Inicialmente el concepto de consciencia fue abordado desde la filosofía y la religión, actualmente son las neurociencias y las ciencias cognitivas las




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LA CONSCIENCIA

Inicialmente el concepto de consciencia fue abordado desde la filosofía y la religión, actualmente son las neurociencias y las ciencias cognitivas las disciplinas que más estudian este fenómeno. En principio podemos decir que aquello que diferencia lo consciente de lo inconsciente es que lo consciente es aquello perceptible tanto a nivel de lo sensorial externo como también desde la experiencia subjetiva interna. Redondeando la idea podemos decir que lo consciente es aquello perceptible e intimo personal que constituye nuestra experiencia en relación a nosotros mismos, los demás y medio en el cual estamos inmersos.

Numerosos casos clínicos en la practica de la neurología han demostrado que existe una diferencia entre el estar despierto y estar consciente. Estar consciente implica la vinculación de forma activa y en una transacción conductual y voluntaria con el ambiente y los demás. A nivel de la actividad cerebral existen para ambos estados, que pueden parecer en apariencia similares, diferencias importantes. Como ser, estar despierto se relaciona a la actividad de los núcleos del tronco cerebral, mientras que estar consciente, ósea en una transacción activa y voluntaria con el medio, esta mediada por la actividad de la corteza cerebral que es la zona del cerebro que es nueva a nivel del desarrollo evolutivo de la especie humana. La mayoría de nuestros procesos orgánicos no son conscientes ni voluntarios, son operados por nuestro sistema autónomo. Por ejemplo respiramos y esta nuestro físico regido por innumerables procesos que no son poco percibidos por nuestra conciencia y que no requieren de una transacción voluntaria.

Así mismo como analizamos en los documentos “Percepción de lo externo (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°:14) e “Inconsciente I y II ( ídem link - Paso N°: 17) de todo el bagaje de estímulos que provienen de lo externo producen una representación mental que permite un entendimiento, solo aquellos estímulos que producen una activación cortical a través de la cual puede conformarse la representación mental consciente y para ello es necesario que nuestra atención este puesta sobre el estimulo y que entre en comparación con los contenidos biográficos propios de la red de la memoria, lo que implica la necesidad de interconexión de distintas áreas cerebrales para que pueda el cerebro mediar entre la percepción de esos estímulos y la comprensión mental consciente.

La conciencia es un término difícil de definir que se lo realiza acotadamente en función de conceptos físicos o procedimentales propios de su desenvolvimiento en el fluir psíquico, pero que en la actualidad se ignora su fin último, su finalidad y su función en la existencia como seres humanos. Podemos entonces definir que lo que hoy en día considera la ciencia como estar consciente corresponde a cuando una persona puede realizar una actividad psíquica y/o motora de forma voluntaria, esto significa que es la presencia de la voluntad y el acto voluntario lo que define a un individuo como consciente.

La consciencia no es algo físico o estático en los seres humanos, existen distintos estados de consciencia básicos:

1) El estar en estado de vigilia en contacto con nuestra experiencia subjetiva interna, en una transacción voluntaria con el medio y los demás que definimos como estar consciente.

2) Cuando dormimos que no estamos voluntariamente en contacto con el medio y la psiquis tiene actividad onírica que configura una experiencia. (Los sueños son la prueba de que no es necesario estar conscientes ni mediar estímulos físicos para tener una experiencia).

3) Los estados vegetativos, como el coma por ejemplo, en donde por cuestiones neurológicas no esta la persona voluntariamente conectada con el medio. Constituyen un espectro de estados de consciencia que pueden ir desde el coma profundo a estar despierto después del coma pero no poder realizar ninguna actividad voluntaria y por lo tanto pasar de no estar consciente a estarlo, pero no poder expresarse. A nivel de la dinámica cerebral todos estos estados se correlacionan con actividad en distintas áreas, solo en la muerte cerebral, no existe actividad correlacionada. Incluso los estados vegetativos se asemejan a cuando dormimos o estamos anestesiados.

Analizando desde el nivel psicológico, podemos entender que la consciencia es como el receptáculo subjetivo interior y la expresión vital de : el self, el ego consciente, el yo o como se denomine según la teoría psicológica. Quien uno es, ósea esa autopercepción intangible que nos define íntimamente y a su ves nos diferencia de otros y del medio, haciéndonos a la ves iguales a los demás pero a la ves únicos e irrepetibles. Es el ego el que nos permite percibir conscientemente una frontera entre nosotros, los demás y también al respecto del medio externo y sus objetos.

Una mente consciente y normal diferencia a través de la consciencia a si mismo de otros y del medio, siendo el cuerpo físico la representación que da continuidad a la experienciacion concreta del ego en la consciencia. El cuerpo oficia como punto de referencia y podríamos decir, desde el punto de vista de los conceptos desarrollados en esta serie de documentos, que es el instrumento de expresión en el medio físico del ego intangible.

