IntroduccióN




descargar 1.09 Mb.
títuloIntroduccióN
página3/28
fecha de publicación27.10.2015
tamaño1.09 Mb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Derecho > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   28

EL UNIVERSO EN EL CONTEXTO DEL TIEMPO Y DE LA EVOLUCIÓN



De esta visión de Gaia y de sus etapas se deriva la comprensión de la historicidad del universo y de la naturaleza45. La historicidad no es un privilegio exclusivo de los seres conscientes como los humanos. La naturaleza no es un reloj que ya aparece montado de una vez por todas. La naturaleza deriva de un larguísimo proceso cósmico: la cosmogénesis. El «reloj» se fue montando lentamente, los seres fueron apareciendo a partir de los más simples hacia los cada vez más complejos. Todos los factores que entran en la constitución de cada ecosistema con sus seres y organismos tienen su estadio de latencia, de ancestralidad y, a continuación, de emergencia. Son históricos. Todos estos procesos naturales presuponen una fundamental irreversibilidad, própia del tiempo histórico.
Ilya Prigogine ha demostrado que los sistemas abiertos —y la naturaleza y el universo son sistemas abiertos— ponen en cuestión el concepto clásico de tiempo lineal postulado por la física. El tiempo ya no es mero parámetro del movimiento, sino la medida de los desarrollos internos de un mundo en proceso permanente de cambio, de paso desde el desequilibrio hacia estratos más altos de equilibrio 46. La naturaleza se presenta como un proceso de auto- transcendencia. Existe en ella un principio cosmogénico en acción permanente, mediante el cual los seres van surgiendo y, en la medida de su complejidad, van también superando la inexorabilidad de la entropía propia de los sistemas cerrados. Eso abre la posibilidad de un nuevo diálogo entre la visión eco-cosmológica y la teología, pues esa auto-transcendencia puede apuntar hacia aquello que las religiones y las tradiciones espirituales han llamado desde siempre Dios, la transcendencia absoluta o bien ese futuro que sea algo más que la «muerte térmica», que sea la realización suprema del orden, la armonía y la vida47.
Por eso resulta irreal la separación rígida entre naturaleza e historia, entre mundo y ser humano, separación que legitimó y conso 45 Cf. R. R. Freitas Mour3o, Ecologia cósmica. Urna visóo cósmica da ecologia, Francisco Alves, Río de Janeiro, 1992.
46. Cf. Entre el tiempo y la eternidad, Alianza, Madrid, 1990, 162 ss.
47. Cf. A. R. Peacoke, Creatzon jo the World of Sctence, Oxford University Press, Oxford, 1979; W. Pannenberg, Toward a Theology of Nature. Essays o» Science and Faith, John Knox Press, 1993, 29-49.

lidó tantos otros dualismos. Como todos los seres, el ser humano, con su inteligibilidad y capacidad de comunicación y de amor, es también él resultado del proceso cósmico. Las energías y factores cósmicos que entran en su constitución poseen la misma dimensión ancestral que el universo. Se halla inmerso en una solidaridad de origen y también de destino con todos los demás seres del universo. No puede ser contemplado fuera del principio cosmogénico, como un ser errático, enviado a la Tierra por alguna divinidad. Todos son enviados por la Divinidad, no sólo el ser humano.
Esta inclusión del ser humano en el conjunto de los seres como resultado de un proceso cosmogénico impide la persistencia del antropocentrismo (que, en concreto, es un androcentrismo, centralización en el varón con exclusión de la mujer). Este revela una visión estrecha y atomizada del ser humano, desgajado de los demás seres. Afirma que el único sentido de la evolución y de la existencia de los demás consiste en la producción del ser humano, hombre y mujer. TComo es lógico, el universo entero participó en la producción del ser humano, pero no sólo en la suya, sino también en la de los demás seres. Todos dependemos de las estrellas pues son ellas las que convierten el hidrógeno en helio y de su combinación provienen el oxígeno, el carbono, el nitrógeno, el fósforo y el potasio, sin los cuales no habría aminoácidos ni las proteínas indispensables para la vida. Sin la radiación estelar liberada en ese proceso cósmico, millones de estrellas se enfriarían, el sol posiblemente no existiría y, sin él, no habría vida en nuestra Tierra. Sin la preexistencia del conjunto de los factores propicios para la vida que se fueron elaborando a lo largo de miles de millones de años de tiempo y, partiendo de la vida, la emergencia de la vida humana, jamás hubiera surgido el individuo personal que somos cada uno de nosotros. Por eso debemos decir con una perfecta circularidad: el universo se endereza hacia el ser humano de la misma manera que el ser humano está vuelto hacia el universo de donde procede. Nos pertenecemos mutuamente: los elementos primordiales del universo, las energías que están activas desde el proceso inflacionario y el big bang, los demás factores constituyentes del cosmos y nosotros mismos en cuanto especie que irrumpió tardíamente en la evolución. Sin el compromiso global de todos no hay evolución del universo. Partiendo de aquí, deberemos pensar cosmocéntricamente y actuar ecocéntricamente, es decir, pensar a partir de la complicidad del universo entero, de la constitución de cada ser y actuar desde la conciencia de la inter-retro-relación que todos guardan entre sí en términos de ecosistemas, de especies, a partir de las cuales se sitúa el individuo. Es importante, por consiguiente, que abandonemos como ilusorio y arrogante todo antropocentrismo y androcentrismo. Son pecados ecológicos capitales.
Con todo, no debemos confundir el antropocentrismo con el

