El sabio busca la luz y los locos se la dan




descargar 2.36 Mb.
títuloEl sabio busca la luz y los locos se la dan
página4/40
fecha de publicación03.02.2016
tamaño2.36 Mb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Documentos > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   40

En otra ocasión solo se trato de un beso o una caricia a las manos.

Conforme me fui haciendo un poco maduro, me bastaba contemplarlas y hacerlas mías solamente con esto, no las tocaba porque esto era bello a sí, inmaculadamente, sin tener que entrar a sus vidas y “sus problemas”, sin tenerles que pagar una especie de renta… es decir, sin vérnosla con su mamá, sus defectos y caprichos típicos de toda adolescente; para que al final del túnel se pierda “el encanto”.

Me di cuenta de lo maravilloso y a la vez peligroso de mi forma de amar a la mujer y eso me detenía. Aunque de todas maneras mi carácter iba a producirme situaciones poco usuales en mi Sendero INICIATICO.

Recuerdo momentos especiales en el nivel preparatoria, por ejemplo, cuando mis amigos de preparatoria en forma de juego tomaron algunos refrescos a un vehículo dedicado a su distribución en las tiendas. Y no sé cómo también obtuvieron botellas de licor. Cuando yo llegué prácticamente me obligaron a medio emborracharme con ellos; estaban felices.

En el nivel preparatoria mis profesores en general eran resultado del movimiento del 68 en México que había culminado con el sacrificio de muchos estudiantes en Tlatelolco; así que ellos tenían un autogobierno como autoridad en el colegio donde yo tomaba clases. Seguido se ponían rebeldes o eran atacados por agentes judiciales. Algunas jovencitas fueron amenazadas por su insubordinación a “las autoridades” y otras con menos suerte violadas como forma de tortura por indignos polizontes. Otros jóvenes eran golpeados y apremiados para que así, el gobierno mantuviera más o menos el control en este tipo de colegios.

En realidad aunque yo me entusiasmaba con este juego de estudiante-guerrillero revolucionario, amante del pueblo, siempre algo me protegió y cuando llegaba a la escuela resultaba que los golpeadores mandados por el gobierno ya habían hecho de las suyas, pero a mí no me pasó ni un rasguño.

Por azares del destino estuve en contacto cercano con varios profesores que habían sido activos en el movimiento del 68. Esto inyecto en mí un gran deseo de ayudar al pueblo a liberarse de la opresión del hombre-máquina.

Debo reconocer que fue gracias a mi falta de dinero que no eche a la basura mi vida con una sexualidad que no estaba listo para manifestar a sí que con excepción de una relación de noviazgo que tuve a los catorce años con la hija de una de las amigas de mi mamá, no hubo nada más. Ésta novia tenía la misma edad que yo y juntos comenzamos a experimentar lo que significa besarse.

Pero dándome cuenta que el sexo esclavizaba a la humanidad y siendo ésta la causa fundamental de toda su perdición, lo estudie y muy en serio. Toda mi pasión se desbordó en este sentido. El espíritu científico que siempre me ha caracterizado tuvo aquí una gran ebullición y mis ideas fluyen dentro de mí sin inhibiciones hasta darme cuenta que el sexo cuando parece más puro es impuro y en los que lo practican con autenticidad aunque se les llame impuros son realmente seres puros.

En fin, todo esto viene a colación porque después de haber terminado la preparatoria debiendo más de dos semestres en materias (14 materias), debido a la enfermedad inoportuna de mi padre, tuve que pasarlas en exámenes extraordinarios. Todo esto me interesaba más que una relación de pareja. Me propuse salir de la preparatoria “a contracorriente”

Y solamente me iba a encontrar realmente con la sexualidad a través de la que sería la madre de mis cuatro hijos.

Nunca había tenido sexo físico, aunque, por mi manera de ser, la vida parecía que en cualquier momento me pondría ante esa experiencia pero luego no ocurría a sí.

Por ejemplo, cuando yo iba en la preparatoria fuimos a Acapulco y uno de mis tíos tratando de hacerme un bien me llevó a un burdel, hizo el trato con una prostituta del lugar, pero cuando estaba con ella en la intimidad y vi que no se quitaba el corpiño sino que solamente estaba abriendo sus piernas para recibirme, no me inspiraba. Quise quitarle el corpiño porque por instinto quería verla desnuda. Ella era realmente frígida en su actitud como en general los son en estos lugares. Así que se reveló, le dije que no se preocupara por el dinero pero que yo no podía tener sexo así. Y allí terminó la cosa.

Algunas veces cuando aún era más pequeño, alrededor de los catorce años, mis primos que ya iban en la Universidad, trataron de llevarme a burdeles pero por alguna razón llegábamos y no había servicio. Fueron como tres intentos de sus bondadosos corazones pero siempre fallidos. A sí que por azares del destino había conservado mi virginidad. Precisamente porque era lo que menos me interesaba, tal vez porque para entonces comprendía que la virginidad no es un estado físico ni en el hombre ni en la mujer, sino un estado de conciencia.


VIVIENDO EN EL TALLERCITO DE MI PADRE Y MI AMIGO EN DESGRACIA
Tendría unos 25 años cuando la que sería la madre de mis hijos, empezó a tener deseos de “acostarse conmigo”. Ella todavía se encontraba laborando como maestra de los “niños Nazarenos” en la escuela Quinto Sol. En cuanto a mí, como dije, había decidido construir un pequeño “jacal” para llevarla a vivir conmigo. No se le había aclarado a mis padres porque estaba primero tratando de aclarármelo a mí mismo.

Lo cierto es que debido a este reto fue que un día tomé la firme decisión de iniciar otro retiro temporal, pues sabía que la mente atrae lo que uno desea y tenía más o menos confianza en esto. Pensé que si me encontraba en el taller todo el día y dormía allí podría concentrarme en atraer dinero, buscando hacer más trabajitos atrayendo clientes nuevos y de esta forma ganar algún excedente.

Tomé algunas cobijas y me fuí a vivir al taller de mi padre, que por motivos de salud no me lo podía impedir y quise matar “dos pájaros de un tiro”, es decir, seguir tratando de sustentar a la familia de mis padres de la forma precaria en que siempre era posible y al mismo tiempo, intentar formar mi propia familia. Un caso realmente imposible.

Me levantaba muy temprano en la accesoria en que vivía y sin levantar la cortina metálica que daba la calle realizaba mis ejercicios de costumbre, luego tomaba un baño de agua natural en un cuartito tan pequeño que apenas era posible moverse y posteriormente realizaba mis posturas de yoga.

Esto iba a durar según recuerdo, alrededor de tres meses. Y a sí fue como llegó lo deseado y comencé a trabajar arduamente para cumplirle a mis clientes, casi tan pobres como yo.

Una noche escuché que tocaban la puerta de la accesoria y abrí estando allí mi futura pareja dispuesta a quedarse conmigo. Me dio alegría y dormimos juntos pero como la situación no estaba clara no quise tener sexo con ella. Se controló de mala gana y aceptó quedarse bajo estas condiciones varias noches. La verdad es que deseaba tratarla como mi esposa y no solamente como una simple mujerzuela.

Ella empezó a manifestar un agotamiento de modo que no podía trabajar mas en la escuela Quinto Sol, fue cuando le ofrecí mi casa y acepto.

Por ese tiempo recuerdo que apareció en el taller un amigo de la infancia a quien yo consideraba como hermano biológico. Él se había casado hace tres o cuatro años atrás y nos había invitado a su boda. Su mujer realmente era lo que se dice “una mujer fácil”, a todo mundo le coqueteaba y se veía que le gustaba el sexo. Pero mi amigo-hermano estaba enamorado de ella y yo se lo respete.

Ese día que llegó al taller, lo noté preocupado y tuvo la confianza de platicarme que antes de casarse trabajaba de salvavidas en una alberca de los pobres de la colonia paraíso.

