“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo”




descargar 230.48 Kb.
título“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo”
página7/8
fecha de publicación14.01.2016
tamaño230.48 Kb.
tipoDocumentos
med.se-todo.com > Derecho > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8

Esquema de redacción
El siguiente paso de la escritura etnográfica es la elaboración del esquema de redacción. El esquema de redacción consiste en la guía de escritura/análisis del texto etnográfico. Concretamente, el esquema de redacción es una especie de tabla de contenido detallada del texto que se escribirá. Por tanto, en el esquema de redacción se indicarán los títulos tentativos de cada uno de los capítulos que contendría el texto etnográfico en caso de que sea un libro, una tesis o un informe; o los títulos de cada una de las partes que tendría este texto si es un artículo. Pero además de los títulos de los capítulos o de las partes, se escribirá un breve resumen de un párrafo o dos de lo que tratará el capítulo o la parte en cuestión. Lo más indicado, sobre todo en el caso de textos extensos como libros, tesis o informes, es que se desagreguen además los subtítulos contenidos dentro de cada capítulo, haciendo a su vez un pequeño resumen de lo que contendrían cada uno de estos subtítulos.
Para armar el esquema de redacción pueden ser útiles las siguientes indicaciones, aunque no deben considerase unas recetas que hay que seguir al pie de la letra y que funcionan igual para todos. Esto, como en muchos aspectos de las técnicas etnográficas, depende mucho del carácter y estilo de trabajo del etnógrafo cómo se elabora este esquema.
Si se cuenta con un lugar de trabajo, para la elaboración del esquema de redacción se puede empezar imprimiendo la pregunta de investigación en una sola pagina y colocarla al frente en un lugar visible. Esto con la intensión de que siempre que estemos trabajando en el esquema de redacción tengamos presente cual es en ultimas el punto de anclaje del trabajo etnográfico en su conjunto. Luego abrimos un documento en word, al que llamaremos esquema de redacción. Empezamos por definir un titulo tentativo de lo que será el texto etnográfico.
Este título puede existir desde el proyecto de investigación, pero no es extraño que incluso ya estando escrito el texto etnográfico y a puertas de entregarlo todavía no contamos con un título que nos satisface plenamente. Los títulos son como los bebés: nacen cuando quieren. Así que se puede contar con un título con el cual uno se identifica plenamente incluso antes de empezar a escribir el proyecto de investigación o no hallar nunca uno, a pesar de tener el manuscrito listo.
Una vez se ha escrito el titulo en el centro, se va al documento que hemos ido trabajando durante el ordenamiento de los materiales, el texto de notas de asociación libre, para recoger de allí las ideas que se nos haya ocurrido sobre la estructura. Contando con estas ideas, en el documento de esquema de redacción lo que hacemos inicialmente es un simple listado de temáticas y subtemáticas que se abordarían en el texto a redactar. Una vez contemos con este listado, hay que definir cuál de estas temáticas son lo suficientemente generales para convertirse en un capitulo, y cuales temáticas o subtemáticas serían partes de qué capítulos. Todo esto es aún muy provisional, por lo que es importante no desesperarse si de entrada no es muy claro el orden o, como suele ocurrir, hay algunas subtemáticas que cabrían dentro de varios capítulos. Ayuda imprimir una primera versión de este listado y trabajar sobre esta. Si se cuenta con un asesor o un colega interlocutor, también puede ser útil discutir este primer listado con él.
Una vez se tenga la sensación de que los capítulos y sus componentes tienen un orden y consistencia adecuada, el siguiente paso es convertir este listado en el esquema de redacción al escribir los contenidos a abordar en cada uno de los capítulos y sus respectivos subtítulos. Es muy probable que en la redacción de estos contenidos se empiecen a hacer cambios: de ahí que una subtemática se puede convertir en un capitulo, el orden entre los distintos capítulos puede variar o lo que había sido inicialmente considerado como un capítulo termine siendo un subtitulo dentro de otro capítulo.
La elaboración del esquema de redacción puede tomar varias semanas. No hay que salir del paso de esta labor, ya que constituye la columna vertebral del proceso de redacción. Un buen esquema de redacción es aquel que sea coherente y balanceado entre sus diferentes componentes, logrando trasmitir una clara línea de argumentación que dé cuenta de la pregunta de investigación. Ahora bien, no se puede perder de vista que el esquema de redacción es una guía para la escritura, por lo que cuando empecemos a redactar el texto es muy posible que modifiquemos de manera puntual o más estructural el esquema de redacción. Esto está bien, y es muy probable que suceda. El esquema de redacción no puede convertirse en una traba para la flexibilidad y el flujo del pensamiento derivados del proceso de escritura. Recordemos que escribir es pensar. Uno no tiene todo claro y solo entonces escribe eso que ya pensó. No, uno tiene algunos referentes y claridades con las que empieza a escribir con la guía de un esquema de redacción, y en el proceso de escritura cuestiones que se pensaban claras se descubre que no lo están tanto o se empiezan a entender asuntos que ni siquiera habían sido considerados hasta entonces.
