abogado, quien señala que se enteró de los hechos a través de los medios de comunicación y que en una oportunidad Investigaciones le preguntó por su padre José Arcos, a objeto de que éste comparezca a aportar algunos antecedentes que dicen relación con la muerte de Parra. Que de los hechos se enteró por boca de su padre, quien en ese entonces era militar y cumplía funciones en Cerro Sobrero, y quien, le señalara habría presenciado la discusión que originó la muerte de Parra.

A fs. 984 rola querella interpuesta por Lerty y Jorge Parra de la Rosa, contra los que resultaren culpables de la muerte de Jorge Parra Alarcón.

A fs. 991 y 993 comparece Raúl Rosas Echeñique quien señala que en el año 1973 ejercía el cargo de ayudante del Coronel Reijer y en tal sentido toma conocimiento de la detención de personas, no teniendo participación directa en estos hechos. Señala desconocer si alguna persona detenida haya fallecido al interior del Regimiento. Que nunca tuvo conocimiento que entre los detenidos haya estado la persona de nombre Jorge Parra Alarcón. Que en una ocasión, estando en su oficina, al lado del Coronel Reijer llegó el Mayor López quien le comentó que había tenido un intento de agresión, por parte de uno de los detenidos. Que no recuerda haber concurrido a la morgue en el año 1973, como tampoco haberse apersonado al Servicio de Registro Civil para solicitar algún certificado y de habérsele ordenado hacerlo por parte del Coronel, lo habría ejecutado.

A fojas 1023 a 1032, rolan los informes periciales médico – legal científicos, los que concluyen que las osamentas pertenecen a Jorge Parra Alarcón.

A fojas. 1034 rola auto de procesamiento dictado en contra de Eduardo Rafael Mancilla Martínez, como autor del delito de homicidio calificado en la persona de Jorge Manuel Parra Alarcón.

A fs. 1037 rola sobreseimiento definitivo dictado por extinción de responsabilidad penal por muerte de inculpados que indica.

A foja 1040 rola declaración de Omar Ananías Gutiérrez quien señala que en el año 1971 fue destinado al Regimiento Caupolicán como conductor de vehículos motorizados y que en esa fecha era Comandante del Regimiento el Coronel Augusto Reijer Rago y de segundo Comandante don Oscar López Bustamante. Que no tuvo participación alguna en los hechos que motivaron la muerte de Parra.

A fojas 1056, 1057 y 1050 comparecen Alejandro Bartolomé Ávila Arensten, Luis René Gajardo Palma y Sergio Ibarra Figueroa quienes declaran al tenor de la conducta anterior del procesado.

A fojas 1084, 1223, 1433, 1436, 1446 y 1447 rolan declaraciones de Luis Mercado Galleguillos, quien señala que se desempeño como subteniente de Ejército en el año 1973 encontrándose en la localidad de Cullen, Tierra del Fuego resguardando la planta de ENAP. Respecto de la muerte de Jorge Parra Alarcón, señala haberse enterado por un bando difundido en esa época y que en esa época se encontraba en un curso en Santiago.

Añade ignorar que oficial habría atacado supuestamente a Parra, solo que el sector estaba a cargo del Mayor Oscar López, teniente Luis Mancilla Martínez y no está seguro si el otro oficial era Nelson Carvallo Andrade. Que nunca tuvo problemas con ninguna de las personas de la comunidad, al contrario señala que hizo grandes amistades.

Señala a fs. 1420 conocer al Teniente Mancilla quien era instructor de Infantería perteneciente a la dotación del Regimiento Caupolicán y que al momento de los hechos se encontraba en Cullen por lo que tilda de falsas las aseveraciones dichas en contrario. Agrega que no era ayudante del Mayor López y menos dactilógrafo no habiendo participado en el interrogatorio del señor Parra.

Que en cuanto a la muerte de Parra se enteró estando en la localidad de Cullen y no en Sombrero donde ocurrieron los hechos. Que respecto a las participaciones tanto del Mayor López como del Teniente Mansilla, no las sabe.