36

37

LA ERA ECOLÓGICA

principio andrópico48. Éste quiere decir lo siguiente: sólo podemos hacer las reflexiones que estamos haciendo si tomamos conciencia del lugar singular del ser humano en el conjunto de las especies y seres. No son las amebas ni los colibrís ni los caballos los que están haciendo el discurso reflejo sobre el cosmos. Es el ser humano el que lo hace. Sólo partiendo del lugar de éste (pues eso significa la palabra andrópico, a partir del lugar (topos) del ser humano (anér, andrós), cobra sentido este discurso sobre el universo y sobre nuestra vinculación con el todo. El ser humano establece, por tanto, un punto de referencia, cuya función es cognitiva. Revela tan sólo su singularidad en cuanto especie pensante y refleja, singularidad que no lleva a romper con los demás seres, sino que refuerza su vinculación con ellos, porque el principio de comprensión, reflexión y comunicación está en un lugar de primacía en el universo, y sólo por estar instaurado en el universo puede emerger en la Tierra, progresivamente en los diversos seres complejos y finalmente en los seres de alta complejidad que son los hijos e hijas de la Tierra, los humanos. Si está presente en el universo, se encontrará también en los demás seres, de manera adecuada a ellos. No es que el principio sea diferente, sólo los grados de su presencia y realización en el cosmos son diferentes.
IX. LA COMPLEJIDAD: CARACTERÍSTICA DEL NUEVO PARADIGMA
Y DE LA LÓGICA NO-LINEAL
Estas reflexiones evocan una categoría de fundamental importancia desde el punto de vista del nuevo paradigma: la complejidad9. Lo real, debido a la trama de sus relaciones, es por su misma naturaleza complejo. Mil factores, elementos, energías, coyunturas temporales irreversibles, entran en sinergia y en sintonía en la constitución concreta de cada ecosistema y de sus aspectos relacionales individuales. La complejidad es particularmente densa en los organismos vivos50. Estos forman sistemas abiertos. En ellos se da el fenómeno de la auto-producción y de la auto-organización a partir del desequilibrio dinámico que busca nuevas adaptaciones. Cuanto más próximo al equilibrio total, más próximo está el organismo vivo a su muerte. Pero la distancia respecto del equilibrio, es decir, la situación de caos, crea la posibilidad de un nuevo orden. Por eso el caos es generador y es principio de creación de singularidades y de novedades. Por su auto-organización interna, los seres vivos crean estructuras
48. Pormulado en 1974 por Brandon Carter. Cf j. M. Alonso, Introducción al principioandróp,co, Encuentro, Madrid, 1989.
49. Cf. F. Fogelrnan-Soulié (cd.), Théories de la Complexité, Seuil, París, 1991; E. Monn, El Método 2: La vida de la vida, Cltedra, Madrid, 1983, 412-454; Id., Ciencia con Consciencia, Anthropos, Barcelona, 1984.
50. Cf. E. O. Wilson, La diversidad de la vida, cir.