Una vez tengamos el esquema de redacción listo, podemos imprimirlo y pegarlo en un lugar visible en nuestro sitio de trabajo como lo hicimos con la pregunta de investigación. La idea es poder tenerlo siempre presente ahora que se empieza la fase de la redacción. El esquema de redacción nos permite tener una visión de conjunto y de cómo encaja algo que estemos escribiendo en el texto en general.
El proceso de redacción
La redacción se recomienda hacerla por capítulos. No hay que redactar siguiendo el orden de los capítulos establecido en el esquema de redacción, sino de menor a mayor complejidad para el investigador. Hay que empezar a redactar aquel capitulo con el cual uno tenga mayor familiaridad y concreción. Los capítulos ‘fáciles’ van primero. Nunca empezar por la introducción, ya que ésta es lo último que se escribe. El orden de lectura y presentación final del texto no es el mismo del orden de redacción. De ahí que la introducción, que es lo primero que aparece y se lee, solo se puede escribir al final cuando se tiene prácticamente listo el texto.
Una vez se empieza a escribir un capitulo, se abre un documento que tendrá como titulo el numero del capítulo o su nombre. Se copia y pega la parte correspondiente de ese capítulo del esquema de redacción, con lo cual se tiene una guía de los contenidos y apartes del capítulo a redactar. Luego se va al texto de notas de asociación libre que trabajamos a medida que ordenábamos los materiales, y copiamos de allí las ideas y fragmentos de redacción que nos sirven para este capítulo. Los pegamos en los apartes correspondientes.
Luego viene una labor crucial y es ir a los índices analíticos del diario de campo y de las entrevistas, así como al archivo de análisis de los documentos electrónicos y físicos, para ubicar los datos relevantes para la redacción de este capítulo. Se debe empezar con el diario de campo. La idea es transcribir (o copiar y pegar) en los puntos correspondientes del capítulo aquellos pasajes donde se refieren observaciones, registros de conversaciones o interpretaciones que sean relevantes.
Después de revisar el índice analítico del diario de campo y de transcribir los datos relevantes para el capítulo, se abordan los índices analíticos de las entrevistas. Se ubican los pasajes relevantes y se transcriben en los apartes correspondientes del capítulo. Es importante no olvidar hacer las referencias de la entrevista concreta de los datos que se van incorporando,
Mantener la voz de los entrevistados para ilustrar ciertos planteamientos del investigador le da vida al texto final, aunque no se debe abusar de esta técnica de escritura. No obstante, lo que se transcribe no es sólo aquellos pasajes que podrían aparecer en el texto final, sino los que son particularmente significativos para la argumentación del investigador así no aparezcan como tales en el escrito terminado.
Luego de explorar todos los índices analíticos de las entrevistas, vamos al archivo de los documentos electrónicos y físicos para hacer un proceso análogo al que hemos adelantado con el diario de campo y las entrevistas. El propósito de este procedimiento es darle una fuerte carnadura etnográfica al capítulo que estamos redactando. Una vez con todos estos datos, nos enfrentamos a la redacción como tal. Al igual que con el texto general, no tenemos que escribir este capítulo en orden, sino que podemos escribir primero los apartes (subtítulos) que se nos hacen más fáciles, y dejar para el final aquellos que supongan mayor grado de dificultad en su redacción.
Es importante dejar abierto el texto de notas de asociación libre para ir haciendo las anotaciones que van surgiendo con respecto a los otros capítulos del texto y que serán incorporados luego cuando les llegue su turno en el proceso de redacción. Como lo indicábamos antes, en esta fase de la escritura es muy probable que descubramos vacíos de información que ameritan viajes puntuales al terreno. En este texto de notas, podemos incluir un aparte con estos elementos para ir elaborando una agenda bien especifica que oriente una o varias visitas a terreno antes de terminar la escritura.
Una vez se tiene un borrador del capítulo, se muy útil imprimirlo para después de un par de días leerlo con detenimiento. Esta lectura nos permite identificar vacíos, precisar la redacción de algunos pasajes, así como corregir errores ortográficos y gramaticales. Luego de introducir estos cambios y correcciones, imprimir una nueva versión y que el asesor o un colega de confianza lea y nos comente el capítulo es de gran ayuda para decantar los argumentos y precisar sus fundamentos empíricos, tanto como para evitar los errores de redacción que nunca faltan.
El proceso indicado se repite con cada uno de los capítulos hasta contar con un borrador del texto. Ahora bien, una vez se tiene un primer borrador del texto, es recomendable volver a escuchar las entrevistas, releer el diario de campo y revisar los documentos electrónicos y en físico con los que se cuenta ya que existen algunos datos que sólo en este momento pueden ser considerados como relevantes o incorporados en los resultados. En este momento, entonces, se pueden escribir las conclusiones y la introducción, para dar por concluida la fase de escritura.

