Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una




descargar 250.9 Kb.
títuloLos fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una
página4/6
fecha de publicación02.11.2015
tamaño250.9 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Documentos > Documentos
1   2   3   4   5   6
Criticar lo establecido.

(2) ¿Qué es una representación? Diferencie representación y concepto. (3) ¿Cómo se explica «la incomprensibilidad de la filosofía»? (4) ¿Qué es pensar abstractamente? Explique qué es "pensar conceptualmente", según Hegel. (4) Señale cuáles son las dificultades para pensar conceptualmente según el autor.
13. ¿Qué es la filosofía?
El filósofo es el amigo del concepto, está en poder del concepto. Lo que equivale a decir que la filosofía no es un mero arte de formar, inventar o fabricar conceptos, pues los conceptos no son necesariamente formas, inventos o productos. La filosofía con mayor rigor, es la disciplina que consiste en crear conceptos. ¿Acaso será el amigo, amigo de sus propias creaciones? ¿O bien es el acto del concepto lo que remite al poder del amigo, en la unidad del creador y de su doble? Crear conceptos siempre nuevos, tal es el objeto de la filosofía. El concepto remite al filósofo como aquel que lo tiene en potencia, o que tiene su poder o su competencia, porque tiene que ser creado. No cabe objetar que la creación suele adscribirse más bien al ámbito de los sensible y de las artes, debido a lo mucho que el arte contribuye a que existan entidades espirituales, y a lo mucho que los conceptos filosóficos son también sensibilia34. A decir verdad, las ciencias, las artes, las filosofías son igualmente creadoras, aunque corresponda únicamente a la filosofía la creación de conceptos en sentido estricto. Los conceptos no nos están esperan­do hechos ni acabados, como cuerpos celestes35. No hay firmamento para los conceptos. Hay que inventarlos, fabricarlos o más bien crearlos, y nada serían sin la firma de quienes los crean. Nietzsche determinó la tarea de la filoso­fía cuando escribió: «Los filósofos ya no deben darse por satisfechos con aceptar los concep­tos que se les dan para limitarse a limpiarlos y darles lustre, sino que tienen que empezar por fabricarlos, crearlos, plantearlos y convencer a los hombres de que recurran a ellos. Hasta ahora, en resumidas cuentas, cada cual confiaba en sus conceptos como en una dote milagrosa procedente de algún mundo igual de milagroso», pero hay que sustituir la confianza por la desconfianza, y de lo que más tiene que desconfiar el filósofo es de los conceptos mientras no los haya creado él mismo (Platón lo sabía perfectamente, aunque enseñaba lo contrario ...). Platón decía que había que contemplar las Ideas, pero tuvo antes que crear el concepto de Idea. ¿Qué valor tendría un filósofo del que se pudiera decir: no ha creado conceptos, no ha creado sus conceptos?

Vemos por lo menos lo que la filosofía no es: no es contemplación, ni reflexión, ni comunicación36, incluso a pesar de que haya podido crear tanto una cosa como la otra, en razón de la capacidad que tiene cualquier disciplina de engendrar sus propias ilusiones y de ocultarse detrás de una bruma que desprende con este fin.