A través de la cohesión y la convergencia física que permite el cuerpo y que se mantiene por sus procesos orgánicos vitales en convergencia con los procesos psíquicos, emocionales y mentales, se tiene una percepción consciente y subjetiva de si mismo como una totalidad psicológica, fisiológica y social. Dentro del cuerpo físico como instrumento es el cerebro el mediador entre esa experiencia consciente e intangible de si mismo que constituye la experiencia subjetiva interna y la experiencia sensorial expresada en el medio físico.

Un ejemplo aclarara mejor el concepto : Frente a un estimulo percibido subjetivamente como peligroso median estructuras límbicas como la amígdala, el tálamo y el hipotálamo, junto con la corteza cerebral para permitir la representación mental del peligro, a su ves se activan ciertas estructuras del tronco cerebral que adaptan la funcionalidad orgánica para adecuarla a la situación de riesgo. Por lo tanto, frente a una vivencia consciente, percibida subjetivamente como peligrosa, son las estructuras cerebrales activadas, las mediadoras entre esa experiencia subjetiva y la adecuación al medio físico necesaria para una respuesta conductual adaptada. Para ampliar con mas detalle estos procesos recomendamos la lectura de nuestro documento “Neurociencia del aspecto emocional” (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°: 22 – Neurobiología del aspecto emocional ).

En términos generales podemos diferenciar tres estructuras psíquicas en convergencia con áreas cerebrales que posibilitan la experiencia consciente :

1) La corteza cerebral en funcionalidad con las redes de la memoria que ofician como medio para permitir la representación en la mente de los estímulos físicos procedentes de lo externo y que constituye la base fisiológica de lo que denominamos, el self o ego biográfico, que sobre la base de la memoria y sus áreas cerebrales relacionadas (hipocampo y lóbulos temporales) permiten la experienciacion consciente de la identidad y posibilita en el medio físico las creaciones que como humanos podemos realizar a nivel voluntario.

2) Los núcleos del tronco cerebral encargados de activar las respuestas motoras y de activar el estado consciente.

3) El cuerpo físico que recorrido por todo el sistema nervioso, mediante sus aferencias y eferencias tramita ordenes a músculos y órganos y recepciona sensaciones.

2 y 3 se relacionan con lo que se denomina proto self y self central, que rigen la experiencia inmediata, instintiva y refleja que en nuestra serie de documentos denominamos como núcleo instintivo afectivo.

Para que exista una consciencia de existencia voluntaria, tal como venimos analizando como definición de consciencia, que posibilite expresarnos en el medio físico y percibirlo como tal, debe existir una interacción entre esas tres constituciones físicas que ofician como instrumento de la expresión del self o ego consciente intangible.

ACTIVIDAD CEREBRAL CORRELACIONADA A LA CONSCIENCIA

Como analizamos en el apartado anterior la consciencia sin duda esta ligada a la actividad cerebral, es algo obvio y palpable aunque no toda la actividad cerebral esta ligada a la actividad consciente. Por ejemplo el estado consciente esta ligado a la actividad de muchas áreas del cerebro en un trabajo en red e involucra la actividad de casi todas las áreas dependiendo del tipo de actividad perceptiva, cognitiva y conductual que se esta efectuando.

En general, sin mucha profundización y como hemos mencionado en el apartado anterior, podemos describir que se produce la recepción de estímulos a través de los órganos de recepción sensorial, una activación del sistema de alerta y un procesamiento sensorial de todos los estímulos captados que involucra áreas del sistema límbico y de la corteza, hay un contraste con los registros en memoria mediados por la actividad de los lóbulos temporales que permite tanto el reconocimiento de sucesos y estímulos pasados como también el recuerdo y la aplicación de lo aprendido, todo lo que sea planificación y raciocinio involucra estructuras del lóbulo frontal.

De las estructuras del sistema límbico y a través de la actividad emocional reactiva a los estímulos se activan de forma autónoma funcionalidades fisiológicas que permiten adaptar el organismo a las demandas del ambiente y las propias del estado de consciencia del cual se activa lo necesario para la activación de la conducta voluntaria.

En esta dinámica las vías sinápticas juegan un papel fundamental. Gerald edelman quien gano el premio nobel en 1972 por sus trabajos sobre inmunología molecular antes de incurrir en los trabajos sobre la consciencia, propuso un hipótesis anatómica sobre el correlato neuronal de la consciencia que incluye interacciones entre la corteza y el tálamo.

Antonio damasio ofrece otra opinión que afirma que la consciencia esta sustentada por una interacción de procesos cerebrales que reflejan un modelo neuronal de la estructura de personalidad, tal como lo indicado en el apartado anterior. Así como otras esta teoría considera que la mera sensación recepcionada a través de un estimulo es insuficiente para la consciencia hasta tanto no sea reconocida por el sujeto y para lo cual hace falta la convergencia funcional entre regiones límbicas y propias de la corteza cerebral que permitan tanto la respuesta orgánica propia del estimulo como su reconocimiento mental dentro del bagaje de constructos que conforman la visión del mundo.

