El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la




descargar 231.98 Kb.
títuloEl postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la
página1/9
fecha de publicación07.02.2016
tamaño231.98 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Documentos > Documentos
  1   2   3   4   5   6   7   8   9
SUJETOS E IDENTIDADES1

(...)

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la conciencia al paradigma del lenguaje. En este sentido son especialmente importantes los aportes de Foucault y de Derrida2
Derrida ataca la supuesta transparencia del lenguaje, afirmando que no hay posibilidad de acceso a lo “real” sino mediante el lenguaje. No existe lo fuera-de-texto. Demuestra también que los elementos de una oposición binaria no tienen sentido en forma aislada, no son absolutamente opuestos pero tienen dependencia mutua y uno de los dos tiene una posición dominante. No hay, en esta línea de análisis, posibilidad de superación dialéctica extralingüística. Esta perspectiva es sumamente fértil para pensar los discursos y prácticas de inclusión y de exclusión, especialmente en relación con el proyecto educativo que tanto se basa en clasificaciones binarias.
Foucault, por su parte, alerta con su concepto de discurso que el lenguaje constituye la realidad y mantiene una relación de “complicidad” con el poder. El discurso produce “efectos de verdad”, y en esta perspectiva el sujeto y la subjetividad son efectos de operaciones discursivas. Aún el sujeto autónomo no es el resultado de una desvinculación de las relaciones de poder, sino del ocultamiento de sus vínculos de autorregulación.
La idea de ser una persona, un yo o un sujeto, así como los modos de ser persona, es histórica y culturalmente contingente aunque parezca “natural”. La interpretación de nosotros mismos, “la experiencia de sí”, que también es contingente, juega un papel importante en el cómo somos.
El que no sabe lo que le pasa, hace memoria para salvar la interrupción de su cuento, pues no es enteramente desdichado el que puede contarse a sí mismo su propia historia” (María Zambrano, en Déjame que te cuente, op. Cit, pág. 191)
En la Historia de la Sexualidad Foucault avanza en este sentido apuntando contra cualquier realismo o esencialismo del yo, la persona humana o el sujeto. La experiencia de sí es el resultado de un proceso histórico de fabricación en el que se entrecruzan los discursos que definen la verdad del sujeto, las prácticas que regulan su comportamiento y las formas de subjetividad en las que se constituye la propia interioridad. Ese ser propio se produce siempre con arreglo a ciertas problematizaciones y en el interior de ciertas prácticas. Tal enfoque no postula la determinación lineal y absoluta de la estructura y de la historia sino que las considera como reglas de juego o gramática de la constitución de subjetividades. La ontología del sujeto es la experiencia de sí que Foucault llama subjetivación. “Hay un sujeto porque una experiencia de sí es producida en una cultura, y hay una historia del sujeto porque es posible trazar la genealogía de las formas de producción de dicha experiencia.”
El sujeto, su historia y su constitución como objeto para sí mismo sería inseparable de aquello que definió como tecnologías del yo: “prácticas que permiten a los individuos efectuar, por cuenta propia o con ayuda de otros, cierto número de operaciones sobre su cuerpo y su alma , pensamientos, conductas o cualquier forma de ser, obteniendo así una transformación de sí mismos ...” “Procedimientos (...) que son propuestos o prescritos a los individuos para fijar su identidad, mantenerla o transformarla en función de un cierto número de fines, y gracias a relaciones de autodominio o de autoconocimiento.” La historia del sujeto es la historia de las tecnologías que producen la experiencia de sí.
Lo pedagógico tiene para Foucault, hablando en términos de subjetivación, un sentido equivalente al de Gramsci: las prácticas pedagógicas son aquellas en las que se construye y modifica la experiencia que los individuos tienen de sí mismos, y en las cuales los seres humanos se transforman en sujetos.
Los dispositivos pedagógicos constituyen cinco dimensiones fundamentales de la producción y mediación de la experiencia de sí3: una dimensión óptica, según la cual se determina y constituye lo que es visible del sujeto para sí mismo; una dimensión discursiva en que se constituye qué es lo que el sujeto puede y debe decir de sí; una dimensión jurídico - moral en la que se dan las formas en que el sujeto debe juzgarse a sí mismo; una dimensión jurídico - discursiva (la narrativa) en que se construye temporalmente la experiencia de sí -continuidades y discontinuidades de un personaje implícitas en una trama -; una dimensión práctica que establece qué puede y debe hacer el sujeto consigo mismo. El sentido de lo que somos depende de las historias que contamos y que nos contamos, y de aquellas construcciones narrativas en las que cada uno de nosotros es a la vez autor, narrador y protagonista. Esas historias están construidas en relación a las historias que leemos o escuchamos y, por otra parte, esas historias que nos constituyen están producidas y mediadas en el interior de determinadas prácticas sociales, más o menos institucionalizadas (y que se vinculan a los dispositivos pedagógicos mencionados más arriba): un confesionario, una escuela, reuniones familiares, un grupo de terapia, etc. El sentido de quiénes somos es análogo a un texto narrativo que obtiene su significado en la intertextualidad y en su funcionamiento pragmático en un contexto.4
