Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS




descargar 39.54 Kb.
títuloTema -3- génesis del sistema educativo ingléS
fecha de publicación06.01.2016
tamaño39.54 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Derecho > Documentos

RESÚMEN TEMA -3- CORRIENTES E INSTITUCIONES


TEMA -3- GÉNESIS DEL SISTEMA EDUCATIVO INGLÉS
INTRODUCCIÓN

El objetivo central de este tema es el estudio de la situación educativa que existía en Inglaterra a comienzos del s. XIX, de los mecanismos de intervención que utilizó el Estado y del sistema educativo resultante de ese proceso.

Los casos de Francia, España y Prusia son muy característicos en lo que respecta la intervención del Estado en materia educativa. En Inglaterra, en cambio, la principal peculiaridad referente a la intervención del Estado en la construcción de su sistema educativo, es que fue mucho más lenta y tardía, además de seguir unas pautas diferentes a los anteriores países. El Estado inglés fue resistente a la hora de intervenir en materia educativa, y sólo lo hizo cuando se creó un estado de opinión que le demandaba este tipo de actuación.

Al hablar de educación en Inglaterra, se hace referencia a Inglaterra y Gales, no a Escocia.
LIBERALISMO, INDUSTRIALIZACION Y EDUCACIÓN EN INGLATERRA

Para entender los orígenes del sistema educativo inglés, hay que enmarcarlo en su contexto económico, social y político.

Contexto político- Inglaterra poseía uno de los sistemas democráticos más antiguos de Europa, con un débil equilibrio entre el poder de la monarquía y el Parlamento, además de no poseer una Constitución escrita.

Contexto económico y social- en Inglaterra existía una poderosa aristocracia, la cual poseía buena parte de la tierra y el poder económico y social.

Esta combinación de democracia y aristocracia fue determinante en las características del régimen político inglés.

Una de las principales características en la sociedad inglesa fue el liberalismo político, el cual consideraba que el Estado no debía intervenir en la acción privada de los ciudadanos, los cuales tenían la responsabilidad de organizar y gestionar sus propios asuntos; aunque en realidad, no todos los ciudadanos tenían ni la misma capacidad de decisión en los asuntos comunes, ni tampoco los mismos recursos. Este sentimiento liberal fue el máximo responsable de la limitación de la iniciativa estatal en diversos campos; y uno de ellos fue el campo educativo. Por lo tanto, a principios del s. XIX el Estado inglés no contaba con el apoyo ni legitimidad necesaria para proponer ni impulsar un sistema educativo nacional como había ocurrido en otros países.

Otra característica importante fue la existencia de una poderosa Iglesia nacional anglicana, la cual influyó notablemente sobre la organización de la educación. Ésta se opuso a que el Estado interviniese en la organización de la educación. El monarca era su cabeza desde 1534, y tenía una presencia social muy importante, la cual se ocupaba de la enseñanza a través de instituciones caritativas y benéficas. Un ejemplo son las universidades de Oxford y Cambridge, que constituían verdaderos feudos anglicanos.

Pero la característica más importante fue la Revolución Industrial, que tuvo lugar a finales del s. XVIII. Este fenómeno tuvo consecuencias en sectores hasta entonces insospechados, como por ejemplo las nuevas aportaciones de la ciencia y la técnica a la producción de bienes. Es decir, la aplicación sistemática de los avances científicos a la producción, alteró totalmente el sistema artesanal anterior, y dio lugar a un nuevo modelo económico, el capitalismo. La Revolución Industrial comenzó con el descubrimiento de nuevos métodos de producción de energía, el más importante, la máquina de vapor, la cual revolucionó sectores tradicionales de producción como el textil y el siderúrgico; favoreció la mecanización de la agricultura y permitió la construcción de los primeros ferrocarriles. Los avances en la investigación química y biológica permitieron la producción de fertilizantes y nuevas variedades de plantas y el desarrollo de nuevas técnicas de cultivo, y como consecuencia directa, la modernización de la agricultura, aumentando de forma importante su productividad y como consecuencia, la acumulación de capital; lo que favoreció la organización y expansión de una dinámica de red bancaria y financiera que canalizó la inversión hacia la naciente industria. Resumiendo, el desarrollo de la agricultura actuó como un factor decisivo para la transformación industrial que sentó las bases para la aparición y expansión del nuevo sistema de producción capitalista.

