Karl popper El cuerpo y la mente




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fl(j KARL k. POl-PER

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J q u leauza Qc ius prcit Qe Uar oc estos pr que según usted se le plantearon a Darwin. Pero lo que él realmente quería explicar en última instancia era esto. Es evidente. Se ha dicho con mucha frecuencia que el problema legado por Darwin es el ori gen de la vida. Una vez que se le concede esto, él intenta explicar evo lutivamente...

Interlocutor 3: Creo que su abuelo se interesó por ese problema, ya que Erasmus Darwin pensaba que todo provenía de un único ele mento vivo. Pero no tengo la impresión de que Charles Darwin estu viera tan interesado en ese problema. No estoy muy seguro por qué quiere usted atacarle en ese aspecto. No se trata realmente de una cuestión de si aún existen las formas inferiores, ya que una forma in ferior, dado el lugar que ocupa en el esquema general de la ecología, podría muy bien sobrevivir únicamente debido a que es una forma in ferior de vida, o debido a que está perfectamente adaptada a las con diciones que encuentra normalmente.

Popper: Sí, pero verá usted, si eso fuese así —pero de lo que se trata realmente— cuando hablo de Darwin, a propósito, me refiero en parte a lo que ahora generalmente se denomina «darwinismo»

—a saber, lo que Huxley denominó la «nueva síntesis» y que los bió logos modernos ahora designan como la «nueva síntesis»—. Tiene su origen en un libro de Huxley que usted probablemente conoce. Realmente hubiese debido decir que cuando hablo de Darwin me re fiero a lo que hasta hace poco años se denominó «neodarwinismo» y ahora se designa como la «nueva síntesis».

Interlocutor 3: Eso es algo muy distinto. Está bien.

Popper: Por lo que respecta al nicho ecológico. Verá usted, lo más extraño acerca de algunos organismos inferiores es que su nicho ecológico es prácticamente ilimitado. Puede usted observarlo a partir de la discusión —de la que la mayoría de ustedes probablemente ha brán oído hablar— sobre la infección de los planetas, de la luna y de las estrellas cuando sean alcanzados por las naves espaciales nortea mericanas o rusas. Se teme que los rusos no sean lo suficientemente prudentes en lo que respecta a la infección. Ahora bien, ¿qué signifi ca todo esto? Significa que atribuimos una capacidad de adaptación

casi universal a algunos organismos inferiores. Pueden vivir bajo las condiciones más duras y extremas. Nosotros sólo podemos hacerlo si nos rodeamos de una nave espacial. Pero estos organismos inferiores prácticamente carecen de un nicho ecológico y esperamos que pue dan vivir en todos y cualquier sitio. También es muy interesante...

Interlocutor 3: Puede tratarse de un simple error.

Popper: No es un error. Hemos descubierto que pueden vivir y sobrevivir incluso si están congelados y deshidratados. Pueden vivir casi indefinidamente bajo las condiciones más extremas. No sería un error decir que si quedaran atrapados en estas condiciones en una nave espacial podrían sobrevivir el vuelo perfectamente. Eso no es un error. Es muy posible. Esa es la razón por la cual se ha discutido re cientemente sobre este problema.

Interlocutor 3: Bueno, la razón por la que digo que puede ser un error es porque ya no será el mismo organismo. Estoy pensando, por ejemplo, específicamente en ciertos tipos de bacilos que han sido eli minados para fines científicos en condiciones muy antisépticas, pero que han producido distintas cepas que son capaces de sobrevivir. Sin embargo, no se trata del mismo organismo; se parece mucho a su cuestión de P y P

Popper: Es un organismo que puede producir el antiguo organis mo y en esa medida no se trata enteramente de un nuevo organismo. Tiene el recuerdo de que es asimismo el antiguo organismo. En reali dad no importa. Si consideramos una bacteria, entonces ésta nunca muere normalmente porque no tiene descendencia y muere, sino que tiene descendencia cuando se divide. Así, pues, si cogemos una bacte ria actual, ninguno de sus antepasados habrá muerto. En otras pala bras, aún es lo «mismo» que la bacteria original de la que procede. Así que podríamos decir justo lo contrario de lo que usted dice: no se trata de un nuevo organismo, sino de un organismo muy antiguo bajo una forma ligeramente alterada. Un organismo extremadamente anti guo —quiero decir, tan viejo como puede serlo un organismo—. El problema de la individualidad es distinto para las bacterias. Esto tie ne consecuencias muy interesantes, pero el punto principal es el si guiente. Algunas personas han intentado decir: « al hom bre!». Poseen criterios objetivos —criterios biológicos, no éticos—,

