Paul Bercherie




descargar 1.44 Mb.
títuloPaul Bercherie
página7/31
fecha de publicación17.08.2016
tamaño1.44 Mb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Historia > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   ...   31
12 en el delirio, tesis que Freud retomará muy ampliamente.

Apoyándose en las primeras conquistas de la neurología, asimila el cerebro a un inmenso centro de acciones reflejas, en el cual... las excitaciones sensoriales ... se transforman en intuiciones de movimiento" (p. 26) y considera entonces las actividades superiores como formas diferenciadas de las actividades neurológicas inferiores (arco reflejo medular): "se forma allí, por así decir, una esfera accesoria que está en el entre la sensación y la impulsión motriz .. . Esta esfera es la inteligencia" (p.28-29). Concibe la inteligencia como una actividad asociativa cuya base son las representaciones mentales. Las representaciones (clásicamente) surgen de las sensaciones y entre percepción y consciencia "una infinidad de analogías importantes" (p. 32). tienen una tendencia espontánea a realizarse por medio de actos adecuados, una suerte de impulsión motriz, pues las representaciones son portadoras (representantes diría Freud) 'sensaciones que provienen de todo nuestro organismo, pero particularmente de las vísceras, de los intestinos, de los órganos genitales en tanto que necesidad (y que) nos impulsan...a actuar" (p. 43). De esos "móviles" que subyacen a las representaciones, los más simples y fáciles de comprender son el hambre y el instinto sexual" (p. 44). Ellos

44 LOS FUNDAMENTOS DE LA CLÍNICA

producen, primero, "movimientos oscuros de la consciencia . . . que se designan en parte como sentimientos" (ibid), después, "complejos de ideas relativas al objetivo a alcanzar y que luchan contra los obstáculos que se oponen a su realización" (p. 45). "Cuando las ideas claras y de las cuales tenemos consciencia llegan... a ejercer una influencia sobre los músculos, se da a ese fenómeno el nombre de voluntad" pero "en el fondo, es el mismo proceso que en la acción refleja" (p.46); las ideas cuanto más fuertes y persistentes son, más se transforman en voluntad" (p. 48).

A esta síntesis de asociacionismo y de materialismo psico-fisiológico, Griesinger agrega una concepción de la conciencia y del yo que toma de Herbart. En efecto, las representaciones y por su intermedio las tendencias que ellas representan luchan por ocupar el campo de la consciencia, es decir para transformarse en acto; en esa struggle for Ufe gana la más fuerte, pero a la larga, se entablan alianzas entre tendencias asociadas: "en el curso de nuestra vida, se forman grandes complejos de ideas cada vez más sólidamente encadenados" (p. 54). La naturaleza de esos complejos depende en cada uno de su historia, de los acontecimientos exteriores que le sucedieron y también "de las influen­cias del organismo entero, devenidas persistentes" (ibid). Esos complejos dominan­tes constituyen el yo; las representaciones que le son conformes son "reforzadas" y pueden abrirse paso, las otras son reprimidas (el término es de Herbart).

