Bibliografía Introducción




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4. Funciones de la sección simpática
En condiciones normales de reposo el simpático puede mantener el normal funcionamiento de los efectores autónomos doblemente inervados. Lo hace oponiéndose a los efectos de los impulsos parasimpáticos a estas estructuras. Por ejemplo, contra restando los impulsos parasimpáticos que tienden a retardar el corazón y debilitar su latido, los impulsos simpáticos funcionan para mantener la frecuencia y la fuerza normales del latido cardiaco. La sección simpática también suele ejercer otra función importante. Dado que solo las fibras simpáticas inervan el músculo liso de las paredes de los vasos sanguíneos, los impulsos simpáticos mantienen el tono normal de este músculo. Haciéndolo, el sistema simpático desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la presión arterial en las condiciones normales. Si embargo, la principal función de la sección simpática es que sirve como sistema de ¨urgencia¨ . Cuando nos damos cuenta de que la homeostasis del cuerpo esta amenazada, es decir, cuando estamos bajo estrés físico o psicológico, aumentan significativamente las señales que salen del simpático. En realidad uno de los primerísimos pasos del complejo mecanismo de defensa del cuerpo contra el estrés es un repentino y marcado aumento de la actividad simpática, ello produce un grupo de respuestas que parten todas al mismo tiempo y que juntas colocan al cuerpo en disposición de gastar un máximo de energía para afrontar el máximo de ejercicio muscular necesario para resolver la amenaza percibida, por ejemplo, corriendo o luchando. Walter b. Cannon acuño la descriptiva y ahora famosa definición, la reacción de lucha o huida para denominar este grupo de respuestas simpáticas. En la siguiente tabla encontrara muchas de las reacciones fisiológicas de lucha o huida. Algunos de los cambios importantes de máximo gasto de energía por parte de los músculos esqueléticos consiste en latidos cardiacos más rápidos y fuertes, vasos sanguíneos dilatados en los músculos esqueléticos, bronquios dilatados y aumente de glucemia por estimulación de la glucogenolisis (conversión del glucógeno en glucosa). Los impulsos simpáticos a la medula de cada glándula suprarrenal también estimulan le secreción de adrenalina y de alguna noradrenalina. Estas hormonas refuerzan y prolongan los efectos de la noradrenalina liberada por las fibras simpáticas posganglionales. La reacción de lucha o huida es una respuesta normal en tiempos de estrés. Sin estas respuestas no podríamos defendernos o escapar de algo que amenace nuestro bienestar. No obstante, la exposición crónica al estrés puede ocasionar la disfunción de los efectores simpáticos, y tal vez incluso la disfunción del mismo sistema nervioso autónomo.
El diagrama resume el esquema que utiliza la mayoría de los biólogos para estudiar el sistema nervioso. Tanto el sistema nervioso somático (SNS) como el autónomo (SNA) incluye componentes del SNC y del SNP. Las vías sensitivas somáticas conducen la información hacia los centros integradores presentes en el SNC y las vías motoras somáticas lo hacen hacia los efectores somáticos. En el SNA las vías sensitivas viscerales conducen la información hacia los centros integradores del SNC, en tanto que las vías simpáticas y parasimpáticas la llevan hacia los efectores autónomo.
Figura nº 4 Funciones de los neurotransmisores y los receptores autónomos.
A. La noradrenalina liberada por las fibras adrenégicas s une a receptores adrenégicas alfa o beta, según el modelo de cerradura y llave, para originar efectos reguladores en la célula postsináptica.

B. La acetilcolina liberada por las fibras colinérgicas se une de forma similar a receptores colinérgicos, muscarinicos o nicotínicos, para generar efectos reguladores postsínapticos.

C. La compleja manera en que los neurotransmisores y los receptores regulan doblemente las células efectoras inervadas muestra que se puede producir una sumación de lo efectos sobre los receptores presinápticos y postsinápticos.
Por ejemplo, la noradrenalina liberada por una fibra adrenergica puede unirse a receptores postsinápticos alfa (o beta) para influir en la célula efectora y también puede unirse a receptores presinápticos alfa de una fibra colinérgica para inhibir la liberación de acetilcolina, un posible antagonista de la noradrenalina.