disipativas de entropía (Ilya Prigogine), como ya hemos dicho anteriormente, haciendo posibles la entropía negativa y la sintropía.
La complejidad de los organismos vivos se manifiesta mediante la presencia del principio hologramático5 que actúa en ellos. Este principio dice así: en las partes está presente el todo y el todo en las partes. Así en cada célula, aun en la más sencilla como la de la epidermis, está presente toda la información genética del universo. Particularmente complejo es el ser humano. Existen mil millones de células neviosas en la corteza cerebral y cerca de un trillón más en el resto del cuerpo. Sólo en una célula de un músculo humano interactúa un trillón de átomos. Más impresionante aún que estos números es la funcionalidad de todos estos datos, en una lógica de inclusión e inter-retro-relación, pasando del orden al desorden y a la interacción para la creación del un nuevo orden, de forma que ese proceso constituya una totalidad orgánica. Como si esto no bastase, hay que añadir además el hecho de que el ser humano implica, ecológicamente, una componente genética, bio-sociocultural, temporal y transcendente.
Para llegar a comprender la complejidad se han formulado las teorías de la cibernética y de los sistemas (abiertos y cerrados). Mediante ellas se intenta captar la interdependencia de todos los elementos, su funcionalidad global, haciendo que el todo sea más que la suma de las partes y que en las partes se concretice el todo (holograma). Por muy espantoso que parezca, en el sistema abierto tienen lugar, más allá del orden, el desorden, el antagonismo, la contradición y la competencia. Todas ellas constituyen dimensiones de los fenómenos organizativos.
Tal es, por consiguiente, la realidad de lo complejo. En ella se hacen presentes tantas interacciones de todo tipo que, espantado, Niels Bohr comentó en cierta ocasión:
Las interacciones que mantienen en vida a un cachorro son de tal magnitud que resulta imposible estudiarlo in vivo. Para estudiarlo correctamente necesitamos matarlo5.
Percibimos aquí los límites del paradigma científico clásico, basado en la física de los cuerpos inertes y en las matemáticas: sólo consigue estudiar seres vivos reduciéndolos a inertes, es decir, destruyéndolos. Pero ¿qué ciencia es ésa que para estudiar seres vivos se ve forzada a eliminarlos? Es preciso encontrar otros métodos adecuados a la complejidad y que mantengan vivos a los organismos vivos. Se hace patente la demanda de una lógica distinta que haga justicia a la complejidad de lo real. Conocemos cinco concreciones
51. Cf E. Wiíher, El paradigma hologrdfico, Kairás, Barcelona, 1991.
52. Cf. E. Morin, Ciencia con consciencia, co.