Esta visión concuerda con la idea de una psiquis que integra gradualmente a sus constructos personales la comprensión y el entendimiento derivado de nuevos estímulos experienciales aislados que son percibidos conscientemente, reconocidos, subjetivizados y asimilados a nuestro entendimiento del mundo. Como seres humanos y a través de la experiencia consciente vamos incurriendo en distintos estados de consciencia que son resultado de la asimilación de nuevas vivencias y del proceso subjetivo de aprendizaje que se deriva de la experienciacion de esas nuevas vivencias y que como resultado permiten ampliar nuestra capacidad consciente, nuestra visión del mundo, la vida, los demás y nosotros mismos.

FUNCIONALIDAD DE LA CONSCIENCIA

Funcionalmente puede considerarse a la conciencia como una pantalla en la cual convergen contenidos y operan sobre ellos funciones provenientes de todos los estratos constitutivos de la personalidad, que provocan representaciones mentales y que configuran una experiencia subjetiva. Podemos decir que como producto de esa experiencia subjetiva obtenemos una autopercepcion de nosotros mismos, percepción de los demás y percepción de lo externo, la vida y el mundo.

Permite en un proceso que puede ser mas o menos consciente en función de cuanto más este desarrollada la personalidad y menos influida por conflictos psíquicos, relacionar todo el conjunto de lo que constituye la percepción de lo externo con el aspecto propio que cada ser humano posee y que constituye su particular esencia individual.

En el documento Convergencia entre lo Psíquico, orgánico y ambiental (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°: 28) afirmamos que somos estado de consciencia y esto implica el hecho de identificar que de nuestra percepción subjetiva y experiencia interna, logramos configurar una forma de ser en el mundo que decanta en la conducta que asumimos en relación a nosotros mismos, los demás y el ambiente.

En el documento Teoría de la personalidad (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°: 10) hemos analizado el concepto de calidad de contenidos psíquicos y definimos que esa calidad es la que encausa o encamina en un determinado sentido la percepción de lo externo y los demás. Los contenidos a los cuales se le da conscientemente atención condicionaran de alguna forma una tendencia hacia determinada probabilidad en el contacto con lo externo.

AFECTACIONES DE LA CONSCIENCIA

En el estado de consciencia ordinario que como fue definido se caracteriza por el estar despierto y con acción voluntaria en relación al ambiente, interviene la actividad del bulbo raquídeo y la formación reticular. Puede decirse que este estado se asemeja análogamente a una pantalla o escenario dentro del cual es posible autopercibir la convergencia y concatenación de los siguientes aspectos:

1 – Los estímulos provenientes de lo externo que son recepcionados por los órganos de percepción y transmitidos al sistema nervioso central.

2 – El resultado de la experiencia subjetiva vivencial asociada y en relación a los estímulos externos que incluye contenido mental y emocional sensorial. Continuamente la experiencia vivencial amplia y reelabora el entendimiento de nosotros mismos, los demás y el mundo e incluso el de aquellos contenidos experienciales asimilados en vivencias pasadas a la memoria y que pueden ser evocados.

3 – Influencias inconscientes y transpersonales. Dentro de lo que consideramos inconsciente podemos recepcionar todo aquello que pertenece a la memoria biográfica que puede ser evocada voluntariamente o asociada a estímulos externos, la influencia de aspectos relacionados a conflictos que se expresen sintomáticamente y también, en función de los conocimientos en psicología transpersonal, la influencia de aspectos transpersonales.

Ósea que podemos apreciar claramente que nuestro ego o yo, es operado por la consciencia voluntaria que adopta distintos estados de acuerdo a los contenidos que operamos voluntariamente. Aquí se hace necesario volver al concepto mencionado en el documento “Teoría de la personalidad” (http://www.cchaler.org/personalidad/ en el Paso N°:10) de calidad del clima interno resultante de la dinámica de la personalidad, determinado por la calidad de los contenidos mentales y emocional sensoriales.

Lógicamente existe una dinámica de interdependencia entre lo externo, lo vivencial y lo inconsciente que determina la calidad del clima interno y el estado de consciencia del momento, que esta en interacción con la influencia determinante de lo fisiológico temperamental y especialmente del sistema nervioso y la dinámica cerebral. Podemos apreciar claramente que el sistema nervioso posibilita la interacción entre lo físico y lo psicológico consciente e inconsciente ( y lo inconsciente transpersonal para quienes aceptan la existencia de un nivel transpersonal de la psiquis).

En función de lo analizado hasta aquí podemos hablar de la calidad resultante del estado de consciencia como determinado por la calidad del clima interno y también de la trazabilidad existente entre este, lo externo, el sistema nervioso, lo inconsciente y lo transpersonal. Pensemos que desde el nacimiento el desarrollo fisiológico y psicológico, permite construir el edificio que constituye el entendimiento, edificio que esta conformado por un ordenamiento y concatenación de constructos cognitivos en relación a nosotros mismos, los demás y el ambiente. Podemos entender fácilmente que este proceso natural de desarrollo de la identidad personal, de reconocimiento y percepción de los demás y de inserción social, constituye la asimilación del sentido de realidad, que implica que el estado consciente sea aquel que permita la expresión de la esencia interna de un sujeto en el orden que es consensuado socialmente y culturalmente. Tener un estado de consciencia acorde al sentido de realidad y ser funcional socialmente es un proceso en el cual la voluntad juega un papel fundamental y lógicamente también lo juega el equilibrio subjetivo interno.

