Programas Educativos




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títuloProgramas Educativos
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OSCAR MAURICIO LIZCANO

SENADOR


PROYECTO DE LEY No. ___________ de 2014

Por medio del cual se regula la comercialización, distribución, publicidad y promoción de sistemas electrónicos de administración de nicotina y cigarrillos electrónicos”

El Congreso de Colombia

DECRETA
Artículo 1. Prohibición de Venta a Menores. Prohíbase a toda persona natural o jurídica la comercialización, venta, distribución y promoción de sistemas electrónicos de administración de nicotina, incluyendo cigarrillos electrónicos, accesorios para estos dispositivos, y cartuchos de nicotina, a menores de edad.
Artículo 2. Prohibición de Uso en espacios cerrados. Prohíbase la utilización de sistemas electrónicos de administración de nicotina, incluyendo cigarrillos electrónicos, en espacios cerrados.
Artículo 3. Prohíbase la utilización de sistemas electrónicos de administración de nicotina, incluyendo cigarrillos electrónicos, en bibliotecas, instituciones educativas, centros de salud, museos, medios de transporte público y privado, y espacios deportivos.
Artículo 4. Restricciones publicitarias. Prohíbase las promociones publicitarias de sistemas electrónicos de administración de nicotina, incluyendo cigarrillos electrónicos, accesorios para estos dispositivos, y cartuchos de nicotina, en todo el territorio nacional.
Artículo 5. Programas Educativos. El Ministerio de Educación, en colaboración con el Ministerio de Salud y Protección Social, las Gobernaciones, Alcaldías, y Secretarías Departamentales, Distritales y Municipales fijarán programas de concientización sobre los efectos nocivos de la nicotina y el uso de los dispositivos que regula la presente ley.
Artículo 6. Obligación de Anuncio. Es obligación de vendedores y expendedores de sistemas electrónicos de administración de nicotina, incluyendo cigarrillos electrónicos, el indicar por medio de un anuncio claro y destacado al interior de su local, establecimiento, punto de venta o página web la prohibición de la venta de estos productos a menores de edad.
Este anuncio no hará mención o referencia a marcas o empresas específicas, ni empleará signos que permitan identificarlas.
Artículo 7. Los sistemas electrónicos de administración de nicotina, incluyendo cigarrillos electrónicos, deberán contener la leyenda “No aptos para menores de edad” en un lugar visible.
Artículo 8. Con el fin de garantizar las prohibiciones establecidas en la presente ley, las autoridades competentes deberán realizar procedimientos de inspección, vigilancia y control a quienes distribuyan de cualquier forma este tipo de productos dentro del territorio nacional.
Artículo 9. Sanciones. El incumplimiento del artículo 7 de la presente ley acarreará una sanción consistente en el pago de una multa de 250 a 300 salarios mínimos legales mensuales vigentes, y de 350 a 400 salarios mínimos legales mensuales vigentes si es reincidente.
Artículo 10. El incumplimiento de los artículos 2 y 3 de la presente ley acarreará una sanción consistente en una amonestación verbal y el pago de una multa equivalente a 10 salarios mínimos diarios vigentes.
Artículo 11. El incumplimiento a los artículos 1 y 6 de la presente ley será sancionado con el pago de una multa equivalente a 350 a 400 salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Artículo 12. El incumplimiento al artículo 6 de la presente ley será sancionado con el pago de una multa equivalente a 350 a 400 salarios mínimos legales mensuales vigentes, y hasta el cierre definitivo del establecimiento si es reincidente.
Artículo 13. Las disposiciones establecidas en la presente ley se aplicarán sin perjuicio de todas las normas establecidas en la Ley 1335 de 2009.
Artículo 14. Vigencias Y Derogatorias. La presente ley entra a regir a partir de su publicación, y deroga las disposiciones que le sean contrarias.