Trabajando como salvavidas había tenido la oportunidad de conocer muchas mujeres jovencitas a las que les gustaba el sexo y a sí participó en varias orgías. Después de haberse casado, él se sentía mal dentro de ese ambiente corrompido, principalmente porque su esposa pertenecía a éste, allí la había conocido. A ella le gustaba el sexo fácil, pero él se esforzaba por conservar su matrimonio hasta que en una borrachera él mató a una persona y cuando volvió en sí se dio cuenta de lo que había ocurrido y lo primero que pensó fue en irse a refugiar con nuestra familia. En estas condiciones fue que llegó al tallecito de mi padre.

No lo cuestioné, no lo regañé ni lo corrí sino que lo acepte y respete todo su proceso. Si él me pedía consejo se lo daba. Pero lo que deseaba era simplemente poder guarecerse en el taller.

Teníamos una camioneta inservible y se la ofrecí para que durmiera allí por las noches.

A sí que a veces él descansaba en esta camioneta y yo me quedaba con mi futura pareja en el viejo tapanco dentro del taller de mi padre.

Esta situación se prolongó por alrededor de un mes y una mañana me dijo que había decidido irse a entregar a las autoridades porque no quería vivir siempre huyendo. Le dije
que lo pensara bien y respondió que ya lo había pensado. Tomó sus cosas y luego desapareció por dos o tres largos años. Cuando lo volví a encontrar ya había salido de la cárcel pues su hermano era judicial y por haberse entregado pudo alcanzar fianza. Solamente que ya nunca volvería a ser el mismo. Había probado droga con mayor exceso y por riñas dentro de la cárcel (él era muy violento), tuvo un accidente y le tuvieron que cortar un tramo de intestino delgado.

Cuando le pregunté por qué se metió a las drogas él me contesto que cuando uno está en la cárcel se tiene que fumar droga, no le daban opción.

Me entristecí por esto pero ahora él vivía con su nuevo amor: Una prostituta del bar nocturno donde trabajaba cuidando el orden y sacando “borrachos”. Así que yo seguí mi vida y él la suya.

El jacal estaba listo, con paredes de ladrillos y techo de asbesto y, aunque faltaban las ventanas, consideré que estaba bien como para dar inicio a esta rara aventura llamada relación de pareja.

Me fui convenciendo de que no iba a ser posible casarme legalmente con mi pareja porque ella después de andar por aquí y por allá, en diferentes países, no tenía todos sus papeles en regla. A sí que decidí de buenas primeras que viviríamos juntos en nuestra casa recién construida.

Mis padres no tuvieron opción y finalmente aceptaron mi manera de hacer las cosas.

CONOCIENDO A MI COMPAÑERA Y SU PREPARACIÓN PARA UN PARTO NATURAL PSICOPROFILACTICO
Después de año y medio iba a nacer nuestro primer hijo y al siguiente año el segundo después aproximadamente alrededor de dos años unos gemelos es decir, en realidad “cuates”: Niño y niña.

Ella nunca se sentía feliz por mas que aparentaba, porque realmente no estaba diseñada para intentarlo, no que yo sepa, o no conmigo. Sin embargo, muchos creían que era una mujer mística sin problemas “mundanos” y por lo tanto, a la que nada le podía hacer daño.

Cuando se encontraba con amigas, sobre todo extranjeras, las abrazaba y sinceramente lloraba de alegría, era la manera de ser de ella. Una vez fuimos al museo de antropología y puede ver como se quedaba concentrada viendo largo tiempo los artefactos y reliquias con olor a tierra o a vieja sabiduría que allí se encontraban. No era un éxtasis sino una especie de “evasión”, se trataba de un sentimiento muy emocional, porque por naturaleza no había una verdadera cultura en ella a pesar de que en Chile llegó a cursar la Universidad sin terminarla.

Conforme pasaron los días ella se sentía más inestable, nerviosa, inconforme y finalmente, violenta.

Cuando estábamos con nuestros amigos encontraba la manera de tratar de sobresalir por encima de mí y en la primera oportunidad hablaba mal de mi persona criticándome a su conveniencia y tratando de hacerles notar que yo no era perfecto. Todo esto lo hacía de una forma “muy humilde”. Era una especie de chantaje místico generalmente sin que yo me enterare.

A sí que pronto muchos de mis amigos sabían de la situación y a veces creían en ella debido a su carácter misterioso, contemplativo y además porque en general los mexicanos nos impresionan mucho las personas que viajan por lejanos lugares en el mundo y ella era una de estas personas.

No quería aceptar que ella no era feliz interiormente y que en realidad vivía en neurosis intensas, o mejor dicho, esquizofrenias ocultas. Pero en esos momentos no podía detectar un diagnóstico de esa naturaleza porque no sabía nada de mujeres.

De cualquier manera trataba de mantener la situación haciendo mucha disciplina de yoga y meditando cuando podía. No era aún un gran meditador, en realidad, que yo sepa en la G.F.U. no enseñan a MEDITAR hasta el punto que me la permitían solo una vez a la semana y con una sesión de media a una hora como máximo.

Con el tiempo ella comenzó a exteriorizar su malestar por la situación de tener que quedar cautiva en un lugar para toda su vida, a sí que su embarazo no le lleno de ilusión sino de desconcierto. Puse todo mi esfuerzo para prepararla a un “parto sin dolor” y así fue el nacimiento de nuestros cuatro hijos, gracias a las avanzadas del parto psicoprofiláctico y a la ayuda de amigos y parientes.

La primera vez la atención médica que ella recibió fue en un hospital de primera, para la gente de clase media y gracias a la ayuda de un amigo de la G.F.U que laboraba en el ISSSTE, debido a lo cual se nos regaló el servicio.

El segundo niño nació en un hospital de servicio social y no pagué con dinero, pues no lo tenía, solo me pidieron una donación de mi sangre.

En los dos últimos (los gemelos) recuerdo que escribía sobre temas relacionados al tiempo-espacio. La atención del médico fue “de primera”, con ultrasonido y todo eso. Era un hospital de servicio social, pero dentro de una buena zona de la ciudad, a sí que esta vez se me extendió un cobro mínimo. Me faltaba dinero y la señorita Luna estaba empecinada a que pagara o no me entregaban a los niños. Mi padre de mala gana me prestó algún dinero. Así fue como junté lo mas que pude y fui a ver al doctor que atendió el parto de mis dos hijos, le explique mi situación y él me ayudó a que pudiera sacarlos del hospital a un costo a mi alcance. En esta última ocasión, en el brazalete de tela adhesiva que tenía mi compañera se veía claramente el nombre “Salomón”, en realidad se refería a una sustancia: “solución-xx”, pero como estaba escrito deprisa pareciera que dijera “Salomón”.

Cosas así ocurrieron con los otros niños. Por ejemplo, el segundo niño cuando nació tenía formada claramente, con las líneas de su mano una gran estrella de David, luego con el paso de los meses las líneas le fueron cambiando. Cuando se lo contamos a un Reverendo se quedo pensando y dijo:

- Cuando encuentre a su Maestro le volverá a aparecer esa estrella formada con las líneas de su mano.

Cuando el primer niño estaba por nacer creí conveniente que camináramos por la calle para que el niño pudiera salir más rápido de la matriz. Así que fuimos a recorrer las calles cercanas y nos encontramos con una casa que decía: “Colegio de la Ferriere”. En ese lugar, un grupo de personas estaba estudiando “los Propósitos Psicológicos” del Maestre de la Ferriere y el instructor del grupo en cuanto nos vio parados afuera paro la instrucción y fue hacia la reja de la entrada pidiéndonos con actitud muy seria y seguro de que eso que estudiaban allí era algo muy sagrado y que no debíamos escuchar, (¿entonces para que los escribió el Maestre?) exigiendo que nos retiráramos.

Por la hora en que este primer niño nació apareció en su carta natal horoscópica un aspecto poco usual llamado “cazimi”, que se interpreta como “el tener un contacto secreto con lo solar superior”.