Pero el yo puede modificarse en el curso de la vida. En efecto, el yo no es una unidad sino que numerosos conflictos de tendencias lo atraviesan y su relación de fuerzas puede evolucionar con el tiempo y las circunstancias. La pubertad con sus modificaciones orgánicas es un ejemplo de ello: una infinidad "de nuevas sensaciones, de ideas vagas o netas, de nuevos impulsos" penetran poco a poco la consciencia y el "círculo de las ideas antiguas, llegan a formar parte integrante del yo; éste deviene por esta razón totalmente diferente, se renueva y el sentimiento de sí mismo sufre una metamorfosis radical" (p. 55). Es el modelo de proceso por el que se produce la locura. "La enfermedad cerebral hace nacer disposiciones e inclinaciones que devienen el punto de partida de emociones" (p. 65); modifica sutilmente la circulación de los pensamientos, el "tempo" de la actividad mental, para emplear una formulación moderna, pero también el humor de base y los diversos sentimientos; produce neo-formaciones psíquicas en "esta esfera sumergida en las tinieblas y el crepúsculo, que es mucho más grande y característica para la in­dividualidad que el número relativamente pequeño de ideas que pasan al estado de consciencia. .. (y que) contribuye poderosamente a determinar la disposición actual del carácter ... a dirigir nuestros gustos ... nuestras simpatías y nuestras antipatías" (p. 30). El yo experimenta esos fenómenos primero con un obscuro sentimiento de angustia, de dolor moral (frenalgia inicial de Guislain). Puede dejarse llevar o al contrario reaccionar "si la fuerza motriz de las reacciones mentales deviene libre" (p. 322), exaltarse y ser invadido por un estado de humor inverso. De todas maneras, progresivamente, el novel estado mental genera nuevas representaciones concordantes, "falsos juicios (ideas fijas) que el enfermo no puede rectificar" (p. 65), al principio porque el estado emocional en que está no le da tiempo de reflexionar, pero pronto, esas neo-formaciones se fortifican, se consolidan, "establecen relaciones cada vez más fuertes con el complejo de ideas del antiguo yo ... que es desvirtuado, convertido totalmente en otro" (p. 56); "los falsos jui­cios devienen parte integrante del yo" (p. 65), así metamorfoseado. La lucha puede cesar, la tormenta mental disiparse, el enfermo volver a encontrar un pensamiento "formalmente justo", pero las ideas anormales se deslizan en él como premisas irresistibles"; "el enfermo no es más, bajo ningún concepto, el mismo que era antes, es totalmente otro: su yo ha devenido un yo nuevo y falso" (p. 56). Es la locura sistematizada ( Verrucktheitj. El

GU1SLAIN Y GRIESINGER 45

proceso puede ser más destructor: puede disociar al yo en muchas masas poco coherentes y contradictorias (discordantes, se dirá más tarde), haciendo desaparecer la unidad de la per­sona en la demencia.

La cura de la locura no puede ordinariamente producirse más que en las fases prima­rias, a menudo largas, "en las que la locura consiste principalmente en un estado emo­cional" (p. 66); las disposiciones mórbidas desaparecen entonces con su sustrato afec­tivo y el yo retoma sus derechos. En la fase secundaria en la que la agitación cesó, en la que "el antiguo yo está viciado, corrompido, falseado en todas sus caras ... tan com­pletamente reprimido ... que el enfermo ha cambiado toda su personalidad por otra", la curación es casi imposible (p. 67). Más aún en tanto que esas fases secundarias "que se pueden designar . .. como enfermedades del entendimiento" están a menudo acompañadas por lesiones cerebrales irreversibles, lo que no deja ninguna esperanza de curación. Finalmente, su concepción del tratamiento es muy ecléctica ya que, si bien le acuerda gran importancia al tratamiento físico, presenta una concepción del tratamiento moral muy higienista y próxima a la inspiración de Georget, sin rechazar en ciertos casos el activismo de Leuret, al que le gusta citar.

***********

La nosología de Griesinger se deduce de las consideraciones que acabamos de exponer. Eso lo lleva a oponer:

- formas primarias, poco lesiónales y en las que la perturbación afectiva es el factor esencial; las divide en depresiva y expansiva (siguiendo la gran división de las emociones de Herbart):

1 — Melancolía: extensión y sistematización de la frenalgia inicial. Distingue como formas clínicas la hipocondría (depresión con consciencia y centrada en el cuerpo), la melancolía propiamente dicha, la melancolía con estupor, la melancolía con tendencias destructivas (suicidio, asesinato, impulsiones destructivas), la melancolía agitada.

2— Estados de exaltación mental: reacción de defensa contra la frenalgia inicial13. Los divide en manía y monomanía exaltada (Wahnsinn), a la que considera como una elaboración intelectual de la manía, autorizada por una menor inestabilidad intelectual. El Waknsinn comprende todas las monomanías de Esquirol cuyas tonalidades afectivas son suficientemente "cálidas" para permitir su clasificación en los estados agudos, el resto entra en los delirios sistematizados con las formas "re-enfriadas" y estereotipadas de melancolía de Esquirol.

-Formas secundarias, a menudo lesionales, en las que la tormenta emocional cesó, dejando detrás de sí:

3 — Delirio sistematizado (Verrücktheit) con debilitamiento mental y deformación del

4- Demencia agitada (Verwirrtheit) en la que el carácter obtuso de lo afectivo y la incoherencia intelectual no impiden el mantenimiento de cierta actividad física.