Este enfoque se basa en la importancia que tiene el lenguaje en la filosofía contemporánea y su impacto en lo que se ha llamado “la cuestión del sujeto”. Larrosa (op.cit.) presenta los tres ‘giros’ en el abordaje filosófico: el giro hermenéutico, el giro semiológico y el giro pragmático.
Según el primero, el ser es impensable fuera de la interpretación, y puesto que toda interpretación es lingüística, es impensable fuera del lenguaje. La conciencia de sí está estructurada en la interpretación de uno mismo que está contenida en la trama narrativa de su vida.
Con el giro semiológico se plantea que el signo se construye no por relaciones con realidades extralingüísticas (referente) sino por relaciones con otros signos en el sistema semiótico, con lo cual se llega a que el lenguaje no refleja la realidad sino que la construye. La interpretación y la autointerpretación está ligada a los sistemas semióticos disponibles. En tanto los sistemas semióticos tienen una productividad intrínseca y son relativos e inestables, la conciencia de sí implica la relatividad, inestabilidad y productividad de aquellos en los que se estructura.
Por último, el giro pragmático sostiene la idea de que el sujeto está ya en un mundo en el que el discurso funciona socialmente en un conjunto de prácticas discursivas. El poder que atraviesa el discurso atraviesa también la interpretación, la autointerpretación y la construcción de la identidad. Habría una política de identidad (y una lucha política en torno a quiénes somos). La conciencia de sí, su formación y modificación, estaría implicada en políticas del discurso.
La experiencia, como “aquello que nos pasa”, implica transformación. Para transformarse hace falta que nos pase algo que nos pruebe, nos vulnere, nos niegue. Y para establecer algún tipo de continuidad entre el que salió uno y el que llegó otro, es necesaria una construcción narrativa5. Mi experiencia narrativamente interpretada puede mantener algún tipo de identidad personal en el mismo dar cuenta de mis cambios, puede contar la diferencia como identidad o la identidad como diferencia. La pregunta de quién somos (y no qué somos) sólo puede responderse contando alguna historia, y es al narrarnos a nosotros mismos en lo que nos pasa como nos construimos como individuos particulares, como un quién.
Sólo el combate de las palabras aún no dichas contra las palabras ya dichas permiten la ruptura del horizonte dado, permiten que el sujeto se invente de otro modo, que el yo sea otro. (...) La fidelidad a las palabras es mantener la contradicción, dejar llegar lo imprevisto y lo extraño, lo que viene de afuera, lo que desestabiliza y pone en cuestión el sentido de lo que se es. La fidelidad a las palabras es no dejar que las palabras se solidifiquen y nos solidifiquen, es mantener abierto el espacio líquido de la metamorfosis. (...) Sólo así se puede escapar, siquiera provisionalmente, a la captura social de la subjetividad, a esa captura que funciona obligándonos a leernos y a escribirnos de un modo fijo, con un patrón estable. (...) Una identidad en movimiento asegurada por un lenguaje en movimiento donde la autoconciencia surge de la puesta en cuestión de la autoconciencia y donde lo que se es solo aparece en la puesta en cuestión de lo que se es: dialéctica viva e infinita de identificaciones y desidentificaciones.” (Larrosa, J., en Déjame que te cuente, pág. 217)
  1   2   3   4   5   6   7   8   9

similar:

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconResumen En una sociedad cada vez más globalizada e interconectada,...

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconResumen Frente al discurso conservador, se han adscrito diferentes...
«nuevas formas de expresión» que, como diría Bourdieu (2009), han permitido la comunicación entre aquellos grupos que ven como se...

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconCapítulo 3 La sordoceguera: una discapacidad singular
«real», al mundo que le rodea, viene determinado por su capacidad y habilidad para salvar las barreras y los espacios vacíos que...

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconEste link tiene por objetivo mostrar algunos tips de cómo se pueden...

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconLa voz es el sonido producido por la vibración de las dos cuerdas...

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconEn este texto se va a redactar el funcionamiento de una cámara estenopéica,...

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconResumen La internacionalización de las organizaciones aparece como...

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconPara describir y estudiar el mundo circundante, se han creado las...

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconNunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad...

El postmodernismo y el postestructuralismo, al mostrar al sujeto como una construcción discursiva, han producido un dislocamiento: del paradigma de la iconGestión Social como un paradigma emergente en la América Latina y...


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com