LAS EVIDENCIAS DE LLEGAR A GURU Y LA HISTORIA REAL DE MI COMPAÑERA
Poco a poco, en el transcurso de nuestra difícil relación mi compañera me contaba cosas de su vida. Mi manera fraternal de ser la ponía entre la espada y la pared y hacía que me platicara cosas inconfesables para una monja yoghina, discípula del maestro Marcelli. De hecho todo me lo dijo cuando ya no tenía forma de sacarme de la relación de pareja que habíamos iniciado. No fue honesta desde el principio, básicamente porque ella tenía interés en estar con a alguien que fuera a convertirse en Gurú, yo era tal persona.

En efecto, cuando la conocí ella me contó que tenía alrededor de quince días de haber visitado a una famosa tarotista y que le había dicho que pronto conocería a alguien muy importante, alguien especial que iba a ser un Gran Maestro. Esto, debido a la primera carta del gran arcano que se le llama: “ El Mago “, etc..

Luego cuando ya era mi compañera, una vez que estaba desesperada porque no teníamos para comer y aparentemente yo “no hacía nada”, fué, como de costumbre, a acusarme con el maestro Marcelli y él la miró muy serio, según me contó y le dijo:

- Dígale a ÉL que tenga todos los millones que pueda, que se hagan millonario porque LE VOY A PONER LA CRUZ DE GURU y cuando eso ocurra no quiero que extrañe el dinero.

Ella se quedó sorprendida, su sospecha espiritual no había sido en vano. Ahora confirmaba que yo iba a convertirme en maestro.

También durante el transcurso de nuestra relación se llenó de gran alegría cuando el maestro Marcelli nos llamó por teléfono en casa de mi hermana que vivía también en el mismo lote y platicó un buen rato con ella.

A los pocos días nos llegaban cartas firmadas por el Maestro y en una de ellas comenzó a llamarnos DISCÍPULOS.

Fuimos varias veces a Eugenia porque mi compañera había ingresado a la escuela de Yamines y luego, a medio Gegnian.

El maestro se ponía contento al vernos, sobre todo porque éramos “la semilla de una nueva raza”, una familia acuariana, ya que en una familia de estas los padres dejan crecer el pelo de cada uno de sus hijos hasta la edad de siete años (y así fue), eran vegetarianos desde su nacimiento (ovo-lacto-vegetarianos) y además, desde que llegaron del hospital (3 días de nacidos), se les baña con agua fría (natural).

Me enorgullecía que vieran a mis hijos con el pelo creciéndoles. Pues en mi ego sentía que en la Institución nunca me habían respetado y los niños eran una forma de ganarme un lugar allí.

Los bautizaron los maestros de la G.F.U. imponiéndoles sus manos y por esto, algunos que habían estado cerca del maestro Estrada, por ejemplo, su sobrina y el esposo de ésta se convirtieron en mis “compadres acuarianos”. Realmente los quise de corazón y ellos a mí, me admiraban por mis conocimientos en astrología y filosofía profunda.

Todo en la apariencia iba bien pero pesaba sobre mis hombros la verdad que ni yo mismo podía entender completamente. Todo por el afán de llegar finalmente a convertirme en un Gurú reconocido dentro de la Institución.

Mi situación real, social, anímica, sexual, familiar y, en fin, Iniciática, era muy diferente a lo que se suponía.

Mi compañera entraba en crisis esquizofrénicas. Se sentía asfixiada por la pobreza y se dejaba llevar por su temperamento básicamente negativo. Siempre era yo quien cedía, la sostenía y animaba. Me era difícil cumplir con mis labores y aparte echarme a cuestas el cuidado de los bebes. Pero en general todo ésto ella lo calificaba de insuficiente, no en una actitud de hacerme salir adelante, sino más bien como un competidor al que hay que anular. Era como tratar de llenar un barril sin fondo.

Jamás me festejo mis pequeños éxitos, en realidad no estábamos enamorados uno del otro.

Hacía pan y trabajaba hasta muy noche y como era una casa muy pobre había que estar luchando contra los persistentes ratones que se colaban por diversos agujeros del cuartucho, principalmente en el lugar donde elaboraba el pan.

Mis alegrías eran por “mi familia acuariana” es decir, mis amigos en las escuelas pre-Iniciáticas de medio Gegnian y luego, de Gegnian, eran verdaderamente fraternales o yo a sí lo percibía.

Fue el tiempo en que la sesión a que asistía era en el instituto Tonatzin muy cerca del metro “Indios Verdes”, en la ciudad de México. Siempre llegábamos con nuestros pequeños y mis cajas de pan que me ponía a vender. Ambos y principalmente ella, nos vestíamos de blanco, como una copia de “Jerarcas” o hipíes acuarianos. Pero no éramos los únicos, sino que se trataba de una especie de moda general dentro de la G.F.U. Línea Solar.

El dinero no duraba más de dos días, así que me las ingeniaba para trabajar con mi padre, pero ella se ponía más negativa. Entonces también realizaba algunos horóscopos (carta natales) y los cobraba a un precio accesible a los hermanos, lo cual no era buen negocio, pues la mayoría de las personas desprecia esta ciencia sagrada, tal vez porque ha sido muy desprestigiada por charlatanes o ignorantes eruditos.
INSTITUTO NETZAHUALCOYOTL

Con el tiempo supe que a solamente unas calles de mi casa existía el instituto llamado Netzahualcoyotl, del cual en poco tiempo me convertí en director, por supuesto, en la G.F.U. ningún funcionario percibe sueldo, por lo menos no oficialmente; lo cual parece muy espiritual pero en los hechos se convierte en campo propicio para la corrupción, pues de alguna manera deben resolverse las necesidades económicas de los involucrados. Aquí las cosas no iban bien básicamente por la falta de cultura en la gente que asistía. Porque francamente quien iba a estar pensando en hacer yoga en este municipio tan pobre, cuando lo que más necesitan es tener que comer día con día.

Tal era la inestabilidad de este instituto que un vez pedí que fuera El Consejo de la G.F.U. a realizar una evaluación directa. Después de su visita El Consejo declaró que el instituto no estaba funcionando correctamente.

En los días siguientes recogí todo lo que consideré era del instituto (eran cosas simbólicas, sin valor material) y no de la casa de esta hermana a quien apreciaba y en realidad nunca peleamos. Y entonces me llevé eso a mi casa. Mi espíritu idealista (y tonto) me hacía pensar que los diez hermanos que formábamos el grupo administrativo de éste instituto, íbamos a fundar juntos un nuevo lugar para reabrir las actividades del instituto en Netzahualcóyotl, pero la gente pobre en Netzahualcóyotl y la falta de “carácter” de éste grupo apático impidieron que el instituto se reabriera.

El grupo en que yo confiaba que eran miembros del instituto Netzahualcóyotl eran simplemente personas comunes y corrientes. Como hay muchas en la institución, aunque porten cruces que se supone los hace “Iniciados”, en realidad son simples personas comunes y corrientes. Es una lección que iba a aprender solamente años después.


CONFESIONES INESPERADAS DE MI COMPAÑERA
Mi pareja comenzó a hacerme confesiones que estuvieron a punto de romper nuestra relación, pero lo que me detuvo es que “mi Maestro Marcelli no podía equivocarse y para él ésta mujer era espiritual”. Entre las más difíciles de asimilar fué cuando me contó que en Chile conoció a un hippie revolucionario que sería el padre de la hija que tuvo antes de conocernos y que él fumaba mariguana.

Algunas de las amigas de ella también lo hacían y la indujeron en la Universidad a que la probara. Así, en medio de su “inocencia” y falta de cultura sexual, se fue involucrado con algunos de estos estudiantes revolucionarios que soñaban derrocar a la dictadura chilena. Luego se mezcló en poner algunas bombas en botes de basura públicos y otros lugares, lo hacían como una forma de rebeldía al gobierno dictatorial.