A fojas 1133 rola declaración de José Rafael Aguirre

Aguirre, quien señala que en el año 1973 se encontraba destinado en la ciudad de Porvenir a cargo del Comandante Augusto Reijer. Que sus funciones estaban orientadas a mantención del material de guerra, pertrechos y la gente que estaba a su cargo eran armeros y mecánicos dedicadas a las labores propias de mantención y reparación de vehículos y armamento. Que respecto a la muerte de Jorge Parra Alarcón nada sabe como tampoco de la llegada de algún muerto. Agrega que sus funciones en la unidad eran técnicas.

A fs. 1164, 1208, 1244 y 1249 , rolan declaraciones de Jaqueline Vallet Vergara, Ninfa del Carmen Seguel Guerrero; Odulia Balseiro Rodríguez y de Elena del Carmen López Barría, quienes señalan haber desempeñado funciones como Asistentes Sociales en ENAP y que no hicieron ningún llamado telefónico a Jorge Parra y no han efectuado ningún tipo de gestión en lo que a su persona se refiere.

A fs. 1271 rola declaración de Manuel Patricio Belfor Vargas Jorquera, quien señala que se desempeñó como Jefe de la Tenencia de Carabineros de Cerro Sombrero, en resguardo de la frontera y que en virtud de tal conoció a Luis Mercado Galleguillos, quien tenía el grado de subteniente y se presentó el día 11 de septiembre de 1973, como parte del contingente que se hizo cargo de las instalaciones de ENAP las que incluían las plantas de Cullen y Manantiales y que llegara horas después de lo que lo habían hecho el Mayor López y los oficiales Carvallo y Mancilla. Que ese mismo día se detuvieron a varias personas que desempeñaban funciones en ENAP. e, incluso detuvieron a un subdelegado de la comuna, los que fueron ingresados al cuartel de Carabineros pero como este recinto ya no tenía espacio, fueron enviados en horas de la tarde en avión a Punta Arenas, no quedando detenido alguno en la Comisaría. Que las detenciones a que se refiere fueron efectuadas cumpliendo el procedimiento de anotación en libros y posterior salida bajo firma, y que ningún detenido fue maltratado. Que posteriormente, el Ejército se instaló en unas dependencias facilitadas por ENAP., los que utilizaban como cuarteles. Que días después recibió un llamado telefónico del Mayor López quien le señalaba que se le había muerto una persona en sus dependencias y que era empleado de ENAP., ante lo cual le señaló que habiendo fallecido en recinto militar, debía dar cuenta de ese hecho a la Fiscalía Militar, enterándose posteriormente que esta persona había sido trasladada a Porvenir. Finalmente señala no haber participado en detenciones ni interrogaciones a personas detenidas y que solamente su función era el resguardo de la frontera. Que respecto a Luis Mercado Galleguillos señala que le consta que estuvo a cargo del personal de ejército y del campamento y planta Cullen siendo a fines de 1973 destinado a Santiago .

A f. 1317 rola atestado de Víctor Raúl Pinto Pérez quien señala que no tuvo participación ni conocimiento de los hechos que motivaron la muerte de Jorge Parra por cuanto en el año 1974 recién llegó al Regimiento de Porvenir ya que anteriormente había cumplido funciones en San Bernardo.

A fs. 1328 declara Jorge Byron Street Flores, quien señala que perteneció al Ejército de Chile y que el 11 de septiembre de 1973, se encontraba cumpliendo funciones en Cerro Sombrero y que dentro de los componentes del personal estaban el Mayor Oscar López Bustamante, Luis Mercado Galleguillos, José Arcos y otros en tanto que Porvenir, estaban a cargo del Coronel Reijjer Rago, además del Mayor Ciro Jofré Niño de Cepeda, un oficial de apellido Larenas y otros. Que respecto a los conductores Fariña, de profesión mecánico, Flores y Slatery, los conocía pero no podría determinar el lugar fijo donde permanecían. Respecto al Teniente Mansilla, indica que no podría señalar si la noche de los hechos éste estaba en Sombrero, porque no lo vio. Señala que en Sombrero estuvo alrededor de veinte días para luego retomar sus funciones en el Regimiento Caupolicán. Relata que el día de los hechos siendo las 23.45 hrs. se encontraba cumpliendo funciones de Comandante de Guardia , sólo, cuando vio llegar una camioneta que era conducida por Fariña quien le pidió un bidón de bencina, por cuanto tenía que trasladar a un muerto a Porvenir. Que al preguntarle que cómo habían ocurrido la muerte, le indica que el Mayor López le había disparado por cuanto lo había atacado al interrogarlo. Que se acercó a la camioneta viendo que había un cuerpo tendido en la camada, descubierto, perteneciente a un hombre el que no estaba amarrado y aparentemente muerto, de lo cual no se cercioró porque no le correspondía. Indica que Fariña le indicó que el cuerpo sería llevado a Porvenir pero ignora si a la morgue o al Hospital y que no sabe por orden de quien actuaba Fariña.