De los Honorables Senadores,
OSCAR MAURICIO LIZCANO ARANGO

Senador de la República

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS


OBJETO DE LA LEY

Proteger a la población colombiana, y especialmente a las generaciones futuras, de los peligrosos efectos de los sistemas electrónicos de administración de nicotina, mejor conocidos como cigarrillos electrónicos. Es una protección que se hace particularmente al consumidor de este tipo de productos, quien a la fecha se ha visto engañado por inciertas afirmaciones sobre sus consecuencias a la salud y uso terapéutico. Además, con esta medida se pretende evitar la proliferación del tabaquismo, cumpliendo así con los compromisos internacionales que ha adquirido Colombia en la materia.

JUSTIFICACIÓN

Desde que se crearon como administradores de nicotina en 2003, los cigarrillos electrónicos han sido controversiales. Se promocionaron inicialmente como una medida terapéutica para dejar de fumar, y como una alternativa sana al cigarrillo tradicional, pero 10 años después estos planteamientos se han desmentido. Los innegables efectos nocivos de la nicotina, la presencia de otras sustancias tóxicas ajenas al tabaco, la falta de pruebas de sus beneficios terapéuticos, y el aumento de uso de este tipo de dispositivos, especialmente en adolescentes, han obligado a las entidades y personas vinculadas al sector salud a pronunciarse alrededor del mundo, haciendo un llamado a legisladores a regular este tipo de productos y proteger así a sus ciudadanos.

A la fecha nuestro país no ha regulado la comercialización y consumo de este tipo de productos, y la falta de información e interés en el tema no ha impulsado medidas que honren los compromisos internacionales que el Estado ha adquirido para combatir el tabaquismo. El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) no exige registros sanitarios para estos productos, y ni el Ministerio de Salud ni las autoridades competentes en temas de estupefacientes se han manifestado en contra de ellos.

Los colombianos hoy se encuentran en un estado de desconocimiento frente a los potenciales riesgos que representan los cigarrillos electrónicos para su salud, y es el deber del legislador corregir este problema.

¿QUÉ SON LOS CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS?
Son sistemas electrónicos de inhalación de vapor de nicotina. Hechos de acero inoxidable, la mayoría de los cigarrillos electrónicos están compuestos de tres compartimentos distintos: un cartucho, un dispositivo de calentamiento (también conocido como vaporizador o cámara de atomización) y una batería recargable. El cartucho contiene una solución líquida con concentraciones variables de nicotina, que pueden ascender hasta 24 miligramos, así como saborizantes y otras sustancias químicas. El saborizante más común es el aceite esencial de tabaco.
La inhalación activa el dispositivo de calentamiento, que calienta el líquido del cartucho hasta vaporizarlo. Este vapor se inhala hacia los pulmones.
http://www.smuky.es/skin/frontend/default/smuky/images/cms/saibamais/cigarro-electronico-esquema.jpg