38

39


de la lógica (el modo de encadenar y relacionar las realidades del universo entre sí).
Existe la lógica de la identidad. Estudia la cosa en sí misma sin tener en consideración el juego de realaciones que la rodea. Es lineal y simple. Subyace a todos los sistemas autoritarios y de dominación, puesto que tiende a encuadrar a todos los que no son ella en su esquema y en su ámbito de influencia.
Existe la lógica de la diferencia. Esta reconoce la no-identidad, es decir, la alteridad, su derecho a existir, su autonomía y singularidad. Es la condición indispensable de cualquier diálogo personal e intercultural, de cualquier sistema político que apunte hacia la participación y la inclusión de lo diferente.
Existe la lógica dialéctica. Es la que intenta confrontar la identidad con la diferencia, incluyéndolas en un proceso dinámico en el que la identidad aparece como una tesis (proposición), la diferencia como una antítesis (contraposición) de las que resulta la síntesis que las incluye a un nivel más alto y más abierto a nuevas confrontaciones e inclusiones. Cualquier pensamiento creativo, cualquier sistema de comunicación y cualquier convivencia humana comunitaria o política presuponen una lógica dialéctica. Los contrarios también tienen sus derechos asegurados y su lugar en la constitución del todo dinámico y orgánico. La contradicción forma parte de la realidad y el pensamiento le debe hacer justicia.
Existe la lógica de la complementariedad/reciprocidad. Ella prolonga la lógica diElléctica. Haciendo abstracción de la antropología cultural, esta lógica fue elaborada modernamente por los físicos cuánticos de la escuela de Copenhague (Bohr, Heisenberg) cuando se dieron cuenta de la extrema complejidad del mundo subatómico. En ella aparecen articulados, formando un campo de fuerzas, materia y antimateria, partícula y onda, materia y energía, carga positiva y negativa de las partículas primordiales, etc. Más que ver las oposiciones, como en la lógica dialéctica, importa ver las complementariedades/reciprocidades en el sentido de la formación de campos de relaciones cada vez más dinámicos, complejos y unificados. Fue en este contexto en el que Niels Bohr formuló la famosa frase:
«Una verdad superficial es un enunciado cuyo opuesto es falso; una verdad profunda es un enunciado cuyo opuesto también es una verdad profunda»53. La lógica de la complementariedad/reciprocidad funciona en todos los grupos que dan valor a las diferencias, a las oposiciones dialécticas, a la escucha atenta de las diversas posiciones, y acogen las contribuciones de dondequiera que vengan. Gracias a esta lógica de la complementariedad/reciprocidad se establecen relaciones creativas entre los sexos, las razas, las ideologías,
53. La teoría atómica y la descripción de la naturaleza, Alianza, Madrid, 1988.

LA ERA ECOLÓGICA
las religiones y se valoran los diferentes ecosistemas de un mismo nicho ecológico.
Existe, finalmente, la lógica dialógica o peric,orética. Por su medio se busca el diálogo en todas las direcciones y en todos los momentos. Por eso supone la actitud más inclusiva posible y la menos productora de víctimas. La lógica del universo es dialógica: todo interactúa con todo en todos los puntos y en todas las circunstancias. Esa circulandad fue expresada por los griegos con el término pericóresis, que significa filológicamente: circularidad e inclusión de todas las relaciones y de todos los seres relacionados54. Mediante la pericóresis, en el discurso trinitario cristiano, se capta la relación de mutua presencia e interpenetraCión entre Dios y el universo o entre las tres divinas personas (Padre, Hijo y Espíritu Santo) entre sí y con toda su creación. La lógica dialógica puede por ello ser llamada también lógica pericorética. Es la lógica más compleja y por ende la más completa.
La complejidad exige otro tipo de racionalidad y de ciencia. La ciencia clásica se orientaba por el paradigma de la reducción y de la simplificación. Antes que nada, se arrancaba el fenómeno de su ecosistema para analizarlo en sí mismo. Se excluía lo que fuese meramente coyuntural, temporal y ligado a contingencias pasajeras. La ciencia, se decía, tiene por objeto lo universal, o sea, la estructura de inteligibilidad de aquel fenómeno y no su singularidad. Por eso se procura reducir lo complejo a lo simple, puesto que lo simple es lo que constituye las invariables y las constantes siempre reproducibies. Todo debe obedecer al principio del orden. Sólo él es racional y funcional. Los imponderables y las situaciones de desequilibrio dinámico no merecen ser tenidas en consideración.
Además el sujeto no debe implicarse en el objeto analizado, pues sólo de ese modo garantiza el carácter objetivo del saber. En el proceso del conocimiento, el sujeto no debe inmiscuirse con su problemática, presupuestos y opciones previas. Se confía absolutamente en la lógica lineal y causal para descifrar la verdad de las teorías y de la realidad. Toda contradición en ese proceso supone un error de base, se afirmaba.
Ese paradigma halló en la física y en la matemática su realización ideal. Se mostró fecundo en la mecánica de Newton y en la física relativista de Einstein. Aplicado a la biología, reveló la composición fisico-química de los organismos vivos. El reduccionismo de lo comple)o a lo simple vivía del sueño, obsesión de Einstein hasta el fin de su vida, de que en el substrato del universo está vigente una fórmula unica y simple que lo explica todo y mediante la cual todo ha sido creado.
54. Cf. 1.. ISofí, La Trinidad, la sociedad y la liberactón, San Pablo, Madrid, l987,
167-190.