... Conocerse a sí mismo - aprender a pensar - hacer como si nada se diese por descontado - asombrarse, «asombrarse de que el ente37 sea» ..., estas determi­naciones de la filosofía y muchas más componen actitudes interesantes, aunque resulten fatigosas a la larga, pero no constituyen una ocupación bien definida, una actividad precisa, ni siquiera desde una perspectiva pedagógica. Cabe considerar decisiva, por el contrario, esta definición de la filosofía: conoci­miento mediante conceptos puros38.
Gilles Deleuze y Felix Guattari son filósofos franceses contemporáneos que editaron ¿Qué es la Filosofía? en 1991.
(1) ¿Qué no es filosofía según los autores y qué sí es? Explique. (2) ¿Qué quiere decir que "el filósofo está en poder del concepto"? (3) ¿Cuál es el objeto de la filosofía según los autores? Compare y difirencie las definiciones de la filosofía formuladas en este texto con las del texto anterior (Hegel). (4) ¿Cuál es la tarea del filósofo según Nietzsche y cómo la ha ejercido Platón?
14. ¿Para qué sirve pensar?
Sócrates: Así es, Teodoro, lo que le sucedió a Tales, quien por dedicar­se a observar los astros y estar mirando al cielo cayó en un pozo. Y se cuenta que una criada Tracia, bella e ingeniosa, lo hizo blanco de sus burlas, porque en su afán por conocer las cosas del cielo no reparaba en lo que tenía adelante y a sus pies. La misma burla alcanza a todos cuantos dedican su vida a la filosofía, porque no sólo no reparan en lo que está haciendo su vecino más próximo, sino que, además, apenas se dan cuenta si es realmente un hombre o algún otro tipo de criatura39.
Debería, además, reunirse los relatos que andan dispersos sobre los medios exitosos empleados por algunos individuos para hacer fortuna. Todas esas indicacio­nes resultan útiles a quienes tienen aprecio por el arte de los negocios: la crematística. Por ejemplo, el caso de Tales de Mileto. Se trata, en efecto, de un recurso crematístico que, si bien se le atribuye debido a su sabiduría, encierra, sin embargo, un principio de aplicación universal. Como algunos le reprocharan, en razón de su pobreza, que la filosofía no produce provecho alguno, se cuenta que, habiendo previsto, gracias a sus conocimientos astronómicos, que la producción de aceitunas sería abundante, dispuso del pequeño capital que poseía, cuando aún era invierno, para obtener todos los molinos de aceite de Mileto y Quíos, los arrendó a bajo precio, ya que no tenía ningún competidor. Cuando llegó el momento propicio y fueron muchos los que a un mismo tiempo acudieron de pronto en demanda de molinos. Tales los arrendó al precio que quiso, logrando reunir mucho dinero para demostrar que los filósofos pueden enriquecerse fácilmente si así lo desean, aunque no constituye ése su propósito. Se dice, en fin, que Tales dio con ello prueba de su sabiduría; pero, tal como antes lo señalamos, se trata en realidad de un expediente crematístico que aplica todo aquel que puede hacerse un monopolio40.
(1) Teniendo presente el texto "¿para qué sirve pensar?", responda al interrogante que plantea el título.
15. Filosofía y realidad nacional
América y la filosofía

La pregunta es: ¿qué relación existe entre el descubrimiento de América (continente del cual, según todos sabemos, forma parte la Argentina, aunque algunos, módicamente, lo hayan descubierto después de la cuestión Malvinas) y la filosofía? Podemos partir de una certeza de alguien que, en modo alguno, se propuso responder esta pregunta. Es Adam Smith, el lúcido, monumental ideólogo de la naciente burguesía industrial británica. Smith, en efecto, dedicó un extenso capítulo de su Riqueza de las Naciones a la cuestión colonial. El capítulo se titula «Colonias» y su lectura es imprescindible para comprender un par de verda­des. Entre ellas, aquella que implica el profundo reconocimien­to de Smith al papel desempeñado por la conquista colonial en el surgimiento y desarrollo del capitalis­mo. Smith, sin demasiadas vueltas, afirma lo que sigue: "El descubrimiento de América y del paso de las Indias Orientales por el Cabo de Buena Esperanza son los sucesos más grandes e importantes que se registran en la historia de la Humanidad". Extraeremos de este texto sus contenidos teóri­cos.

A partir del siglo XV, el periplo expansionista y aventurero del capita­lismo comercial posibilita el surgimiento de un «mundo». Los navíos españoles, ingleses, portugueses y holandeses entrelazan las distintas regiones del planeta a través de la conquista. Aparece así la noción de «mundo» en tanto totalidad integrada y relacionada por la mediación de sus partes. Queda en claro lo siguiente: el capitalismo nace y se estructura a escala planetaria. La conquista colonial es la condición de posibilidad del surgimiento del sistema capitalista. Esta conquista, a su vez, delimita -diferenciándolas claramente- dos regiones: una región central (la de los conquistadores) y una región periférica (la de los conquistados). En suma: el colonialismo es la esencia del sistema capitalista, no sólo ha sido la posibili­dad de su surgi­miento sino que es también la de su permanencia y estabilidad.