Los avances científicos y tecnológicos, como el desarrollo de la medicina, produjeron una mejora en las condiciones higiénicas y sanitarias de la población, aunque de forma desigual, cosa que favoreció al crecimiento demográfico. Este aumento demográfico unido a la atracción de vivir en las grandes ciudades, donde se encontraba la nueva industria, favoreció un proceso acelerado de urbanización, sobre todo a finales del s. XVIII.

El desarrollo del capitalismo industrial, el crecimiento demográfico y el proceso de urbanización, favorecieron la aparición de nuevas clases sociales. Hay que destacar la aparición y ascenso de una nueva burguesía industrial y comercial, con intereses contrapuestos a la aristocracia rural, y de un proletariado urbano, formado por los trabajadores de la industria. Estas dos clases sociales, pronto reclamaron un lugar propio en la sociedad inglesa, primero lo hizo la clase media, y después los proletarios.

En relación con lo que ocurría en otros países europeos, en Inglaterra, la burguesía industrial y comercial conseguiría ocupar un lugar social más relevante sin necesidad de una ruptura revolucionaria y traumática (como en Francia), pero el cambio de la estructura social y la relación entre clases requeriría más tiempo. Esta lentitud en el proceso de cambio es lo que incidiría en la lentitud de la génesis del sistema educativo.

Los efectos que ejerció la industrialización sobre el desarrollo educativo fueron contradictorios. La Revolución Industrial inglesa no exigió una población bien educada, ni tampoco aumentó los niveles de alfabetización a corto plazo, sino que frenó su expansión. Ello era debido a que el tipo de industria no requería de trabajadores muy cualificados, y la mano de obra infantil alejó a muchos niños de la escuela. La expansión industrial no se apoyó en un apreciable desarrollo educativo ni tampoco lo estimuló, sino que produjo un retroceso (aunque a largo plazo el desarrollo económico acabaría produciendo un avance educativo, esta relación no fue directa ni automática).
MANTENIMIENTO Y MODERNIZACIÓN DE UN SISTEMA PARA LA EDUCACIÓN DE LAS CLASES SUPERIORES

Una de las principales características que presentaba la educación inglesa de principios del s. XIX consistía en una organización totalmente diferenciada por clases sociales. Existían dos sectores educativos muy diferenciados, que se distinguían por el origen social de sus destinatarios. Este modelo de organización era el modelo predominante en la mayoría de países europeos de la época.

Este modelo de organización del sistema educativo ha sido llamado “dual” y “bipolar” por algunos autores.

El sistema educativo liberal estaba compuesto por:

  • Conjunto de escuelas primarias. Dirigidas la educación de las clases populares y que funcionaban sin conexión directa con otro conjunto de instituciones de formación secundaria y superior, dirigidas estas últimas, a las clases superiores.

  • Instituciones de formación secundaria y superior. Dirigidas a las clases sociales superiores en las que el acceso a éstas se realizaba través de instituciones preparatorias ligadas a las escuelas secundarias.

Hacían falta muchos años todavía para lograr el modelo de “escuela única” con un tronco continuo en la que el acceso a los diversos niveles escolares, y la progresión de unos a otros, se hiciese en función del mérito y de la capacidad y no del origen social.
El sistema educativo inglés estaba formado en esta época por subsistemas yuxtapuestos pero no integrados en una estructura única:

  • Por una parte existía un sistema de educación popular organizado y mantenido por organizaciones caritativo-benéficas, muchas ligadas a la Iglesia (anglicana, cuáquera o metodista).