De acuerdo a lo analizado en el documento aspectos transpersonales (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°: 21) en donde analizamos los conceptos de impulsos instintivos primarios e impulsos ascensionales hacia la trascendencia. Consideramos que es la consciencia el receptáculo de ambos tipos de impulsos y la voluntad la fuerza que permite seleccionar y operar el tipo de preponderancia que otorgaremos en el medio físico a la convergencia de ambos tipos de impulsos. Ósea la estructura superior de la personalidad, cuyo soporte fisiológico se encuentra en la actividad de la corteza pre frontal, es la que tiene jerarquía sobre la actividad límbica, interacción neurobiológica que es la base fisiológica de convergencia de ambos tipos de impulsos.

En síntesis, la consciencia, de acuerdo a este análisis es el ámbito de percepción y autopercepcion interna de la psiquis a través del cual, dentro del medio social externo y en concordancia con los demás, la adecuación al sentido de realidad y la voluntad, los seres humanos nos perfeccionamos buscando la mejora de nuestro ámbito interno. Es el ámbito psíquico mediante el cual a través de la autorreflexión de la experiencia subjetiva y vivencial se va logrando un mayor autoconocimiento personal y un mayor dominio de uno mismo. De este estrato psíquico podríamos decir que deriva la calidad del estado del clima interno que de alguna forma determina distintos estados de consciencia que pueden ser positivos o negativos de acuerdo a las posibilidades que la voluntad de la persona permite lograr.

A nivel fisiológico desde el descubrimiento y los avances en la interpretación del encefalograma la Neurología a podido verificar como la actividad eléctrica del cerebro, producida por la activación de vías neuronales, varia en función de la distinta actividad consciente y las distintas etapas del sueno. Así mismo con el desarrollo de los métodos de resonancia magnética funcional, en la actualidad es posible verificar funcionalmente la dinámica sináptica en distintas zonas cerebrales, cuando se realizan distintas funciones cognitivas y emocionales. De esta forma se permite estudiar la funcionalidad del cerebro con mayor precisión que en décadas pasadas.

Como lo demuestran los distintos cuadros clínicos de los distintos tipos de epilepsia, la alteración, entropía o desorden de la actividad eléctrica del cerebro, así como las afectaciones del bulbo raquídeo o de la formación reticular afectan el estado ordinario de consciencia. De igual manera un corte en el suministro del torrente sanguíneo al cerebro o una interrupción del suministro de glucosa u oxigeno que esta transporta, provoca la perdida del estado ordinario de consciencia como lo demuestra el resultado del padecimiento de sincopes.

Existe también un tipo específico de epilepsia que permite un doble estado de consciencia. Este tipo de epilepsia permite a quien lo padece auto percibir la alteración del ritmo eléctrico del cerebro que es afectado en una zona cerebral especifica, detección que se efectúa por la percepción consciente de la afectación de las funciones psíquicas mediadas por la zona cuya actividad eléctrica fue afectada y que el sujeto puede rencausar realizando algún tipo especifico de acción cognitiva que aborta el episodio.

También el estado ordinario de consciencia puede verse afectado por el consumo de distintas sustancias e incluso por episodios no ordinarios de carácter patológico, como es la producción de material psicótico donde lo inconsciente desborda sus barreras funcionales y entonces se hacen accesibles conscientemente contenidos que por su preponderancia rompen el equilibrio necesario que debe existir entre la percepción de lo externo, lo interno subjetivo y lo inconsciente, alterando así el sentido de realidad.

También el estado de consciencia puede verse alterado por episodios psicológicos histéricos o pseudológicos fantasiosos, que si bien no producen un estado no ordinario de consciencia, generan entropía en el sentido de realidad y son producidos por la preponderancia desequilibrada de la subjetividad interna sobre lo externo y que pueden estar motivados por una preponderancia excesiva de constelaciones inconscientes o por motivaciones diversas voluntarias derivadas de un conflicto interno.

También puede verse afectado el estado de consciencia por la influencia desarmonica de estados emocionales predominantemente negativos que afecten el equilibrio mental, emocional sensorial y físico. Estados críticos derivados de vivencias subjetivas o externas que estén dentro de lo que en el documento “Teoría de la personalidad” (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°: 11) definimos como hechos de características especiales, que fueron definidos como hechos que implican un impacto emocional importante. Dentro de lo descripto puede incluirse todo el conjunto de afectaciones propias de las patologías que afectan el estado de animo, los trastornos de ansiedad así como también las estructuras de personalidad que presentan limitaciones en el control de los impulsos como las personalidades borderline o los limites de alta neurosis o neurosis obsesiva, en que si bien no llega a verse alterado el sentido de realidad, producen una afectación interna invalidante y dolorosa para el sujeto que la padece, con origen en una afectación del aspecto emocional sensorial.

