Estudio preliminar




descargar 0.95 Mb.
títuloEstudio preliminar
página31/35
fecha de publicación26.10.2015
tamaño0.95 Mb.
tipoBibliografía
med.se-todo.com > Literatura > Bibliografía
1   ...   27   28   29   30   31   32   33   34   35

LOS CORTESANOS DE LO ÍNFIMO


Las dos hermosas oraciones (oración: arenga compuesta para persuadir o mover a alguna cosa: rezo) pronunciadas recientemente por Canalejas en el Congreso han dado motivo a un escritor, cuya visión microscópica de la vida le induce a no ver en los mármoles tallados por la inspiración del artista sino las máculas con que el tiempo muestra su enemistad a todas las alburas, le han dado motivo para, oponiendo la oratoria de Maura a la de Canalejas, como podría oponerse una decoración de bambalinas a un paisaje natural, proclamar la muerte del Romanticismo (¡la donosa ocurrencia!) y el triunfo del compás y de la regla sobre las vehemencias de la inspiración y los acronismos del pulso. Sea. Pero yo quiero insinuar antes algunos reparos a tan desazonada fe de óbito.

Facilita mucho mi tarea la distinción que entre clásicos y románticos estampa el escritor aludido: «A un lado —dice— están los sentimentales, los románticos; a otro, los intelectuales, los clásicos; a una parte, los afectivos; a otra, los reflexivos.» ¿Y en cuál de esas dos categorías intelectuales habríamos de colocar los nombres de los más ingentes oradores modernos, de Fox, por ejemplo, de Chatam, de Mirabeau, de Vergniaud, de Gambetta, si se me apura, de Castelar, si se me obliga? Aun entre los oradores, a los que sin arbitrariedad visible puede calificarse de clásicos, por la sazón y el país en que vivieron. Demóstenes llega a la insenescencia por sus Filípicas; Cicerón, por sus Catilinarias, sendos gestos de pasión, sin embargo, en que [252] los sustantivos y los verbos todavía conservan, a despecho del tiempo transcurrido, la temperatura de brasa con que fueron fulminados...

La elocuencia política está formada de pasión, de ardimiento y de fe.

Mirabeau hirió más con el apóstrofe que con el razonamiento. Cuando rugía: «id y decid a vuestro amo» no era un clásico; cuando tronaba: «si hacéis una ley contra los emigrados, juro no obedecerla jamás», no era un profesor ni un sofista. En nuestros días, Romero lo hubiera expulsado de la Cámara. Pero es que se nos quiere hacer retroceder a los tiempos del ergotismo glacial y de la yerma escolástica. Es que, a nombre de yo no sé qué sombría y esterilizante razón, se quiere llegar a abolir el sentimiento, como si ambos términos fueran incompatibles, o como si tal demoníaca empresa fuera hacedera por hombres mortales, tocados de insensatez y de impotencia. Es que se intenta segar (¿dónde están las hoces y los fieros puños capaces de manejarlas?) todas las protuberancias de la vida, todo lo que culmina, la inspiración porque es anárquica, la carcajada, porque es asimétrica, el rugido y el sollozo porque, como los truenos en el aire, preceden y acompañan a las tempestades de los hombres. ¡Es que se nos quiere hacer vivir en el reino de lo mediocre!

¡Ah, no era un clásico Jesucristo, ni Moisés tampoco, ni Mahoma, ni Budha; no eran siquiera hombres «correctos», de «amable compañía», según los cánones del buen tono, y eso no les impidió realizar las cuatro más estupendas revoluciones de que tengan noticia los humanos! Ateniéndonos a la frase del articulista, bien podemos afirmar que, puesto que el Romanticismo está formado de amor y de sentimiento, sólo el romanticismo es manantial y cantera perennes en lo intelectual y lo afectivo de obras y de vida.

El hecho mismo mecánico del nacer viene precedido de una aurora de amor, de una crisis poética, sin la cual la conservación de las especies se haría imposible sobre el haz de la tierra. A creer a Renan, sólo el sentido del amor ha hecho bello al animal.

Se ha iniciado en buen golpe de la juventud española una tendencia a rebajarlo todo, a macularlo todo, a mostrarse indiferente ante los más bellos espectáculos de la tierra, que es un signo y como un estigma aterrador de los míseros tiempos que vivimos.

Del mar parece interesarles más el yodo y los principios químicos que lo forman que sus olas y sus cambiantes, y en cuanto al cielo, lo ignoran. Cuentan en prosas prolijas los amores de las alimañas, y tuercen la boca con desdén cuando alguien les recuerda el poema de Verona. Les ofende lo sublime como [253] una injuria personal. De buen grado llevarían la cordillera de los Andes a los tribunales. Nutridos algunos de ellos de copiosas lecturas, serían capaces, sin embargo, de exclamar como el gañán de la Beocia ante el orador griego, después de escucharle una de sus más hermosas arengas: «¡Cuánto suda!»

Son los tasadores y los comentaristas jurados de lo trivial y lo mezquino. No abomino de ellos, como no llegaré a negar la utilidad de sus microscopios; pero me interesan más las águilas que los ratones. ¡Ah, la visión del cielo azul, con una ala a cada costado y sentir cómo el éter vibra alrededor de nuestra cabeza...!
1   ...   27   28   29   30   31   32   33   34   35

similar:

Estudio preliminar iconEstudio Comparativo Preliminar

Estudio preliminar iconNota preliminar

Estudio preliminar iconTitulo preliminar

Estudio preliminar iconInforme Preliminar

Estudio preliminar iconPrograma Preliminar

Estudio preliminar iconPrograma preliminar

Estudio preliminar iconPrograma preliminar

Estudio preliminar iconInvestigación preliminar

Estudio preliminar iconNota preliminar

Estudio preliminar iconInforme preliminar


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com