  • Por otra parte existía un sistema educativo de educación paralelo para las clases superiores, el cual era muy antiguo y estaba basado en dos pilares fundamentales, las grammar schools, y las Universidades de Oxford y Cambridge. Estas instituciones tenían un sentido muy exclusivista y tradicional, y estaban muy ligadas a la Iglesia anglicana.

Este sistema independiente y voluntario tenía sus orígenes en los siglos anteriores. Unas de las más célebres y aún hoy famosas grammar school son las de Winchester (1382), Eton (1440), Westminster (1560),… También existían otras grammar school menos influyentes pero muy atractivas para las clases medias y altas, que habían sido fundadas con donaciones de tierras para estudiantes pobres, y que con el paso del tiempo se convirtieron en internados. Las grammar school se trataba de centros que preparaban a los futuros universitarios o eclesiásticos. Su currículo era clásico, basado en el aprendizaje memorístico de libros en latín o griego y sin incluir conocimientos científicos ni apenas matemáticas. A principios del s. XIX estas escuelas estaban sometidas a constantes problemas de disciplina, produciéndose alguna rebelión; y en los internados, a parte del maltrato por parte de los alumnos mayores hacia los más jóvenes, su ambiente era poco educativo. Una vez los alumnos alcanzaban suficiente dominio del latín y griego accedían a la universidad para continuar sus estudios. Hasta 1828 sólo existían dos, la de Oxford y la de Cambridge. Sus enseñanzas también eran clásicas, excluyendo prácticamente las científicas de sus planes de estudio. Además estaban monopolizadas por la Iglesia anglicana.
Existiendo este panorama educativo en los niveles secundario y superior, no es de extrañar que el desarrollo de la Revolución Industrial provocase diversos problemas e hiciese surgir un malestar cada vez más extendido, ya que este sistema voluntario e independiente de la educación secundaria y superior, sólo respondía a los intereses de la antigua aristocracia y de las clases superiores de origen agrario y la alta burguesía comercial. Las nuevas clases sociales reclamaban para sus hijos una educación superior a la primaria y no estaban conformes con la impartida en las instituciones secundarias y superiores.

Ya a finales del s. XVIII se crearon algunas sociedades filosóficas y literarias por parte de la nueva burguesía industrial y comercial que se interesaban por cuestiones científicas, las academias. Éstas sirvieron para aglutinar a los sectores más activos de la nueva burguesía en torno al progreso científico y al avance tecnológico. Sus actividades sirvieron de caldo de cultivo para los nuevos planteamientos educativos.

A comienzos del s. XIX ese estilo de organización en asociaciones fue dejando paso a una actuación más política debido al impacto de la Revolución Francesa. Los herederos de los científicos y profesionales liberales del s. XVIII lograron formar parte de la política a partir de 1830, cosa que les permitió traducir en leyes algunos de sus planteamientos. Además, el movimiento chartista (1836-1848) exigió el sufragio universal masculino, cosa que favoreció la conjunción de los sectores más radicales de esa burguesía con el proletariado.

La burguesía radical defendió sus propias ideas educativas, como la inclusión de los conocimientos científicos y las lenguas modernas en el currículo escolar. Sus planteamientos educativos estuvieron muy influidos por el utilitarismo, que defendía el mayor bien al mayor número; y se oponía a los privilegios tradicionales de las clases superiores y su alianza con la Iglesia anglicana. Consideraban que la clase media debía ser la norma de la organización social, por eso concedían gran importancia a su educación, basada en los principios de utilidad y facilidad. Pero no toda la burguesía industrial y comercial defendía las mismas ideas. Muchos preferían una educación clásica para sus hijos, ya que representaba el símbolo de un alto estatus social, y veían en esta educación la manera de unir a sus hijos con los de la aristocracia.

