Cuento de lengua castellana




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títuloCuento de lengua castellana
fecha de publicación03.12.2015
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CUENTO DE LENGUA CASTELLANA

OSCAR IVAN HERNANDEZ PEREZ

GRADO: 11-1

MARTHA MERCEDEZ GOME

DOCENTE DE LENGUA CASTELLANA

INSTITUTO MADRE DEL BUEN CONSEJO

SANTANDER

FLORIDABLANCA

2013

El Travieso Mundo de Anny

En un pueblo de Estados unidos; llega una mudanza con una niña hermosa de 13 años, esa niña no llego sola a este pueblo sino que también venía con su familia de Japón eran de una tradición muy arraigada a su país, y pues aunque esto era muy normal en la joven nipón, ya que demostraba su educación, decencia y buenos principios; su padre y madre, intentaban que esta niña fuese lo más responsable, amable e inteligente posible, en sus estudios, en el hogar y en cualquier lugar o momento donde estuviese, esto era especialmente impulsado por el interés de sus padres empresarios que se preocupaban mucho por ella, por su condición de hija única.

-.Pero ustedes se preguntaran quien es esta humilde narradora y servidora de ustedes en este relato, pues en realidad soy Anny, pero por quien me gusta que me llamen ahora es Milklac yuresamì, mi otra yo o por quien en verdad quisiera que me llamaran siempre. Bueno, siquiendo con la historia, habiendo llegado ella a este pueblo de Norteamérica, que no era tan rural, ni menos algo campesino, sino que más bien parecía una ciudad a futuro en crecimiento, estaba lleno de Industrias, zonas francas y, muchas calles de asfalto, cemento y se movía al ritmo del comercio, y en cuanto a esto sucedía; ella lo observaba por sus pasares diarios a el colegio de su casa o del colegio a su casa; en esta fría ciudad, de neblina espesa y noches casi permanentes al menos el sol se sentía igual que en Japón, ella siempre se la pasaba en su escuela estudiando, en su cuarto estudiando y a veces su comunicación o más bien su socialización, era solo un saludo de bienvenida y despedida a sus padres a diario, y casi igual con sus maestros, ya que a lo máximo que se llegaban a confinar sus largas conversaciones fuesen preocupadas dudas que aquellos padres le hacen sobre sus calificaciones y lo que le preguntaba a el maestro cuando no podía ir a clases o a las temáticas explicadas que no le parecían claras. Ella no le interesaba de a mucho convivir con personas, pero su diversión, o la de las dos; acontecía en pasar horas jugando de día y de noche, soñando con lo que le importaba a ella, su más preciado tesoro el mundo al cual habría creado conforme a su imagen y semejanza, que Amábamos con desesperada huida de esta tierra actual que es promulgada como la revelación original de la vida, la cual la hacía sentir aprisionada; -.” Por eso, dentro de este cuento, lo que se ansiaba con entusiasmo era poder poner los pies sobre el mundo glucacìdo”. Esta amiga combinaba parte de sus conocimientos sobre química y su fantasiosa manera de pensar con tanta inspiración literaria, ahí podría encontrarse con El Rey Ezorex, Los Mounstrillos del bosque y la servidumbre del castillo; todos hechos de felpa, peluches dirían, pero en su relleno también se encontraría con algodón de azúcar, dulces de manzanas acaramelada, fresas con chocolate y chicles de tamarindo; y en un día donde importaba el otoño frio de afuera o los tediosos trabajos ya por terminar de la secundaria, se acostó a entrar sin más remedio para convertirse en Milklac Yuresamì o más bien en esta princesita tan apreciada por mi creadora que yo tenía el apego de ser una con ella.

-.Y, dejaría de ser la poco requerida por la rígida conducta a la que me absorbía la sociedad de personas auténticas a las que les debía el ser Anny Miracuyà, a quien solo reconocerían por ese nombre. Donde solo permanezco callada por mí timidez, concientizada en todo aspecto de constante análisis, lógica, matemáticas, ciencias, historia y filosofía, pensante a cada instante, poco sociable o hablante y muy cuestionada por los demás sobre mis aptitudes diferentes, raras y excéntricas; como el pasar de mi día a día sola o a veces conmigo misma, una bella muñequita japonesa, carísima de cabello negro en punta en forma de hongo despeinado, flaca, cachetes robustos, un atuendo casual y algo formal para las demás muñecas que tenía, aunque su kimono nunca fuese tan elegantísimo.

-. Un día cualquiera, Le entraría el sueño temprano a Anny, eso lo pude percibir yo su juguete favorito o amiga más querida que la contemple caer con tal cansancio de la computadora.