Que esa noche sólo vio a Fariña y a nadie más. Que respeto a la detención e interrogación de los detenidos sólo puede señalar que éstos estaban en el sótano de la misma casa del Comandante. En cuanto a Parra Alarcón no lo ubica por no haber estado en contacto con los presos.

A fs. 1332 depone Guido Nicolás Uribe Igor, quien señala haber pertenecido al Regimiento N° 11 Caupolicán de Porvenir y que trabajaba en el área de mantenimiento sección material de guerra como administrativo y que los querellados efectivamente estaban en Sombrero y que éstos nunca informaban de lo que sucedía allí, por lo que nunca tuvo conocimiento alguno de algún hecho debido a que trabajaba en el área administrativa. Que en cuanto a Jorge Parra, no lo conoció.

A fs. 1344 rola declaración de Juan Oriol García Riquelme, quien señala haber ingresado al ejército en el año 1970 y retirado voluntariamente en el año 1977. Que en el año 1973 lo asignaron a la localidad de Sombrero donde se encontraban como integrante del Ejército el Mayor López, Teniente Marcado y Leiva, soldado Slatery y otros. Que en el poco tiempo que estuvo en esa localidad tuvo conocimiento de la existencia de una sola persona detenida cuya identidad ignoraba y se encontraba en una oficina de la casa a cargo del Ejército. Que por sus funciones tenía poco contacto con las oficinas que servían como lugar de detención y de interrogatorios. Que en cuanto a Mancilla señala conocerlo por ser de la misma compañía y que éste cumplía funciones tanto en Porvenir como en Sombrero. En cuanto a la muerte de Parra, señala que se enteró de su muerte o ejecución como dos meses después del suceso y por comentarios de sus compañeros. Que no presenció nada de lo sucedido y sólo tiene conocimiento de ellos de oídas.

A fs. 1368 comparece Alejandro Leal Pérez, quien señala haber cumplido funciones en Porvenir en el año 1973

A 1974 y que nunca vio detenidos al interior del Regimiento.

A fs. 1381 declaró Juan Luis Godoy Gómez quien señala haber sido Alcalde subrogante, regidos por la comuna de Punta Arenas, y senador por las provincias de Chiloé, Aysén y Magallanes. Que perteneció al Partido Comunista retirándose de sus filas en el año 1992.

Que en el año 1973 se encontraba en la ciudad de Santiago ejerciendo su cargo de Parlamentario cuando fue conminado a presentarse al Ministerio de Defensa el mismo 11 de septiembre de 1973, rechazando la citación y pasando su situación personal a ser un ciudadano clandestino, siendo buscado por los servicios de seguridad. Que pudo esconderse en Santiago con la ayuda de amigos, para finalmente ser acogido en la embajada de Suecia.

Que en cuanto a Jorge Parra Alarcón indica que era dirigente del mismo partido y se desempeñaba en ENAP en Cerro Sombrero y con quien tuvo oportunidad de conversar temas comunes, pero no eran amigos. Que de su muerte se enteró por periódicos de Santiago.

A fs. 1390 declara Mario Humberto Miranda Bustos, quien señala haber sido administrador general de ENAP y que sirvió dicho cargo en Sombrero desde el año 1973 a 1975 y que no ha entregado ningún antecedente respecto a personas que pudieren atacar las instalaciones de ENAP. Que señala haber visto detenidos dentro de una casa de pobladores de ENAP, pero sólo recuerda a un señor de apellido Rubina.