1

40

41

LA ERA ECOLÓGICA

El pensamiento ecológico, basado en las ciencias de la Tierra, no rechaza los méritos del método reduccionista-simplificador, pero reconoce en él límites importantes. No se puede aislar a los seres, organismos y fenómenos del conjunto de sus inter-retro-relaciones que son los que los constituyen en concreto. Por eso debemos distinguir sin separar. Conocer a un ser es conocer su ecosistema y la trama de sus relaciones. Es importante que conozcamos la parte en el todo y el todo presente en las partes. Todos los fenómenos se sitúan en el marco de la temporalidad, es decir, de la irreversibilidad. Todo está en evolución, vino del pasado, se hace concreto en el presente y se abre hacia el futuro. El pasado es el espacio de lo fáctico (el futuro que se realizó); el presente es el campo de lo real (el futuro que se realiza y se muestra en este instante); y el futuro es el horizonte de lo potencial (la posibilidad que aún puede realizarse).
A causa de la evolución se debe tener en cuenta la universalidad del movimiento pero también la siularidad del evento particular, del mismo modo que las emergencias localizadas, ya que ellas pueden ser el punto de condensación del sentido entero del universo y portadoras del salto adelante. Existe una lógica en los fenómenos que fundamenta, precisamente, esta lógica de la complejidad que no se deja reducir a la simplificación. Esta lógica conoce la siguiente secuencia de movimiento: orden-desordeninteracciónorganiza ción-creación. Estas conexiones deben ser concebidas de adelante hacia atrás y de atrás a adelante. De ello resultan siempre totalidades orgánicas, ya sea en el campo de la micro y macrofísica (átomos, astros, conglomerados de galaxias), ya en el campo de la biología (campos morfogenéticos), ya en el campo humano (entidades ecobio-socio-antropológicas, culturas, formas de organización social).
El sujeto que analiza no se sitúa al margen de esta realidad panrelacional. El es parte del proceso de la realidad y de su conocimiento reflejo. Los seres poseen su relativa autonomía, pero siempre en un contexto de implicación e interconexión. Por eso el ideal de la estricta objetividad, con exclusión de la historia y de los intereses del sujeto, es ficticio. El sujeto es parte del objeto y el objeto es dimensión del sujeto. Esta lógica inclusiva de la complejidad impone un estilo de pensar y de actuar: obliga a articular los diversos saberes relativos a las varias dimensiones de lo real; conlleva que nunca se vuelvan rígidas las representaciones, sino, por el contrario, que se capte la multidjmensionalidad de todo; lleva a conjugar lo local con lo global, el ecosistema con la historia, lo contrario y hasta lo contradictorio con la totalidad más abarcante.
55. Cf. C. F. von Weizsacker, Dic Tragweite der Wissenschaft, Schiipfung und Weltentstehung 1, Stuttgart, 1964, 179 Ss.; G. Picht, “Die Zeit und dic Modalit3ten, en Hier und Jetzt 1, Stuttgart, 1980, 362-374.

Se impone la lógica dialógica y pericorética como la más adecuada a este tipo de experiencia de la realidad ecológica. Por ella aprendemos de todas las experiencias humanas en su utilización de la naturaleza, sea de las que erróneamente calificamos de primitivas, mágicas, alquímicas, chamánicas, arcaicas o religiosas, sea de las contemporáneas, ligadas al discurso empírico, analítico y epistemológico. Todas revelan el talante dialogal del ser humano con su entorno. Todas ellas tienen una verdad que testimoniar y lazos humanos, un paisaje sorprendente que admirar y un mensaje grandioso que, escuchar.

1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   28

similar:

IntroduccióN iconTaller com/manual-java/introduccion-java php >Introducción a Java...

IntroduccióN iconDibujo tecnico introducción al curso. Alfabeto de líneas. Letras...

IntroduccióN iconIntroducción a la Epistemología Introducción

IntroduccióN icon7 introducción al metabolismo. Enzimas 1 introducción al metabolismo

IntroduccióN iconIntroduccióN

IntroduccióN iconIntroducción

IntroduccióN iconIntroducción

IntroduccióN iconIntroducción

IntroduccióN iconI. Introducción

IntroduccióN iconIntroducción


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com