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CEMENTO DE FOSFATO DE ZINC



Este cemento sólo se emplea actualmente como medio cementante de algunas restauraciones rígidas y prótesis fija, y la forma de utilización es la siguiente:


  1. Preparación de la mesa de trabajo: se deben disponer sobre la mesa de trabajo, los siguientes elementos:

    1. Cemento de fosfato de cinc.

    2. Loseta de vidrio grueso (aproximadamente 2cm de espesor).

    3. Espátula para cemento.

    4. Proporcionadores adecuados.

    5. Reloj o cronómetro.

  2. Confección de los proporcionadores: lo primero a realizar es leer atentamente el prospecto del fabricante, en donde se observará la proporción polvo / líquido recomendada (que por lo general es de aproximadamente 1,4g de polvo y 0,5ml de líquido). Para la confección de un proporcionador de polvo, tomar un tubo de anestesia vacío y correr el émbolo del mismo hasta el extremo superior. En una balanza de precisión (que es factible conseguir en una droguería) pesar el tubo vacío, luego correr el émbolo del tubo y llenarlo con el polvo hasta que, teniendo en cuenta la diferencia de peso con el tuvo vacío, se logre la proporción de polvo recomendada por el fabricante. Para proporcionar el líquido es suficiente medirlo con una jeringa de tuberculina.

  3. Proporcionar: Colocar sobre la loseta el polvo y el líquido en las cantidades sugeridas por el fabricante, teniendo en cuenta la cantidad que se necesitará según lo requiera el caso clínico.

  4. Espatulado: Dividir en pequeñas cantidades el polvo para ser incorporado de a poco al líquido y con un espatulado amplio y sin presión, utilizando gran parte de la loseta. El tiempo estipulado para este procedimiento es de aproximadamente de 1 minuto. La loseta debe estar fría.

  5. Consistencia: la consistencia final debe ser viscosa, de tal forma que al intentar separar la espátula del cemento se formen dos conos unidos por su vértice de aproximadamente 1,5 cm de alto.

  6. Limpieza del instrumental: se realiza simplemente con agua y detergente.


CEMENTO DE IONÓMERO DE VIDRIO
Este material tiene diversas aplicaciones en odontología: cementación, restauraciones, selladores de fosas y fisuras, recubrimientos y sustituto de dentina. Su manipulación es crítica para el logro de sus propiedades en forma óptima, entre ellas la de adhesión específica de los tejidos dentarios. Como es de suponer por lo antes mencionado, es posible tener ionómeros de distinta consistencia, que a diferencia de los cementos de fosfato de cinc y de óxido de cinc y eugenol, no es posible lograr con el agregado de polvo o líquido a la preparación, sino que deben ser empleados cementos con formulaciones distintas. Es imprescindible el respeto de las proporciones indicadas por el fabricante.
Para facilitar su manipulación, muchos fabricantes suministran su producto en cápsulas predosificadas que luego de activadas se colocan en un amalgamador de alta velocidad, con lo cual se logra menor cantidad de burbujas y la óptima relación polvo / líquido.


  1. Preparación de la mesa: en la mesa de trabajo deben estar presentes los siguientes elementos:

    1. Cemento de inónomero de vidrio.

    2. Ácido poliacrílico al 12%

    3. Loseta de vidrio o block de papel engomado.

    4. Espátula para cemento metálica o plástica.

    5. Jeringa céntrix y compules descartables con émbolos.

    6. Explorador.

    7. Reloj o cronómetro.

    8. Proporcionadores.

    9. Elementos dentarios con preparaciones cavitarias relaizadas.

  2. Proporción de los elementos a espatular: para proporcionar el líquido y el polvo del cemento de ionómero de vidrio, se deben utilizar los dispositivos que provee el fabricante para tal fin. El polvo se proporciona con una cuchara provista, rasándola con una espátula o contra un borde plástico en la boca del frasco, que algunos fabricantes diseñan para ese fin. El líquido en cambio, se proporciona en gotas, empleando el frasco – gotero en el que viene almacenado. Se debe proporcionar, tanto el polvo como el líquido, según las cantidades de uno y otro sugeridas por el fabricante (cucharadas de polvo y gotas de líquido). En el caso de contar con cementos de ionómero de vidrio que se comercializan predosificados en cápsulas, como es lógico suponer, evitaríamos este proceso; simplemente se debería activar la cápsula según las indicaciones del fabricante para que el líquido se mezcle con el polvo en algún dispositivo diseñado para tal fin.

  3. Espatulado: se debe incorporar el polvo al líquido en dos mitades, de tal forma que el espatulado sea corto y sin presión. Se incorpora una mitad del polvo y luego se incorpora la otra, cuando la primera fue totalmente disuelta en el líquido. El tiempo estipulado para esta operación es de 30 a 45 segundos, según las indicaciones que brinda el fabricante para cada material. Es muy importante que se respeten tanto las proporciones (explicadas en el punto anterior), como la forma de manipular el ionómero, debido a que de ello dependen las propiedades finales del producto. En el caso de contar con cápsulas predosificadas, éstas, una vez activadas, se colocarán en un amalgamador de alta velocidad, el cual se hará funcionar durante 10 segundos aproximadamente, según lo indique el fabricante.