Con estas pláticas empezaba yo a vislumbrar mi real situación de la que ni mi Maestro Marcelli ni nadie mas podría sacarme, sino yo mismo y mi conciencia.

Fue por el rechazo a tanta injusticia social por la que ella fue a Nicaragua, que era la promesa revolucionaria para un gobierno socialista de vanguardia en América. Pero tales grupos revolucionarios tenían nexos con fiestas donde había drogas y sexo.

En ese entonces, su pareja, el padre de su hija estaba tan metido con la cosa de la droga que ya no le importaba mucho lo que le pasara a ella. Así que su hija vivía mas bien huérfana de padre y madre y cuando él se decidió a venirse a México para probar una mejor suerte, se trajo a la niña sin el consentimiento de su madre, por quien sabe que razones.

Pero ella no podía renunciar a la niña y llegó a México buscándola. Aquí se interesó en grupos místicos que tenían sede en Nueva York y la India. En ese momento, su deseo de tener a la niña cambió por el de irse a Nueva York y luego a la India. Paso a España y regresó otra vez a México tratando de recuperar a su hija y a la vez, conocer al Maestro Marcelli.

Cuando ella ya se encontraba conmigo la hija fue a dar a Chile junto con sus abuelos y ellos ya no la soltaron.

Fueron crisis difíciles para mí que se recrudecían cada vez con más graves informaciones, puesto que yo quería saberlo todo.

Me platicó que en España dejó los hábitos cuando le dio remordimiento pues había tenido sexo con algún guía de turistas en la ciudad de Compostela.


Cuando llegó a México tuvo sexo con el hijo adolescente aún de una de nuestras amigas de la G.F.U.

No sabía como tratar con toda esta información que ella me daba, así que lo que hacía era perdonarla y esperar que cambiara. Con el tiempo iba a darme cuenta que jamás nadie cambia mágicamente cuando se trata de casos así.

En realidad no quería reconocer que ella en secreto siguiera con la droga en menor o mayor grado, pero además, lo que era incapaz de aceptar todavía, era que ella tuviera usualmente otros amantes.

Nunca necesite saberlo directamente y no quería aceptarlo pero varios de mis amigos me veían de reojo y de manera rara. Varios de ellos sabían lo que ocurría con esta mujer y a veces comentaban sobre ella y sonreían de esa forma burlona que todos conocemos.

Una de mis tías le contó a mi familia materna, con la advertencia de que nunca me dijeran que habían visto a mi pareja entrar con otro a un hotel. Con el tiempo en una discusión de familia me lo dijeron.

Yo seguía adelante defendiéndola, no juzgándola por sus actos externos sino pensando que lo que contaba era su esencia y a mi compañera como un ideal, le daba el primer lugar, porque quería llegar hasta el final de todo este embrollo. Y en mi corazón sin palabras, sabía que si a ella le quitaba o se le agotaba esta oportunidad que le estaba dando, sería para siempre y no estaba dispuesto a que ocurriera a sí nada mas, lucharía hasta el final.

No estaba enamorado realmente de mi esposa, no sabía lo que era este amor basado principalmente en una dependencia sexual. Pero yo quería convencerme de que realmente amaba a la madre de mis hijos. Además, no podía aceptar que el Maestro Marcelli se hubiese equivocado.

Nunca hubo una verdadera comunicación entre ella y yo, siempre sentía su espíritu de competencia.

Cuando tenía que grabar en un cassete la interpretación de una carta natal horoscópica, ella sufría cuando me escuchaba y no podía comprender como es que yo podía ver el alma de las personas al interpretarles su carta natal.

Algunas veces la oí cantar mientras tocaba con su guitarra, fueron momentos de esperanza. Otras veces llevó alguna de sus mejores amigas de tendencias místicas o una de las monjas vestidas de naranjo, pertenecientes a la comunidad que ella había dejado. Los monjes que llegaron a visitarnos hablaban en inglés y defendían sus ideas y esto me hacía respetarla a ella, mi compañera.

Pero estos instantes eran muy frágiles y la verdadera alegría no podía fluir de su corazón herido.

A veces me ponía al borde de pruebas muy difíciles cuando después de discutir conmigo, sin motivo aparente se sentaba en un rincón con un cuchillo en la mano y empezaba a sollozar mientras balbuceaba algunas palabras como:

- ¿Cuántas personas he tenido? ¿Con cuántos me he acostado? Y lloraba mientras con el cuchillo amenazaba con quitarse la vida.

Yo me mantenía sereno pero muy alerta mientras ella pasaba de esa manera dos, tres, cuatro horas y sabía que no tendría el valor de atentar contra su vida pero tampoco de ser feliz y enfrentarse a sí misma, tal como era.

Esto, inevitablemente, me recordaba aquellos largos años de mi pubertad y adolescencia en que mi padre llegaba borracho y quería llevarse a mi madre hacía su recamara para que durmiera con él. En ese entonces, las discusiones entre mis padres llegaron a ser tan fuertes que fuimos por la policía. Los gritos se escuchaban en casas vecinas y todos en el ambiente cercano sabían de la situación.

Todo porque mi padre era bastante celoso y mi madre tan inmadura que nunca tuvo el valor de separarse de él. En ese tiempo no entendí si era por miedo a quedarse sin dinero o porque lo quería. Pero lo que sí sucedió es que más de una vez, algunos de mis hermanos y yo salíamos de nuestra casa a altas horas de la noche, después de una de estas “infernales” discusiones entre papá y mamá, ya sea para ir a la delegación o simplemente a quedarnos en casa de algún tío y que mi padre al ver esta reacción se tranquilizara.


MI INICIACIÓN COMO ASTRÓLOGO
Muchos acontecimientos se fueron precipitando en la vida de la humanidad y también en la mía.

Fueron tiempos en que conocí a la fraternidad; principalmente a través de grupos de amigos.

Recuerdo que cada que me era posible visitaba la librería en Casa Sede Nacional ubicada sobre avenida Insurgentes cerca del metro Insurgentes. Allí conocí a un estudiante de astrología, de temperamento intenso, sus padres lo dejaban crecer a la deriva y casi sin quererlo se había convertido en astrólogo. A pesar de sus defectos, que los tenía en abundancia, pues era un alma muy solitaria y resentida con la vida. Me di cuenta que percibía la astrología de manera bastante directa para aplicarse a la vida. Fue él quien me desafió un día y me dijo que si realmente quería hacer mi propia carta natal horoscópica fuera quince días a su casa y me olvidara de todo lo demás a fin de concentrarme intensamente en ésto para lograrlo.

Por aquel entonces todavía no había llegado la madre de mis hijos a mi vida, pero me era difícil renunciar de un día a otro a mis obligaciones diarias. Decidí hacerlo y a sí como a sí entre en una especie de retiro por quince días.

Muy por la mañana iba a su casa a estudiar astrología. Él estaba contento porque tenía un amigo y para mí era difícil sobrellevarlo debido a su carácter.

Comíamos lo que había en su casa y yo trataba de cooperar. Así fue como pude trazar mí propia carta natal horoscópica y luego él me enseñó a interpretarla. Fue mi iniciación como astrólogo. Esto es algo que no puede olvidarse.

Una vez en la librería de la Ferriere éste astrólogo veía mi carta natal y nuestro amigo que atendía la librería le preguntó:

- ¿Qué dice de su vida? -Refiriéndose a mí.

- ¡Ten cuidado porque él viene para implantar una gran doctrina y no sea que te convenza! –Le respondió.

Los tres reímos de buena gana

Al poco tiempo se organizó un Simposium de Astrología en la Escuela Normal de Maestros junto a la estación del metro normal. Los exponentes serían astrólogos de renombre.

Como no contaba con dinero simplemente me presenté a ver que sucedía. Cuando me vieron algunos compañeros me reconocieron y dijeron que si no iba a entrar:

- En realidad me citaron para que fuera a ver en que podía ayudar –Contesté.

Al poco rato apareció mi director de Yamines y me mandó a uno de los salones a cuidar el orden.