El texto etnográfico
Lo que se ha expuesto hasta aquí con respecto a la escritura es aplicable no sólo a los textos etnográficos. En estos últimos párrafos vamos a realizar algunas precisiones sobre las características y especificidades del texto etnográfico, así como algunos de los principales estilos en la escritura etnográfica. Si, como lo planteamos en la primera unidad temática de este texto, la etnografía supone apelar a la descripción de la vida social sin desconocer los significados ligados a ésta, entonces un texto etnográfico es en gran parte descriptivo. La estrategia de la escritura etnográfica se articula entonces en cómo, a partir de las innumerables observaciones y conversaciones sostenidas en terreno, producir descripciones significativas de los aspectos de la vida social examinados. Más todavía, cómo desde estas descripciones se puede no sólo comprender la particular relación entre prácticas y significado para unas personas en concreto, sino también cómo desde allí se iluminan problemáticas de mayor alcance empírico y teórico. No sobra señalar que estas descripciones, destiladas de innumerables observaciones o conversaciones sucedidas durante el trabajo de campo, son ensamblajes textuales producidos por el etnógrafo. La edad de la inocencia en la representación etnográfica ya no es una opción.4
Un texto etnográfico es rico en detalles sobre la vida social de personas concretas. Esto no quiere decir que no se encuentren teorizaciones que vayan mucho más allá, pero se lo hace teniendo como anclaje las descripciones e interpretaciones concretas. Los textos etnográficos son empíricamente fundados y de allí derivan sus conclusiones y los alcances de sus generalizaciones. Los textos etnográficos hablan del mundo, de prácticas y significado existentes. No se quedan simplemente en elucubraciones mentales ensimismadas en ‘geniales’ pensadores o en embrujadores ejercicios exegéticos de autoridades filosóficas o literarias.
En un texto etnográfico no se ahorran detalles acerca de observaciones realizadas durante el trabajo de campo, aunque son más que una simple sumatoria de anécdotas. Un texto etnográfico suele detenerse en la filigrana de una práctica o actividad, recrear con sutilezas los escenarios e interacciones suscitadas en una situación específica. Esto con la clara pretensión de ilustrar un argumento, de fundamentar una interpretación. No es descripción por descripción, sino descripción para la comprensión.
Una etnografía de las corporalidades en las culturas juveniles en una ciudad determinada, puede detenerse durante páginas en una descripción sutil de la filigrana de las prácticas del vestir, en las gestualidades e intervenciones en los cuerpos. Todo esto con la intensión de descifrar los marcadores y diacríticos que constituyen la visibilidad y legibles para los mismos jóvenes. Se podría decir que en un texto etnográfico como éste se dibujarían con palabras las corporalidades, los espacios y relaciones que los constituyen y definen, en aras de ofrecen comprensiones situadas, de traducirle al lector la a veces densa filigrana de significados que se encuentran en juego.
Los detalles de los cuales se alimentan los textos etnográficos no son sólo de observaciones adelantadas por el etnógrafo en terreno. Gran importancia tiene traer en la textura etnográfica la voz de los actores. Ya sea como fragmentos transcritos de entrevistas o como expresiones o categorías locales, los textos etnográficos suelen incorporar una textualidad en la que se inscriben las voces de los actores, sus particulares formas de enunciar y significar el mundo. No es extraño, entonces, que un texto etnográfico traiga una larga transcripción de uno de los entrevistados o se reproduzcan diálogos en los cuales se pueda apreciar ciertas inflexiones en las interpretaciones o concepciones locales sobre la temática estudiada.
En las diversas descripciones y polifonía de voces que tienden a producir la textualidad de la escritura etnográfica, no se puede perder de vista que probablemente el grueso de los lectores desconozcan los lugares y vida social a la que se refieren estas descripciones y voces. Por tanto, el texto etnográfico debe ser pensado como una traducción entre mundos y horizontes de sentido que no se entienden sin las indicaciones requeridas. De esta manera, se puede afirmar el etnógrafo funge de un meticuloso traductor de mundos y horizontes de sentido. El sentido local de una palabra, por ejemplo, no se debe dar por supuesta, ni cómo se realiza una actividad o quiénes participan en ella. Hay que partir del supuesto de que el lector puede pertenecer a un país distinto y a otro momento histórico, o nunca haber sido testigo de las actividades que se describen o desconocer los códigos de sentido que permiten el desciframiento de las expresiones locales que nos pueden parecer consabidas.
