Estudio preliminar




descargar 0.95 Mb.
títuloEstudio preliminar
página27/35
fecha de publicación26.10.2015
tamaño0.95 Mb.
tipoBibliografía
med.se-todo.com > Literatura > Bibliografía
1   ...   23   24   25   26   27   28   29   30   ...   35

Crónica


Los neo-conservadores

Allá va la caravana. Su aspecto avieso la hace formidable. ¿De zíngaros, de tsíganos? Que no. De gente política. ¿Hacia dónde? Ni ellos mismos sabrían responderos.

En la vieja lucha —¡y tanto!, ¡como que es eterna!— entre el querer y el poder, el instinto la mueve hacia los alcázares, la fatalidad hacia lo desconocido. Y ya se sabe que lo desconocido en política se llama peligro cuando no catástrofe...

Van a la catástrofe.

Procedentes del antiguo kan conocido en nuestras calificaciones políticas con el nombre de partido moderado-histórico, los viejos de la caravana conocen los días del desierto, los días de prueba en que el cielo azota con zurriagos de fuego y el suelo quema con ascuas de arena.

Fue ello hacia el año 73 del siglo recién fenecido. Expulsados de Jerusalén y de sus galas por el terremoto del 68, volvieron a su condición de nómadas hasta que la Restauración les abrió, como dos grandes puertas y como un confortable hogar, su corazón y sus brazos.

Era en aquella sazón pastor de la tribu un andaluz torvo, esforzado, impulsivo, con instintos de alas en los costados y de ave rapaz en el aparato gástrico, que se hacía llamar Cánovas. Era pariente espiritual muy cercano de aquellos hombres positivistas y medrosos que formaban en la Convención revolucionaria de 1793 el partido de la Plaine, de la llanura, o mejor, del lodazal, y relacionándolo más directamente con nuestros días, era como el consorte de los secos ministros de Luis Felipe, Guizot, el duque de Broglie, Périer...

Su doctrinismo consistía en vivir. Dijo, en uno de sus momentos de énfasis, que venía a continuar la historia de España, y no vino sino a ir tirando y a medrar. Seguramente que si la bala imperativa de Angiolillo no hubiera sido como un rayo, Cánovas no habría podido responder al que le preguntara qué[244] había hecho en toda su vida de gobernación, sino repitiendo la angustiosa frase de Sièves: «He vivido...» Pero como quiera que sea, Cánovas tenía en su abono condiciones de imperio que lo convertían en el jefe natural de sus secuaces. ¿Que no sabía tampoco dónde iba? Los hombres de segundo orden se arremolinan para formar la base. Luego, Dios se encarga de colocar en la cúspide al hombre definitivo, que, cuando se trata de Italia, se llama Cavour, y luego, en las evoluciones de la humanidad, se llama Bismark en Alemania...

Quería vivir. Pero sus sucedáneos, ¿qué pretenden? Como grandes chicuelos trágicos, juegan a la política con dados, que son los más formidables problemas de los tiempos. Se han repartido, en confabulaciones pavorosas, todas las potestades del Olimpo, y no reparan en que el tapete sobre el que juegan en la desgarrada y sanguinolenta piel del palpitante cuerpo nacional... Han llegado a encarnar el reverso de las cuatro virtudes teologales. Maura, el escurridizo y altanero arrecife contra el que escupen sus rencores todas las olas de la política, es la Imprudencia; el padre Montaña es la Injusticia; Linares, el gimnasiarca de Santiago de Cuba, es la Debilidad; Villaverde —¡ah, ése sí que merece cataloguización aparte, una jaula para él solo!—, la Soberbia, la Ira, y todos ellos el Desastre y la Muerte. ¿Adónde van, adónde irían esos hombres que no hagan pensar en los venenos del Ganges cuando se mezclan al aire que respiramos los mortales?

Van hacia la muerte.

Pero en su muerte tratan de arrastrarnos, y eso no. España, que reaccionó contra el padre Nizard en días no menos penosos de resistir que los que sufrimos, sabrá reincorporarse y estrangular al Padre negro, al Papa negro, que desde su vaticano de Fiesole es el emperador de España y del Paraguay.

La vida se repite abrumadoramente en el tiempo y en el espacio. Si España no pudo soñar en imperativos desquites a la muerte de Carlos el Hechizado, porque eso ocurrió el año primero del siglo xviii, puede, en estos días calenturientos que recorremos, puede, digo, elegir como su gracia tutelar y su guía a la gran medusa Carmañola, que a los noventa y tres años de extinguida la dinastía austríaca en nuestro suelo, inspiró las jornadas de septiembre y el 23 de enero parisienses, en uno de los más vistosos pleamares de la Historia...

Por eso os digo que tengáis cuidado.

La vida se repite abrumadoramente...

[245]
1   ...   23   24   25   26   27   28   29   30   ...   35

similar:

Estudio preliminar iconEstudio Comparativo Preliminar

Estudio preliminar iconNota preliminar

Estudio preliminar iconTitulo preliminar

Estudio preliminar iconInforme Preliminar

Estudio preliminar iconPrograma Preliminar

Estudio preliminar iconPrograma preliminar

Estudio preliminar iconPrograma preliminar

Estudio preliminar iconInvestigación preliminar

Estudio preliminar iconNota preliminar

Estudio preliminar iconInforme preliminar


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com