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criterios bio1ógico de por qué el hombre es el organismo superior. Obviamente, el hombre puede adaptarse a toda clase de circunstan cias a las que no se puede adaptar ningún otro organismo, excepto los organismos muy inferiores. Por tanto, no es un criterio de compleji dad el que uno se pueda adaptar a toda clase de cosas. Estoy hablan do de criterios biológicos. La próxima vez ofreceré otros criterios con la ayuda del mundo 3. Pero no creo que existan unos criterios bioló gicos por medio de los cuales podamos decir que ciertos organismos son superiores a otros. Podemos decir que son más complejos, pero una mayor complejidad puede estar relacionada con lo que se quiera

—con la falta de adaptación, etcétera—. Quiero decir, cuando un or ganismo deviene muy complejo entonces, por ejemplo, cada muta ción de un gen —esto significa casi cada mutación— es letal, Debido a la complejidad del organismo, cualquier tipo de desequilibrio cau sado por una mutación será letal. Es decir, la gran mayoría de todas las mutaciones son letales. Lo que usted ha descrito sobre el cambio del organismo demuestra la mayor variabilidad de los organismos in feriores, ya que no son tan complejos. Así que la complejidad, desde un punto de vista biológico, constituye una gran desventaja y no es en modo alguno necesariamente una ventaja. Depende de adónde con duzca la complejidad. No digo que la complejidad sea mala o algo pa recido, por supuesto. Pero quiero decir que en sími no represen ta una ventaja. Por tanto, y si ustedes lo recuerdan, presenté en mi conferencia un pequeño diagrama en el que coloqué mi árbol evolu tivo horizontal en lugar de verticalmente. Lo coloqué de esa manera y dije; todo lo que aquí tenemos es una creciente diversidad que, en tre cosas, significa asimismo una nueva complejidad. Se parte de co sas simples y las cosas simples sobreviven. Pero además de ellas, tam bién tenemos cosas complejas. Así que obtenemos una creciente diversidad, pero que no es cada vez superior. Esto, creo, es una afir mación objetiva, mientras que hablar de la evolución de las formas superiores significa, pienso yo, introducir un cierto antropomorfis mo. Ahora bien, pienso que este último puede ser justificable, pero no es una idea biológica. Quiero decir, ser antropomórfico y conside rar que el hombre es de algún modo el animal superior puede ser jus tificable, pero no es necesariamente una idea biológica. Cuando, por ejemplo, la idea era muy actual —de ello no hace mucho tiempo y to davía no ha muerto—, era muy actual la idea de que la vida podía ha-

ber sido traída a la tierra por infecciones a través de meteoritos. Esta idea era muy popular hace cerca de, digamos, cien años, o algo me nos, hace setenta años. Ahora ya no lo es, pero incluso hoy día los me teoritos también se investigan desde este punto de vista. Las opinio nes se dividen acerca de si éstos pueden o no transportar alguna infección a la tierra. Así, pues, esto demuestra que atribuimos a las formas inferiores de vida un espectro enorme, un espectro que ac tualmente está fuera del alcance humano. Posiblemente un día poda mos competir con ellos por lo que a esto se refiere. Pero lo hacen de un modo más simple, si es que lo hacen. Su método es mucho más simple que el nuestro y no depende tanto, digamos, del suministro de habilidades especiales y cosas así, ni de mucho dinero, de grandes cantidades de dinero.

Interlocutor 4; Me pregunto, ¿dirigiría usted la misma crítica a la tesis o hipótesis —o como quiera llamarla— darwinista, es decir, que no es satisfactoria porque explica demasiado? ¿Aplicaría usted la misma práctica a la teoría de los campos, a la teoría general o a la teoría especial de la relatividad, o a cualquier otra teoría específica de este tipo?