Fuente: Smuky Cigarrillos Electrónicos

http://www.smuky.es/conozca-mas/como-funciona.html
El primer cigarrillo electrónico fue creado por Gilbert Herbert A. en 1963, quien lo patentó pero no logró promocionarlo debido a que su dispositivo no usaba nicotina ni tabaco, sino sólo vapor1. Pero se convirtió en un dispositivo popular luego de que Hon Lik, inventor y empresario chino, lo creara y patentara en el año 2003, como dispositivo de administración de nicotina2. Desde entonces han sido promocionados como una alternativa más saludable frente al cigarrillo tradicional, para aquellos que desean dejar de fumar, para quienes desean fumar en lugares donde se prohíbe hacerlo, o para quienes desean seguir fumando pero reduciendo los riesgos para sí mismo y para quienes lo rodean. También son conocidos como eCig o eCigarrillos, y su diseño es parecido al de un cigarrillo de tabaco normal, pues están diseñados para simular el acto de fumar, pero también los hay con diseños similares a bolígrafos o lápices. Actualmente hay más de 446 marcas distintas de cigarrillos electrónicos en el mercado global, y la patente fue adquirida por la tabacalera europea Imperial Tobacco en 20133.
PROMOCIÓN Y MERCADO DEL CIGARRILLO ELECTRÓNICO
La popularidad de los cigarrillos electrónicos ha crecido inmensamente y su mercado está en auge. La OMS calcula que en dos años se pasó de 255 marcas de este tipo de cigarrillos a 446 en la actualidad. La misma organización calcula que entre 2008 y 2012 el número de usuarios de estos productos aumentó en más de un 100%. Sólo en 2013 se gastaron 3.000 millones de dólares en este tipo de productos a nivel mundial, y se prevé que las ventas se multipliquen por 17 antes de 2030.
Gran parte de los consumidores de este producto son los adolescentes. Jóvenes y adolescentes pueden acceder fácilmente a los cigarrillos electrónicos y sus cartuchos recargables no sólo por la laxidad en su regulación en comparación con los productos de tabaco, sino porque la mayoría de los comerciantes los venden por internet, medio de comunicación muy utilizado por niños y jóvenes.
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) publicó los resultados de varios estudios que ha realizado la National Youth Tobacco Survey sobre el uso del cigarrillo electrónico entre estudiantes de preparatoria y secundaria entre los años 2011 y 20134. Estos estudios arrojaron los siguientes resultados:



  • Entre los años 2011 y 2012 el uso de los cigarrillos electrónicos entre alumnos de básica secundaria aumentó de 3.3% a 6.8%. El uso frecuente de este tipo de cigarrillos pasó de 1.1% a 2.1%, y el uso de tanto cigarrillos electrónicos como convencionales aumentó de 0.8% a 1.6%. (Ver Gráfico)

the figure shows ever electronic cigarette (e-cigarette) use among middle and high school students, by year, in the united states during 2011-2012. during 2011-2012, among all students in grades 6-12, ever e-cigarette use increased from 3.3% to 6.8% (p<0.05); current e-cigarette use increased from 1.1% to 2.1% (p<0.05), and current use of both e-cigarettes and conventional cigarettes increased from 0.8% to 1.6% (p<0.05).

Gráfico. Alumnos de primaria y secundaria que han utilizado

cigarillos electrónicos en Estados Unidos, por año (2011-2012)

Fuente: CDC - National Youth Tobacco Survey


  • Para el mismo periodo, el uso de cigarrillos electrónicos aumentó de 1.4% a 2.7% en estudiantes de primaria. El uso frecuente de este tipo de cigarrillos pasó de 0.6% a 1.1%, y el uso de tanto cigarrillos electrónicos como convencionales aumentó de 0.3% a 0.7%.

  • El número de jóvenes no fumadores (jóvenes que nunca habían probado el cigarrillo) que habían usado cigarrillos electrónicos al menos una vez aumentó de 79,000 en 2011 a más de 263,000 en 2013 en los Estados Unidos. El 43,9% de ellos manifestaron la intención de fumar cigarrillos tradicionales. Este porcentaje duplica el de los no fumadores jóvenes, que no habían utilizado los cigarrillos electrónicos, que planearan fumar cigarrillos tradicionales (21,5%).

  • En 2012 sólo el 9.3% de alumnos de secundaria que habían usado cigarrillos electrónicos reportó no haber fumado cigarrillos normales, porcentaje de 20.3% en el caso de alumnos de primaria. El 76.3% de fumadores de cigarrillos electrónicos de secundaria afirmaron ahora fumar cigarrillos convencionales, mientras que en primaria el porcentaje fue de 61.1%.