Cuando todo mundo se fue relajando, tuve oportunidad de entrar a diversas conferencias muy interesantes.


COSAS DE MAESTRES Y GURÚS
Fué unos dos años después que teniendo que asistir a Cuautla o Coatepec, aprovechaba para contactar con los panaderos del lugar. Aprendí mucho al respecto ya que tenía puestas mis esperanzas en esto..

Por aquellos días fue que se hizo mas patente el hecho de que el maestro Marcelli estaba en desacuerdo con el maestro Díaz Porta.

El maestro Estrada había fallecido y la Institución jugaba su destino bajo las decisiones de éstos maestros, los más importantes de nuestra Institución.

Ambos se esforzaban pero no eran capaces de ceder. Sus naturalezas eran totalmente diferentes. Yo no cuestionaba a mi maestro, pero estaba consciente de la posibilidad de un derrumbe institucional. El maestro Marcelli se mostraba más o menos confiado y me decía que no me preocupara.

Sin embargo, en una de las ocasiones en que acostumbramos visitarlo, platicando el maestro Marcelli nos confesó que a veces tenía que tomar algunas pastillas de tranquilizantes para resistir la tensión que le producía el saber lo que hacía el maestro Díaz Porta. Cuando le preguntábamos que es lo que estaba haciendo mal el Maestro Díaz Porta, el Maestro Marcelli nos decía que no nos inquietáramos porque él se haría cargo del indeseable asunto.

No sé porque en mi subconsciente empecé a sentir que el Maestro Marcelli no estaba siguiendo los pasos del maestro Estrada. No tenía que hacerlo literalmente, pero había algo medular que no encajaba en la personalidad de mi Maestro Marcelli.

Sin embargo, nunca me atrevía a juzgarlo deliberadamente de una manera negativa, ni aún ahora me interesa juzgar a nadie de manera “personal”.

Pero aquí no terminaba la cuestión, también me daba cuenta que aún entre los fundadores de La Orden de Acuarius: ESTRADA y de la FERRIERE, en un momento dado comenzo a sucitarse una amistosa tensión entre ambos MAESTRES. Y para mi desgracia, el más ecuánime me parecía el Maestre de la Ferriere. Y digo para mi desgracia, porque en La G.F.U. Solar se idolatra a Estrada incluso, por encima del Maestre de la Ferriere, aún cuando, como “un decorado institucional”, se reconoce al Doctor de la Ferriere como el Cristo de la Nueva Era.

De modo que no era extraña una usual disputa entre el maestro Marcelli y su Co-jerarca Díaz Porta, con el natural peligro de que alguno de los dos pudiera perder el control como director general de la Institución G.F.U. Línea solar.


LOS GURÚS Y SU INEXPLICABLE VOTO DE CELIBATO
En el momento en que el Maestro Marcelli logró formar un Gurú y le puso la cruz que corresponde a este grado, hubo algo que también me hizo un efecto inesperado respecto a ésta regla de La Sagrada Tradición Iniciática debido a la cual todo Gurú debe entrar en celibato por algo así como cuarenta meses.

Esto no iba con mi manera de ser, pero además sentía que la sexualidad va de la mano con la evolución y que si algún día los grandes maestros de la humanidad le impusieron celibato a sus discípulos fue porque debieron haber detectado que no había madures en las conciencias de los discípulos y de la humanidad en general y como quien le prohíbe a un niño comportarse de cierta manera para salvarlo de algunos peligros; así, esos sabios maestros les prohibían a sus discípulos el sexo físico a fin de que adquirieran el autocontrol de sí mismos y desarrollaran su propia voluntad antes de vérselas con esta trascendente experiencia llamada sexualidad.

Pero aplicar esta regla a la humanidad actual no me sonaba propio de una humanidad del siglo XXI, sino más bien un poco a una tradición oriental o algo parecido, que ni los mismos orientales de la ciudad toman en serio.

Éste “sentir” (porque no era sino eso), se reafirmo un poco mas cada vez por ejemplo cuando ví al nuevo Gurú en casa sede mundial y su esposa, que ahora resultaba ser su discípula inmaculada, no pude dejar de notar que ella era aún joven y tenía formas agradables, y ambos formaban una buena pareja que se amaban. Esto me inquieto y me puso serio porque descubrí de inmediato que iba a ser difícil para ellos no tener sexo.

Pero no solamente esto sino además ¿Qué sentido tiene la abstinencia sexual cuando realmente estamos enamorados? ¿Nos hace crecer o decrecer la sexualidad en este tipo de situación, es decir, cuando dos que verdaderamente se aman están juntos?

Esto del celibato es mas fácil cuando no se ama a alguien o cuando se quiere ser irresponsable, pero parece bastante raro cuando se ama.

Parece ser que bajo condiciones de verdadero amor, las mismas leyes de la Naturaleza arrojan a uno a los brazos del otro sin poder calificar esto de pecado. Además, en el momento en que alguien es nombrado Gurú, generalmente no hay nadie que apoye, vele y sobre todo INSPIRE al nuevo Gurú. Porque, como es natural, hay muchas dudas en la gente y tardan en reconocerle realmente su grado.

Este “sentir” iba a tener una fundamental influencia en mis decisiones en mi camino.


INTENTANDO ENTRAR A UN RETIRO EN EL ASRHAM DE COATEPEC, VERACRUZ
Las cosas se dificultaban en lo económico y moral, eso me ponía tenso, no sabía cómo salir adelante porque no estaba diseñado para encadenarme al sistema del “hombre máquina”, como dice Gurdjieff.

Recurrí a mi maestro Marcelli y le pedí que nos recomendara para que fuésemos aceptados en el Asrham de Coatepec. Él lo hizo con gusto y me extendió un documento.

Contento fui directamente hasta Coatepec Veracruz, busque a “los moradores” y se sorprendieron de que tuviera un documento donde el mismo maestro con su puño y letra me daba autorización para quedarme con mi familia en el Asrham a vivir.

Mientras salían de su sorpresa, alguno de los hermanos me mostró amablemente dos o tres casitas campiranas donde era posible que me instalara. Pero después los moradores (encargados) del lugar me mandaron llamar en privado y me explicaron que en realidad si yo no tenía trabajo o una solvencia económica no era posible que me quedara a vivir allí, pues cada cual sobrevivía económicamente como podía.

Regresé con tristeza a mi vida y me di cuenta que en realidad en Asrham no había llegado a ser capaz de recibir un presupuesto por parte de la Institución o de las cuotas que nosotros mismos estábamos dando como aporte mensual. Se atendía convenientemente a los maestros para que pudieran viajar pero no había un lugar para ellos y sus discípulos dentro de la Institución. Así que la ley de la selva continuaba imperando en todo el lugar y no podía hacer nada al respecto para cambiar esto.

Como es natural bajo estas condiciones, había recelos entre los diferentes discípulos para ganarse la preferencia y atención de los maestros y era en este sentido que funcionaba la Institución bajo el imperio de “la economía subterránea” para que fuera posible sobrevivir bajo la guía de los maestros actuales que habían decidido seguir los lineamientos del maestro Estrada, o lo que ellos captaron del maestro Estrada, es decir que la Institución no tuviera una estructura con un eje principal en la productividad económica y empresarial.

Pero por otra parte el maestro Estrada jamás prohibió que la institución que fundaba fuera ajena a un desarrollo económico científico y real. Por supuesto, los actos del maestro Estrada hacían sentir que el dinero era muy peligroso, pero no por eso significaba que había que desecharlo de la humanidad.

La Institución es principalmente un laboratorio de la conciencia. Pero no entendía muy bien como siendo conscientes podemos conservarnos inocentes de las necesidades económicas dentro de la vida moderna.

Así que el costo de mantener a la Institución inmaculada de corrupción en dinero, obligaba a que sé desarrollara la tan mal vista “economía subterránea” para que de esta forma, muchos pudieran hacer sus negocios “por debajo del agua” y “mantener la cabeza en alto” ante los maestros. Era algo que estaba revuelto y yo no cabía aquí.