5- Demencia apática (Blódsinn): aquí la actividad mental misma está casi abolida.

Finalmente:

6- Idiotismo y cretinismo: estados de debilitamiento congénito o adquirido tempranamente en la infancia.

46 LOS FUNDAMENTOS DE LA CLÍNICA

Puede señalarse que Griesinger niega toda autonomía a las monomanías razonantes e instintivas de Esquirol, de las que decía que habían sido creadas "para desgracia de la ciencia". Las vincula, siguiendo una tendencia que, por otro lado, ya estaba presente en Esquirol, al menos en una primera fase de su pensamiento (cf. cap. 2), ya sea con la melancolía, ya sea con la manía, ya sea con las formas secundarias. Igualmente, el estupor no le parece más que un síntoma que entra la mayor parte del tiempo en el marco de la melancolía (melancolía con estupor de Baillarger).

Debemos ahora analizar los grandes rasgos de originalidad de esta obra llamativa, a la vez cierre de un período y apertura del siguiente.

No examinaremos la psicopatología de Griesinger, pero subrayemos el interés de la idea de una perturbación generadora sutil, del orden de la experiencia vivida más que del concepto claro, cuya forma mórbida acabada no es más que una elaboración intelectual. Es la primera aparición de una fenomenología de las "vivencias delirantes primarias" (Jaspers), así como de una distinción de estratos de estructura diferentes en la masa de los fenómenos delirantes (idea que de Clérambault o Guirard retomarán posteriormente).

Sobre el plano nosológico, puede señalarse el progreso que representa el aislamiento del grupo de los delirios crónicos, ya preparado por Guislain. Baillarger pronto impondrá las mismas ideas en la psiquiatría francesa (1853). Que se los considere siempre secundarios a un episodio agudo representa evidentemente una imperfección, cuyas razones se pueden comprender y que Griesinger deberá corregir más tarde reconociendo la existencia de la Verrücktheit primitiva de Snell (1865); Baillarger impugnará igualmen­te (nota de la página 396) la presencia constante de un debilitamiento intelectual, prefigurando el debate de los años 1900 entre alienistas franceses y alemanes (Kraepelin) sobre las formas sistematizadas de los delirios crónicos alucinatorios. A pesar de todo es un logro considerable.

Pero esta conquista se hace sobre el fondo de un punto doctrinal que modifica profundamente el espíritu de la clínica de Pinel y de Esquirol. Griesinger, en efecto, nos presenta una nosología construida sobre la idea de la evolución de las formas clínicas; esto es lo que le permite aislar los delirios crónicos. Toma de su maestro Zeller la idea, muy aceptada en Alemania en esa época, de la "monopsicosis", que Neumann sistematiza­rá en su tratado de 1860: todas las formas clínicas de locura no serían más que las fases sucesivas de una misma enfermedad. Y, efectivamente, las formas que describe Griesinger representan las fases de un mismo proceso; de la frenalgia inicial a la demencia completa terminal, entendiéndose que en cada etapa ese proceso puede fijarse o retroceder (cada vez menos, como vimos, a medida que avanza hacia su término).

Vemos entonces aparecer un nuevo criterio clínico, la evolución, en la construcción nosológica y lo veremos participar en el trastocamiento de las ideas vigentes hasta ese momento.

Finalmente, es necesario insistir en un aspecto de esa primera obra propiamente clínica de la psiquiatría alemana: sigue siendo acentuadamente dogmática. Griesinger nos presenta un sistema completo que continúa los debates de escuela de principios de siglo en Alemania y bastante alejado, por el contrario, de la prudencia de Pinel y de Esquirol. Como contraparte, su conceptualización es mucho más elaborada y penetrante. Estos caracteres marcarán la psiquiatría alemana15 hasta nuestros días y los volveremos a encontrar en el desarrollo de este trabajo. Se deben, sin duda, a la muy diferente organización de la Universidad en los países germánicos, donde la formación científica y la formación filosófica permanecen fuertemente asociadas y a los caracteres específicos que marcan la filosofía alemana.