Por ultimo podemos incluir los estados no ordinarios de consciencia de carácter no patológico y que se encuentran en la definición de experiencias místicas, que han existido siempre en todas las épocas y culturas, siendo ignoradas por la ciencia occidental o catalogadas erradamente de estados patológicos o psicóticos y que hemos analizado en el documento aspectos transpersonales (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°:21 ). Aclaramos que este tipo de conceptos son validos para aquellas personas que creen en la existencia de un nivel transpersonal de la psiquis, quienes no comparten esa óptica pueden limitarse exclusivamente al nivel biográfico consciente e inconsciente de la existencia, sin que exista una discrepancia teórica, tal como lo describe el Dr Stanislav Grof en su cuerpo de conocimientos.

En síntesis podemos concluir que si bien el estado consciente es el descripto en líneas anteriores, como un estado de estar despierto y en transacción voluntaria con el ambiente y los demás, el mismo asume distintas calidades y puede verse afectado por eventos diversos que alteren el equilibrio y la trazabilidad funcional entre lo fisiológico, lo subjetivo psicológico, lo inconsciente y/o transpersonal por diversas causas fuente que pueden generarse en cualquiera de esos estratos. Lógicamente las patologías de la consciencia de mayor gravedad se caracterizan por afectaciones en el orden fisiológico del sistema nervioso central y de tratarse de compromisos en el bulbo raquídeo o la formación reticular la afectación a la consciencia es máxima y adopta el carácter de estado de coma.

Por ultimo podemos afirmar que las distintas afectaciones descriptas serian compromisos que derivan en un estado deficitario del nivel de conciencia que si bien no compromete el estar despierto, con llevan un déficit en el nivel de transacción voluntaria con el medio que provoca una entropía en lo que consideramos como la finalidad de este ámbito psíquico que constituye la consciencia y que es la de permitir que la voluntad sea un instrumento para una mejora del ámbito interno, del autoconocimiento y del desarrollo de la personalidad.

CONSIDERACIONES PREVIAS SOBRE LA FINALIDAD DE LA CONSCIENCIA

En el desenvolvimiento de la vida diaria podemos comprobar que la resolución de problemas implica un adecuado equilibrio entre la preparación consciente y el procesamiento inconsciente. La mayoría de nosotros hemos tenido por ejemplo la extraña experiencia de buscar en nuestra memoria un dato y no recordarlo en el momento para luego aparecer su recuerdo de forma intempestiva horas o días después.

Por ejemplo el químico kekule atribuyo su descubrimiento de la estructura del benceno a un sueño en el que vio una cadena de átomos parecida a una serpiente mordiendo su propia cola, también Otto loewi de igual manera desarrollo el experimento que demostró la base química de la neurotransmisión. Consciencia e inconsciente trabajan en un equilibrio dinámico que es mas evidente en la funcionalidad normal y natural de la psiquis que en los aspectos sintomáticos que esta pueda presentar en lo patológico.

Estamos acostumbrados a relacionar mas la influencia inconsciente de los conflictos psíquicos que a toda la gama de fenómenos normales y adaptativos que posibilitan la vida psíquica y que se sustentan en una armónica dinámica de relación entre la consciencia y lo inconsciente. En los documentos el inconsciente I y II hemos presentado varios ejemplos descriptivos al respecto de esta afirmación (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°ro 17 ).

Si consideramos que lo inconsciente es en realidad memoria producto de la percepción de estímulos o vivencias subjetivas que en su mayoría fueron asimilados a través de la consciencia en algún momento de nuestra historia biográfica o transpersonal (si consideramos la existencia de ese nivel de la psiquis), entendemos claramente que aquello inconsciente aun no aceptado o recordado, es sin duda parte de nosotros mismos y de nuestra experiencia subjetiva y que al margen de no tenerlo presente en el tiempo real de nuestra experiencia consciente, esta en interacción dinámica con aquello que percibimos, buscamos, entendemos y comprendemos conscientemente.

Si bien la consciencia puede comprenderse como una pantalla a través de la cual percibimos el mundo y nos autopercibimos a nosotros mismos y los demás, es el inconsciente también el receptáculo de toda síntesis experiencial que se asimila por medio de la experiencia consciente. El contacto y reconocimiento de nosotros mismos, de nuestras experiencias y de la experiencia de vida, es sin lugar a dudas un proceso natural de nuestra psiquis que es inconsciente y así como lo patológico proveniente de contenidos de ese estrato puede no ser reconocido conscientemente y ser un factor de entropía psíquica, desde ese mismo estrato surgen y pueden surgir aspectos reparadores y complementarios que impulsen el crecimiento y el desarrollo del equilibrio.

Mas que nada es el conflicto existente entre la excesiva programación externa en desarmonía con lo inconsciente lo que provoca la incongruencia que da lugar a una afectación consciente sintomática, como ser, la falta de armonización entre la percepción de lo externo, su interpretación subjetiva personal, lo inconsciente, lo normativo o ideal es lo que provoca un choque que se expresa como un signo sintomático o alarma que evidencia que hay algo que esta ocurriendo en nosotros y que debe ser atendido.

Cuando avanzamos en el desarrollo de la personalidad vamos siendo mas consciente de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Adquirimos un entramado de constructos personales y esquemas conductuales que constituyen nuestra forma de entender el mundo y así actuar en el conscientemente, desde esa plataforma cognitiva que permite experimentar la realidad y asimilar el resultado de las experiencias.

