Bibliografía. 11




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FACULTAD DE CIENCIAS QUÍMICAS, UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SAN LUIS POTOSÍ. SAN LUIS POTOSÍ, SAN LUIS POTOSÍ 09 abr. 13


Rodrigo Camarena Rangel




La pregunta milenaria.

Ensayo



Índice




Introducción. 3

La pregunta milenaria. 4

La definición de vida. 4

Las fábricas cosmológicas. 6

Zonas Habitables. 8

Planeta ricitos de oro. 9

¿Qué más falta? 10

Para terminar. 10

Conclusiones. 11

Bibliografía. 11


Introducción.


Un día hace unos cuantos miles de años, una persona contemplaba al cielo nocturno con curiosidad, temor y asombro, de su contemplación surgió una pregunta que ha permanecido en su memoria hasta nuestros días. El hombre por su naturaleza curiosas se ha preguntado desde que es consiente si somos los únicos seres vivientes en el universo, su percepción e imagen de las posibles formas de vida han ido evolucionando así como el mismo.

Del siglo XIX al nuestro esta curiosidad ha alcanzado tal grado de que hemos sido capaces de entender parte del origen del universo, y por consecuente de nuestro origen y el posible origen de otras formas con vida. En la actualidad tenemos conocimiento sobre las características que debe de tener un planeta o satélite natural para que la vida sea posible en él, y ser también autosuficiente para mantenerla en él; así como también de la posición que debe de ocupar un planeta para poder sustentar la vida.







La pregunta milenaria.


Tal vez desde que el ser humano es consciente de su propia conciencia se ha preguntado si está solo en este lugar que se llama universo, misma pregunta que hasta nuestros días prevalece. La ciencia actual, es consciente de que esta pregunta tardara mucho o durará por siempre sin contestar, pero sin perder la esperanza en tener una respuesta para esta pregunta, se ha esforzado en comprender la naturaleza del Universo para así tratar de contestar esta interrogante milenaria.

La definición de vida.


Otra pregunta en que el hombre ha invertido mucho tiempo es en lo que se refiere a la vida y hasta la fecha no contamos con una definición para una de nuestra principal característica; ¿Qué significa estar vivo? El Diccionario de la Lengua Española en su vigésima segunda edición contiene cuatro definiciones que considero buenas y sencillas a la vez:

1.  Fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee1.

2.  Estado de actividad de los seres orgánicos 1.

3. Unión del alma y del cuerpo 1.

4. Espacio de tiempo que transcurre desde el nacimiento de un animal o un vegetal hasta su muerte 1.

Es fácil entender por medio de estos conceptos que la vida es algo demasiado complejo de definir, siendo más útil para nuestro caso la segunda definición propuesta, ya que no estamos basando en organismos orgánicos, presentes de órganos u orgánulos, no tomando en cuenta la química biológica que utilicen, ya que si es que existen otras formas de vida, tal vez, no necesariamente puedan estar basadas en la química del carbono.

Una ciencia útil para comprender nuestro universo.

La Astrobiología es el estudio del origen, evolución, distribución y el futuro de la vida en el universo. Esta ciencia multidisciplinaria abarca la búsqueda de ambientes habitables en nuestro sistema solar y de planetas habitables fuera de nuestro sistema solar, la búsqueda de pruebas de la química prebiótica y la vida en Marte y otros cuerpos en nuestro sistema solar, investigaciones sobre el origen y evolución temprana de la vida en la Tierra, así como estudios sobre el potencial de la vida para adaptarse a los desafíos en la Tierra y el espacio (Fletcher, NASA Astrobiology: Life in the Universe, 2012).

En el párrafo anterior se da una definición sobre la astrobiología, campo de investigación algo reciente. El programa de astrobiología más conocido es del NASA Astrobiology Institute (NAI) establecido en 1998 (Fletcher, NASA Astrobiology Institute, 2013) . Esta ciencia tiene diversos objetivos, en los que sobresalen el estudio de la vida en el Universo son el origen y evolución de los diferentes objetos de nuestro Sistema Solar, el descubrimiento de sistemas planetarios extrasolares, las novedosas formas de vida en ambientes extremos, la búsqueda de inteligencia extraterrestre entre otros.