Así pues, hubo dos factores que impulsaron la evolución y modernización de aquel subsistema educativo para las clases superiores:

  • El primero fue la creciente demanda de educación secundaria y superior que las tradicionales instituciones no podían satisfacer.

  • El segundo fue la necesidad de introducir en el currículo los nuevos saberes que constituían la base del poder social de esta nueva clase que permitiría el desarrollo de la industria y del comercio.

Como respuesta a estas nuevas necesidades, las grammar school y las universidades tradicionales emprendieron un proceso de modernización que acabó transformándolas, además de crearse instituciones de nuevo tipo.

Las grammar school comenzaron su transformación durante las primeras décadas del s. XIX. En Rugby, Thomas Arnold transformó profundamente la organización de la escuela, implicando más activamente a sus asistentes y alumnos mayores en el mantenimiento de la disciplina y eliminando los malos tratos, adoptando un liderazgo activo en el plano moral y religioso, y reduciendo el componente clásico de su currículo introduciendo nueva materias como el francés, las matemáticas, la Historia moderna y las ciencias naturales. Enseguida se sumaron otras grammar school a este proceso de transformación, aunque algunas de las más antiguas, como Eton, se resistirían. Las antiguas grammar school reformadas se convirtieron a finales del s. XIX en las public school, las cuales han formado el sector más elitista de la educación secundaria inglesa hasta la actualidad. También fueron surgiendo instituciones de nuevo estilo, por ejemplo las menos elitistas fueron las academias científico-técnicas y comerciales. Entre las conectadas con la educación secundaria tradicional, surgieron las de pago, creadas para acoger a los hijos de esas recientes clases medias y que renunciaban al régimen de internado, fueron las proprietary schools, que eran mantenidas por sus usuarios y ofrecían una enseñanza menos clásica que las grammar school, y algunas adoptaron la denominación de college.

Las universidades también sufrieron un proceso de modernización y fueron creadas de nuevas, inspiradas por la experiencia de las universidades escocesas. En 1828 se creó la University College de Londres, no vinculado a la Iglesia anglicana, y en 1829 se creó el King’s College, y ambas fueron el germen de la Universidad de Londres, plenamente establecida en 1836. Se crearon también otras universidades que rompieron con el monopolio hasta entonces presente de Oxford y Cambridge. La ruptura del monopolio de la enseñanza superior impulsó un proceso de reforma en las dos universidades tradicionales, y en 1850 se creó una comisión para investigar el estado en que se encontraban. La conclusión final fue la discriminación religiosa que mantenían y lo anticuado de su currículo, y es a partir de aquí cuando se aprueban leyes de reforma para suavizar el estricto control religioso que se imponían en los claustros y se modernizó su currículo introduciendo enseñanzas científicas.

Resumiendo, puede decirse que la presión social que experimentó el sistema independiente i voluntario de formación de clases superiores (por parte de la nueva burguesía contra los privilegios de las clases superiores tradicionales y la aristocracia) produjo una transformación profunda del mismo, no sólo creando instituciones de nuevo tipo, sino reformando y revitalizando las más tradicionales que ganaron un nuevo prestigio a través de un sistema elitista de educación media y superior más amplio que en su concepción original.
LA CONSTITUCIÓN DE UN SISTEMA PARA LA EDUCACION DE LAS CLASES POPULARES

La Inglaterra de principios del s. XIX contaba aparte de un sistema de educación para las clases medias y superiores, con un conjunto de instituciones educativas destinadas a la formación de las clases populares. Eran escuelas con un sistema muy rudimentario que dejaban fuera a amplios sectores de la población, sobre todo a los más directamente afectados por el proceso de industrialización. Además funcionaba de manera paralela al de las clases medias y secundarias y sin ningún tipo de conexión.