El origen así como la finalidad de la consciencia es un tema debatido desde varios ámbitos e inclusive desde lo filosófico religioso. Existen diversas teorías que van desde lo netamente orgánico como la consideración del estado consciente como un producto de la actividad del cerebro, hasta lo netamente intangible y.se hace difícil poder llegar a una explicación completa. En este documento tomamos un enfoque holístico que de acuerdo a lo descripto en documentos anteriores optamos por considerar lo orgánico como producto e instrumento de lo intangible.

Lo mencionado significa partir de la premisa que consideramos lo material y lo orgánico como un instrumento de lo intangible y partiendo del hecho que como seres humanos si bien no contamos con las herramientas como para comprender en su totalidad el origen y finalidad de la consciencia, si podemos tener una explicación aproximada y holística que incremente su entendimiento y que no cierre ninguna vía de acceso a la evolución de una mayor comprensión futura.

APROXIMACION A UN ENTENDIMIENTO DE LA FINALIDAD DE LA CONSCIENCIA

Existe un concepto emitido por el Prof.Dr Philiph Lersch que consideramos necesario relacionar con el análisis sobre la finalidad de la consciencia y es el concepto de - Fondo vital. El mismo se relaciona con el concepto de - Fondo endotimico - ambos impulsores o motores principales de la actividad del núcleo instintivo afectivo y del aspecto emocional sensorial.

Lersch supone que dichos fondos o principios de la actividad del núcleo de la personalidad, son aspectos intrínsecos de la actividad psíquica y por ende entendemos desde nuestros conceptos que son proveedores de la energía que impulsa desde el núcleo de la personalidad la vida y la actividad del aspecto emocional sensorial y que sobre ellos, mediante la asimilación de la cultura y en concordancia con el desarrollo neurológico, se edifica lo que coincidimos en llamar estructura superior de la personalidad constituida por la mente y la voluntad, tal como analizamos en nuestro documento "Estructura superior de la personalidad (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°: 16 ).

Podríamos decir que a lo que Lersch se refería como - Fondo vital - es en realidad un ámbito inconsciente que provee el impulso de vida, aquel que esta presente en todo ser humano siempre y que lo impulsa a recorrer un camino de vida que dinamiza las capacidades de su psiquis, siendo la consciencia la instrumentación en el tiempo real de la vida de la finalidad de ese impulso vital.

El – Fondo vital - es un nivel que podríamos inferir que es energético y que no esta ajeno a patologías o problemas de expresión, por ejemplo puede que sea mermado o sobrexpresado por cuestiones conflictivas en la dinámica funcional de algún estrato de la psiquis o de su desenvolvimiento funcional conjunto. Como ser la depresión como un debilitamiento del impulso vital se traduce en una incapacidad para proyectarse en el horizonte de expectativas futuras, motivado por una perdida simbólica o por ejemplo la excitación psicomotriz como una sobreactivacion mas haya del nivel autónomo necesario que no es canalizada adecuadamente.

En síntesis estamos hablado de un nivel inconsciente, energético y desconocido desde el cual proviene el impulso básico que motiva y alimenta la sed experiencial de vida y que en la percepción consciente de la realidad consensuada y la propia experiencia subjetiva motiva mediante la voluntad un camino a seguir. Dentro de este esquema de pensamiento estamos considerando aquello expresado en nuestro documento aspectos transpersonales (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°: 21) en relación a la constitución de los estratos del ser humano como provenientes y derivados de niveles energéticos, interpretación que es trazable a la actual consideración del origen del universo físico como originario de una explosión inicial de energía y materia condensada de alta densidad (big ban) que se expande dando origen al vasto y diverso universo físico.

Siguiendo con este esquema de ideas, la consciencia podría interpretarse como un instrumento de percepción vivencial, a través del cual se percibe aquello necesario para la experiencia vital dentro del medio físico en el cual estamos inmersos. La consciencia permite percibir asimilar de la experiencia un contenido de aprendizaje experiencial subjetivo que se acopia en lo inconsciente como memoria y que constituye la finalidad de la experiencia de vida. Conscientemente percibimos al medio físico y sus estímulos, a los demás y a nosotros mismos y mediante la autorreflexión vamos descubriendo conscientemente aquello inconsciente que se relaciona a nuestra finalidad de vida.

Como seres humanos conscientes podemos afirmar que somos nuevos y recientes en la historia del origen de la vida en el mundo. Dentro de todas las especies existentes somos los seres humanos quienes tenemos lo que vulgarmente se denomina consciencia en el sentido de estar dotado de raciocinio y capacidad voluntaria de adaptación al medio y a las propias necesidades internas, seleccionando y creando alternativas posibles.

Sin embargo si analizamos las distintas etapas por las que los seres humanos fuimos pasando en nuestra evolución como tales desde el origen del hombre en el mundo podemos entender que del entendimiento e interpretación de la vida vamos pasando por diferentes estados de consciencia.