Lo que comprendía era que el maestro Estrada tenía visión y esperanzas en formar negocios adheridos e internos de la G.F.U. La idea era genial pero solamente se trataba de un ideal. El mismo maestro Estrada no había renunciado a dejar de vestirse con sus ropajes Nazarenos para vivir simplemente como un civil, a pesar de que su Maestre se lo ordenara. Y ahora, todos en general, trataban de imitar al maestro Estrada y nadie estaba en el mundo “como un humano entre humanos” para entender lo que significa tener que levantarse al siguiente día e ir a trabajar sin poder refugiarse en un manto y una cruz que nos permita adquirir el respeto de la Institución para que ésta se decida a velar por nuestra necesidades primarias: Comida, casa y amor grupal.

LOS GURÚS TOMANDO SUS PROPIAS DESICIONES
El Maestro Marcelli sabiendo que el Maestro Estrada había dejado órdenes por escrito para que ellos (el Maestro Marcelli y Díaz Porta) pudieran adquirir paulatinamente los grados siguientes de Iniciación Real era lo que le que parecía darle la fuerza al Maestro Marcelli para sentirse a la altura y a la vez independiente del Maestro Díaz Porta. Fue de esta manera que el Maestro Marcelli decidió junto con el Cuerpo Colegiado (para obedecer al maestro Estrada de que un Gurú no actué dictatorialmente al tomar decisiones, sino que el Cuerpo Colegiado es la única autoridad), ponerse la cruz de Madera (Sat-Chella).

Fue una aventura en que me fue difícil acompañar a mi Maestro, pues ya dos niños habían nacido. Pero con todo y familia fuimos al Asrham para estar con él. Cuando llegamos, no había ni un solo lugar disponible para por lo menos poder dormir esa noche antes del gran evento del día de mañana. Porque todos, como es natural, cuidaron por si mismos y no les importaba si algunos llevábamos niños pequeños o estábamos en alguna otra situación especial, al fin todos somos hermanos.

No ocurrió eso de que mujeres y niños primero, sino más bien sálvese quien pueda.

Algunas otras personas que tampoco tuvieron suerte se unieron a la nuestra y tuvimos que irnos a un Hotel en el pueblo de Coatepec, cerca del Asrham para pasar la noche.
Realmente las maletas eran muy incomodas y yo cargaba también a uno de los niños en brazos, fue una situación bastante difícil.

Al día siguiente, solamente el gran amor por mi maestro me movió a hacer lo imposible para regresar al Asrham en vez de quedarme con los niños en el hotel.

El maestro Marcelli se puso la cruz de madera, un acto que me pareció valeroso pero al mismo tiempo me daba cuenta que el antagonismo con el Maestro Díaz Porta estaba en crecimiento, cosa que la ascensión de mas o menos grados no ayudaba a resolverlos.

Hubo días que el maestro Marcelli hacía la ceremonia en un lugar del Asrham y el maestro Díaz Porta que era de mayor jerarquía lo hacía en otro, a la misma hora pero cada cual con sus respectivos seguidores y discípulos. Esto no iba a terminar bien.

En una de mis visitas a mi maestro, le comente que esto podía dividir a la G.F.U. Línea Solar. Pero el maestro sabía lo que hacia.

Dejé de inquietarme demasiado por esto y lo mejor que pude me olvide del asunto.


LA ALINEACIÓN ARMÓNICA DE 1988
Fue a mediados del 88 que el maestro Díaz Porta como uno de los lideres del movimiento de “la mexicanidad” llamado “MAIS” (Mancomunidad Americana India Solar, era líder en México y conocido en otros países) y lanzó una circular a la comunidad acuariana de la G.F.U. donde le hacía saber que el próximo agosto se iba a cumplir la profecía del retorno de Quetzalcoatl, él volvería y lo veríamos volar por los aires. Entonces nos convocó para que nos reuniéramos en las pirámides de Teotihuacan o en el árbol de Tule en Oaxaca, donde él estaría presente.

Se trataba de La Alineación Armónica profetizada desde hace mucho tiempo por diferentes Tradiciones principalmente en México. Este suceso marcaba un cambio para la humanidad hacia el encuentro con una paz universal.

Esto me llamó la atención a pesar de que se supone que no era discípulo del maestro Díaz Porta. Cuando llegó la fecha nos dirigimos hacia ese lugar sagrado. Se trataba de dormir al pie de las pirámides y al día siguiente subir antes de que amaneciera y recibir los primeros rayos del sol, estando en la cima de la pirámide.

Llegué con mi compañera, los niños, mi madre y alguien más que no recuerdo.

Ya estaba cayendo la tarde cuando nos instalamos cerca de la pirámide del Sol y esa misma tarde se nos acercó un extranjero de Estados Unidos. Era joven, vestido de blanco y no usaba zapatos ni sandalias. Nos dijo:

- Soy un hermano en Jesucristo y quiero ver si es posible que me den algo de comer. Me impresionó su porte, aunque no deje de sentirlo humano. Luego mi compañera empezó a traducir lo que decía y comenzamos a platicar. Hablaba un poco español y nos explicó que había estado 64 días en ayuno dispuesto a morir o encontrar la verdad. Que ahora ocurría que a veces aparecía físicamente en un lugar o desaparecía. Que estaba aquí porque, como dice la Biblia: “Reyes quisieran ver lo que ocurría y no pueden” y que todos de alguna manera éramos privilegiados. La gente lo buscaba porque podía ver el aura, según se comentaba.

Ocurrió que no podíamos quedarnos allí pues hubo intereses de cobrar la entrada así que toda la gente que se encontraba en las pirámides tuvo que salir a la puerta de entrada y cuando comenzaba a oscurecer pudimos entrar recorriendo la calzada de los muertos. Era muy interesante ver a tanta gente a esa hora y en ese día recorriendo la calzada de los muertos. Y recordé que en su circular el Maestro Díaz Porta manifestó que los Lazaros se iban a levantar y volverían a vivir. Parecía que al caminar por la calzada de los muertos era revivir el pasaje de los Evangelios donde Lázaro revivía.

Llegamos exactamente al pie de la pirámide del Sol y todo mundo se estaba disputando veladamente los lugares. Así que con un poco de apresuramiento y buena suerte, logre instalar a mi familia al pie de la pirámide del Sol, justamente en un lugar cuyo piso era empedrado y no de tierra. Aquí pasamos la noche, pues era muy difícil dormir con cobijas tan escasas.

Al día siguiente, mi madre se quedó a cuidar a los niños y mi compañera y un servidor junto con los hermanos que conocíamos ascendimos a la pirámide. Arriba me llamó la atención un joven vestido de blanco que tenía pelo largo y rubio, como el Cristo. Le acompañaba una jovencita agradable y algo inocente que se veía era su pareja. Estábamos ansiosos y un poco nerviosos y entonces, comenzó a amanecer.

El Sol al asomarse chispeaba en múltiples colores. ¡Fue algo inolvidable y único!

Comencé a hablarle a la gente conocida y les decía que vivieran esto porque era irrepetible. Ellos con un poco de desconfianza aceptaban mis palabras lo mejor que podían.

Serían como las 10 de la mañana cuando bajamos de la pirámide y nos llamó la atención que una mujer no muy joven le estaba hablando a la gente y les explicaba en inglés que éste fenómeno se refiere a un contacto directo con el centro de la galaxia. Me llamó la atención que ella decía ser astróloga. Ella se dio cuenta de nuestro interés y nos invitó a ir a la ciudadela de Quetzalcoatl y allí realizó una ceremonia. También estaba el hombre blanco que dije que se parecía al Cristo, con su pareja.

Nuestro niño más grande (tres años) ya podía caminar y tenía una cinta roja en la cabeza y como su pelo le estaba creciendo llamaba bastante la atención y le decían: “El guerrero de la nueva era”.