  4. Consistencia final: una vez finalizado el espatulado, debemos asegurarnos de que su aspecto sea brillante (lo que nos asegura gran cantidad de grupos carboxilos libres) y su consistencia variará de acuerdo con el tipo de ionómero utilizado (restauración, cementado, etc.), ya que la misma dependerá del tamaño de partícula que utilizó el fabricante para un fin determinado.

  5. Pretratamiento de los tejidos dentarios: los tejidos dentarios que recibirán este material deben pretratarse con ácido poliacrílico al 12% durante 15 segundos para lograr la adhesión química o específica del mismo a los tejidos dentarios. En el caso de los cementos de ionómero de vidrio modificados con resina, es importante aclarar que el fabricante suele incorporar en el avío un acondicionador, que en muchas ocasiones suele ser distinto al ácido policacrílico o poseer otros componentes además de este ácido, cuyo análisis supera a los objetivos de esta guía práctica . En esos casos, la recomendación es seguir las instrucciones del fabricante con el producto que recomienda usar para pretratar a la dentina.

  6. Colocación del material en el diente: Una vez pretratada la superficie y preparado el material, se carga un compul con el mismo y se le coloca un émbolo. Ese dispositivo es llevado a una jeringa céntrix que al accionarla depositará el material en donde el operador lo disponga. Si el uso del mismo es para cementar una restauración rígida, puede obviarse el uso de la jeringa céntrix y con un explorador se coloca el material en ambas superficies. En el caso de la cementación de un perno, es necesario ayudarse con un lentulo para llevar el material dentro del conducto radicular. Si se utiliza una cápsula predosificada, el fabricante brinda los elementos necesarios para su aplicación, evitando el uso de la jeringa céntrix.

  7. Protección: una vez colocado el material en el lugar adecuado, según las circunstancias clínicas, el mismo debe ser protegido con una resina fluida hidrofóbica y fotopolimerizable, la cual será pincelada sobre la superficeie del mateirial.

ADHESIÓN CON SISTEMAS ADHESIVOS POLIMÉRICOS
Siempre fue un objetivo de la odontología restauradora, lograr que exista una verdadera adhesión química del material a los tejidos calcificados del diente y, de esa manera, lograr una integración entre ambas partes. El objetivo se cumplió con la aparición de los cementos de ionómero de vidrio, pero todavía quedaba lograr esa integración con las resinas reforzadas, con las que se puede lograr muy buenas restauraciones estéticas directas. Hoy podemos decir que la adhesión con sistemas poliméricos es una realidad tangible, si bien funciona de una manera muy distinta a la de los ionómeros y la investigación nos demuestra día a día sus avances en el tema que aún genera posiciones adversas.
Los productos comerciales que el odontólogo emplea para el fin mencionado pueden presentarse de diversas formas, que antiguamente se clasificaban por generaciones según su aparición en el tiempo. Ello generaba bastantes confusiones y aclaraba pocas dudas cuando el odontólogo o el estudiante se encontraban en la situación de elegir cuál comprar o cuál indicar. Por ese motivo es conveniente establecer una clasificación que nos aclare el panorama y sirva para el fin mencionado.
Partimos de que en cualquier sistemas adhesivo son necesarios 3 (tres) elementos intervinientes: Acondicionador, Primer y Adhesivo. En base a ello clasificaremos los sistemas adhesivos:

  1. Sistemas multifrascos: se presentan comercialmente con sus tres componentes en frascos independientes.

  2. Sistemas monofrascos o monocomponentes: sus tres componentes se presentan comercialmente en dos frascos: uno que contiene el acondicionador y otro que contiene el primer y el adhesivo.

  3. Sistemas autoacondicionantes: estos también se presentan en dos frascos, pero a diferencia de los anteriores, uno contiene el acondicionador y el primer, mientras que el otro posee el adhesivo. Se presenta en este caso, el acondicionador para esmalte (ácido fosfórico) en un envase separado.

  4. Todo en uno: son sistemas adhesivos en que todos sus componentes se presentan en un solo envase.


Teniendo en cuenta esta clasificación, estableceremos la siguiente guía de procedimientos:


  1. Preparación de la mesa: en la mesa de trabajo dispondremos los siguientes elementos:

    1. Sistema adhesivo a emplear.

    2. Dientes extraídos con preparaciones cavitarias o modelos de los mismos realizados en resinas acrílicas o semejantes.

    3. Aplicadores.

    4. Si disponemos de conección de aire y agua para la práctica controlar que funcione adecuadamente la jeringa triple, de lo contrario contar con los siguiente elementos:

      1. Jeringa Luer de 5 a 10 ml.

      2. Aguja para la jeringa Luer.

      3. Pera de goma.

      4. Recipiente con agua.

    5. Unidad de fotopolimerización.

    6. Dos vasos Dappen o recipientes plásticos descartables proporcionados por el fabricante del material.

    7. Cronómetro o reloj con segundero.

  2. Proporción el material: a continuación proporcionaremos el material en los vasos Dappen o en los recipientes provistos por el fabricante para tal fin. Si poseemos un sistema multifrasco, no será necesario proporcionar el acondicionador (ácido fosfórico al 37%), debido a que se presenta comercialmente en una jeringa que permite la aplicación del mismo en forma directa sobre la pieza dentaria. El primer y el adhesivo se presentan en frascos separados, por lo cual, colocaremos una gota de cada uno en vasos Dappen o recipientes distintos. En los sistemas monocomponentes, en los cuales el primer y el adhesivo se presentan en un solo envase, el mismo se proporciona en un vaso Dappen o recipiente comercial mediante una o dos gotas. En el sistema autoacondicionante, emplearemos dos recipientes, mientras que en el sistema todo en uno, emplearemos un solo recipiente para su proporción, siempre y cuando el mismo no se presente en monodosis que no es preciso proporcionar.

  3. Aplicación del acondicionador: el acondicionador (ácido fosfórico) debe dispensarse por toda la superficie de la preparación, en caso de que se emplee la técnica de grabado total, comenzando por el esmalte, durante 15 segundos. Posteriormente se debe proceder al lavado durante por lo menos 30 segundos, con spry de agua/aire de la jeringa triple y al secado con aire de la misma jeringa durante 3 a 5 segundos . En caso de no disponer de esa aparatología, salvaremos el inconveniente con la utilización de una jeringa luer y su aguja cargada con agua, y para el sacado, con una pera de goma. Cabe destacar que este último procedimiento se emplea sólo en la preclínica en caso de no disponer de una jeringa triple. En la práctica clínica este procedimiento no es aceptado. Cuando no se aplican técnicas de grabado total, o se emplean adhesivos autoacondicionantes, sólo se graba con ácido el esmalte. Con los adhesivos “todo en uno”, en teoría no sería necesario utilizar un acondicionador del esmalte como lo es el ácido fosfórico, ya que bastaría la colocación del sistema adhesivo. Sin embargo, hay quienes afirman que a pesar de ello prefieren realizar un paso más y grabar el esmalte como ya se describió.

  4. Aplicación del primer: el mismo se toma del recipiente en el que fue proporcionado con un aplicador (pincel o microbrush) y se lo lleva a la preparación realizada en el elemento dentario, dispersándola por toda la superficie de la misma. Se lo deja actuar durante aproximadamente 15 a 30 segundos y se seca suavemente con aire durante 3 a 5 segundos.

  5. Aplicación del adhesivo: el adhesivo se toma con un aplicador distinto al empleado con el primer del recipiente en donde fue proporcionado y se lo esparce por toda la preparación dentaria. Con un chorro de aire se intenta que el espesor del mismo sea delgado. A continuación se fotopolimeriza durante aproximadamente 20 segundos.

  6. Sistemas monocomponentes: en estos sistemas, en los cuales el primer y el adhesivo se comercializan en un solo envase y se proporciona como se indicó en el punto 2, el fabricante suele sugerir que se apliquen dos capas del mismo por toda la superficie de la preparación y, a veces sugiere que se fotopolimericen ambas capas por separado o a veces sólo indica fotopolimerizar la segunda (leer indicaciones del fabricantes).

  7. Sistemas autoacondicionantes: en los mismos, el procedimiento técnico es semejante a los adhesivos de multifrascos, si bien los efectos sobre el tejido dentario son distintos. Se aplica primero el acondicionador/primer y luego el adhesivo, que debe ser fotopolimerizado.

  8. Nota: los procedimientos descriptos son orientativos; en todos los casos deben seguirse las indicaciones que el fabricante indica para cada producto.

SELLADORES DE FOSAS Y FISURAS
Los selladores de fosas y fisuras son materiales a base de resina que tienen una importante aplicación en la prevención de la caries dental, y se aplican sobre las irregularidades de la superficie oclusal de molares y premolares (surcos, puntos, fosas y fisuras).
Los procedimientos adecuados para su manipulación son los siguientes:


  1. Preparación de la mesa de trabajo: en la mesa de trabajo deben existir los siguientes elementos:

    1. Sellador de fosas y fisuras.

    2. Dientes posteriores sanos.

    3. Micromotor y contraángulos.

    4. Brochita para contraángulo.

    5. Aplicadores.

    6. 1 vaso Dappen o recipiente proporcionado por el fabricante.

    7. Explorador.

    8. Ácido fosfórico al 37%.