La educación formal impartida a las clases populares estaba a cargo de instituciones o asociaciones vinculadas a las diversas Iglesias que coexistían, y su enseñanza era de orientación explícitamente religiosa. El aprendizaje de la lectura era prioritario, para permitir el acceso directo de los fieles a la palabra sagrada, en cambio el aprendizaje de la escritura no era tan relevante. Los enfoques educativos concretos de una iglesia u otra variaban, los anglicanos eran más tradicionales, los metodistas más modernos, pero todos ellos se caracterizaban por su intención caritativa. La religión era concebida por muchos como una de las claves para el orden social.

Existían tres tipos de escuelas:

  • Escuelas dominicales. El domingo eran el único día de la semana que funcionaban. Eran mantenidas por diversas iglesias y eran gratuitas. Proporcionaban una enseñanza muy elemental, la religión era la materia principal. Para muchos constituían la única oportunidad de acceder a un cierto conocimiento básico, ya que el domingo era el único día libre de trabajo en la fábrica o mina.

  • Dame schools. Eran simples locales (la propia vivienda) donde una mujer convertida en maestra accidental se ocupaba de cuidar y atender a los hijos de otras mientras éstas acudían al trabajo. La instrucción recibida era muy limitada, igual que lo era el nivel de formación de la maestra. Estas escuelas prestaban un servicio necesario para muchas mujeres trabajadoras aunque tenían deficientes condiciones higiénicas y materiales.

  • Escuelas caritativas. Estaban organizadas por diversas asociaciones benéficas que obtenían sus fondos de los donativos de las clases superiores. Estas escuelas solían capacitar a las clases populares para leer la Biblia. Algunas de estas escuelas desarrollaron una formación profesional básica donde combinaron escuelas con talleres.


Nacimiento y expansión de la enseñanza mutua

A comienzos del s. XIX se desarrollaron unas escuelas más completas que las anteriores, y se denominaron escuelas de monitores o de enseñanza mutua. La creación de este tipo de escuelas supuso un avance notable y permitió poner en funcionamiento un verdadero sistema de educación para las clases populares. Estas escuelas ejercieron gran influencia en otros países.

La invención de la enseñanza mutua es obra de Joseph Lancaster y Andrew Bell a finales del s. XVIII. Fueron dos iniciativas independientes cuyos promotores no establecieron contacto entre ellos hasta pasado un tiempo después de la puesta en funcionamiento de ambas. Este método de enseñanza mutua también es conocido como sistema de monitores. Su fundamento consiste en que los estudiantes mayores o más aventajados colaboran como auxiliares del maestro, enseñando a los más pequeños o retrasados. Los alumnos que desempeñaban estas funciones de apoyo recibían el nombre de monitores. Además, el método era mutuo, porque los alumnos recibían enseñanza de otros compañeros suyos y no sólo del maestro. Aunque el fundamento del método es simple, la organización escolar es sofisticada, las actividades diarias estaban muy pautadas, tanto en contenido como en duración, en espacio para la escritura, lectura, repaso o actividades físicas. Existían muchos tipos de monitores, para la enseñanza de algunas materias concretas, para asegurar el orden en la escuela, para cuidar del material didáctico,… Además estaban organizados en un sistema jerárquico donde el maestro les instruía antes de las clases, y luego ellos lo hacían a los que entraban más tarde en la escuela. Este sistema permitía que un solo maestro dirigiese escuelas de hasta 1000 alumnos. El currículo era el tradicional en la enseñanza primaria (lectura, escritura, aritmética y religión). Lancaster renunció a los castigos corporales y los sustituyó por un sistema de recompensas positivas. Tuvo gran éxito y contribuyeron a su mantenimiento aristócratas y burgueses. Este sistema de monitores se extendió rápidamente en otros países como Francia y España. Permitió una escolarización masiva sin aumentar mucho el coste de ésta. Así fue como asentó las bases para una escolarización de masas. Además, el sistema de monitores resultaba adecuado para disciplinar a los futuros trabajadores industriales. La enseñanza mutua fue un ejemplo de sistema educativo profundamente influido por el nuevo modelo social desarrollado por la industrialización y eficazmente adaptado al mismo.
Establecimiento de un sistema de educación de masas