Así, en el ensamblaje del texto etnográfico no hay que tenerle miedo a lo que, desde cierta perspectiva, puede parecer trivial. Después de un trabajo de campo de meses o años sobre las prácticas de neochamanismo en ciudades como Bogotá, Pasto y Cali, nos puede parecer trivial la descripción detallada de las diferentes actividades involucradas en las tomas de yagé. Después de decenas de tomas, lo que se hace y se dice en ellas tiende a aparecer reiterativo. De ahí que si empezamos a describir lo que sucede en las tomas, es probable que sintamos que estamos escribiendo cuestiones triviales que todo el mundo sabe y que no tienen mayor interés. No obstante, es precisamente eso cotidiano que tiende a presentarse como banal para quienes concurren ordinariamente a estas tomas, lo que le ayuda a comprender lo que sucede y sus sentidos no sólo a los extraños que no han asistido a ellas sino a los mismos participantes.
Un aspecto crucial en la escritura del texto etnográfico consiste en decidir su estilo de redacción. Hasta hace un par de décadas, con el objetivismo como ideología dominante, en la redacción de los textos académicos se debía expurgar cualquier indicio del sujeto. Se compelía a que los textos fueran redactados en tercera persona, nunca en primera persona. La distancia y la invisibilidad hacían parte de la etiqueta del ‘buen decir’, eran condición de posibilidad para ser siquiera escuchado. Pero más allá de estas estrategias de borradura gramaticales, había que deshacerse de toda presencia del sujeto escribiendo como si se lo viera todo, como si se lo supiera todo, pero sin ser visible al igual que la mirada de dios. Los presupuestos epistémicos del objetivismo han sido absolutamente cuestionados, así como se han puesto en evidencia las implicaciones y compromisos políticos de este imaginario de verdad. Hoy apelar a escribir en tercera persona es un estilo que algunos etnógrafos pueden encontrar adecuado para ellos, pero no es un requisito de escritura.
Cada vez con mayor frecuencia las etnografías son escritas apelando a estilos creativos. Digresiones sobre las emociones del etnógrafo o descripciones enfatizando su particular sensibilidad no son ahora extrañas. Más comunes, sin embargo, son las redacciones donde se aprecia el lugar del etnógrafo y en las cuáles se evidencia lo necesariamente parciales que son sus interpretaciones y descripciones. Se ha claudicado la pretensión de ubicuidad y verdad absoluta del objetivismo.
Dentro de los nuevos estilos de etnografías, podemos hoy encontrar el que apela a recreaciones de diálogos entre personajes que ponen en evidencia tensiones y disensos con respecto a situaciones e historias concretas (cfr. Flórez 1996). Otras etnografías introducen reflexiones cruciales sobre el lugar e implicaciones del etnógrafo en el trabajo de campo y su efecto no solo en la información obtenida sino también en lo que es contado de aquello que no puede serlo (cfr. Espinosa 2010). No obstante, cualquiera sea el estilo seleccionado, debe tenerse presente que ninguna descripciones etnográficas es inocentes sino que implican una serie de supuestos tanto teóricos como del sentido común.
1   2   3   4   5   6   7   8

similar:

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconSeguridad por todo el mundo

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconSustancia: es todo lo que se encuentra alrededor, todo lo que existe...

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconLa conjuntivitis (inflamación de la conjuntiva) es la enfermedad...

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconCoperion: La nueva línea zsk, un éxito en todo el mundo

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconDerechos exclusivos de edición en castellano reservados para todo el mundo

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconObjetivo Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconResumen El calentamiento global hoy en día es un problema palpable...

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconIntentar es conseguir -pide y se te dará-Esther y Jerry Hicks El Mistico
«Pido que todo el mundo, en todo el planeta, lea Intentar es conseguir, porque es un libro sobre sanación, poder y amor escrito de...

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconA pesar de su ubicuidad en el mundo actual, todo el proceso que ha...

“Se puede viajar por todo el mundo sin ver nada, o se puede ir solamente a la tienda de la esquina y descubrir todo un mundo” iconLa infección por Legionella puede ser adquirida en dos ámbitos, el...


Medicina



Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
med.se-todo.com