    9. Jeringa triple o en su defecto, jeringa Luer con aguja y pera de goma.

    10. Cronómetro o reloj con segundero.

    11. Unidad de fotopolimerización.

  2. Preparación de la pieza dentaria: el elemento dentario se debe limpiar con una brochita colocada en el contraágulo, sin pastas ni piedra pómez. Posteriormente se acondiciona el esmalte con ácido fosfórica al 37% durante 15 segundos, en la zona de la fisura o fosa de la pieza dentaria. Luego se lava con spry de agua/aire de la jeringa triple durante por lo menos 30 segundos. Esto último se puede realizar también con la jeringa Luer y la pera de goma, como se indicó en la guía de sistemas adhesivos. Se seca durante 3 a 5 segundos.

  3. Proporción del material: en el vaso Dappen o recipiente destinado a tal fin, colocar una o dos gotas del sellador de fosas y fisuras.

  4. Aplicación del material: con un aplicador se lleva desde el recipiente en el que fue proporcionado el sellador hasta surco de la cara oclusal del elemento dentario (zona a sellar), y se lo termina de esparcir con un explorador. Se fotopolimeriza durante 20 a 30 segundos.

  5. Nota: es posible que se consiga en el comercio selladores de fosas y fisuras de autocurado, para lo cual se debe tener en cuenta que se proporciona una gota de base y una de catalizador en el mismo recipiente, las cuales se mezclan suavemente. De esa manera se evita el paso de la aplicación de la unidad de fotopolimerización para su cambio de estado. El resto de los pasos son los mismos.

RESINAS REFORZADAS
Las resinas reforzadas tienen la particularidad de poder integrarse a la estructura dentaria, mediante la utilización de los sistemas adhesivos antes descriptos y que deben aplicarse previamente a la utilización de estas resinas sobre la estructura dentaria para lograr su adhesión y por consiguiente la integración de ambas estructuras. De esta manera, es posible reconstruir el tejido dentario ausente con un material adherido a la estructura dentaria y con el que se puede lograr armonía óptica con dichos tejidos, además de sus propiedades mecánica compatible con restauraciones duraderas.
Existen algunos detalles importantes a tener en cuenta en la manipulación de estos materiales. Uno de ellos es que se presentan comercialmente con diferentes tipos y cantidad de relleno cerámico para distintas aplicaciones: microrrelleno, nanorrelleno, microhíbridos e híbridos universales. También podremos encontrar resinas reforzadas de diferentes consistencias: fluidos y condensables. El color es un aspecto importante, ya que la mayoría de las marcas comerciales presenta en sus avíos diferentes colores con diferentes grados de traslucidez, así tenemos composites marrón – rojizos (indicados con la letra A), amarillo – rojizos (indicados con la letra B), grisáceos (indicados con la letra C) y gris – rojizos (indicados con la letra D). Los números del 1 al 4 que acompañan a estas letras indican la intensidad del color. También se distinguen en los envases si los colores corresponden a esmalte, dentina, cuerpo y traslúcidos o incisales (indicando el grado de traslucidez del material), con los cuales se pueden lograr muy buenos resultados estéticos, aunque la utilización de los mismos no sea sencilla y requiera mucho entrenamiento.
Los procedimientos que permiten usar adecuadamente estas resinas reforzadas son los siguientes:


  1. Preparación de la mesa de trabajo: en la mesa de trabajo dispondremos de los siguientes elementos:

    1. Resina compuesta y sistema adhesivo.

    2. Unidad de fotoactivación.

    3. Dientes extraídos con preparación cavitaria o en su defecto, dientes de resina con cavidad.

    4. Turbina.

    5. Micromotor y contraágulo.

    6. Piedras de diamante de grano fino y extrafino en forma de pimpollo y troncocónica.

    7. Gomas y discos para pulir composites.

    8. Pasta para pulir composites.

    9. Explorador.

    10. Elementos para aplicar adhesivo.

    11. Vaso Dappen con tapa.

    12. Mango para bisturí.

    13. Bisturí Nro. 12.

    14. Reloj con cronómetro o segundero.

  2. Preparación de la pieza dentaria: la pieza dentaria se debe preparar con el sistema adhesivo, tal cual se explicó en el tema correspondiente.

  3. Aplicación de la resina reforzada: la misma será colocada en capas. Primero se aplicará la resina fluida, que se presenta en jeringas aplicadoras, y se procederá a la fotopolimerización de la misma durante 40 segundos. Luego se dispensará el composite color cuerpo en el vaso Dappen o en el recipiente suministrado por el fabricante para ser retirado del mismo con un explorador, tapando el recipiente entre las distintas aplicaciones. Se aplica la resina en la preparación y se fotopolimeriza durante 40 segundos. A continuación se realiza la misma operación con el composite color dentina. Por último, se repite lo mismo con el composite color esmalte y se fotopolimeriza durante 40 segundos. En el caso de dientes anteriores se coloca el material según el orden de los tejidos faltantes: esmalte, cuerpo, dentina y traslúcido (desde la profundidad a la superficie). Con cada incremento de resina reforzada se va intentando devolver la forma anatómica perdida. Un aspecto importante es que los incrementos de material no abarquen más de una o dos paredes de la preparación cavitaria y que los espesores de los mismos sean delgados.