Resumen de la reacción simpática de lucha o huida
Repuesta

Función de la producción del uso de energía por los músculos esqueléticos

Aumento de la frecuencia cardiaca

Aumento de la velocidad de la corriente sanguínea que incrementa a oferta de Oxigeno y glucosa a los músculos

Aumento de fuerza de la contracción muscular del músculo cardiaco

Aumento de velocidad de la corriente sanguínea que incrementa la oferta de oxigeno y glucosa a los músculos

Dilatación de los vasos coronarios del corazón

Aumento de la oferta de oxigeno y nutrientes a los músculos cardiacos para mantener el aumento de frecuencia y de fuerza de las contracciones cardiacas

Dilatación de los vasos sanguíneos de los músculos esqueléticos

Aumento de la oferta de oxigeno y nutrientes a los músculos esqueléticos

Contricción de los vasos sanguíneos de los órganos digestivos y otros

Derivación de sangre a los músculos esqueléticos para aumentar la oferta de oxigeno y glucógeno

Contracción del baso y otros depósitos de sangre

Mas sangre vertida en la circulación general causando au mento de la oferta de oxigeno y glucosa a los músculos esqueléticos

Dilatación de vías respiratorias

Aumento de la carga de oxigeno de la sangre

Aumento de frecuencia y profundidad de la respiración

Aumento de la carga de oxigeno de la sangre

Aumento de la sudoración

Aumento de la disipación del calor generado por la actividad del músculo esquelético

Aumento de la conversión del glucógeno en glucosa

Aumento de la cantidad de glucosa disponible en el músculo esquelético


 


Los Sentidos
Indice

1. Introducción

2. Receptores Sensoriales

3. El oído

4. El Tacto

5. El Olfato

6. El Gusto

7. Conclusiones
1. Introducción
En el siguiente trabajo hablaremos sobre los distintos sentidos que afectan a los seres humanos y otros animales, y la función de cada uno de ellos.

El principal objetivo es informar acerca del funcionamiento de los órganos sensoriales y, a partir de eso, diferenciar sus diferentes usos y las enfermedades que se ocasionan en torno a los mismos.

Hasta el momento sabemos que poseemos cinco sentidos: el olfato, la vista, el gusto, el oído o audición y el tacto. Cada uno de ellos cumple una función diferente, aunque en ciertos casos, están conectados, como el olfato y el gusto.

El tacto nos permite sentir la textura de las cosas, si están fríos o calientes; el olfato nos permite percibir el aroma, y el gusto el sabor de las comidas. La vista nos deja ver todo lo que nos rodea y el oído, captar ondas sonoras para que podamos escucharlas. Esto es lo que ampliaremos a continuación.
2. Receptores Sensoriales
Los receptores sensoriales son células especializadas en la captación de estímulos, que representan la vía de entrada de la información en el sistema nervioso de un organismo.

Los receptores pueden ser neuronas algo modificadas, las cuales reciben el nombre de células sensoriales primarias; o células no nerviosas, células sensoriales secundarias, quienes se ponen en contacto química o eléctricamente con las neuronas. Estas células sensoriales secundarias se concentran, frecuentemente, en estructuras denominadas órganos sensoriales.

Los órganos sensoriales, en los seres humanos y otros animales, son los órganos especializados para recibir estímulos del exterior y transmitir el impulso a través de las vías nerviosas hasta el sistema nervioso central donde se procesa y se genera una respuesta. Los cinco sentidos son el oído, la vista, el olfato, el gusto y el tacto, aunque los científicos contabilizan mas de 15 sentidos adicionales, debido a que las sensaciones generales de las necesidades del organismo, como la sed, el hambre, la fatiga y el dolor, también se consideran sentidos.
Según el tipo de estimulo que reciben, los receptores se pueden clasificar en:

Quimiorreceptores: se excitan al ponerse en contacto con sustancias químicas por aire o agua, y se encuentran en los sentidos del gusto y del olfato. También se encuentran en los senos carotídeos y aórticos, quienes captan los cambios de PH en la sangre.