Luego, la astróloga nos confesó que también era escritora. Estaba contenta porque en estos días tuvo vívidas visiones conectadas con las pirámides y todo el lugar en sí.

Cuando terminó la reunión le agradecimos de manera especial todo lo que nos compartió y nos pidió nuestra dirección.

Al poco tiempo nos envió gratis uno de sus últimos libros referente a “Kirón”, un planetoide que se encuentra entre Urano y Saturno. Tal vez nos mando este libro en especial porque se enteró que yo también era astrólogo.

Ella se llama Bárbara Hand Clow. En adelante nos hacia llegar algunas cartas y nos decía que estaba dispuesta a ayudarnos a salir adelante pues ella pasó también por mucha pobreza en el pasado.

Ya pertenecía yo a la masonería cuando nos envió oculto en un libro, algún dinero. No era mucho, de hecho apenas resolvía mis gastos por unos quince días, pero el acto fue conmovedor.

Luego fui yo quien le envió algunos escritos personales que mi compañera tradujo al inglés, ella los leyó pero no tuve suerte poco a poco dejamos de escribirnos.


CON LOS METAFÍSICOS
Por estos años también tuve la oportunidad de asistir con el grupo llamado “del séptimo rayo” que seguían a Saint Germain y a los que las gente llama “los metafísicos”, porque principalmente estudian las formidables enseñanzas del enigmático Saint Germain. Ellos organizaban su escuela por “niveles”, en el primer nivel estudiaban un libro llamado precisamente “metafísica”, escrito por Conny Méndez. En niveles superiores estudian “El Libro de Oro de Saint Germain”, etc.

Me di cuenta que a ellos, en realidad no les interesaba acercarse a la G.F.U. Solar y relativamente le daban importancia a la yoga, el vegetarianismo o cosas de estas. Lo fundamental para ellos eran sus fantásticos “maestros invisibles”; sobre todo los llamados “Ascendidos”. No podían confiar en un maestro de carne y hueso sino en función de los “invisibles Maestros de Sabiduría”.

Participé en uno de sus trabajos de meditación y recibí intuitivamente, algunos mensajes que me llamaron la atención. Alguna vez quise hablar con alguien que considere inteligente en ese lugar, se trataba de una alumna avanzada y le pregunte si conocía al maestro Estrada. Ella demostró que no lo quería. Esto me desanimo un poco pero empecé a estudiar todos los libros relacionados a Saint-Germain y también otros que allí consideraban importantes como: Orígenes de la Civilización Adámica, Jhasua el hombre luz, Moisés el vidente del Sinaí, etc. Tanto me entusiasme que forme un grueso volumen de síntesis, todo escrito a máquina. Después un amigo se quedaría con él, se trataba de mi socio, astrólogo con el que intente trabajar posteriormente.

Conny Méndez escribió al final de su conocido libro de Metafísica: “4 en 1”, un diario de oraciones para toda la semana. Cada día se les pedía a los regentes de UN RAYO. Así se extendía un decreto hacia el Ascendido de Rayo, el Arcángel, el Helohim, etc. Esto, de momento, no podía practicarlo pero con el tiempo sería la base de mi “Contacto con Dios”.

EL TERREMOTO DE 1985 Y MI NEGOCITO DE PAN INTEGRAL
El 85 fue un año difícil para los habitantes de la ciudad de México, pues ocurrió un terremoto causando miles de muertes pero; también los damnificados fueron altamente socorridos por la beneficencia internacional.

El terremoto comenzó precisamente cuando en el instituto aeropuerto decíamos: PAX, al terminar la Ceremonia (un ritual científico-religioso muy antiguo enseñado por el Maestre de la Ferriere) y antes de comenzar nuestra sesión de yoga. Por eso no tenía miedo pues estaba relajado y confiado, pero la sorpresa fue cuando horas después viendo las noticias me enteré de los alcances de la tragedia.

Fue algo muy hermoso y conmovedor ver la reacción de diversos pueblos del mundo socorrer a la gente necesitada de la ciudad de México que se había quedado sin casa.

En cuanto a mí que no había sido afectado por un percance físico, sin embargo, la vida iba a darme un poco para mi primer hijo.

Cuando nació mi primer hijo no contaba con dinero para comprar ropa, mamilas y estas cosas. Pero uno de mis familiares era pasante de medicina e inquieta por ayudar se hizo voluntaria para ayudar a esta gente en desgracia. Nos comentaba dolorosamente como muchos se aprovechaban de la situación y robaban de manera amoral todo lo que podían de lo que era mandado para el pueblo; cuando digo “todo lo que podían” era porque se trataba de camiones llenos de diversos cacharros o alimentos

Muchas cosas ni siquiera llegaban a la gente, simplemente se las llevaban a sus casas, quienes habían pretendido ser ayudantes eventuales para servir a la gente.

Mi familiar vio mi necesidad y pudo regalarme lo elemental para sustentar a nuestro hijo por un tiempo. No fue un robo a lo grande sino lo básico para un niño recién nacido.

Después de unos meses el gobierno empezó a reconstruir la ciudad y dio muchas facilidades para que la gente que antes había vivido pagando renta ahora pudiera tener su propia casa o su accesoria, a fin de establecerse en un pequeño negocio. Algunos ya tenían accesorias pero otros no, así que fue algo novedoso que calmo en mucho el dolor de la gente que había perdido a sus seres queridos.

Por aquellos días nos visitaba una amiga de yoga que estaba interesada en invertir su poco dinero a fin de establecer un negocio con nosotros (era algo así como “juntar nuestras mutuas miserias”).

Después iba a darme cuenta que esta “amiga” nunca estuvo dispuesta a trabajar, simplemente me tomó como su “empleado-socio” a fin de poderme controlar o mejor dicho, “explotarme”. Pero esto no se comentaba así, realmente ella se sentía muy “salvadora” al verme en la miseria total. Así que me ofreció que nos asociáramos. Mi compañera le agradeció con gran emoción su increíble gesto filantrópico. En cuanto a mí, no tenía más remedio que confiar en Dios a través de esta hermana.

La socia me llevó con otra persona también interesada en hacer el negocio (otro pobre) que fue incluido en el proyecto.

Inspirado por esta oportunidad se agregó la posibilidad que se me rentara una de estas accesorias para damnificados en el primer cuadro de la ciudad de México. Por supuesto, esos lugares eran solamente para los propietarios y no se podían rentar, pero yo no estaba lejos de ser un damnificado también.

La renta era muy módica y el contrato era a corto plazo, pero quise abrir un pequeño negocio para tratar de salir adelante. Me había vuelto un buen pastelero con ingredientes “integrales” y además decidimos vender hamburguesas vegetarianas, asunto todo, muy idealista y esperando que la gente del planeta o por lo menos del país cambiara su modo de alimentarse a través de nuestro negocio.

Abaraté lo más que pude los costos de muebles que debimos haber comprado, soldando yo mismo los banquillos y mesitas metálicas en que podrían ser atendidos los clientes. Armé un horno para pan así como una pequeña estufa. Todo fue muy humilde en una accesoria pequeña, pero tenía esperanzas.

La primera semana llené el vitrolero de agua de sabor hasta el tope, porque el primer día que inauguramos dimos todo gratis repartiendo unas 200 hamburguesas y dos vitroleros con agua a la gente que pasaba por allí. Sin embargo, la primera semana ya todo tenía un costo y el agua se quedó sin venderse. La gente pasaba como si no existiéramos, estaba aprendiendo de una manera dolorosa a ser realista, enfrentarme a la verdad y no a como yo suponía debía ser el mundo.

Con el transcurrir de los días me daba cuenta que la gente sufría encadenadas a trabajos inmisericordes y de sueldos miserables. Toda esta zona era de costureros y costureras que hacían camisas, trajes y otras prendas. Era ropa “fina”, de esas que luego se venden caro en las tiendas de prestigio. Pero para que eso fuera posible en zonas como esta, los trabajadores son sobre-explotados. Porque apenas tenían para su transporte diario y quizás ir al cine el sábado. Y aunque algunos eran obligados a vestir bien en realidad eran bastante pobres. Otros, sobre todo las mujeres, eran evidentemente de clase social muy humildes y así lo representaban, es decir, tenían facciones de indígenas y usaban baberos como uniforme.