¿Es entonces la Astrobiología una ciencia que nos permite responder a nuestra pregunta milenaria?, pues a mí pareces si, la astrobiología como ya se ha mencionado es una ciencia multidisciplinaria, y esto gracias a que trata temas de gran importancia científica como fuerzas gravitacionales, aplicaciones del espectro electromagnético, composición química de lunas y planetas extrasolares, químicas diferentes a las del carbón hasta aspectos filosóficos y/o religiosos, cuál es el fin de que existamos, existe un Dios que nos creó, si somos los únicos en el universo, para que estamos. Tomando también en cuenta los objetivos de dicha ciencia son también parte que pueden resolver la pregunta ¿Somos los habitantes de este planeta la única forma de vida en el universo?, si la respuesta es no, es posible que otras formas de vida también traten de comunicarse. Vuelvo a insistir que creo que esta ciencia será capaz de dar más pistas sobre otras formas de vida, pero para entonces será necesario innovar y perfeccionar nuestras tecnologías, ya que algunas presentan ciertas limitantes.

Las fábricas cosmológicas.


Bien dice Stephen Hawking en su libro Historia del Tiempo que el ser humano tiende a creer que el universo es estático, infinito y eterno, siendo esto erróneo. Se estima que nuestro universo se creó hace unos 13700 ± 200 millones de años (Muñoz Gamboa, 2009), en una singularidad a la que la mayoría de las personas conocemos como Big Bang (Hawking, 2006). Hawking en su mismo libro Historia del Tiempo explica que en la misma singularidad el universo tuvo un tamaño infinitamente pequeño y una temperatura infinitamente elevada. Un segundo después del Big Bang el universo se enfrío diez mil millones de grados y contenía partículas tales como fotones, electrones, neutrinos y sus antipartículas, junto con algunos protones y neutrones. Cien segundos después de la singularidad el universo era lo suficiente mente frio para que los protones y neutrones pudieran vencer la atracción de la interacción nuclear fuerte, y habrían comenzado a combinarse juntos para producir los núcleos de átomos de deuterio. Los núcleos de deuterio se habrían combinado entonces con más protones y neutrones para formar núcleos de helio y también de un par de elementos más pesados, litio y berilio. Los restantes neutrones se habrían desintegrado en protones, que son los núcleos de los átomos de hidrógeno ordinarios. Tan solo unas horas después del big bang la producción de helio y de otros elementos se habría detenido. Después, durante el siguiente millón de años, más o menos, el universo habría continuado expandiéndose, sin que ocurriese mucho más. Finalmente, una vez que la temperatura hubiese descendido a unos pocos miles de grados y los electrones y los núcleos no tuviesen ya suficiente energía para vencer la atracción electromagnética entre ellos, éstos habrían comenzado a combinarse para formar átomos. Después de cierto tiempo el hidrogeno y helio esparcido por el espacio ocupado por el universo comenzó a formar nubes, las cuales comenzarían a colapsar debido a su propia gravedad y gracias a esos colapsos los átomos experimentarían choques, los cuales elevarían la temperatura de la esfera de gas hasta el punto de producir fusiones nucleares. Dichas reacciones transformarían al hidrógeno en más helio y la energía calorífica liberada generaría tal presión que impediría que la esfera continuara contrayéndose. Al término de la vida de la estrella, algunos de los elementos más pesados producidos serían arrojados de nuevo al gas de la galaxia, y proporcionarían parte de la materia prima para la próxima generación de estrellas.

En la página anterior se menciona la formación de los cuerpos celestes, tal vez, más importantes del universo, las estrellas, y digo tal vez ya que gracias a una de ellas, a la que llamamos el Sol, es posible la vida en el planeta Tierra, ya que es la principal fuente de energía en la cadena alimenticia, discriminando a los organismos quimiolitoautótrofos. También a mi parecer son importantes ya que en ellas se lleva la formación de los elementos químicos necesarios para los sistemas biológicos que conocemos, así como elementos que ayudarán en la química tanto terrestre como atmosférica de los planetas que se formarán y/o han formado.