Mecanorreceptores: reciben la información de tipo mecánico, es decir, responden al contacto, a las diferencias de presión, a la fuerza de gravedad, etc. Existen mecanorreceptores especializados, por ejemplo, los estatorreceptores informan sobre la posición del equilibrio, y los fonorreceptores perciben las ondas sonoras.

Termorreceptores: se especializan en procesar la información sobre los cambios de temperatura, algunos perciben el frío y otros el calor.

Fotorreceptores: perciben los fotones (cuantos de luz) y transforman la energía electromagnética en impulsos nerviosos. Tienden a concentrarse en órganos más o menos complejos: los ojos simples (hombre) o los compuestos (artrópodos)
 
La visión

La visión es una facultad por la cual a través del ojo, órgano visual, se percibe el mundo exterior. Muchos organismos simples tienen receptores luminosos capaces de reaccionar ante determinados movimientos y sombras, pero la verdadera visión se compone por la formación de imágenes en el cerebro.

Los fotorreceptores son las células nerviosas que captan los fotones y se denominan conos o bastones. En el hombre, ellos se encuentran en la retina, y a través de ellos se puede obtener la información acerca del volumen, tamaño, la forma, el color y el movimiento de los objetos.
En primer lugar, las ondas luminosas inciden sobre la retina del ojo, pero si estas ondas son superiores o inferiores a determinados límites no producen impresión visual. El color depende, en parte, de la longitud o longitudes de onda de las ondas luminosas incidentes, que pueden ser simples o compuestas, y en parte del estado del propio ojo, como ocurre en el daltonismo, que quienes lo padecen invierten los colores cuando la imagen se forma en el cerebro. La luminosidad aparente de un objeto depende de la amplitud de las ondas luminosas que pasan de él al ojo.
Dentro de los principios ópticos normales, un punto por encima de la línea directa de visión queda un punto por debajo del centro de la retina y viceversa, es decir si la retina fuera observada por otra persona, el observador vería que la imagen del objeto formada en ella es una imagen invertida (está al revés). Cualquier incremento en la magnitud de la imagen retiniana suele estar asociado con la proximidad del objeto, aunque ciertas veces la mente asigna a cierto objeto una talla determinada o conocida.
El ojo

En su conjunto es llamado globo ocular y es una estructura esférica de aproximadamente 2,5 cm de diámetro con una marcado abombamiento o curvatura sobre su superficie delantera. La parte exterior, o la cubierta, se compone de tres capas de tejido:
* La esclerótica, es la más externa y tiene una función protectora, cubre unos cinco sextos de la superficie ocular y se prolonga en la parte anterior con la córnea transparente.

* La capa media o úvea tiene a su vez tres partes diferenciadas: la coroides —muy vascularizada, reviste las tres quintas partes posteriores del globo ocular— continúa con el cuerpo ciliar, formado por los procesos ciliares, y a continuación el iris, que se extiende por la parte frontal del ojo.

