Competencias, Currículo y Aprendizaje




descargar 1.23 Mb.
títuloCompetencias, Currículo y Aprendizaje
página6/32
fecha de publicación26.12.2015
tamaño1.23 Mb.
tipoCompetencia
med.se-todo.com > Documentos > Competencia
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   32

Segundo eje temático

Calidad, Competencias y Currículo

en la formación superior


¡Reflexionemos!
Antes de iniciar el estudio de este eje temático reflexionemos, preferiblemente en forma escrita:

  • Cómo concebimos los siguientes conceptos: calidad (en general), calidad de la educación, competencia, saber conocer, saber pensar, saber ser, saber sentir, saber convivir, saber compartir, habilidades, destrezas, hábitos?

  • ¿Que entendemos por “diseño”, “modelo”, “currículo”, “disciplina”, “flexibilidad”, “transversalidad” e “innovación”?

  • ¿Hasta dónde el currículo en las organizaciones de educación superior es flexible, transversal e innovador?

  • ¿¿Cómo concebimos las competencias emocionales, intuitivas, intelectuales, comunicativas, investigativas y laborales?



  1. Calidad de la educación y competencias

El concepto calidad se usa tanto en el lenguaje común y cotidiano como en el filosófico, científico y técnico, con sus disimiles significados. Por ejemplo, en términos de jerga escuchamos frecuentemente: “eres una calidad” (buena persona, “chévere”), “¡qué calidad!” (¡Que bueno!). En un lenguaje más “especializado”: “calidad de vida”, “calidad de los servicios públicos”, “calidad de la educación”, “calidad de la salud”, etc. La diversidad en el uso del término refleja su versatilidad, pero también la arbitrariedad en su utilización y la dificultad para precisarlo y comprenderlo.
En la revisión de varios modelos y definiciones de calidad, encontramos que la evolución y diferenciación del concepto radica, fundamentalmente, en el énfasis dado a uno o varios de sus componentes. Así podemos apreciarlo en el período comprendido entre 1920 y 1980 estudiado por Gento57: entre 1920 y 1950 primó la idea de “calidad del producto”; entre 1950 y 1970 la calidad se centró en la “participación de los trabajadores”, mientras que entre 1970-1980 lo predominante fue la “satisfacción del cliente”.
En las dos últimas décadas del siglo pasado identificamos los siguientes conceptos relacionados con calidad: 1) complacer al cliente, 2) eliminar errores y prevenir pérdidas, 3) proporcionar servicio completo por parte de la organización y su personal, 4) idoneidad para alcanzar un propósito, 5) excelencia, 6) atención centrada en los clientes, 7) flexibilidad, 8) relevancia, 9) eficacia, 10) eficiencia, 11) cumplimiento de los indicadores, 12) habilidad para satisfacer las necesidades explícitas o implícitas de los clientes, 13) cumplimiento de las especificaciones, 14) garantizar la accesibilidad, 15) eficacia y validez de los programas, 16) asunto de todos, 17) calidad total.
Entre esta diversidad se destacan dos tendencias principales, las cuales es posible combinar: a) El enfoque centrado en la metodología de los sistemas de calidad, predominante en el sector industrial del Reino Unido, el cual se ocupa de mejorar los sistemas y procedimientos para elaborar los productos y servicios. Su propósito es lograr un resultado coherente con un objetivo predeterminado. b) El enfoque de cultura de la calidad, que considera a los individuos como productores de la calidad y cuyas iniciativas se dirigen a mejorar la dirección, el liderazgo, el trabajo en equipo y las actitudes. Considera que el cliente es el centro de atención. Esta es la tradición de donde procede el paradigma de Calidad total, que puede identificarse con el enfoque japonés de calidad.