Incluso podemos afirmar que dentro del proceso de desarrollo, desde el nacimiento, vamos pasando por diferentes etapas en las que vamos integrando elementos aislados a un todo gradualmente mas complejo y que las sucesivas etapas podrían definirse como diferentes estados de consciencia en que el impulso vital mencionado, así como los elementos conscientes que conforman el entendimiento del mundo, los demás y nosotros mismos van adoptando diferentes características, así como también las particularidades de cada ser humano se van autopercibiendo y expresando complementariamente en la interacción social mediante constelaciones.

CONTENIDOS ACCESIBLES A LA CONSCIENCIA

Como venimos analizando nacemos con un cumulo de contenidos y potencialidades inconscientes que afloran gradualmente como capacidad consciente a medida que, mediante la integración de nuevos elementos a nuestro ego y por medio del proceso de aprendizaje y socialización afloran, expresándose así dentro del medio social y la cultura consensuada que asimilamos.

Nuestra consciencia y todas sus funciones psíquicas y capacidades integradas funcionalmente permiten una mayor comprensión del medio y una ampliación de las capacidades de la consciencia, adquiriendo estados de la misma que suponen una mayor comprensión y mayores posibilidades de acceso a aquello que nos es desconocido y por lo tanto inconsciente, pero que si puede ser asimilado y relacionado a nuestra experiencia de vida, porque se relaciona a nuestra experiencia.

Estudios como los de Carl Gustav Jung o el Dr Stanislav grof atestiguan de manera palpable la existencia de sincronicidades y convergencias entre los contenidos de la consciencia y nuestro inconsciente personal, así como también convergencias con elementos y constelaciones de contenidos que evidencian ser y haber sido compartidos colectivamente y que se expresan y fueron expresados de forma simbólica en todas las épocas de la humanidad y en todas las culturas.

Desde el punto de vista analítico Jungtiano los diferentes arquetipos inconscientes descritos por Carl Gustav Jung impulsan e influencian la consciencia hacia un proceso de evolución de la personalidad. Cada etapa y a través de la influencia de un arquetipo ciertas tendencias, contenidos mentales, emocionales y sincronisidades con circunstancias compartidas con otros seres humanos determinan un estado consciente que deriva en una tendencia de contenidos emocionales, sensoriales y mentales que podría decirse que originan un estado de consciencia y que de alguna forma nos condiciona a percibir de lo externo determinada gama de contenidos, o mejor dicho, podría decirse que la interpretación subjetiva de lo percibido va a estar dentro de los márgenes que la influencia inconsciente condiciona.

Dentro de esta idea de funcionalidad psíquica, es la consciencia y su producto subjetivo en nosotros mismos, el instrumento que permite avanzar en ese camino de evolución de la personalidad que implica internarnos en nuestro inconsciente para comprender mas al respecto de nuestra experiencia de vida.

La realidad de la vida actual en que la exacerbación material y sensorial condiciona nuestra actividad mental hacia lo externo de manera desequilibrada, tal como hemos analizado en nuestros documentos el Inconsciente I y II (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N°17), deriva en una carencia de contacto con nuestro interno y en tener que poner esfuerzo en algo que debería ser una necesidad imperiosa para nuestro desarrollo personal. Dentro de este esquema de conceptos es el conflicto inconsciente expresado en síntoma el que motiva la introspección y hace reflexionar sobre la posibilidad de que el compendio de afectaciones psíquicas y sintomáticas identificadas actualmente, en contraste con el concepto de normalidad, es producto de la excesiva programación externa en ausencia de una búsqueda interior y de la imposibilidad de atención al proceso de evolución de la personalidad.

En función del caudal probable de estímulos recibidos, de la estructura de nuestro carácter edificado en base a nuestro temperamento, el aprendizaje, las relaciones objetales, la experiencia y la cultura en la que estamos inmersos, tenemos un espectro que si bien es infinito esta acotado a un tipo de contenidos representados subjetivamente en nuestra consciencia. Los estados conscientes a los que podemos acceder están determinados por la calidad de nuestro clima interno que de alguna forma y en contraste con las vivencias que generamos y atraemos voluntariamente e inconscientemente, configuran una actitud frente a la vida o mejor dicho una forma de ser en el mundo. De acuerdo a lo analizado hasta aquí podemos decir que existe un espectro de contenidos esperables para ser accesibles a nuestra consciencia y en concreto están en la misma siempre contenidos que rondan un eje característico para cada ser humano.

Tenemos una experiencia subjetiva que si bien es libre de virar hacia infinitas variantes experienciales, esta siempre de alguna forma anclado experiencialmente a lo que definimos en nuestro documento teoría de la personalidad (http://www.cchaler.org/personalidad/ Paso N° 10) como factor predominante propio de la estructura de nuestro carácter. En concreto a nuestra conciencia acceden contenidos que de alguna forma son esperables o voluntariamente transformados subjetivamente e inconscientemente en aquello que deseamos o necesitamos acceder. En síntesis y en función de una combinación de nuestro narcisismo, de nuestros mecanismos de defensa y de nuestro aspecto ideal, vemos y percibimos lo que queremos ver y percibir mas que ver y percibir la realidad objetiva. Nuestra objetividad esta influida por nuestra capacidad de reflexión, nuestro conocimiento de nosotros mismos, la madurez de nuestra personalidad y nuestro aspecto ideal, por lo tanto nuestra consciencia esta muy condicionada a nuestra relación con nosotros mismos.

