Informes portal mayores número 41






descargar 258.56 Kb.
títuloInformes portal mayores número 41
página1/8
fecha de publicación25.08.2017
tamaño258.56 Kb.
tipoInforme
med.se-todo.com > Derecho > Informe
  1   2   3   4   5   6   7   8


INFORMES PORTAL MAYORES
Número 41

La sexualidad y la afectividad en la vejez








Autor: García, José Luis


Filiación: Gobierno de Navarra, Servicio Navarro de Salud, Pamplona

Contacto: jlgarci@telefonica.net

Fecha de creación: 01-08-2005



Para citar este documento:



GARCÍA, José Luis (2005). “La sexualidad y la afectividad en la vejez”. Madrid, Portal Mayores, Informes Portal Mayores, nº 41. [Fecha de publicación: 31/08/2005]. <http://www.imsersomayores.csic.es/documentos/documentos/garcia-sexualidad-01.pdf

Una iniciativa del IMSERSO y del CSIC © 2003


ISSN: 1885-6780


La sexualidad y la afectividad en la vejez




José Luis García. (*)
¿Porqué, pues, Eros a cierta edad tiende a desaparecer?

Será que la costumbre está en éste más arraigada que en otros campos, o que la posibilidad de la procreación sigue vigente por debajo de la conciencia, o que se valora, más que la opinión de los ancianos, la de sus hijos o sus nietos, convencidos de que el sexo los convierte en viejos verdes y en viejas locas? ¿Por qué una época que tanto propicia el sexo y su ejercicio en los adolescentes, lo regatea y finge escandalizarse ante el de los ancianos?
Antonio Gala.

Introducción.


Probablemente uno de los mitos más extendidos en nuestra cultura, en lo que se refiere a la dimensión afectivo-sexual de las personas, sea que la capacidad de amar y de disfrutar de los afectos y de la sexualidad tiene unos limites más o menos arbitrarios, bien sea por la edad, por cambios fisiológicos específicos u otras razones más socioculturales, límites que podrían situarse en torno a la menopausia femenina y a la andropausia masculina.
Es sabido que la sexualidad, entendida ahora como una dimensión humana importante en el desarrollo evolutivo, en las relaciones interpersonales o en la salud de las personas, ha sido escasamente valorada en la cultura occidental, circunstancia que ha afectado más a ciertos grupos de población. Por ejemplo la sexualidad ha sido más estigmatizada en la infancia, en la tercera edad y en otros sectores tales como las discapacidades intelectuales (García J.L, 2000), o la enfermedad mental. En los/as ancianos/as se ha creído no solo que no tenían necesidades de esta naturaleza sino que se ha llegado a pensar que su expresión era inadecuada, de mal gusto e incluso evidenciar una sintomatología patológica. (Jiménez F. 1995).

(*)Psicólogo clínico, Especialista en Sexología del Servicio Navarro de Salud. Gobierno de Navarra. Profesor Universidad Pública de Navarra (Programa Experto universitario en Gerontología clínica y social;) Profesor Master Gerontología Aplicada (FORO-Aula2).

Dirección para correspondencia: c/ Iturrama 9, Entlo. 31007 Pamplona. Tel. (948) 198334 e-mail: jlgarci@telefonica.net

Para Martínez B. y col. ( 2000) “ es un área especialmente maltratada, poco conocida y menos entendida por la sociedad, por los propios ancianos y por los profesionales de la salud”.