Dice Doherty58 que el tema de la calidad puede discutirse eternamente sin lograr consenso ni que exista la necesidad de hacer nada, llegando al típico argumento: “no puedes definirla pero la reconoces”. Es tal la discrepancia en este asunto que Pirsig59 aconseja: “Dejemos la calidad sin definir. Ese es el secreto”.
Como puede apreciarse, la calidad es una idea muy resbaladiza, con diversidad de significados, algunos opuestos. Pero si nos descuidamos, el debate acerca de qué es la calidad puede convertirse en una estéril discusión sobre las definiciones en sí mismas. De allí que cuando se deja de lado la intención de definir la calidad para adentrarse en las metodologías y prácticas que la garanticen, se pisa ya un terreno más firme. Es cuando se habla de componentes tales como garantía, control, dirección, auditoría, evaluación y mejora de la calidad.
El concepto calidad de la educación, dada la complejidad y amplitud de los elementos que abarca, debe superar las limitaciones que lo reducen a los resultados de las pruebas de rendimiento académico (de papel y lápiz) que se aplican a los estudiantes durante sus estudios y al finalizar los diferentes niveles educativos60.
Basándonos en el enfoque de organizaciones escolares inteligentes, asumimos la calidad como un proceso cuyos logros deben conducir hacia la excelencia, expresada en el máximo desarrollo del potencial humano, en una tensión creativa entre lo que se tiene (realidad actual) y lo que se desea obtener (visión compartida)61. Desde esta perspectiva, los medios para lograr la calidad son las estructuras y dinámicas propias del aprendizaje individual y organizacional. En el camino hacia la excelencia confluyen acciones colectivas, individuales, materiales y espirituales. En esta dinámica son clave las personas, las circunstancias y los contextos vividos en cada época histórica.
Esta concepción sobre calidad de la educación es una síntesis que recoge lo esencial de las disciplinas del aprendizaje organizacional (pensamiento sistémico, dominio personal, modelos mentales, visión compartida y aprendizaje en equipo) en torno a la formación integral y la adquisición del máximo potencial humano. También incorpora los saberes inherentes a la formación integral fundamentada en competencias: saber conocer, saber pensar, saber ser, saber sentir, saber convivir, saber compartir. Mención especial merecen la calidad de la docencia y la calidad del aprendizaje, componentes estos que desarrollaremos más adelante (apartes 13 al 19). En el siguiente gráfico representamos el concepto de calidad antes expuesto.



Sentido del concepto competencia
Aristóteles (384-322 a. de J.C.) dijo: “Lo que tenemos que aprender, lo aprendemos haciendo”. John Dewey (1859-1952) expresó: “Que la educación no es un asunto de narrar y escuchar sino un proceso activo de instrucción es un principio tan aceptado en la teoría como violado en la práctica”. Estos clásicos de la filosofía, en épocas muy distantes y en contextos considerablemente diferentes, enfatizaron en una educación centrada en “el hacer”, en “la acción”, que en el lenguaje actual se aproxima al concepto de competencia.
El concepto competencia es diverso, según la interpretación o el énfasis que se le confiera a uno u otro de sus elementos constitutivos. Hoy su significado más generalizado y aceptado es “saber hacer en contexto”. El “saber hacer”, lejos de entenderlo como “hacer” a secas, de tipo instrumental, demanda de conocimiento (teórico, práctico, teórico-práctico o empírico), creencias, afectividad, compromiso, cooperación y responsabilidad, todo lo cual se expresa en el “desempeño”, asumido éste como la acción observable del ser humano, con todo lo que ello implica. El “desempeño” también puede ser teórico, práctico, teórico-práctico o empírico, ejercido en un contexto concreto, pero además histórico y sociocultural. El concepto de competencia y por ende el de desempeño, así entendidos, abarca la integralidad del ser humano y supera su reducción a las habilidades y destrezas meramente técnicas e instrumentales. Veamos los siguientes ejemplos.
El escritor que interpreta un párrafo ejecuta una acción observable (saber hacer, desempeño) en un contexto teórico (contenido global del texto desarrollado en determinadas condiciones y circunstancias) desde una postura racional, lingüística y emocional.

El mecánico automotriz, empírico, que arregla un vehículo (desempeño) aplica un conocimiento práctico, en un contexto laboral (situación, condiciones y circunstancias en que arregla el vehículo), con determinado nivel de motivación, interés, ética y compromiso.
El médico que diagnostica una patología (desempeño) aplica un conocimiento integrado por diversas disciplinas teniendo en cuenta su compromiso y ética profesional, como también el contexto sociocultural del paciente.
Por lo tanto, como dice Sladogna62, las competencias son capacidades complejas que poseen distintos niveles de desarrollo, se manifiestan en una gran variedad de situaciones de la vida humana personal y social. Agrega la autora que toda competencia es una síntesis de las experiencias que el ser humano ha logrado construir en su amplio entorno pasado y presente. Masseilot63 sostiene que el concepto competencia es elástico, flexible y supera la brecha entre trabajo intelectual y manual.
En síntesis, el concepto competencia es pluridimensional, integra creencias, valores, actitudes, aptitudes, conocimientos, potencialidades, habilidades, destrezas, hábitos, prácticas y acciones personales, colectivas, afectivas, sociales, culturales, etc. en los diferentes escenarios de aprendizaje y desempeño. En el siguiente gráfico representamos el sentido del concepto competencia, cuyo núcleo es el saber hacer en contexto, alrededor del cual gravitan los otros saberes: conocer, pensar, ser, sentir, convivir y compartir. Estos saberes, desde una perspectiva global, recogen los “cuatro pilares de la educación” trazados por la UNESCO64 (aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser), y los asumimos como macrocompetencias transversales presentes en toda la formación superior y en los demás niveles y modalidades educativos.