Popper: ¡Oh,no!

Interlocutor 4: ¿Cómo distinguiría usted entre la razón de no ha cerlo en un caso y sí en otro?

Popper; Porque las predicciones que se desprenden de la teoría de Einstein son muy precisas. Hasta el momento no se puede emitir ninguna predicción con la ayuda de las teorías evolucionistas. Ahora bien, pienso que una de las ventajas de mi teoría es que al menos con tiene alguna predicción —a saber, la predicción de que mientras que la especialización que está afianzada hereditariamente puede tener mucho éxito en la actualidad, de alguna manera está destinada a de saparecer si cambian las condiciones—. Y hay asimismo una teoría de cómo surge esta especialización hereditaria. Además, mi forma de la teoría contiene otras predicciones, pero ahora realmente no puedo volver a ocuparme de esto. Lo principal en mi forma de la teoría es que las mutaciones sólo pueden tener éxito si encajan en una pauta conductual ya establecida. Es decir, lo que viene antes de la mutación es un cambio conductual y la mutación ocurre después. Esto puede

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ser sometido a prueba y es en principio una predicción. Les daré un ejemplo —creo que hay que concretarlo—, un muy buen ejemplo es la evolución del pico y de la lengua del pájaro carpintero. Pregúnten se a ustedes mismos qué vino primero, un cambio de gusto o un cam bio de anatomía, y verán de inmediato que si se hubiese producido un cambio de anatomía antes que un cambio de gusto, el pájaro car pintero no hubiese sabido qué hacer con su nuevo equipo. Este hu biese sido letal. Pero si viene primero un cambio de gusto que favo rece una nueva clase de alimento, y si un pájaro carpintero, debido al cambio, picotea la madera mucho antes de tener un pico, entonces las mutaciones que le ayuden a picotear la madera más fácilmente —más eficientemente— serán seleccionadas inmediatamente. Creo que po demos exponer esto de forma bastante general y, en realidad, pode mos expresarlo del siguiente modo. Lo que guía la evolución es el comportamiento y lo que guía el comportamiento son los nuevos ob jetivos y después las nuevas habilidades, y es sólo en tercer lugar cuando se produce un cambio anatómico. El cambio anatómico úni camente ocurre después, pero lo que viene primero es el comporta miento, y esto explica asimismo en parte las tendencias evolutivas. Por tanto, muchos elementos de esta teoría pueden ser sometidos a prueba. No sé si mi teoría es cierta, pero pienso que es contrastable.

Interlocutor 5: ¿En qué se diferencia esto de lo dicho por Lamarck?

Popper: He escrito en alguna conferencia, en la conferencia Her bert Spencer que dicté en Oxford hace unos años, allí dije que el pro blema radica en que prácticamente en cada secuencia de teorías, una nueva teoría tiene que simular la teoría antigua. La nueva teoría si- mala la antigua teoría, así que, en cierto modo, la teoría darwinista simu la los efectos lamarckistas. Ya la teoría darwinista —hablando en líneas generales, de este modo conseguimos que Lamarck sea expli cado por Darwin—. No obstante, la diferencia es muy grande, ya que según mi teoría y según la teoría de Darwin, el lamarckismo está equi vocado en la medida en que los rasgos conductuales no son hereda dos. Sólo estimulan una pauta de selección, no la herencia como tal, sino una pauta de selección. Es decir, lo que hace el comportamiento es crear un nuevo nicho ecológico. Un nuevo comportamiento crea un nuevo nicho ecológico y entonces la presión selectiva opera de tal modo que ese nicho es ocupado. De nuevo se trata de una simulación

de Lamarck y no de la teoría lamarckista. Eso es realmente lo impor tante en toda esta cuestión. Hay que simular la teoría de Lamarck, pero es una cuestión de cómo se lleva esto a cabo.

Podemos expresar directamente uno de los puntos de mi teoría del siguiente modo —se trata, por supuesto, de una simplificación excesiva, y sólo habla en sentido general— pero en general, los nue vos objetivos vienen primero, las nuevas habilidades vienen en se gundo lugar, las nuevas tradiciones están en tercer lugar: y entonces se ha creado un nicho biológico que es ocupado por las presiones de selección. Eso es muy peligroso.