Si existe, entonces, una relación entre el descubrimiento de América y la filosofía es la siguiente: la aparición del concepto de «mundo» culminará -luego de sucesivas mediaciones- con la instauración de un Saber total, univer­sal. Se trata del hegelianismo. En Hegel, en efecto, la humanidad europea toma concien­cia de su poder y asume la universalización de su cultura.

El desarrollo que las siguientes filosofías hicieron del hegelianismo fue eminentemente político: se identificó el expansionismo colonial europeo con el de la racionalidad. Europa, al someter a su dominio al mundo periféri­co, lo incorpora­ba a la Civilización. Toda entidad nacional que resistiera esta empresa quedaba fuera de la historia. Era, en fin, la Barbarie.



El surgimiento de lo nuevo

La tarea de una auténtica filosofía nacional (una vez ubicada la Argenti­na en su adecuado encuadre histórico y geopolítico, que no es Occiden­te, sino el de los pueblos de la periferia, los pueblos del Sur o el Tercer Mundo, según se prefiera) es la de atrapar -no cosificándolas41, sino expresando su vitalidad fundante- aquellas categorías* teórico-políticas que acompañan la praxis histó­rica de los países nuevos. Es decir: de aquellas comunidades que cuestionan -tanto en el terreno práctico como en el teórico- la falsa totali­zación históri­ca impuesta por las naciones imperiales. Hablamos, claramente está, de las naciones periféricas. En resumen: categorizar el surgimiento de lo nuevo es el intento más profundo de una filosofía nacional.

[...] Desde este punto de vista, una adecuada teoría del conocimiento no puede ser sino expresión del acontecimiento ontológico* que implica la praxis histórica, política transformadora de la periferia.

[...] La filosofía para nosotros, es la conciencia de sí de las comuni­da­des históricas. Esta actitud de ahondar, desde nuestro estricto presente, reflexivamen­te sobre nuestro pasado y buscar así las líneas esenciales que dibujan nuestra identidad como nación, es, para nosotros, la filosofía argenti­na.

Espacio y tiempo de la filosofía argentina.

Durante muchos años, quienes intentaron separar la filosofía del terreno turbulento de la historia y la política, comenzaron a marginarla del tiempo y del espacio. Fue así como esta disciplina fundamental de la praxis humana -en tanto es la única que otorga la totalización comprensiva42 de todas sus expre­sio­nes, aún de las más caóticas- se transformó en una disciplina sin espacio -ya que las ideas filosóficas, antes que pertenecer a una realidad histórica y espacial de la que surgían y sobre la cual retornaban comprensivamente, perte­necían a la Historia de la Filosofía, especie de universo platónico, absoluta­mente ideal y sin ninguna verificación empírica- y sin tiempo, o al menos con la temporalidad propia de las historias de la filosofía, una torpe temporali­dad lineal en la que cada sistema filosófico seguía al anterior, comentándolo o quizás enriqueciéndolo en algunos aspectos, pero prolongándolo siempre en ese universo aséptico, incontaminado, donde los grandes genios del pensamiento -alejados de las naciones y las concretas encrucijadas históricas en las que vivieron- discutían sobre los grandes y eternos problemas de la condición humana.