  4. Eliminación de excesos: los mismos son eliminados con un bisturí de hoja curva (Nro. 12) y con una piedra de diamante de grano fino a alta velocidad.

  5. Pulido: primero se pule con piedras de diamante de grano extrafino a alta velocidad con refrigeración, y luego con discos de grano decreciente a baja velocidad con pasta de pulir. Se puede también utilizar gomas para pulir resinas reforzadas a baja velocidad, pero siempre con refrigeración o con pastas de pulir.

COMPUESTO DE MODELAR
El compuesto de modelar es un material orgánico termoplástico que tiene diversas aplicaciones en odontología. Se presenta comercialmente en tres colores, indicando la temperatura en la cual pueden ser trabajados, y también podremos encontrarlo en tabletas o en lápices.
En general, el compuesto de modelar verde (de baja fusión), se emplea para realizar remarginados en cubetas individuales y para fijar matrices individuales en Operatoria Dental. El compuesto de modelar rojo o marrón rojizo ( de media fusión), se emplea par tomar impresiones primarias en pacientes totalmente desdentados que van a recibir una prótesis completa. Por último, el compuesto de modelar rosado (de alta fusión), también llamado “placa base”, se emplea para confeccionar cubetas individuales y la base de dispositivos para la toma de registros interoclusales, en las cuales se fija un rodete de cera.
Los procedimientos que se realizan para la manipulación de estos materiales son los siguientes:


  1. Preparación de la mesa: en la mesa de trabajo deben estar presentes los siguientes elementos:

    1. Compuesto de modelar en tabletas, en lápiz y placa base.

    2. Taza de goma.

    3. Filtro para café de tela.

    4. Jarro metálico.

    5. Calentador de inmersión.

    6. Mechero de alcohol.

    7. Alcohol de quemar.

    8. Cubetas lisas para desdentados superior e inferior.

    9. Vaselina sólida.

    10. Modelos desdentados superior e inferior.

    11. Encendedor.

    12. Tijera para metales.

    13. Termómetro de inmersión.

    14. Trozo de alambre o clips.

    15. Espátula lecrón.

  2. Maniobras previas: las mismas implican la preparación del modelo a impresionar, en el caso de que se trabaje en preclínica, lo cual requiere el envaselinarlo del mismo para que la impresión no quede totalmente adherida.

  3. Adaptación de la cubeta: con una tijera para metales, se recortan los flancos de la cubeta, de tal forma que no lastime el fondo de surco del paciente al realizar la impresión.

  4. Preparación del material: en un recipiente metálico calentar agua corriente con el calentador de inmersión a una temperatura de 60º C aproximadamente midiéndola con el termómetro de inmersión. Verterla en la taza de goma. Se coloca en la taza el filtro de café, donde se depositará una tableta y media de compuesto de modelar rojo, fraccionado en pequeños trozos. Controlar con el termómetro que la temperatura se mantenga a 60º C. Cuando el material comienza a ablandarse se lo toma con los dedos y se amasa en forma envolvente hasta que toda la masa sea homogénea y plástica.

  5. Llenado de la cubeta: se toma la cubeta y se la flamea con la llama del mechero para atemperarla, y se coloca el compuesto de modelar sobre ella, cubriendo toda la superficie.

  6. Toma de impresión: se coloca la cubeta en la boca del paciente, introduciéndola por uno de sus flancos, se centra y se realiza presión digital sobre la zona de la cubeta que corresponde al reborde alveolar hasta comprobar con un instrumento romo que el material se encuentra totalmente en estado rígido.

  7. Retiro de la impresión: se realiza de un solo movimiento, colocando los dedos índices entre los flancos de la cubeta y el fondo de surco de la boca del paciente.

  8. Lavado: con agua corriente.

  9. Desinfección: con solución de hipoclorito de sodio 1:10 durante 10 minutos.

  10. Confección del modelo: como se trata de una impresión primaria, se realizará en yeso taller de la forma como se indicó en el tópico correspondiente, ya que sobre ese modelo se confeccionará una cubeta individual. El vaciado debe ser realizado lo antes posible para evitar cambios dimensionales (no más tarde de la hora).

  11. Confección de la cubeta individual:

    1. Se marca en el modelo primario con un lápiz los límites que tendrá la cubeta individual.

    2. Se toma la paca base y se la somete a la llama del mechero para que se ablande sin quemarse.

    3. Se adapta con los dedos el material ablandado a la superficie del modelo y luego, se recortan los excesos con tijera y/o espátula lecrón.

    4. También se pueden rebatir los excesos sobre el cuerpo de la cubeta.

    5. Si la masa pierde la plasticidad, someterla a la llama del mechero sin sacarla del modelo, de tal forma que se pueda seguir adaptando correctamente a la superficie del mismo.

    6. Con un trozo de alambre o clip, dar forma a un mango, que luego de calentado en la llama del mechero, se pega a la superficie externa de la cubeta a la altura de los incisivos centrales, teniendo en cuenta la inclinación de los mismos.