Así que no podían comprar el tipo de comida que les ofrecíamos y eso que estaba regalada, prácticamente. Pero ellos estaban pensando en sobrevivir, no en la tontería de volverse “vegetarianos”.

A cierta ahora, pasado el mediodía, se movían por la zona entre 500 y 1000 personas, pero pasaban como semidormidos junto a mi negocito sin ver mi existencia e iban en tropel hacia la tienda más cercana o a algún puesto ambulante que se instalaba eventualmente en plena calle. Allá compraban cualquier cosa para mal comer y después de media hora de este trajín, regresaban a sus respectivas “Galeras” y en menos de 5 minutos pareciera que toda esa gente no hubiera existido jamás. Los estuve observando por alrededor de siete meses.

Justo frente a mi negocio había un sindicato para los trabajadores y en la planta superior laboraban también, completamente ignoradas por el mundo, costureras.

En la planta baja de este mismo edificio, existía un gimnasio y el dueño de éste lugar aunque no era rico, le simpatizaba y se volvió mi amigo. Él me compraba pasteles diariamente pero de todas maneras no solventaba mis gastos y por esto mi tiempo en este lugar estaba contado. Además había hecho un mal negocio con mis socios.

Como al sexto mes apareció mi supuesto socio, el amigo de mi socia y recogió todo lo que considero de su propiedad y se fue. Prácticamente estaba trabajando sólo, pues mi propia familia materna seguía tratando de apoyarse en mi y no sabía comprender lo que estaba necesitando yo. Por su parte, mi compañera atendía al niño recién nacido, además de encontrarse ocupada con todos sus cambios de ánimo, depresiones, enfermedades, etc.. A veces sus ilusiones chispeaban un momento y se iban.

Ella se daba cuenta que esto no estaba funcionando y se desesperaba. Pero en lo que a mí respecta tenía que quedarme hasta el final. No sabía exactamente como iba a terminar esto y diariamente llegaba con un poco de materia prima, elaboraba pan integral y lo vendía. Tuve algunos pocos clientes que se encariñaron con mis productos.

Recuerdo un día que llegó mi socia, después de varios meses de ausencia, quería ver cómo iba “su parte del negocio”. Por supuesto, no llegó dispuesta a trabajar sino a comprobar que su negocio estuviera funcionando. Y un poco mi temperamento, otro la inestable relación con mi compañera y otro el deseo de ablandar su actitud, me impulso en un momento dado, mientras se supone le daba cuentas del negocio, darle un beso de “muy buenos amigos”. Ella lo disfrutó y después se puso seria acordándose de su amiga, mi compañera, manteniendo nuevamente su distancia. Me agradó que su sentido de amistad fuera mas fuerte que su instinto, así que me di cuenta que de ese beso no iba a pasar.

Pero comencé a sospechar que ya no estaba bien con mi pareja.

En cuanto al negocio, un día lo que había comenzado con tanta ilusión, terminó. Nunca falle en la renta a la persona que depositó su confianza en mí y me presto su accesoria. ¡Le pagué todo y sí que eso me costo!

Recogí mis cosas y las guardé en un lugar que nos facilitó una amiga de mi madre que vivía cerca de allí, pues no tenía ni para el transporte hasta Netzahualcóyotl.

Entonces, empecé a buscar otra cosa.

PAGANDO DEUDAS A LA SOCIA
Como se le debía todavía dinero a mi socia entonces hablé seriamente con mi compañera. Por primera vez decidí molestar a mis “suegros” que vivían en Chile y eran los padres de ella.

Les expliqué la situación a través de una carta y les dije que quería empezar un negocio así que necesitaba un poco de dinero. Su padre con natural desconfianza hacia mí por no

conocerme, nos mandó una parte muy pequeña de dinero, pero que me sirvió para pagar algunas deudas ridículas en cantidad como la que tenía con la fugaz socia.

El día que fui a pagarle a su casa en Netzahualcóyotl, vi que era bastante pobre. Su madre estaba teniendo un ataque de neurosis cuando llamé a la puerta de su casa y cuando mi socia abrió, me la presento, pero en cuanto la señora supo que yo era su aprovechado socio, empezó a manifestar toda su molestia no solamente contra mí, sino contra todos los que practicábamos la yoga y esas cosas extrañas porque éramos unos abusivos, inútiles, etc.

Mi socia se inquieto por la situación, le entregue el dinero (una fortuna absurda que ascendía a 250 pesos) y me sacó rápidamente del lugar.

Regresé a casa y estaba preocupado, sin embargo contento por haber llegado hasta el final en esta corta experiencia en el mundo de los negocios.

Siempre he amado demasiado mi libertad.


INESTABILIDAD EMOCIONAL Y EL DESEO DE OTRA COMPAÑERA
En realidad ya no me sentía bien con mi compañera, por lo menos no tan ciego como al principio de la relación. Por mas que lo intentaba y aunque siempre le fuí fiel, a ella le daba lo mismo y a mí su tristeza me estaba agotando. Era cosa de tiempo para llegar al límite de mis fuerzas.

Siempre el amor me hace ser fiel y lo fuí con ella, aunque motivos me sobraban hasta que casi al final de la relación decidiría que ya no sería así. Fue una decisión consciente

Siempre tenía presente las enseñanzas de mis maestros (Estrada y de la Ferriere). Esto no significa que no tuviera pasión, de hecho es parte de mí. Por ejemplo, cuando aún trabajaba con mi padre fui a comprar un material a la bodega de lámina de acero inoxidable y una jovencita de unos 17 años me llamó poderosamente la atención. Por una parte porque su cuerpo estaba un poco más desarrollado que la de una joven de su edad y por otro por su manera original de vestir (al modo acuariano). Fue como amor a primera vista.

Cuando llegué al lugar estaba diciéndoles a unas personas:

- ¿Ustedes conocen su signo astrológico? ¡Es algo tan bello todo eso de la astrología!. ¡Saben, muchas cosas de estas son ciertas!

Ésto hizo que la mirara con mas atención y luego, mientras hacía la nota de mi compra (por cierto con muchos errores de ortografía) la seguía contemplando como un bobo y ella con verdadera inocencia debido a su corta edad. Sonreía, abierta como una chiquilla dispuesta a conocer de la vida y sobre todo, al que tuviera experiencia para enseñársela.

Me enamoré de ella, pero de inmediato pensé en que tenía una familia e hijos, y con gran esfuerzo de mas de una semana, luché contra sentimientos encontrados hasta que recuperé el juicio y puede sacarla de mi cabeza. No hice ningún intento por buscarla.


INCIACIÓN MASÓNICA
Ya había escuchado de la masonería y conocía que allí se combinaba la cuestión de la Iniciación, el trabajo con la sociedad y el establecimiento de negocios llamados “Gremios”. Por lo menos así ocurría con La Francmasonería Tradicional. Así que cuando me enteré que existían
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   40

similar:

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconEn busca de la luz interior

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconEn busca de la luz interior james redfield & carol adrienne 1996

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconResumen el presente proyecto es una iniciativa que busca la inclusión...

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconEn busca de los presupuestos normativos de la imputación objetiva

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconImpensar la ciudad o en busca de los nuevos paradigmas. Un necesario recorrido epistemológico

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconNuevas tendencias de mercadotecnia dan los resultados que usted desea

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconLa Bombilla de Luz Incandescente ¡y se hizo la luz!

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconLos colores son las acciones y los sufrimientos de la luz” (J. W. V. Goethe)

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconLas ondas de luz son una forma de energía electromagnética y la idea...

El sabio busca la luz y los locos se la dan iconFilosofando entre genios y locos americo


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com