GUISLAIN Y GRIESINGER 47

1 Cf. Lasegue y Morel. "L'école psychique allemande", AMP, 1844 y 1845.

2 Cf. Morel, "Jacobi". AMP, 1848.

3 Es Freud el que se expresa de ese modo: conoció bien a Meynert y su escuela, muy característica

desde ese punto de vista: "Prólogo y notas de la traducción de J. M. Charcot. Lecons du mardi

de la Salpétriére". 1892, StandardEdition, I, p. 134-135. 4. Traite des phrénopathies, 1833, Lefons orales sur lesphrénopathies, 1852. "Esta última obra. . .

es el tratado más práctico de los tiempos modernos", dirá B. de Boismont, 1866. 5 Cf. el epígrafe del "Traite des phrénopathies: 'Todas las impresiones nacen dolorosas en el

alienado". 6. Recordemos una vez más que sólo se trata aquí de formas fenomenales y no de entidades clínicas,

en el sentido que fijará Falret. La melancolía representa el grupo de los estados depresivos, ya

sean organógenos, endógenos o reaccionales.

7. Nos basaremos sobre las Lefons orales de 185 2, cf. 2da. edición, I, p. 76 a 78. 8. En el Tnité de 1833, agregaba también las convulsiones y la "divagación", incoherencia limitada

a la expresión de las ideas (probablemente casos de afasia) que eliminará en 1852.

  1. Griesinger, Traite des maladies mentales, p. 1.

  2. Podría señalarse que será necesario esperar los años 1860 en Francia, con los tratados de Mareé,
    de Morel, después de Dagonet, para tener el equivalente.

  3. Introducción a la traducción de la lección de Griesinger en Zurich, AMP, 1865, p. 1.

  4. E. Harms, A fragment of Freud's library.

  5. Dide y Guiraud retomaron, casi un siglo después, esta teoría explicativa del delirio de grandeza.

  6. Esta conceptualización evoca otra, más moderna, la de H. Ey que hubiera podido encontrar en
    Griesinger un "precursor" más legítimo que de costumbre.

  7. En un primer momento, es el aspecto neurologizante el que más lo influirá: Meynert es el
    principal discípulo de Griesinger.


SEGUNDA PARTE

LOS FUNDAMENTOS DE LA NOSOLOGÍA CLASICA
Capítulo 5 EL DESCUBRIMIENTO DE BAYLE

Puede sorprender que no se haya citado hasta aquí los trabajos de Bayle, a pesar de que aparecen en la primera parte del período que acabamos de estudiar, desde 1822, fecha de su tesis (1), hasta 1826 en que publica el primer tomo, el único que aparecerá, de su Tratado de las enfermedades del cerebro, enteramente consagrado a la parálisis general. Sucede que las ideas de Bayle fueron tan unánimemente rechazadas en esa época que, decepcionado sin duda, abandona la psiquiatría y serán necesarios veinte años para que su descubrimiento comience a ser reconocido, treinta años para que produciese efecto, provocando una conmoción completa de la ciencia de las enfermedades mentales.

*************

Durante ese período continúa la elaboración de la clínica de los síndromes que había inaugurado Pinel. Baillarger 2, después de Guislain y de Griesinger, pero más radical­mente que ellos, separa la lipemanía del grupo de las monomanías; opone dos clases de delirios generales, manía y melancolía (o lipemanía), en las que el conjunto de las facultades mentales está afectado (afectividad, voluntad, intelecto), a un gran grupo en el cual el daño mental es parcial y actúa sobre la voluntad (monomanía instintiva) o sobre
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   ...   31

similar:

Paul Bercherie iconSocio Paul Harris/Socio Paul Harris por Donaciones Múltiples

Paul Bercherie iconWhat paul bourget thinks of us

Paul Bercherie iconJeremiah P. Ostriker y Paul J. Steinhardt

Paul Bercherie iconI nstitución Educativa San Vicente de Paúl

Paul Bercherie iconInstitucion educativa san vicente de paul

Paul Bercherie iconEscuela Agrícola San Vicente de Paul

Paul Bercherie iconInstitución Educativa San Vicente de Paúl

Paul Bercherie iconEl guión pertenece a Paul Zbyszewski y Craig Rosenberg

Paul Bercherie iconTratado Contra el Método Paul Feyerabend Editorial Tecnos, 1975 (Fragmento) introduccion

Paul Bercherie iconDe cima para baixo, Deirdre McCloskey, Simão Silber, Paul Anthony Samuelson, José Luis Oreiro


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com