Saber conocer
Saber conocer implica pensar universalmente y actuar localmente, conectando el legado de la cultura universal y las culturas nacionales, regionales y locales, en torno a problemas e interrogantes de igual magnitud, lo cual exhorta a aprender a aprender, aprovechando todas las posibilidades que ofrece la educación a lo largo de la vida. El currículo problémico y el aprendizaje basado en problemas (ABP) facilitan la adquisición del conocimiento universal y su aplicación en lo nacional, regional y local, mediante la identificación, comprensión y solución de problemas concretos.



Saber pensar
En el ámbito académico y profesional, con sorprendentes avances científicos, tecnológicos y culturales, saber pensar es adquirir y desarrollar las habilidades superiores de pensamiento (comprensión, interpretación, análisis, síntesis, reflexión, deducción, inducción, argumentación, etc.) y aplicarlas en la adquisición del conocimiento teórico y práctico (experimentos, demostraciones, ejercicios, simulaciones) y en los desempeños profesionales. Es saber usar el pensamiento lógico-racional y el pensamiento científico como parte de la madurez intelectual y la sabiduría.



La madurez intelectual, en consonancia con Barnett65, se refiere a un “estado de seguridad intelectual” y posee los siguientes componentes:

  • El compromiso respecto a la propia posición y a las razones que la sustentan.

  • La fortaleza para no ceder, excepto cuando existe una razón más poderosa.

  • La humildad para estar preparado a ceder una posición con la cual estamos comprometidos.

  • La curiosidad para seguir buscando posiciones contrarias.

  • La apertura ante la posibilidad de que los argumentos en contra provengan de orientaciones inesperadas.


Este concepto de madurez intelectual se relaciona con el de comprensión visto anteriormente. Ambos apuntan a un compromiso personal con sus experiencias epistemológicas.
Agrega Barnett que los estudiantes llegan a la madurez intelectual cuando son capaces de expresar sus ideas y respaldarlas con razones e identificar otras razones que contradigan las suyas, y estar dispuestos a ceder y modificar sus opiniones pero solo a partir de razones más fuertes.
La sabiduría, según Barnett66, abarca los siguientes elementos:

  • Se puede llegar a ella a través de la acción ilustrada y del conocimiento formal. Sin embargo, el conocimiento está cada vez más divorciado de la acción, lo cual conduce a que ambos se empobrezcan y achiquen.

  • Se relaciona con el conocimiento y éste se estructura a partir de intereses humanos tales como: a) Predecir y controlar el funcionamiento del entorno en donde se vive, pero también liberarse de su dependencia; b) Comprenderse y comunicarse unos con otros.

  • Algunos de los juicios y usos del conocimiento son mejores que otros.

  • La reflexión, como necesaria para las formas comunicativas y emancipadoras de conocimiento.


La reflexión, prosigue Barnett, como elemento especial de la sabiduría, se logra a partir de: a) Una combinación del conocimiento acerca del entorno social y psicológico; b) Una comprensión personal de ese conocimiento y una autorreflexión crítica. Mediante dicha comprensión se pueden apreciar nuevas posibilidades para el mundo de la vida de cada quien. A su vez, la emancipación la conforman el conocimiento, la comprensión, la autocrítica, la crítica, la construcción imaginativa y la autorrenovación. La clave está en la autorreflexión.
La sabiduría en la Universidad67, como sabiduría institucional, colectiva, en todos los niveles y procesos, se manifiesta cuando sus miembros trabajan juntos, con un espíritu irrestricto de colaboración mutua y autocrítica constructiva, en presencia de una combinación de conocimiento, comprensión, reflexión, diálogo positivo, elaboración de políticas y acciones institucionales.

Saber ser
Saber ser es conocer, pensar y actuar con la suficiente madurez intelectual, sabiduría, autonomía y responsabilidad personal y social, pero también con la disciplina necesaria para emitir juicios y desarrollar libremente la propia personalidad. Con tal fin, no debemos subestimar ninguna posibilidad de cada individuo en su proceso formativo. La dimensión ética es fundamental en la construcción del ser humano como persona y profesional integral en su desempeño laboral.


1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   32

similar:

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconCompetencias básicas correspondientes a cada una de las Áreas del currículo, se regula

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconCapacitación a los Docentes de la espoch en el uso de las tic por...

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconFactores del proceso enseñanza- aprendizaje para un aprendizaje matemático significativo

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconServicio nacional de aprendizaje sena guía de aprendizaje

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconAwla es un sistema de aprendizaje online de idiomas, diseñado específicamente...

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconCurrículo datos personales

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconEl currículo como selección cultural

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconDepartamento de currículo y admin. Educativa

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconCurrículo Dr. Erik Rodrigo López Huerta

Competencias, Currículo y Aprendizaje iconDirección Nacional de Currículo y Tecnología Educativa


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com