Por estas razones considero de gran importancia en la comprensión y estudio de la vida a las estrellas, ya que dependiendo de la energía que emitan, así como su tiempo de vida, será posible estimar si es o no posible otras formas de vida en el universo.

Zonas Habitables.


Para hablar de zonas habitables, es necesario explicar el término habitabilidad, el cual se refiere a las condiciones y características de un cuerpo celeste donde pueda surgir y desarrollarse la vida. Estas condiciones deben presentarse en determinadas zonas dentro de las galaxias para que alrededor de sus estrellas se formen planetas tipo terrestres que soporten la vida como la conocemos en la Tierra (Carigi).
La distancia de un planeta tipo terrestre a su sol, es de gran importancia al momento de buscar posibilidades de vida, similar a la nuestra, en un planeta o luna extrasolar, ya que esta distancia permitirá una incidencia adecuada de la luz de la estrella sobre el planeta o luna, dicha cantidad de luz favorecerá al planeta en su temperatura y a su vez en tener presente agua líquida necesaria para el origen de la vida similar a la de la Tierra.
Para búsquedas de exoplanetas con posibilidades para desarrollar y mantener la vida utilizan dos tipos de zonas habitables, las galácticas y las circunestelares. Carigi define ambos tipos, la Zona Habitable Galáctica (ZHG) es la región dentro de una galaxia que presenta suficiente abundancia de elementos químicos pesados para formar planetas tipo Tierra y una baja incidencia de eventos catastróficos (por ejemplo, supernovas o encuentros cercanos entre estrellas) con el fin de permitir la evolución de la vida sobre estos los planetas. La Zona Habitable Circunestelar (ZHC) es la región anular alrededor de una estrella, de baja masa y no evolucionada, donde un planeta con atmósfera puede mantener agua líquida en su superficie. Los radios interno y externo de ese anillo dependen de la luminosidad de la estrella central, de tal forma que mientras menos masiva sea una estrella, la ZHC se encuentra más cerca de la misma y podría ser más ancha. (Carigi).
El planeta que habitamos, el planeta Tierra, se encuentra por ende dentro de la ZHC del sol, esta distancia es 1 unidad astronómica (ua), equivalentes a 149.597.870,7 kilómetros. Recientemente se ha estado analizando que la vida pueda existir en algunos casos fuera de la ZHC de una estrella, ejemplos de ello en nuestro sistema solar son las lunas Titán y Europa de Saturno y Júpiter respectivamente. Gracias a esto se ve la capacidad para existir vida en habientes extremos. Solo por mencionar Titán es el único satélite del Sistema Solar que tiene una atmósfera completamente desarrollada y a su vez presenta mares y lagos de hidrocarburos junto a los cuales se observan canales “fluviales”, que incluso desembocan en algunos lagos, esto indica que Titán presenta ciclos climatológicos (Méndez Chazarra, 2011), esenciales en nuestro planeta para regular los ciclos de vida.

Planeta ricitos de oro.


Para que un planeta dentro de la zona de habitabilidad circunestelar sea habitable debe de ser rocoso, albergar agua y presentar una atmósfera. La atmósfera más estable químicamente para un planeta habitable está constituida principalmente por dióxido de carbono y nitrógeno. Para que esa atmósfera mantenga los niveles adecuados de gases invernaderos (como CO2) y por ende conserve la temperatura por largos períodos geológicos, es necesario que el CO2 se recicle gracias a las emanaciones de los volcanes. A fin de tener actividad volcánica, el planeta debería poseer placas tectónicas y para ello necesitaría conservar el calor en su núcleo (Carigi). Estas características estarán o no presentes en función de la localización de los planetas en la ZHC y del sistema en la ZHG.

¿Qué más falta?


En las páginas anteriores he tratado de comprender y explicar escasas de las muchas variables que se toman en cuenta para que tengamos certeza de la posibilidad de vida extraterrestre, sea cual sea su nivel evolutivo. No he tomado en cuenta la estructura interna del planeta, así como su misma evolución, ni tampoco la presencia de satélites los cuales estabilizan los ejes de rotación, protege de impactos de asteroides, así como la regulación de las estaciones y mantener en movimiento el núcleo de la Tierra, lo que permite la renovación y reciclaje en la misma.