* La capa más interna es la retina, sensible a la luz. Es una capa compleja compuesta por conos y bastones que se encuentran en su superficie exterior detrás de una capa de tejido pigmentado. Según nos alejamos del área sensible, las células con forma de cono se vuelven más escasas y en los bordes exteriores de la retina sólo existen las células con forma de bastones. La retina tiene una pequeña mancha de color amarillo, llamada mácula lútea; en su centro se encuentra la fóvea central, la zona del ojo con mayor agudeza visual. El nervio óptico entra en el globo ocular por debajo y algo inclinado hacia el lado interno de la fóvea central, originando en la retina una pequeña mancha redondeada llamada disco óptico. Esta estructura forma el punto ciego del ojo, ya que carece de células sensibles a la luz.
La córnea es una membrana resistente, que posee el ojo y está compuesta por cinco capas, a través de la cual la luz penetra en el interior del ojo. Por detrás, hay una cámara llena de un fluido claro y húmedo, llamado humor acuoso, que separa la córnea de la lente del cristalino (esta lente es una esfera aplanada constituida por un gran número de fibras transparentes dispuestas en capas y está conectada con el músculo ciliar, que tiene forma de anillo y la rodea mediante unos ligamentos).
El iris es una estructura pigmentada suspendida entre la córnea y el cristalino y tiene una abertura circular en el centro, la pupila. El tamaño de la pupila depende de un músculo que rodea sus bordes, aumentando o disminuyendo cuando se contrae o se relaja, controlando la cantidad de luz que entra en el ojo.
Por detrás de la lente, el cuerpo principal del ojo está lleno de una sustancia transparente y gelatinosa, el humor vítreo, encerrado en un saco delgado que recibe el nombre de membrana hialoidea. La presión del humor vítreo mantiene distendido el globo ocular.
Visión estereoscópica

Los seres humanos y otros animales son capaces de enfocar los dos ojos sobre un objeto, lo que permite una visión estereoscópica, fundamental para percibir la profundidad. Este proceso consiste en la muestra una imagen desde dos ángulos ligeramente diferentes, que los ojos funden en una imagen tridimensional única.
Defectos de la visión

El trastorno más común de la visión está provocado por cristales u otros cuerpos opacos pequeños presentes en los humores del ojo los cuales no suelen ser mas que una molestia pasajera. Mucho más serias son las opacidades denominadas cataratas, que se desarrollan en las lentes oculares como consecuencia de lesión mecánica, edad avanzada o dietas carenciales. La opacidad de la córnea también provoca una pérdida de transparencia; el trasplante de una parte de la córnea sana procedente de otra persona puede solucionar este problema.
Deficiencias de la visión: la hemeralopía está causada por una incipiente opacidad en uno o más de los tejidos oculares. La nictalopía se debe a una deficiencia de rodopsina en la retina originada por una falta de vitamina A. La ceguera para los colores se atribuye a un defecto congénito de la retina o de otras partes nerviosas del tracto óptico. La ambliopía es una deficiencia en la visión sin daño estructural aparente, que puede deberse a un exceso del consumo de drogas, tabaco, alcohol, estar asociada con la histeria o con la uremia, o a la falta de uso de un ojo, en ocasiones como consecuencia de un defecto visual grave en él.
Deformaciones: la miopía y la hipermetropía están causadas por una falta de simetría en la forma del globo ocular, o por defecto, por la incapacidad de los músculos oculares para cambiar la forma de las lentes y enfocar de forma adecuada la imagen en la retina. La miopía puede corregirse con el empleo de lentes bicóncavas y la hipermetropía requiere lentes convexas. La presbicia se debe a la pérdida de elasticidad de los tejidos oculares con la edad; suele empezar a partir de los 45 años, y es similar a la hipermetropía. Todas estas alteraciones se corrigen con facilidad con el uso de lentes adecuadas. El astigmatismo resulta de la deformación de la córnea o de la alteración de la curvatura de la lente ocular, con una curvatura mayor a lo largo de un meridiano que del otro; el resultado es una visión distorsionada debido a la imposibilidad de que converjan los rayos luminosos en un sólo punto de la retina.
Los defectos, debilidad o parálisis de los músculos externos del globo ocular pueden originar defectos de la visión como la diplopía o visión doble, y el estrabismo, o bizquera. En los casos incipientes, el estrabismo puede curarse con el uso de lentes con forma de cuña; en estados avanzados suele ser necesaria la cirugía de los músculos oculares.
Ceguera: la presión en el nervio óptico puede ser causa de ceguera en la mitad derecha o izquierda, o en la mitad interior o exterior de los ojos. La separación de la retina desde el interior del globo ocular provoca ceguera, ya que la retina se desplaza al fondo del ojo, fuera del campo de la imagen formada por las lentes. La corrección permanente requiere cirugía.

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