El desarrollo de la enseñanza mutua no estuvo exento de tensiones. Las primeras estaban asociadas a la diferente adscripción religiosa que tuvieron las iniciativas de Lancaster (cuáquero) y Bell (anglicano). Lancaster estuvo influido por la doctrina utilitarista que rechazaba los privilegios de la Iglesia anglicana. Además estaba la controversia en la aceptación o no de la necesidad de educar a las clases inferiores, rechazada muchas veces por las clases superiores las cuales manifestaban que ésta sólo les traería, a las clases inferiores, problemas para aceptar el papel social subordinado que les era destinado. En cambio, los sectores más avanzados de las clases medias, consideraban que el desarrollo económico y la paz social exigían un pueblo con una formación elemental. Y los representantes de aquella clase obrera que empezaba a organizarse, también reivindicaban su formación, como medio de conseguir la deseada transformación social.

Esta polémica se produjo en todos los países en proceso de industrialización.

El estilo de actuación tanto de unos promotores de la educación popular como de otros, era muy similar. Tanto los cuáqueros como los anglicanos desarrollaban una actuación de tipo benéfico y caritativo a través de sociedades educativas de fuerte componente religioso. Las dos sociedades promovieron activamente la creación de escuelas mutuas, manteniendo una rivalidad entre ambas. Este esquema caritativo resultó muy eficaz en los años iniciales del s. XIX, cuando no existía otro sistema semejante para la educación de las clases populares inglesas, aunque no permitía dar una respuesta adecuada a las circunstancias que vivía Inglaterra tras la Revolución Industrial (entre 1800 y 1880 la población inglesa casi se triplicó, cosa que provocó numerosos problemas de todo tipo). Des de la perspectiva política, la reivindicación del sufragio universal masculino planteó la necesidad de contar con electores instruidos. Desde el punto de vista económico, las fábricas empezaban a requerir mano de obra más cualificada. Y las respuestas a esas nuevas demandas educativas llegaron de la mano de la concesión de subvenciones estatales para el sostenimiento de las escuelas mutuas. Aunque estas ayudas estatales pueden interpretarse como el inicio de una nueva actitud hacia la educación de las clases populares, el hecho de que fueran canalizadas a través de las sociedades eclesiásticas ya existentes, pone de manifiesto que aún no se había aceptado la intervención del Estado. De hecho, el firme control que las Iglesias ejercían sobre la educación, frenaría la actuación estatal durante bastante tiempo, y el sistema de educación de las clases populares tardaría aún a alcanzar su pleno desarrollo.

La constitución de un sistema público de educación de las clases populares obligaría al Estado a adoptar una actitud activa para la provisión de la educación elemental. El enfrentamiento entre la Iglesia y el Estado por el control de la educación, no se produjo de forma tan abierta ni agresiva en Inglaterra como en otros países, cosa que retrasaría la intervención estatal en materia educativa.

Por otra parte, las escuelas mutuas habían representado un avance espectacular en la educación general de los ciudadanos, pero resultaban limitadas a los grandes núcleos de población, quedando las poblaciones más pequeñas o menos industriales, al margen. Es por eso que se empieza a desarrollar otro método educativo, que llegaría a ser predominante con el paso de los años. Este método es el llamado método simultáneo, en el que el maestro se dirige directamente a grupos más homogéneos de alumnos, cosa que permitía hacerlo colectivamente, de manera simultánea. La implantación de este método, que acabaría sustituyendo al mutuo a mediados de s. XIX, implicaba la existencia de clases más pequeñas, divididas en secciones, donde se utiliza el manual escolar, y se exige disponer de más maestros adecuadamente formados.