Dado lo influenciable que es la juventud a presiones sociales sobre el uso del tabaco, crear estrategias para prevenir la venta y el uso de los e-cigarrillos es crucial. La encuesta referida anteriormente reveló que sólo en los Estados Unidos el 90% de los estudiantes no fumadores manifestaron conocer o haber estado expuestos a campañas publicitarias para productos relacionados con tabaco. El cigarrillo electrónico es un producto sumamente atractivo, porque le otorga a los adolescentes la posibilidad de obtener las ventajas sociales del consumo del tabaco, con un supuesto menor riesgo, y una mayor diversidad en el producto, ya que se consiguen cartuchos en una amplia variedad de sabores. Frente a este último punto, se venden sabores como menta, dulce,
chocolate, y frutas, los que los hace especialmente llamativos para este grupo de edad. Pero además hay sabores menos convencionales como cannabis, piña colada, champán, y ron, que podría motivar a niños y jóvenes que los disfruten a consumir los productos en los que están basados.

La falta de información sobre los efectos de estos cigarrillos contrarresta con las estrategias publicitarias de sus creadores y distribuidores, quienes no sólo afirman que sus productos son seguros, sino que además niegan todo tipo de datos que digan lo contrario, afirmando que ningún estudio a la fecha es definitivo. Este último argumento es el mismo que utilizaron las tabacaleras durante más de la mitad del siglo XX para defender el cigarrillo. Es ilógico esperar que los niños y jóvenes sepan cuál información es verídica y cuál no en un tema en el que ni los adultos pueden ponerse de acuerdo. Es preferible prohibir toda publicidad que pueda resultar engañosa al no estar basada en hechos ciertos y comprobables, especialmente con un producto que afecta la salud, y advertir de los riesgos y las incertidumbres que este producto presenta.

EFECTOS DE LOS CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS EN LA SALUD
Aunque se promocionan como alternativas menos dañinas que los cigarrillos tradicionales, pues afirman simular la sensación agradable de fumar sin la toxicidad generada por el tabaco, hoy día se sabe poco sobre las implicaciones de salud que conlleva el uso de estos dispositivos. Aún no existe información suficiente y definitiva con respecto a los efectos de este tipo de cigarrillos. No hay claridad sobre cuáles son las consecuencias de salud en cuanto a exposición a los vapores o humo generado, y de comportamiento en lo ateniente a creación de hábitos de adicción. A continuación se expone lo se conoce hasta el momento:


Adicción
Las propiedades placenteras de fumar están relacionadas principalmente con la nicotina, no con el tabaco. Es la nicotina la sustancia responsable de reforzar el hábito y crear adicción. Es, de hecho, una sustancia altamente adictiva, que no sólo genera adicción a ella misma sino que ayuda a predisponer el cerebro para crear adicción a otras sustancias. Además el absorber la nicotina por vía pulmonar genera una captación más rápida de la nicotina en el cerebro, aumentando la sensación de placer y similitud con el cigarrillo. Reemplazar un cigarrillo tradicional por uno electrónico no evita la generación de adicción. De hecho puede promoverla, pues cuando una persona compra y prueba un cigarrillo electrónico bajo la idea de que este es “seguro”, y lo disfruta, puede crear una adicción a la nicotina que eventualmente puede llevar al consumo de cigarrillos tradicionales. Esto es particularmente grave en personas jóvenes. No hay que olvidar que estos cigarrillos están siendo promocionados y vendidos bajo la idea de que son seguros.
Si bien también ha sido promocionado por sus supuestos efectos terapéuticos para dejar de fumar, el cigarrillo electrónico tampoco reduce la adicción puesto que la simulación del
acto de fumar –llevar a la boca el cigarrillo, inhalar, exhalar el humo, repetir- perpetúa componentes psicológicos y comportamentales relacionados con ese vicio particular. Tampoco es equivalente a otros métodos de sustitución de nicotina (chicles, parches, sprays) porque la rapidez del proceso de absorción de esta sustancia que existe en los cigarrillos electrónicos incrementa la sensación de placer generada. Existe entonces la posibilidad de que estos cigarrillos interfieran en otros procesos para romper el vicio del tabaquismo, pues perpetúa la adicción a la nicotina. Aún no existe ningún estudio riguroso que demuestre que el cigarrillo electrónico sea un tratamiento sustitutivo seguro y eficaz para lidiar con la adicción nicotina. Mientras no existan resultados definitivos al respecto, en términos clínicos y toxicológicos, no puede considerarse al cigarrillo electrónico un tratamiento legítimo y eficaz para la sustitución de nicotina.
No sobra mencionar que algunos cigarrillos electrónicos tienen cartuchos recargables. Estos cartuchos representan riesgos graves, puesto que los usuarios pueden rellenarlos con niveles más tóxicos de nicotina. Asimismo, se pueden convertir en una forma nueva de suministro de sustancias distintas. Se puede afirmar entonces que el cigarrillo electrónico genera adicción, la perpetúa, y puede fomentar adicción a otras sustancias, entre ellas el tabaco.
Cáncer y otras enfermedades
La nicotina se encuentra asociada directamente al desarrollo del cáncer de pulmón: al estimular los receptores nAchRs en células no neuronales, logra que las células tumorales poliferen, propagando así el cáncer. Además la ingesta de nicotina acelera y agrava problemas cardiovasculares. En cuanto a problemas pulmonares y de las vías respiratorias no se tienen datos concluyentes. El cigarrillo electrónico podría plantear riesgos para personas que sufren afecciones como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica, y más cuando se tiene en cuenta que para encender el vaporizador se requiere una aspiración más fuerte que en los cigarrillos tradicionales, y que los usuarios diarios pueden llegar a realizar de 120 a 150 inhalaciones diarias.
Los fabricantes de estos productos alegan que los ingredientes son seguros, pues se permiten para la ingesta humana. Lo que no dicen es que el peligro de estos ingredientes se basa sobre todo en la proporción en la que se encuentran, y que es distinto ingerir oralmente a inhalar una sustancia.

La inhalación en este tipo de elementos produce cambios en las vías aéreas, aumento de resistencia al paso del aire, e irritaciones similares a las producidas por el cigarrillo normal. En un estudio reciente se observó el impacto del uso de este cigarrillo durante 10 minutos en la función pulmonar: los resultados arrojados concluyeron que este cigarrillo aumenta de forma inmediata la resistencia de la vía aérea y disminuye su función conductora de aire. Estos efectos eran mayores en fumadores sanos y no fumadores.

Pruebas realizadas en algunos de los cigarrillos electrónicos encontraron que el vapor inhalante contiene carcinógenos y productos químicos tóxicos. Entre ellos se encuentran el etilenglicol (que se usa como anticongelante para autos), las nitrosaminas (sustancias cancerígenas), y nanopartículas tóxicas derivadas de metales asociados con el proceso
de vaporización. Si bien los cigarrillos electrónicos, al eliminar el tabaco y otras sustancias, reducen muchos de los riesgos para la salud, no los eliminan. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) afirmó sobre el tema:
En el vapor que liberan los CE se detectan diferentes sustancias: formaldehído, acetaldehído y acroleínas. Estas sustancias también están presentes en el humo de los cigarrillos manufacturados, aunque en mayor cantidad que en los CE. El formaldehído y la acroleína se forman como consecuencia del calentamiento de la glicerina. Por otro lado, metales como níquel, cromo y plomo han sido encontrados en el vapor de los CE. Es de destacar que los niveles de níquel encontrados en el vapor de los CE son más elevados que los detectados en el humo de los cigarrillos. La International Agency for Research on Cancer clasifica todas estas sustancias como carcinogénicas, sin determinar un umbral de seguridad para su consumo. Además, algunas de estas sustancias tienen capacidad para producir daño en el intersticio pulmonar.” 5
En su mayoría, los cigarrillos electrónicos no tienen una etiqueta que indique sus ingredientes, y por lo tanto no se sabe cuál es la cantidad de nicotina y otras sustancias que se reciben por cápsula o frasco.