Nuestra concepción de la filosofía, por el contrario, la compromete con el tiempo y el espacio. El espacio de nuestra actividad reflexiva es la nación Argentina. Proponemos un pensamiento situado. Pensamos desde nuestra estricta situación ontológica. Pensamos, entonces, ante todo como argentinos, y adverti­mos que para pensar como argentinos debemos pensar como latinoamerica­nos. He aquí nuestro segundo elemento ontológico: América latina. ¿Por qué? Porque nuestra reflexión -que trabaja para la libertad de nuestro ser comuni­tario- advierte que esta empresa es compartida por nuestros hermanos latinoa­mericanos, compartida en el dolor, en la dependencia y en la necesidad y el lúcido deseo de superar esta situación. Situación que, a su vez, es compartida por otros pueblos, cuya precisa especificidad histórica los hermana a nuestro destino y los incorpora a nuestro compromiso reflexivo y práctico: los pueblos del Sur, nuestro tercer elemento ontológico. Los tres, claro está, son las distintas y entrelazadas facetas de un solo rostro y una sola empresa históri­ca, política y ontológica (en tanto intenta transformar el equilibrio actual de la historia, su presente status ontológico padecido por nosotros en el modo de la injusti­cia): el surgimiento de los países nuevos43.
José Pablo Feinmann es un periodista, ensayista y escritor argentino contempo­ráneo. El artículo citado fue escrito y publicado entre 1981 y 1983.
(1) ¿Qué relación existe entre el descubrimiento de América y la filosofía, según el autor? (2) ¿Qué condiciones hicieron posible la creación del concepto de «mundo»? (3) Relacione y diferencie los conceptos de mundo, capitalismo, civilización-barbarie y totalización. (4) ¿Cuál es la tarea de la filosofía nacional? (5) ¿Qué es la filosofía, para Feinmann? (6) ¿Qué significa "pensar situadamente" y cuáles son los elementos ontológicos requeridos para ello? (7) ¿Cuál es el objeto de la filosofía, para el autor?
16. La verdad y el poder
Lo importante, creo, es que la verdad no está fuera del poder ni sin poder (la verdad no es a pesar de un mito del que habría que recoger la historia y las funcio­nes, la recompensa de los espíritus libres, el hijo de largas soleda­des, el privilegio de los que han sabido liberarse). La verdad es de este mundo; se produce en él gracias a múltiples coacciones y detenta en él efectos regulados de poder. Cada sociedad tiene su régimen de verdad, su «política general» de la verdad: es decir, los tipos de discurso que acoge y hace funcio­nar como verda­deros o falsos, el modo cómo se sancionan unos y otros; las técnicas y los procedimientos que están valorizados para la obtención de la verdad; el estatu­to de quienes están a cargo de decir lo que funciona como verdadero.

En sociedades como las nuestras, la «economía política» de la verdad está caracterizada por cinco rasgos históricamente importantes: la «verdad» está centrada sobre la forma del discurso científico y sobre las instituciones que lo producen; está sometida a una constante incitación económica y política (necesi­dad de verdad tanto para la producción económica como para el poder político); es objeto, bajo diversas formas, de una inmensa difusión y consumo (circula en aparatos de educación o de información cuya extensión es relativa­mente amplia en el cuerpo social, a pesar de algunas limitaciones estrictas); es producida y transmi­tida bajo el control no exclusivo pero dominante de algunos grandes aparatos políticos y económicos (universidad, ejército, escri­tura, media); finalmente, es el envite de todo un debate político y de todo un enfrentamiento social (luchas «ideológicas»).

Me parece que lo que ahora debe tomarse en cuenta en el intelectual no es el que sea «portador de valores universales», sino que es alguien que ocupa una posición específica, pero de una especificidad que está ligada a las funciones generales del dispositivo de verdad en una sociedad como la nuestra. Dicho de otro modo, el intelectual responde a una triple especificidad: la especifici­dad de su posición de clase (pequeño burgués al servicio del capitalismo, intelec­tual «orgánico» del proletariado); la especificidad de sus condiciones de vida y de trabajo, ligadas a su condición de intelectual (su dominio de investiga­ción, su lugar en un laboratorio, las exigencias económi­cas o políti­cas a las que se somete o contra las que se rebela, en la univer­sidad, el hospital, etc.); finalmente, la especificidad de la política de la verdad en nuestras sociedades. Y es aquí donde su posición puede tomar un significado general, que el combate local o específico que lleva a cabo entrañe efectos, implicaciones que no son simplemente profesiona­les o secto­riales. Funciona o lucha al nivel general de este régimen de la verdad tan esencial para las estructuras y para el funciona­miento de nuestra sociedad. Hay un combate «por la verdad», o al menos «alrede­dor de la verdad», dejando claro una vez más que por verdad no quiero decir «el conjunto de cosas verdaderas que están por descubrir o que hay que hacer aceptar», sino «el conjunto de reglas según las cuales se distingue lo verdadero de lo falso y se aplica a lo verdadero efectos específicos de poder»; y dejando claro también que no se trata de un combate «a favor» de la verdad, sino acerca del estatuto de la verdad y del papel económi­co-político que juega. Hay que pensar los problemas políticos de los intelec­tuales no en términos de «ciencia­/ideología», sino en términos de «verdad/poder». Y es aquí donde la cuestión de la profesionalización del intelectual, la división del trabajo manual/inte­lectual puede ser planteada de nuevo.