    7. Con los excesos de placa base que habían sido recortados, se ablandan como ya ha sido descripto y se los coloca alrededor del mango de alambre.

  12. Pulido de la cubeta: con papel de lija se pule toda la superficie externa de la misma hasta que quede totalmente lisa.

  13. Remarginado de la cubeta: se realiza con compuesto de modelar de baja fusión (lápiz verde). El mismo se calienta en la llama del mechero sin quemarlo, y se aplica sobre los flancos de la cubeta. Se sumerge la cubeta así cargada en agua tibia (45º C, medidos con el termómetro de inmersión), para poder introducirla en la boca sin quemar al paciente. Se le hacen realizar la paciente movimientos de los tejidos blandos (lengua, labios y carrillos), para que el fondo de surco quede perfectamente impresionado, lo cual se observa cuando la superficie del compuesto de modelar adquiere una apariencia suave y redondeada. En la preclínica, como se realizan estos pasos sobre un modelo, nos limitaremos a aplicar el material y presionarlo con los dedos para que penetre en el fondo de surco.

PASTA ZINQUENÓLICA
Este material, basado en óxido de cinc y eugenol y considerado un material rígido, si bien está quedando en desuso debido al desarrollo de materiales a base de elastómeros, se utiliza para la toma de impresiones en pacientes desdentados con cubeta individual o individualizada.
Se presenta comercialmente en forma de dos pastas envasadas en tubos y de colores contrastantes (habitualmente rojo y blanco): una pasta base y una pasta reactora o asceleradora.
La forma de utilizarla es la siguiente:


  1. Preparación de la mesa: deben colocarse en la mesa de trabajo, los siguientes elementos:

    1. Modelos desdentados.

    2. Cubetas individuales confeccionadas con los mismos modelos y remarginadas con compuesto de modelar.

    3. Vaselina sólida.

    4. Pasta cinquenólica.

    5. Loseta.

    6. Espátula para pasta cinquenólica.

    7. Reloj con segundero o cronómetro.

    8. Mechero de alcohol.

    9. Alcohol.

  2. Preparación del modelo: en caso de trabajar en preclínica tomaremos la impresión a un modelo de yeso que simulará el maxilar de un paciente. Para que el material no quede pegado a ese modelo, éste debe envaselinarse. Por supuesto que este procedimiento es innecesario realizarlo en la boca de un paciente.

  3. Proporción del material: sobre la loseta se proporcionará la paste base y la pasta reactora en partes iguales (longitudes iguales).

  4. Preparación del material: se espátula en forma amplia haciendo presión contra la loseta, colocando la espátula con la parte activa paralela a la misma. El material se levanta con la espátula, cuya parte activa forma un ángulo de 45º con la loseta y se vuelve a presionar contra la misma. Este procedimiento se repite hasta que queda una pasta homogénea de color rosado y sin vetas. El tiempo para realizar esta mezcla es de 60 segundos.

  5. Carga de la cubeta: se llena la cubeta con el material preparado como se indicó anteriormente, con la espátula de pasta cinquenólica.

  6. Toma de la impresión: es caso de trabajar en preclínica, se centra la cubeta cargada en el modelo y se hace presión digital sobre la zona de la cubeta que corresponde al reborde alveolar, durante 3 a 6 minutos. Cuando se toma la impresión en la boca de un paciente, el procedimiento es semejante; simplemente hay que tener en cuenta que la introducción de la cubeta debe hacerse por uno de sus flancos y posteriormente debe centrarse para realizar la presión digital y los movimientos de los tejidos blandos de la boca del paciente.

  7. Retiro de la impresión: de un solo movimiento y colocando los dedos entre el fondo de surco y los flancos de la cubeta impresionada para romper el vacío y que la impresión se desprenda sin sufrir desgarros. Cuando trabajamos en preclínica sobre el modelo, no hay otra alternativa que el retiro por tracción.

  8. Desinfección: Con solución de hipoclorito de sodio en duna dilución de 1:10 con atomizador.

  9. Encajonado: observar protocolos de técnicas de prótesis.

  10. Vaciado: para realizar el modelo de yeso, esperar aproximadamente 10 minutos para que finalice el fraguado final. No esperar más de 1 hora para realizar el vaciado, debido a que el material de remarginado o el de la cubeta (según el material con que esté realizado) pueden sufrir cambios dimensionales.

  11. Retiro del modelo de yeso: para retirar el modelo se sumerge la impresión y el modelo en agua caliente para que se ablande la resina que tiene incorporada la pasta y ésta pueda separarse del yeso con facilidad.