CONCLUSIONES

Lo explicado en el ultimo apartado es lo que comúnmente se menciona como rigidez de pensamiento y de carácter y que en su expresión patológica podría conformar los criterios diagnósticos de los trastornos de personalidad por ejemplo. Para comprender mejor el concepto analicemos la realidad implícita en aquello que consideramos socialmente como normalidad y que esta constituido por todas las dinámicas que están en marcha socialmente y que conforman nuestra cultura y nuestras actividades como seres sociales. Dinámicas, actividades y normativas a las que debemos adaptarnos conductualmente y de manera consciente para desenvolvernos como sociedad.

Aquello que llamamos adaptación y que es aprendido, consciente y voluntario, mayormente correlacionado a la actividad del lóbulo frontal o el super yo desde el punto de vista de la estructura psicológica, incluye todo un espectro de conductas conscientes y adaptativas que derivan como macroresultado de su cumplimiento en la dinámica social que consideramos normal y funcional a la evolución y progreso de la sociedad. De esto mencionado se desprende que el contacto con la realidad encierra grandes disociaciones que evidencian, como señalamos en documentos anteriores, que el contacto consciente no esta carente de desadaptaciones, de irracionalidad y de rasgos patológicos.

Para no hacer demasiado extenso el texto, recomendamos la lectura de nuestro análisis social que consta en el link sociología de nuestra pagina ( http://www.cchaler.org/sociologia/ ) ahí comprenderemos que el macro resultado de nuestras acciones producto de la actividad consciente evidencia la existencia de una fuerte inercia psíquica que ancla a los seres humanos a aspectos que son primitivos y que conforman estados de consciencia de exacerbación material extrema que sabotean el autoconocimiento y el sano abordaje de nuestro inconsciente y que mantienen anclada a la consciencia a un acotado espectro de contenidos materiales provenientes de lo externo que disocia toda evidencia concreta y real de una necesidad de introspección reflexiva.

Podemos concluir hipotetizando, que podría existir la posibilidad de que la función de nuestra consciencia en nuestra experiencia de vida se encuentra desadaptativamente bombardeada por la preponderancia exacerbada que le damos a los estímulos materiales externos, en detrimento de un autoconocimiento, restando así, posibilidades a nuestras capacidades psíquicas.

Bibliografía leída para abordar los temas de todos los documentos

La estructura de la personalidad – Prof. Dr Philipp Lersch

Conocimiento de la vida – Madú Jess

Teorías de la personalidad – Jess y Gregory j Feist

Los Complejos y el Inconsciente - Carl Gustav Jung

El Hombre Y Sus Símbolos - Carl Gustav Jung

Formaciones De Lo Inconsciente - Carl Gustav Jung

Psicopatológica y semiológica psiquiatrica – Ricardo Capponi

Teorías del aprendizaje – Pablo Cazau

Manual de psiquiatría – Dr, Juan C Betta

¿Qué es la personalidad? Gordon Allport

Trastornos de personalidad – Prof Dr Néstor Koldovsky

Trastorno borderline de la personalidad- – Prof Dr Néstor Koldovsky

Punto crucial – Fritjof Kappra

El arte de amar – Erich Fromm

Salud mental infanto juvenil – Ovidia Rodríguez Méndez

La trampa de los manipuladores – Gloria Husmann, Graciela Chiale

Manual de psicoterapia cognitiva - Juan José Ruiz Sánchez y Justo José Cano Sánchez

Estratos en el ser humano – Articulo de la Lic. Yanina Gabriela Piccinni

Necesidad del Amor - Articulo de la Lic. Yanina Gabriela Piccinni

El primer año de vida del niño – René a Spitz

Una nueva perspectiva desde la Acrópolis-Trastorno de identidad disociativo - Brenner, Ira

Psicología transpersonal - Dr. STANISLAV  GROF

Los contextos del ser. Las bases Inter subjetivas de la vida psíquica-Castaño del Blanco Ángeles

Herbert Marcuse – El hombre Unidimensional

La identidad - Monografía creada por Carlos A. Chiari . Mayo 2005
Los estados fronterizos ¿Nuevo paradigma para el psicoanálisis – Jacques André – Catherine Chabert – Jean Luc Donnet – Pierre Fedida – Andre Green – Daniel Widlocher

Selective early-acquired fear memories undergo temporary suppression during adolescence - Siobhan S. Pattwell, Kevin G. Bath, B. J. Casey, Ipe Ninan, and Francis S. Lee - Universidad de Cornell - Nueva York

Alcohol y trastornos psiquiátricos - Año 2001 - Dr. Juan Carlos Valderrama Zurián y la Dra. María Purificación de Vicente Manzanaro - Unidad de Conductas Adictivas - Conselleria de Sanitat Generalitat Valenciana - Alicante.

Therapeutic Recreation Protocol for Treatment of Substance Addictions - Rozanne W. Faulkner
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