A fs. 1399 rola declaración de Juan Ortiz Toledo, quien señala haberse desempeñado como instructor de infantería en la Guarnición de Puerto Porvenir, Regimiento Caupolicán y teniendo además funciones de carácter administrativo, estando en esta localidad hasta fines de 1973 para pasar a la Unidad de Comandos y Fuerzas Especiales en Punta Arenas. Que respecto a los hechos que motivaron la muerte de Parra, lo ignora y que tomó conocimiento de ellos como una semana después de acaecidos los hechos a través de la prensa y medios de comunicación locales.

En término similares declaró Armin Hugo Francisco Rosas Mesas a fs. 1412 y que de los hecho se enteró por rumores de pasillo.

A fs. 1424 comparece Filomena Valdés Núñez quien señala haber vivido en Cullen y que en octubre de 1973 conoció a Luis Mercado quien era un joven de unos 21 años con quien entabló una amistad por encontrar que era un joven encantador a quien cotidiana-mente veía en la biblioteca existente en Cullen, en circunstancias que llegó a hacerse cargo de todo el campamento en lo que se llamó Jefe de Plaza y en virtud de lo cual autorizó a que se hicieran obras teatrales y que el recinto bibliotecario fuera abierto los días en que no había cine en la localidad de Cullen. Que, Mercado estuvo hasta el año 1973, pasando incluso todas las noches a tomarse un té a su casa y que en el mes de diciembre de ese año celebraron la Navidad y Mercado llevó a su novia quien es actualmente su señora. Que su cónyuge en el año 1974 fue destinado a cumplir funciones en Tres Puentes. Que otros contactos con militares no tuvo y que con posterioridad, varios años después, Mercado los visitó ya en Punta Arenas, ostentando el grado de Teniente Coronel puesto que había sido destinado a instruir a personal de las Fuerzas Armadas. Que respecto a la muerte de Parra, nada sabe y que con Mercado temas de esa índole no se tocaban en su casa. Que le consta que en el mes de octubre de 1973, Mercado se encontraba en Cullen.

A fs. 1474 se declaró cerrado el sumario.

De fs. 1475 a 1479 rolan sobreseimientos dictados en la causa.

A fs. 1480 se acusó al procesado de la causa como autor del homicidio calificado que se indica, resolución que se notificara a los querellantes quienes se adhirieron a los cargos y formularon, en su caso, demandas civiles en contra del encausado.

A fs. 1485 adhesión a la acusación de Magdalena Garcés Fuentes, abogada del Programa Continuación Ley N° 19.123 del Ministerio del Interior.

A fs. 1488 se adhiere a la acusación don Oscar Gibbons Munizaga, abogado por los querellantes doña Lerty Dori Parra de la Rosa y Jorge Alexis Parra de la Rosa y demanda civil.

A fs. 1506 se adhiere a la acusación doña Dafne Sandoval Fuentes, abogado por los querellantes Ana Jaqueline y Héctor Fabián González Hernández y demanda civil.

A fs. 1559 contesta demanda civil don Michael Wilkendorf Simpfendorfer, abogado procurador Fiscal de Punta Arenas.

A fs. 1607 opone excepciones don Guillermo Ibacache Carrasco, abogado por Eduardo Mansilla Martínez, en subsidio contesta acusación, adhesiones y demandas civiles.

A fs. 1617, evacua traslado el abogado Oscar Gibbons Munizaga por los querellantes Parra de la Rosa.

A fs. 1631 la abogada Dafne Sandoval Fuentes, por Parra Alarcón, evacua traslado.

A fs. 1640 evacua traslado Magdalena Garcés Fuentes, abogada, por el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, solicitando rechazar la excepción de previo y especial pronunciamiento de prescripción, opuesta por la defensa del acusado Mancilla. Solicita además, dar estricto cumplimiento al mandato establecido en el artículo 6° de la Ley 19.123.

A fs. 1647 rola extracto de filiación y antecedentes de Eduardo Rafael Mancilla Martínez.

A fs. 1654 se recibe la causa a prueba por el término legal notificándose dicha resolución a las partes y recibiéndose las testimoniales ofrecidas.

A fs. 1670 se certificó el término probatorio de la causa. Y se trajeron los autos para los efectos del artículo 499 del Código de Procedimiento Penal.

A fs. 1672, se dictaron medidas para mejor resolver, las que se cumplieron a fojas 1.763, con fecha veinte de Septiembre. Autos para fallo.
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