AMALGAMA
La amalgama dental es un material de restauración de inserción plástica basado en la elaboración en frío de una aleación que contiene mercurio. Debido a la presencia de este metal, existe la tendencia a que se realicen cada vez menos restauraciones con amalgama, pensando en su posible toxicidad, que aún permanece en discusión.
Se presenta comercialmente en un polvo de aleación que se mezcla con mercurio. El polvo se puede presentar en un envase plástico o en pastillas, denominadas habitualmente “pellets”. El mercurio también se presenta en envase plástico, herméticamente cerrado, el cual nos permite evitar derrames innecesarios que ocasionará reacciones tóxicas y contaminación ambiental.
La forma más segura de manipular los componentes para realizar una amalgama es en su presentación en cápsulas predosificadas, con las cuales no existe riesgo de contacto con el material ni de derrame del mismo.
Los pasos a seguir para manipular adecuadamente este material y disminuir los riesgos de toxicidad y contaminación ambiental, son los siguientes:


  1. Preparación de la mesa de trabajo: en la mesa de trabajo deben disponerse los siguientes elementos:

    1. Aleación en sus distintas presentaciones comerciales.

    2. Mercurio.

    3. Cápsulas predosificadas.

    4. Proporcionador (balanza de Grandall).

    5. Amalgamador mecánico.

    6. Mortero y pilón.

    7. Dientes con preparaciones cavitarias.

    8. Portaamalgama.

    9. Condensador de amalgama.

    10. Talladores para amalgama.

    11. Bruñidor.

    12. Trozo de dique de goma o dedo de guante.

    13. Contrángulo y micromotor.

    14. Borochita para contraángulo.

    15. Piedra pómez en polvo.

    16. Recipiente plástico con tapa.

    17. Solución de fijador de radiografías.

    18. Reloj con segundero o cronómetro.

  2. Dosificación: en la balanza, se gradúa con la pesa de la misma la cantidad que se desea proporcionar. Colocando el brazo de la balanza sobre el pie correspondiente, sobre el plato se dispensa el mercurio y la aleación por separados, tratando de que el brazo se mantenga en equilibrio. Tener en cuenta que la proporción es de aproxidamente 1:1 en peso, respetando las indicaciones del fabricante, ya que de acuerdo a la composición de la aleación, pueden existir diferencias en cuanto a su proporción. A continuación se vuelcan los componentes en el mortero. En caso de disponer de pellets, los mismos deben ser pesados como se indicó. Las cápsulas predosificadas, no requieren de preparación manual, sino de una apartología especial (mecánica), denominado amalgamador. Existen otros tipos de amalgamadores que no necesitan cápsulas, sino que se colocan en su interior la aleación y el mercurio, que se dosifican automáticamente.

  3. Preparación: una vez dosificados la aleación y el mercurio, se comienza a con la trituración, la cual se realiza con un pilón adaptado al mortero (ambos deben poseer una superficie rugosa), que se toma en forma de lapicera. La velocidad de trituración es de aproximadamente 180 rpm, en forma constante, a una fuerza determinada y durante 1 minuto. Es importante que durante esta trituración se realicen ligeros golpeteos del mortero sobre la mesa de trabajo para que la preparación no se adhiera a sus paredes. Si la amalgamación es mecánica, dicha aparatología dispone de un temporizador que da el tiempo de trituración, el cual debe realizarse respetando las indicaciones del fabricante para los distintos tipos de cápsulas y amalgamadores. Una vez finalizada la mezcla se coloca la masa de material sobre un trozo de goma dique o en el interior de un dedo de guante de látex para amasar y homogenizar la preparación, que luego será colocada en un vaso Dappen.

  4. Condensación: con ayuda de un portaamalgama se lleva la amalgama a la preparación cavitaria en pequeñas cantidades, que se condensan con un condensador para amalgama que posea un tamaño adecuado a la cavidad, realizando presión contra todas las paredes de la misma.

  5. Tallado: con la ayuda de un tallador se procede a dar la forma anatómica correpondiente, siempre y cuando, la cristalización haya avanzado lo suficiente como para ofrecer cierta resistencia a un instrumento con filo como es el tallador para amalgama.

  6. Bruñido: posteriormente, con un instrumento de parte activa roma (bruñidor), se alisa la superficie, preparándola para el pulido.

  7. Pulido: el mismo se realiza 24 horas después con brochitas y piedra pómez.

  8. Tratamiento de los residuos: lo que sobra de la amalgama que fue utilizada debe almacenarse en recipientes plásticos herméticos que contengan en su interior una solución de fijador de radiografías, para inactivar al mercurio, que será llevado por la empresa que recoge los residuos patológicos.

RESINAS ACRÍLICAS: CONFECCIÓN DE CUETA INDIVIDUAL
Las resinas acrílicas son materiales orgánicos que tienen diversos usos en odontología, pudiendo ser auto o termopolimerizables.
Se presentan comercialmente en un avío que contiene un polvo y un líquido el cual viene en un envase de vidrio color caramelo, que al ser mezclados en las proporciones correctas, se produce una reacción que pasa por 5 (cinco) estadios visibles: granuloso o arenoso, filamentoso, plástico, elástico y rígido, permitiendo confeccionar distintos elementos.
Las cubetas individuales realizadas con resinas acrílicas pueden ser confeccionadas tanto con las de autocurado como con las de termocurado. Los pasos para la confección de las mismas con resinas acrílicas de autocurado, son los siguientes:


  1. Preparación de la mesa de trabajo: en la mesa de trabajo deben existir los siguientes elementos:

    1. 1 avío de resina acrílica de autocurado.