La presión ha sido de tal naturaleza que, en ciertos ámbitos, determinadas manifestaciones afectivas hacia un niño/a, por ejemplo, han podido suscitar sospechas de abuso sexual. Como decía el profesor Aranguren, “… de la vida sexual de los ancianos solamente se hablaba cuando era motivo de escándalo. Una moral victoriana quería ignorar su existencia, por lo que cualquier manifestación era considerada como una forma de conducta improcedente o como una desviación”. Figuera (1990) ha indicado que la conducta sexual en la ancianidad está calificada como ilegitima, es víctima de muchas más agresiones que la del adulto y constituye una negación social.
Este tipo de mitos y creencias erróneas han estado tan extendidas que se ha considerado que el envejecimiento conlleva una inevitable pérdida del interés sexual y de la capacidad sexual, hasta acabar agotándose. Probablemente, como han señalado Kolodny, Masters y Johnson (1983), entre otras razones explicativas de tales creencias, estaría el hecho de que la sociedad tiende a negar el envejecimiento, a valorar negativamente la vejez ( también la muerte, de la que no suele hablarse) que no acaba de aceptar. Así mismo se tiende a considerar que la vejez es un proceso irreversible, asociándolo a menudo con un deterioro físico y psicológico irrecuperable. Por el contrario esa misma sociedad, con inusitada energía, promueve y refuerza un modelo juvenil de salud y lozanía.
Por ello no ha sido raro encontrar no solo en determinados sectores sociales, sino también en ciertas agencias sanitarias y de atención social a las personas mayores, la idea de que la llamada tercera edad es sinónimo de asexuación, de ahí que se haya silenciado y privado del derecho del/la anciano/a a disfrutar de su vida sexual y afectiva, particularmente a aquellos que tienen menos recursos culturales, económicos, de comunicación, de relaciones o presentan una mayor dependencia de los profesionales, instituciones o familiares. Residir en un medio rural, probablemente limita aun más las posibilidades de desarrollar esta parte de la vida. Tener algún tipo de discapacidad, enfermedad o trastorno, más aun si genera dependencia, dificulta enormemente si no anula en la práctica, la vivencia de esa posibilidad.
En opinión de Martínez B. y col. (2000), debido al desconocimiento y a la presión social, “numerosas personas de edad avanzada en quienes es intenso deseo sexual, experimentan un sentimiento de culpabilidad y de vergüenza, incluso llegan a creerse anormales”. Los ancianos, continua, “se distancian de su propio cuerpo y al igual que en la infancia, en la vejez, la sociedad impone que la sexualidad debe ser ignorada”.
De todas maneras también puede ocurrir, como señala Muñoz, (2002) que exista una subcultura en la vejez en la cual las personas mayores ocultan sus deseos y manifestaciones, porque el entorno niega su sexualidad y critica a las personas que se interesan por ella.


¿De que estamos hablando cuando nos referimos a la vejez?
La pregunta ¿Qué es un viejo? o ¿ Cuando una persona se considera vieja? no tiene todavía una respuesta que pueda aceptarse de manera mayoritaria, a tenor de que es la sociedad, la que tiende a atribuir unas características particulares a esa etapa de la vida, como hace para otros momentos evolutivos ( infancia, pubertad..) y esas atribuciones, a menudo, se han hecho en base a criterios variopintos y hasta arbitrarios.
Viejos, dice Frida Saal, son siempre los otros y el limite se va corriendo a medida que los años nos atrapan. La vejez es esa categoría evanescente que tiene por característica el hecho de que nunca nos incluye, es la categoría de la que somos excepción.
Por tanto la vejez está regulada socialmente por criterios y valores que en no pocas ocasiones son discutibles y, no siempre, se corresponden con los conocimientos científicos disponibles, respecto a los diferentes procesos de envejecimiento. Como ha señalado Walter G. son construcciones culturales de cada sociedad que indican que es el viejo y que se espera de él. Los viejos moldeados por el imaginario social, asumen el mandato y lo reproducen reforzando las representaciones sociales sobre la vejez.
Además esta regulación es variable de cultura a cultura, de sociedad a sociedad e, incluso, en el mismo momento histórico puede haber diferencias extraordinarias de un país a otro. Un ejemplo que nos da una idea de la diversidad, es el hecho de que los viejos tienen una valoración diferente en función del momento histórico o de la sociedad en la que viven. Diferentes estudios antropológicos, ponen en evidencia una consideración extraordinaria de la vejez en determinada sociedades, frente a otras en las que les conceden un escaso valor.

  1   2   3   4   5   6   7   8

similar:

Informes portal mayores número 41 iconInformes portal mayores número 78
«apoderamiento o mandato preventivo» como medida de protección de las personas mayores”. Madrid, Portal Mayores, Informes Portal...

Informes portal mayores número 41 iconInformes portal mayores número 35

Informes portal mayores número 41 iconInformes portal mayores número 67

Informes portal mayores número 41 iconInformes portal mayores número 4

Informes portal mayores número 41 iconInformes portal mayores número 24

Informes portal mayores número 41 iconInformes portal mayores número 57

Informes portal mayores número 41 iconInformes portal mayores número 11

Informes portal mayores número 41 iconInformes portal mayores número 28

Informes portal mayores número 41 iconInformes portal mayores número 14

Informes portal mayores número 41 iconEl número de p+ tiene que ser igual al número de e. Por lo que los...


Medicina





Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com