Interlocutor 6: Cuando usted habla de esos nuevos objetivos —esas nuevas pautas conductuales—, ¿de dónde proceden? ¿Qué las mo tiva?

Popper: Del esquema: P —> TT — EE —>

Interlocutor 6: Quiero decir, ¿son conscientes, digamos, los nue vos objetivos de un pájaro carpintero?

Popper: ¿Conscientes? Hablaré sobre la conciencia en la quinta conferencia. Pero para expresarlo a grandes rasgos: pienso que exis te un gran número de grados de conciencia, y esto es algo que pode mos observar en nosotros mismos. Un sueño es consciente de un modo distinto a como lo es la conciencia durante la vigilia, pero sin duda es consciente. Pero es consciente en un sentido muy distinto. Por ejemplo, en un sueño apenas poseemos una memoria organizada:

no disponemos de una memoria onírica ni de una memoria real, sino de ninguna memoria —aunque el sueño esté abastecido por la me moria—. Pero no se sueña que se recuerda algo —o tal vez sí, pero muy rara vez—. Es extremadamente raro. En un sueño se encuentra uno en un relación distinta con el espacio y el tiempo a cuando se está despierto —completamente distinto en relación con el espacio y el tiempo y especialmente, como indicaré cuando llegue a tratar la conciencia, la relación con el tiempo es muy importante en las formas superiores de conciencia—. Probablemente se encuentre totalmente ausente en las formas inferiores de conciencia. Por tanto, existe probablemente un número prácticamente ilimitado de grados de conciencia. Es muy difícil decir si los animales inferiores son cons cientes o no lo son. Jennings, quien ha escrito un libro sobre el com

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portamiento de los animales inferiores, ofrece una gran cantidad de ilustraciones muy vívidas, por ejemplo, de persecuciones que tienen lugar entre amebas en las que resulta prácticamente imposible negar que la ameba sea, en cierto sentido, consciente, aunque sin duda no lo es exactamente en el mismo sentido que nosotros. Es muy difícil. No sabemos nada sobre la conciencia de los animales. Unicamente podemos adoptar una especie de enfoque impresionista de esta cues tión, aunque no digo que este enfoque sea inútil. Así, pues, no quiero contestar a esta pregunta, pero sí deseo matizar que se puede decir mu cho más sobre el esquema. Me gustaría decir asimismo que el esque ma explica la novedad de muchos modos. Les ofreceré uno de ellos:

la creación de cualquier nueva TT altera completamente la situación. Aparte de esto, la situación en sí cambia porque hay otros animales con los que se interactúa. El medio cambia constantemente —aun que no sea por otra razón que porque el ciclo de las manchas solares cambia—. Puede empezar a partir de aquí. El tiempo cambia, todo tipo de cosas cambian. Pero sin duda nosotros mismos cambiamos nuestras condiciones a través de la adaptación, y de ese modo lo cam biamos todo, todo el tiempo. Así, pues, se producen cambios cons tantes, pero no podemos predecir el giro que van a tomar estos cam bios. Significa que P y P están relacionados de una forma muy flexible, y esto significa que surge la novedad. Ya he dicho anterior mente bastante sobre este problema concreto —a saber, que a los científicos siempre les ha parecido algo sospechosa la idea de la evo lución emergente—. Siempre se ha tenido la impresión de que la «emergencia» es un concepto muy vago. Ahora bien, este esquema realmente le confiere un significado definido o un sentido definido. Nos permite explicar por qué surge la novedad —o emerge, si uste des quieren— y, de ese modo, podemos decir realmente que la evo lución emergente se apoya sobre una base más sólida de lo que lo ha cía sin dicho esquema. Siempre ha resultado terriblemente difícil entender que pueda surgir algo totalmente nuevo. Está bien, siempre están las mutaciones. Pero resulta muy decepcionante estudiar las obras escritas sobre las mutaciones, ya que siempre surgen las mismas mutaciones. En la mayoría de los experimentos realizados con Dro sophila, que es el principal organismo empleado para obtener muta ciones, se produce una gran cantidad de mutaciones muy conocidas que surgen una y otra vez, y que poseen un nombre. Al final se tiene
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