    2. Modelos desdentados superior e inferior.

    3. 1 pipeta o jeringa Luer de 5 ml.

    4. 1 recipiente de vidrio opaco o color caramelo de boca ancha con tapa.

    5. 2 vidrios de 15 x 15 cm.

    6. 2 vasos Dappen (uno de ellos de goma).

    7. 1 pincel Nro. 1

    8. Papel de lija.

    9. Vaselina.

    10. Separador de yeso.

    11. 1 lámina de cera rosa.

    12. Espátula de cemento.

    13. Espátula lecrón.

  2. Demarcación del modelo: con un lápiz delimitar la línea de terminación de la futura cubeta, que corresponderá con el fondo de surco.

  3. Confección de la cubeta:

    1. Envaselinar los vidrios de 15 x 15 cm en una de sus caras.

    2. Colocar separador de yeso en la superficie del modelo.

    3. Fabricar 4 topes de cera, recortando 4 trozos de 1 x 1 cm de lado, con la altura equivalente al espesor de 2 láminas de cera superpuestas.

    4. Colocar esos topes en los ángulos de uno de los vidrios de 15 x 15 cm.

    5. Proporcionar la cantidad de líquido (monómero) necesario para la confección de una cubeta (aproximadamente 5 ml), en el recipiente de vidrio.

    6. Saturar el líquido proporcionado con el polvo (polímero) en forma de lluvia hasta que no quede monómero residual. La relación polvo / líquido es de 2:1 en peso y 3:1 en volumen.

    7. Homogenizar la mezcla con una espátula.

    8. Tapar el recipiente.

    9. Observar el avance de la reacción prestando atención a los estadios antes mencionados.

    10. Al llegar al estado plástico, retirar la masa del recipiente y colocarla sobre uno de los vidrios de 15 x 15 cm. Para confeccionar una cubeta superior, la masa debe tener forma esférica, mientras que para una cubeta inferior la misma debe ser cilíndrica.

    11. Se coloca el otro vidrio de 15 x 15 cm sobre la masa de resina acrílica y se ejerce una presión uniforme hasta que el mismo contacta con los topes de cera.

    12. Se retira el vidrio superior.

    13. Se retira la masa del vidrio inferior, para colocarla sobre el modelo.

    14. Se adapta la masa al modelo sin hacer excesiva presión, de tal forma que se asegure un espesor uniforme en toda la cubeta.

    15. Recortar los excesos con una espátula lecrón teniendo en cuenta la línea demarcada previamente en el modelo.

    16. Con el material obtenido del recorte se confecciona un mango que se pegará en la cubeta en la zona de incisivos centrales (teniendo en cuenta la inclinación de los elementos dentarios), pincelando con monómero ambas superficies, proporcionado previamente en un vaso Dappen.

    17. Suele suceder que cuando se va a confeccionar el mango la masa ya alcanzó el período elástico, por lo cual debe proporcionarse nuevamente la cantidad necesaria de monómero y polímero, en el vaso Dappen de goma, para que el mismo quede correctamente realizado.

    18. Una vez alcanzado el período rígido, debe esperarse que termine de producirse la reacción de exotermia, para retirar la cubeta del modelo.

    19. Retirar la cubeta del modelo.

    20. Con papel de lija o con instrumental rotatorio, eliminar las asperezas.

    21. Esperar 24 horas para tomar una impresión con esta cubeta.

  4. Confección de una cubeta con acrílico de termocurado: para realizar este tipo de procedimientos, se procede a confeccionar sobre el modelo primario la cubeta en cera rosada, y se incluye el modelo y la cubeta en una mufla (caja metálica), siguiendo los protocolos de técnica de prótesis. Posteriormente, se sumerge la mufla que se mantiene cerrada con una brida en agua hirviendo para que se derrita la cera y quede ese espacio para que lo ocupe la resina acrílica, durante 5 minutos. Se abre la mufla y se pincelan ambas superficies con separador. Se prepara acrílico de termocurado según lo explicado en los puntos anteriores, el cual es colocado en el interior de la mufla. La misma se cierra y se prensa, se eliminan los exceso de acrílico, y mantenida cerrada con la brida, se la somete a un tratamiento térmico para que termine de polimerizar el acrílico. Ese tratamiento térmico se puede realizar de dos formas, con la mufla sumergida en agua o utilizando máquinas especiales:

    1. Elevar la temperatura durante 1 hora hasta llegar a los 71º C, dejándolo a esta temperatura durante 7 horas.

    2. Polimerizar a 71º C durante 90 minutos y luego se deja hervir durante 30 minutos.
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