Así es como el desarrollo de una educación de masas obligaría a adaptar los métodos pedagógicos, a establecer escuelas para la formación de maestros e implantar una Administración educativa. La primera escuela normal inglesa, aún privada, se abrió en 1840, y en este mismo año se nombran los primeros inspectores de escuelas. En 1856 se crea el primer Departamento de Educación. Todo ello representa el despegue de un nuevo sistema de educación de las clases populares, en el que el Estado empieza a ocupar un lugar relevante.
VÍAS DE INTERVENCIÓN DEL ESTADO INGLÉS EN MATERIA EDUCATIVA

El Estado inglés empieza a intervenir en materia educativa en unas fechas muy similares a las de los otros países europeos, aunque la principal diferencia es que su intervención fue tímida, la cual estuvo impulsada por las nuevas clases media y obrera, también fue lenta y no estuvo encaminada en sus inicios en un sistema de educación nacional. Además, canalizó su actuación a través de otros organismos y sociedades existentes con anterioridad, muchos de ellos vinculados a la Iglesia. Otra diferencia es la vía seguida para llevar a cabo dicha intervención, mientras que en otros países se promulgaron leyes y normas para regular la educación, en Inglaterra, estas leyes y normas tardaron décadas en ser promulgadas.

La primera vía de actuación consistió en conceder subvenciones a algunas asociaciones privadas para el sostenimiento y establecimiento de sus escuelas; y sus principales destinatarias fueron las asociaciones vinculadas a la Iglesia anglicana. A mediados del s. XIX la dotación económica era bastante generosa, por lo que suponía la renuncia a la creación de escuelas por parte del Estado.

La segunda vía consistió en poner en marcha una incipiente Administración educativa.

La tercera vía de actuación consistió en la puesta en marcha de comisiones para la detección de los problemas educativos existentes. Estas comisiones visitaban las instituciones educativas y elaboraban un informe que se debatía en el Parlamento y finalmente se adoptaba alguna norma legal como consecuencia de este proceso. Es a través de esta vía que se va consiguiendo una cierta uniformidad en el sistema educativo, mediante un proceso menos directo que en otros países. Es a través de estas comisiones que se va configurando el sistema educativo inglés. En 1858 se crea una comisión presidida por el duque de Newcastle, y es en 1861 cuando se presenta el Informe Newcastle, el cual influye en el replanteamiento de la actuación estatal, ya que este informe denuncia la limitada proporción de niños que recibían educación elemental. Es a través de este informe que se aprueba en 1870 la Ley de Enseñanza Elemental, la cual supuso la sunción de responsabilidades educativas por parte del Estado inglés, la creación de Juntas escolares locales, responsables de la gestión, y el inicio de la introducción de la escolarización obligatoria en Inglaterra. También fueron objeto de examen el sistema independiente y voluntario para la formación de las clases superiores. En conjunto puede considerarse que la actuación de todas las comisiones y los efectos legislativos que de ellas se derivaron, representaron la verdadera constitución del sistema educativo moderno de Inglaterra, aunque la educación no fuese considerada todavía como asunto de Estado. Y todo ello como resultado de la presión ejercida por las clases surgidas del proceso de industrialización. Inglaterra puso en marcha un sistema educativo propio, con unos rasgos característicos distintivos en relación al resto de los países europeos.


similar:

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS iconTema -2- génesis del sistema educativo francéS: de la revolucion al imperio napoleónico

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS iconEstructura del sistema educativo de Estados Unidos

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS icon2. Objetivos propios para la mejora del rendimiento escolar y la...

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS iconLa estructura del sistema educativo en la loe, ley orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educacióN

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS iconTema 24: anomalías del sistema inmunitario

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS iconTema 1: anatomofisiología del sistema muscular esquelético

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS iconTema 18: Las alteraciones del sistema inmunitario Biología 2º Bachillerato

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS iconResumen En base a una sociología del sistema educativo, y a las crecientes...

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS iconLista de libros de texto autorizados por la Secretaría de Educación...

Tema -3- génesis del sistema educativo ingléS iconLa Biblioteca Escolar en el Sistema Educativo


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com