Efectos nocivos para no fumadores
Estos dispositivos aumentan la exposición de terceros no fumadores a la nicotina y a otras sustancias tóxicas, pues su uso en lugares cerrados no está prohibido. Sin tener certeza de los efectos que implica su uso para quien fuma y quienes están a su alrededor, es mejor prevenir cualquier riesgo mientras se obtienen los resultados definitivos. Además, se sabe que el cigarrillo electrónico representa un peligro a largo plazo en el desarrollo del cerebro debido a la nicotina, efecto grave para niños, adolescentes, mujeres embarazadas y mujeres en edad de procrear.

Otro riesgo parte de que la nicotina es peligrosa ya sea por inhalación, ingestión o contacto directo con la piel. Por esto los cartuchos de nicotina y accesorios de recarga deben mantenerse fuera del alcance de los niños. Y por ahora no hay medidas aceptadas para verificar la pureza o seguridad de los líquidos de recarga, que aumenta la inseguridad potencial que representan.
En conclusión, dado que es muy poco lo que se sabe de sus efectos a largo plazo, y que ya se conocen ciertos efectos negativos, es sabio ser cautelosos frente a los supuestos beneficios que pueda traer el cigarrillo electrónico. No sobra recordar que el cigarrillo sigue siendo la principal causa prevenible de enfermedad y mortalidad. Anualmente se registran más de 400.000 muertes relacionadas con el uso del cigarrillo sólo en los Estados Unidos. Los peores escenarios están asociados con cáncer, y enfermedades del corazón y pulmonares. Entre los cánceres relacionados con el tabaquismo se encuentran los de pulmón, vejiga, páncreas, riñones, boca, garganta, y tráquea.

POSICIÓN DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD
Desde 2008 la OMS se ha pronunciado sobre los efectos negativos que puede llegar a tener los cigarrillos electrónicos. El documento publicado en noviembre de 2008 por el Grupo de Estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la Reglamentación de los Productos de Tabaco sostenía que no se había establecido la seguridad y el grado de absorción de la nicotina a través de estos productos. Ese mismo documento mencionaba la insuficiencia de la información para concluir que los cigarrillos electrónicos eran una ayuda eficaz para dejar de fumar, o si su consumo era verdaderamente seguro para el ser humano. También manifestaba que estos cigarrillos podrían representar un retroceso en la lucha contra el tabaquismo, temor que debía ser saldado con más investigación y regulación. Para lograr esto los estudios tienen que ser clínicos, comportamentales, psicológicos y de farmacovigilancia en escalas individuales y colectivas.
Posteriormente, en el año 2010 la OMS comenzó a recomendar que los cigarrillos electrónicos cumplan también las regulaciones de los demás tipos de cigarrillos hasta que se tengan datos que demuestren que el uso de dicho producto no expone a los no fumadores a emisiones tóxicas, y que se confirmen los efectos tanto en fumadores como en no fumadores. Ha afirmado que los cigarrillos electrónicos podrían convertirse en una forma de perpetuar la conducta del fumador, puesto que mantiene la dependencia de la nicotina en ambientes donde fumar está prohibido, re-normaliza el consumo del tabaco al hacer nuevamente normal o común ver a fumadores en todos los espacios, y desalienta a quienes quieren dejar de fumar pues pueden mantener su adicción sin restricciones.
Adicionalmente llamó a las naciones firmantes del Convenio Marco para el Control del Tabaco, que está en vigor desde 2005, a cumplir con el compromiso de generar políticas de estado tendientes a disminuir el uso del tabaco e impedir la iniciación de las nuevas generaciones en el tabaquismo, en lo referente al cigarrillo electrónico.