Para terminar.


Nuestro sistema solar se encuentra dentro de la Vía Láctea, una de tantas galaxias en el universo. La Vía Láctea es una galaxia en espiral, en uno de cuyos brazos, denominado como brazo de Orión, a unos 30.000 años luz del centro y unos 20.000 del extremo, se ubica el Sistema Solar. El sol es tan sólo uno entre 100.000 millones de estrellas, nuestro sistema solar orbita en torno al centro de la galaxia a una velocidad de 270 km. por segundo, tardando unos 225 millones de años en completar un giro. (Bowen)

El planeta Tierra es el tercer cuerpo de nuestro sistema solar. Se estima que, tanto el Sistema Solar como el planeta Tierra, se formaron hace unos 4.5 billones de años (Stassen, 2005). Desde su formación hasta la actualidad, la Tierra ha experimentado muchos cambios y sucesos importantes como la formación de la luna. Hace unos 560 millones de años aparecieron los primeros organismos pluricelulares para evolucionar y crear a todo lo vivo en este planeta, una gran diversidad de especies, que en ocasiones nos sorprende, pues en habientes extremos muchos microrganismos sobreviven como los quimiolitoautótrofos ya mencionados antes. Esto de una esperanza por así decirlo para encontrar formas de vida microbiana fuera de este planeta.

Conclusiones.


Dado que el universo es muy antiguo y nuestro planeta muy reciente, tomando en cuenta las miles de galaxias y millones de planetas en el universo, cabe existir una probabilidad de encontrar vida, señales o en el peor de los casos restos de ella, en el universo. Solo el tiempo, nuestra perseverancia y desarrollo tecnológico nos permitirá alcanzar mayor conocimiento sobre la vida y quizá, en el mejor de los casos, salir a buscar más pruebas. En la actualidad existen misiones y programas que buscan aclarar y dar pruebas sobre esta pregunta milenaria, que solo el tiempo sabrá cuando la contestemos.




Bibliografía.


(2001). Obtenido de Real Academia Española : http://lema.rae.es/drae/?val=vida

Bowen, R. (s.f.). Actualidad Espacial. Recuperado el 02 de Abril de 2013, de Actualidad Espacial: http://www.actualidadespacial.cl/lactea.htm

Carigi, L. (s.f.). Recuperado el 3 de Marzo de 2013, de http://www.astroscu.unam.mx/~taller/Carigi_biblio2_AMC.lr.pdf

Fletcher, J. (15 de Agosto de 2012). NASA Astrobiology: Life in the Universe. Recuperado el 30 de Marzo de 2013, de https://astrobiology.nasa.gov/about-astrobiology/

Fletcher, J. (4 de Febrero de 2013). NASA Astrobiology Institute. Obtenido de National Aeronautics and Space Administration: https://astrobiology.nasa.gov/nai/about/

González, J. M. (8 de Marzo de 2012). astroyciencia.com. Recuperado el 28 de Marzo de 2013, de astroyciencia.com: http://www.astroyciencia.com/2012/03/08/tabla-sobre-la-cronologia-del-universo/

Hawking, S. (2006). El origen y el destino del universo. En S. Hawking, Historia del tiempo Del big bang a los agujeros negros. (págs. 155-187). Barcelona: Drakontos.

McDonoug, W. F. (2001). Earthquake Thermodynamics and Phase Transformation in the Earth's Interior. En The Composition Of The Earth (págs. 5-21). Academic Press.

Méndez Chazarra, N. (Noviembre de 2011). La Geología de Titán. Journal of Feelsynapsis, 15-20. Obtenido de http://feelsynapsis.com/jof/001/index.html?pageNumber=16

Muñoz Gamboa, C. (2009). La edad del Universo y la velocidad de la luz. ContactoS, 11-18.

Stassen, C. (10 de Septiembre de 2005). The Talk Origins Archive. Recuperado el 31 de Marzo de 2013, de The Talk Origins Archive: http://www.talkorigins.org/faqs/faq-age-of-earth.html

1 (Real Academia Española , 2001)

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