-. En qué lugar me encuentro; no vi a mi querida tierra de chicle, caramelo y dulce; aquí hay un cambio total del sitio casi radical, ya no era el lucido mundo, lleno de alegría y juegos de su infancia, el diseño de las cosas coloniales no estaban en el estado en el que debían estar por su tradición japonesa, todo estaba mal, sus pobladores no se encontraban, este rincón oscuro lleno de tinieblas y el destrozado lugar; se parecía más bien a su antiguo pueblo en Japón donde íbamos siempre a visitar a la abuela que me había regalado la muñeca de Milklac Yuresamì y el pueblo parecía acabado por varias catástrofes naturales; pero después de ir por todo la zona buscando que babia ocurrido me di cuenta aún más importante de que no me había convertido en Milklac y que seguía siendo Anny pero solo por mi indumentaria en el cual no traía su precioso Kimono, viendo por el horrible pueblo por donde me encontraría primero con el Rey Ezorex, un enorme osito de malvaviscos con su elegante traje de samurái, pero esta vez mas asustado huyendo como loco nervioso de su agite solo me dijo o le alcanzo a visar que alguien:” alguien que tu ha llegado pero con rojos y un vestido más derrapado”. Después los alegóricos mounstrillos del bosque se encontraban tirados en el piso casi muertos y inconscientes se les salía el relleno de algodón de azúcar y caramelos rojos; y al llegar a mi precioso castillo de helados los encontré derretidos y desgastados, solo que quedaba un poco estructurar, al de mi casa japonesa de infancia la de mi abuela con decidida actitud, pase a mi antigua casa sola me encontré, con un lugar deshabitado completamente y solo veía desperdicios en los pasillos y cuartos de los queridos adoquines de palillos con forma de un helado de paleta estaban prácticamente descuartizados, destruidos ya que ellos no podían dejar el castillo por órdenes del rey; viendo la gran y ultima sala por recorrer del ostentoso escenario del rey donde estaba sentada Milklac en su forma natural de muñeca pero en tamaño de Anny.

-. Cuando la vi, ella voltio a mirar me porque, su cabeza se encontraba torcida totalmente, con sus pupilas rojas enardecidas, cara rota en diferentes rasgos faciales de su porcelana, me hablo con una voz grave y muy raspada, la cual daba miedo; me dijo:” Que me quedara con ella jugando en este mundo, divirtiéndonos y con todo lo que había desaparecido del en estos momentos; devolviéndome en un chasquido de dedos la tierra glucacìdo.”

Y lo último que grito fue: “Quédate aquí solo conmigo”. Yo me sentí asustada, intente huir pero no pude ya que las puertas se cerraron instantáneamente quedamos las dos junas pero al momento milklac empezó a desaparecerse y se quedó a mi lado me quería obligar a que me quedara pero me negaba; de sus insistentes y escalofriantes comentarios, al pasar de una tele transportación a otra haciéndome creer que está en todas partes gritándolo mismo con rabia; bueno esta que se paró en frente mío e intento a la fuerza hacerme presidir de mi idea de huir, pero de repente desapareció cuando le dije una recordada frase que se me soltó por causa ocasional al momento: “Que la soledad te consuma”.

Una frase que mí nana me repetía de regaño a cada instante por mí mal comportamiento con lo que me quitaba la muñeca y la guardaba en un estante; después pude oír de Milklac corriendo por un pasadizo secreto que solo yo conocía y había creado para huir del castillo a su gustoso bosque de almendras, (almendras), las cuales eran su golosina favorita, donde se había convertido en esos momentos en el boscoso patio de su abuela; las cosas solo pasaban como un aparecer de repente de recuerdos problemáticos en mí vida, también había un lugar donde huía muy a menudo en esa antigua casa casi el perfecto boceto de mi imaginación era la casa de su abuela pero sin tan tristeza, dolor y angustia a mi parecer así era todo por la conducta estricta a la cual me reprimían a poyada por mi nana, y pues pare mi andar al pensar sobre mis desórdenes mentales, sociales e infantiles; y donde mi abuela me encontraba siempre después de un largo rato de estar allí y me susurraba una frase, que decía así: “ El amor más grande es tu propia compañía”, que yo la había inscrito en la tierra para nunca olvidar, eso la última vez que nos volvimos a ver con mi nana; tenía un gran efecto porque siempre que la repetía podía despertar y dejarme de sentir tan triste, despertándome y olvidándome de lo que hubiese sucedido en ese momento; sin embargo, en ese preciso instante perdí el sentido sobre lo enferma que me sentía y el aburrimiento tan pesado que sufría, al poder volver del sueño a mi despreciable mundo real como ya era tarde pude hablar con mis padres de cómo me sentía en realidad por mi dolor sicológico, el que desencadenaría en mi unas terribles migrañas, vómitos y desórdenes alimenticios por solo dormir; y después de hablar con ellos; me entregaron una carta de mi abuela que anunciaba su muerte pero lo menos esperado sería un paquete adicional, con una frase completada que también tenía Milklac, inscrita en su base, que ya la había escuchado: “El amor más grande es tu propia compañía, pero no te olvides entregarte por un amor más halla de tu visión, hacia ti misma como también a lo que realmente eres tú y las personas que Amas”.

Esto es recordado y contado por Milklac cuando Anny se siente sola un efímero recuerdo de un mundo por el cual moriría por tener, aunque sin saber a qué costo le valdría este sacrificio de morir en una realidad tan anhelada pero tan mentirosa al final; y un silencio total del vacío es lo que quedara adentro, Así Anny Mirakuya intenta levantarse todos los días abrir sus ventanas llenarse del día, intentando salir a hablar con sus padres. Y llenándose ahora precavidamente pero con un sagaz riesgo de darse a encontrar en los ojos de nuevos amigos del colegio, en su hogar con sus padres y en si misma con una mejor relación de Amor para ella.

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