DERECHO COMPARADO
De acuerdo a su regulación, existen tres grupos de naciones frente al tema del cigarrillo electrónico: aquellas que prohíben su venta, aquellas que la han regulado, y aquellas que no cuentan con regulación.
A causa de la incertidumbre de sus efectos y de los pronunciamientos de la OMS, hoy día el cigarrillo electrónico está prohibido en Argentina, Australia, Grecia, Brasil, Lituania, México, Panamá, Singapur y Uruguay. En Argentina, por ejemplo, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), entidad competente en este tipo de casos, prohibió por medio de la Disposición 3226 de 2011 la importación, distribución, comercialización, publicidad y promoción del cigarrillo electrónico en todo el territorio gaucho.

Las naciones que han regulado este tipo de dispositivos se ha seguido tres caminos distintos: el primero, regularlo de forma similar al tabaco, como en España, Francia y ciertos estados de Estados Unidos; el segundo, regularlo como un medicamento similar a los parches o chicles de nicotina, como en Austria, Alemania, Dinamarca, Hungría, Países Bajos, Reino Unido y Suecia; y el tercero, regular según su composición, como Costa Rica, Bélgica, Canadá y Luxemburgo. En Italia sólo está prohibida su venta a menores de 16 años.

Es importante anotar que los Estados Unidos ha intentado prohibir su venta a través de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés), pero esto no se ha permitido al no ser competencia de esta entidad, pues el producto no se comercializan ni como producto de tabaco, ni como dispositivo con finalidad terapéutica.

ESTADO ACTUAL DE LA REGULACIÓN EN COLOMBIA

Actualmente la comercialización del cigarrillo electrónico de nuestro país se realiza sin restricciones especiales. El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) no realiza ni exige registros sanitarios para estos productos, aunque sí ha realizado alertas sanitarias. Tampoco hay restricciones en la oficina de estupefacientes ni del Min. Protección Social

El consumo, la comercialización y publicidad del cigarrillo tradicional se encuentra regulado mediante la Ley 1335 del 2009. Esta norma prohíbe fumar en espacios públicos cerrados y en sitios de trabajo, la venta menudeada en tiendas y puestos callejeros, y todo tipo de publicidad, patrocinio y promoción referente a las tabacaleras y sus fundaciones sociales. Además impuso la implementación de advertencias sanitarias explícitas sobre los daños del tabaquismo en las cajetillas de cigarrillos.

El INVIMA ha emitido desde 2010 una alerta sanitaria desaconsejando el uso de estos dispositivos, y el Instituto Nacional de Cancerología también ha advertido sobre sus efectos negativos.

Actualmente el mercado colombiano de dichos dispositivos es de aproximadamente 3.000 millones de pesos anuales, y como miembro de la OMS debe escuchar y tomar atenta nota de sus recomendaciones, así como implementar medidas acorde a estas.

De los Honorables Senadores,
OSCAR MAURICIO LIZCANO ARANGO

Senador de la República



1 La patente del cigarrillo sin tabaco de Gilbert Herbert es la US3200819. Dicha patente, como todos los demás productos patentados referentes a esta, puede consultarse en http://www.google.com/patents/US3200819

2 HANCOCK, Tom. “China’s e-cigarette inventor fights for financial rewards”. FOX News. Octubre 1 de 2013.

3 GUSTAFSSON, Katarina. “Imperial Tobacco Agrees to Acquire Dragonite’s E-Cigarette Unit”. Bloomberg News. Septiembre 2 de 2013.

4 Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). “Electronic Cigarettes. Key Findings: Intentions to smoke cigarettes among never smoking US middle and high school electronic cigarette users, National Youth Tobaco Survey, 2011-2013”. En: http://www.cdc.gov/tobacco/youth/e-cigarettes/

5 JIMÉNEZ RUIZ CA, et al. El cigarrillo electrónico. Declaración oficial de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) sobre la eficacia, seguridad y regulación de los cigarrillos electrónicos. ARch Bronconeumol. 2014. En: http://dx.doi.org/10.1016/j.arbres.2014.02.006

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