Todo esto debe parecer bastante confuso e incierto. Incierto, sí, y todo lo que digo es sobre todo a título de hipótesis. Para que sea un poco menos confuso, sin embargo, quisiera avanzar algunas «proposiciones» -en el sentido no de cosas admitidas, sino solamente ofrecidas para ensayos y pruebas futuras.

Por «verdad», entender un conjunto de procedimientos regulados por la producción, la ley, la repartición, la puesta en circulación y el funciona­mien­to de los enunciados.

La «verdad» está ligada circularmente a sistemas de poder que la producen y la sostienen, y a efectos de poder que induce y la prorrogan. «Régimen» de la verdad.

Este régimen no es simplemente ideológico o superestructural; fue una condición de formación y de desarrollo del capitalismo. Y es el que, a reserva de algunas modificaciones, funciona en la mayor parte de los países socialis­tas (dejo abierta la cuestión de China, que no conozco).

El problema político esencial para el intelectual, no es criticar los contenidos ideológicos que estarían ligados a la ciencia, o hacer lo preciso para que la práctica científica esté acompañada por una ideología justa. Sino saber si es posible constituir una nueva política de la verdad. El problema no es cambiar la «conciencia» de la gente o lo que tienen en la cabeza, sino el régimen político, económico e institucional de producción de verdad.

No se trata de liberar la verdad de todo sistema de poder -sería una quimera, ya que la verdad es ella misma poder-, sino desligar el poder de la verdad de las formas de hegemonía* (sociales, económicas, culturales) en el interior de las cuales funciona por el momento.

La cuestión política, en suma, no es el error, la ilusión, la conciencia alienada o la ideología; es la verdad misma44.
Michel Foucault, filósofo francés contemporáneo
(1) ¿A qué se llama "política general de la verdad"? (2) ¿Por qué es necesario hablar de "economía politíca de la verdad", según el autor? ¿Cuáles son los cinco rasgos históricamente importantes de la "economía política" de la verdad en las sociedades desarrolladas? (3) ¿Cuál es la triple especificidad del intelectual? (4) ¿Dónde la posición del intelectual puede tomar un significado general? (5) ¿Qué se entiende por verdad? (6) ¿Cuál es el problema político esencial para el intelectual? (7) ¿Por qué el problema no es cambiar la «conciencia» de la gente?
1   2   3   4   5   6

similar:

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una iconPara realizar este trabajo de manera adecuada hay que conocer una...

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una icon· seg y la frecuencia en hertzios. Así, el resultado de la energía...
«intensidad específica» de un objeto. El carácter exacto de la relación entre la intensidad específica emitida y la frecuencia está...

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una iconProgramar y planificar una estrategia de aprendizaje para una tarea/tema escolar

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una iconNo se entienda este escrito como una queja sino como un intento de...

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una iconMe gusta muchísimo Dietario voluble, libro inclasificable. Leo el...

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una iconAsimismo, destaca la preocupación de este Ingeniero de Caminos, Canales...

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una iconResumen en esta práctica se realizó una destilación fraccionada del...

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una iconLa atmósfera es la capa gaseosa que rodea la tierra. Es una mezcla...
«capa de ozono», una zona con una alta concentración de este gas que absorbe parte de la radiación ultravioleta e infrarroja del...

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una iconSociedad del conocimiento, sociedad de la información, escuela
«¿para qué utilizarlos?», pues no es posible plantearse hoy en día ningún trabajo intelectual, incluidos los aprendizajes escolares,...

Los fragmentos reunidos en este libro constituyen una he-rramienta de trabajo adecuada para la realización de una tarea específica como es el abordaje de una iconEn este texto se va a redactar el funcionamiento de una cámara estenopéica,...


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com